{"id":34848,"date":"2016-06-20T21:43:53","date_gmt":"2016-06-21T02:43:53","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-raiz-del-rechazo\/"},"modified":"2016-06-20T21:43:53","modified_gmt":"2016-06-21T02:43:53","slug":"la-raiz-del-rechazo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-raiz-del-rechazo\/","title":{"rendered":"La Ra\u00edz del Rechazo"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: right;\"><em>Por Phil Hobizal<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Dentro de cada uno de nosotros existe una necesidad creada de relacionarse.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Dios puso esa necesidad dentro de cada persona como una necesidad b\u00e1sica que se debe suplir. As\u00ed como el hambre, la seguridad, y la necesidad de descansar se deben satisfacer, la necesidad de relacionarse pulsa por nuestros cuerpos con frecuencia. Ya que \u00e9sta es una necesidad leg\u00edtima, si experimentamos rechazo y esa necesidad queda sin ser suplida, nos impulsar\u00e1 a buscar algo que llene ese hueco. En un intento desesperado para asegurar nuestro bienestar, a veces tomamos malas decisiones en cuanto a nuestras relaciones. Exigimos demasiado de nuestros amigos o de nuestros seres queridos, o nos alejamos por temor a un rechazo inminente de parte de ellos. Pero Dios tiene algo mejor.<\/p>\n<p align=\"justify\">Consideremos la amenaza del rechazo, y c\u00f3mo nos lleva a construir una fuerte defensa. Examinemos como nuestras percepciones distorsionadas de otros nos han conducido al miedo de a ser rechazados. Si podemos aprender a ver a otros apropiadamente, y entender que muchas veces \u201cno\u201d no quiere decir que estamos siendo rechazados, podemos comenzar a bajar algunas de esas murallas altas y aprender a confiar en los dem\u00e1s. A pesar de nuestra forma de pensar err\u00f3nea, Dios desea cubrirnos con Su gracia y equiparnos con un sistema de defensa divino. Si rendimos nuestros temores a \u00c9l, descubriremos que comentarios que nos destruyeron anteriormente, o que nos hicieron \u00a0alejarnos de otros, ahora se caen de nuestros hombros y llegan a ser oportunidades para crecer.<\/p>\n<h3>Una necesidad creada de relacionarse<\/h3>\n<blockquote>\n<p align=\"justify\"><em>\u00a0<\/em><em>Despu\u00e9s dijo Jehov\u00e1 Dios: \u201cNo es bueno que el hombre est\u00e9 solo: le har\u00e9 ayuda id\u00f3nea para \u00e9l.\u201d <a href=\"http:\/\/www.bibleserver.com\/text\/NVI\/G%C3%A9nesis2%3A18\" class=\"bibleserver extern\" target=\"_blank\">G\u00e9nesis 2:18<\/a><\/em><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<\/blockquote>\n<p align=\"justify\">Aunque Ad\u00e1n tuvo la compa\u00f1\u00eda del Dios Vivo y de todos los animales con los cuales pudo pasar tiempo, todav\u00eda sinti\u00f3 la necesidad de contacto humano. Esa fue la intenci\u00f3n de Dios \u2013 que aprendi\u00e9ramos y creci\u00e9ramos en el contexto de las relaciones.<\/p>\n<h3>Rechazo<\/h3>\n<p align=\"justify\">A causa de nuestra necesidad de relacionarnos, ser aceptados y encontrados aceptables es clave para un sentido de bienestar. La realidad es que todos experimentamos algo de rechazo. Todos llegamos a ser ofendidos, y eso nunca se acaba. Dios nunca prometi\u00f3 que para que pudi\u00e9ramos vivir en paz y ser cristianos exitosos las pruebas tendr\u00edan que acabarse. En lugar de eso, nos equip\u00f3 para poder manejar esas pruebas y rechazos de manera diferente, una manera que permitir\u00e1 que nos mantengamos firmes sin importar lo que pase. La clave est\u00e1 en c\u00f3mo respondemos a las pruebas.<\/p>\n<p align=\"justify\">El rechazo puede provenir de cualquier lado, pero hay algunos lugares donde est\u00e1 casi garantizado que suceder\u00e1:<\/p>\n<ul>\n<li>Nuestros padres (del mismo sexo\/del sexo opuesto).<\/li>\n<li>Aquellos en autoridad (como profesores, pastores, etc.).<\/li>\n<li>Nuestros hermanos.<\/li>\n<li>Nuestros semejantes del mismo sexo.<\/li>\n<li>Personas del sexo opuesto.<\/li>\n<li>Alguna persona modelo significativa.<\/li>\n<\/ul>\n<p align=\"justify\"><em>\u201cRecuerdo cuando ten\u00eda 6 a\u00f1os. Anhelaba tanto la atenci\u00f3n de mis padres y saber que val\u00eda, que fing\u00eda estar deprimido. Cada minuto que estaba en casa yo andaba con una actitud de abatimiento y me aislaba. Mis padres no parec\u00edan responder. Me acuerdo de me miraba en el espejo para verificar que mi cara luciera sobremanera que algo estaba mal. Lo \u00fanico que quer\u00eda era saber que mis padres, especialmente mi padre, me amaban, que yo val\u00eda, y que si me dol\u00eda algo, eso interrumpir\u00eda su mundo. Quer\u00eda que me buscaran, que me abrazaran, que me dijeran que me amaban y que val\u00eda. No pas\u00f3 nada. Despu\u00e9s de tres semanas me di por vencido y decid\u00ed que yo no importaba\u201d.\u00a0<\/em><em>Chris S.<\/em><\/p>\n<h3>Edificando una defensa<\/h3>\n<p align=\"justify\"><em>\u201cMientras crecemos se nos presentan numerosas ideas falsas acerca de qu\u00e9 satisfar\u00e1 nuestras necesidades b\u00e1sicas de afecto, identidad, poder, amor, valor, o competencia. Como consecuencia, algunos cristianos caen ante diversas tentaciones, porque ciertos patrones de desarrollo tienden a producir debilidades distintas en personas distintas. Por ejemplo, el proceso de rechazo que produce una orientaci\u00f3n homosexual deja a la persona afectada abierta a tentaciones particulares que otros quiz\u00e1s no encuentren dif\u00edcil de resistir\u201d. <\/em><\/p>\n<p align=\"justify\">Michael Saia, <em>Counseling the Homosexual <\/em>(Aconsejando al Homosexual), p. 141-142.<\/p>\n<p align=\"justify\">La forma como respondemos a las experiencias de rechazo determina su efecto sobre nosotros. Todo rechazo duele. Es muy v\u00e1lido sentir dolor cuando alguien te rechaza, y a veces es necesario lamentarse por esa perdida. Pero ese dolor puede causar que establezcamos defensas para evitar la posibilidad de ser heridos en el futuro.<\/p>\n<p align=\"justify\">Algunas de esas defensas son:<\/p>\n<ul>\n<li>Miedo: respondemos alej\u00e1ndonos.<\/li>\n<li>Buscando aceptaci\u00f3n: Nos hacemos complacientes.<\/li>\n<li>Rebeld\u00eda: Haciendo las cosas a nuestra manera.<\/li>\n<li>Un esp\u00edritu herido: Sumergi\u00e9ndonos en auto-compasi\u00f3n.<\/li>\n<\/ul>\n<p align=\"justify\">Del miedo al rechazo inminente, puede que nos alejemos de las relaciones e impidamos que las personas se acerquen lo suficiente como para hacernos da\u00f1o. Pero esa respuesta nos separa de otros, e impide que nuestra necesidad de conexi\u00f3n sea suplida. Si nos cansamos del rechazo, pero nuestro deseo de aceptaci\u00f3n queda intacto, puede que nos encontremos intentando complacer a otros s\u00f3lo para que las personas queden contentas con nosotros. Eso crea un sentido falso de relaci\u00f3n (ya que no estamos siendo nosotros mismos), y nuestro deseo por conexi\u00f3n verdadera est\u00e1 siendo sustituido por algo barato. Esto tambi\u00e9n nos deja sinti\u00e9ndonos insatisfechos y queriendo m\u00e1s. Si nuestra respuesta al rechazo es enojo, puede que nos volvamos rebeldes y que nos deje de importar lo que otros sienten y esquivemos nuestras responsabilidades. Esa actitud hace la conexi\u00f3n imposible, ya que el enfoque se concentra en uno mismo. Por \u00faltimo, si nos encontramos heridos por el rechazo y rehusamos a sanar de ello, puede que lleguemos a estar inmersos en auto-compasi\u00f3n. El enfoque de nuevo se pone en nosotros mismos, mientras nos quedamos en el mal cometido contra nosotros en vez de seguir adelante y dejar que nuevas relaciones llenen esa brecha.<\/p>\n<h3>Percepciones distorsionadas<\/h3>\n<p align=\"justify\">Muchas de nuestras heridas de la ni\u00f1ez se basan en nuestra percepci\u00f3n de situaciones. Podemos desarrollar un punto de vista con informaci\u00f3n limitada o falsa. Incidentes no resueltos de rechazo producen un sentido acentuado para rechazo en el futuro. Puede que percibamos que estamos siendo rechazados sin que sea cierto. De cierta manera, llegamos a esperarlo, y aun cuando no lo recibimos, llegamos a convencernos de que el rechazo es lo que vamos a recibir. Esto puede causar que actuemos en maneras inapropiadas. Si no estamos siendo rechazados, pero actuamos como si fuera as\u00ed, esto es una respuesta equivocada, e impedir\u00e1 que nos relacionemos.<\/p>\n<p align=\"justify\">Quiz\u00e1s nos encontremos andando por ciclos que solamente perpet\u00faan nuestras respuestas inapropiadas.<\/p>\n<p align=\"justify\">Estos ciclos puede parecerse a:<\/p>\n<p align=\"justify\"><a href=\"http:\/\/exoduslatinoamerica.com\/wp-content\/uploads\/2015\/07\/CICLO.png\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-medium wp-image-3066\" src=\"http:\/\/exoduslatinoamerica.com\/wp-content\/uploads\/2015\/07\/CICLO-300x226.png\" alt=\"CICLO\" width=\"300\" height=\"226\" srcset=\"http:\/\/exoduslatinoamerica.com\/wp-content\/uploads\/2015\/07\/CICLO-300x226.png 300w, http:\/\/exoduslatinoamerica.com\/wp-content\/uploads\/2015\/07\/CICLO.png 703w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><\/p>\n<p align=\"justify\">Cuando nos encontramos rechazados, nos hace cuestionar nuestro valor. Si no tenemos nada con que combatir el rechazo, lo creemos y empezamos a rechazarnos a nosotros mismos. Si no nos aprobamos a nosotros mismos, entonces no desearemos buscar intimidad con otros. Nuestro sentido acentuado de rechazo nos conduce a encontrar fallas en otros. Y hay una cierta cantidad de elevaci\u00f3n personal que experimentamos cuando identificamos y desaprobamos las fallas de otros. A menos que podamos tratar con la ra\u00edz y perdonar a aquellos que nos hirieron por rechazo, somos destinados a seguir el patr\u00f3n de auto-rechazo y eventualmente el rechazo de otros.<\/p>\n<h3>Jes\u00fas conoce el rechazo<\/h3>\n<p align=\"justify\">Jes\u00fas experimentaba rechazo a trav\u00e9s de su ministerio. Su prop\u00f3sito fue malentendido; no satisfizo las expectativas de la comunidad dirigente judaica. Aun su propia familia no reconoci\u00f3 el llamado sobre su vida. \u00c9l enfrentaba el rechazo desde todos lados, en casi todo lo que hac\u00eda \u2013 siempre hab\u00eda alguien que no estaba de acuerdo.<\/p>\n<blockquote>\n<p align=\"justify\"><em>Despreciado y desechado entre los hombres, var\u00f3n de dolores, experimentado en quebranto; y como que escondimos de \u00c9l el rostro, fue menospreciado y no lo estimamos. <a href=\"http:\/\/www.bibleserver.com\/text\/NVI\/Isa%C3%ADas53%3A3\" class=\"bibleserver extern\" target=\"_blank\">Isa\u00edas 53:3<\/a> <\/em><\/p>\n<\/blockquote>\n<p align=\"justify\"><em>\u00a0<\/em>Por causa de eso \u00c9l es el mediador perfecto (Ver <a href=\"http:\/\/www.bibleserver.com\/text\/NVI\/Hebreos5\" class=\"bibleserver extern\" target=\"_blank\">Hebreos 5<\/a>).<\/p>\n<p align=\"justify\">Ad\u00e1n y Eva experimentaron una ruptura en relacionarse despu\u00e9s de la ca\u00edda. Su relaci\u00f3n lleg\u00f3 a ser oscurecida por su naturaleza pecaminosa.<\/p>\n<p align=\"justify\">Cuando buscamos culpar a otro por nuestras circunstancias, esto da entrada a la manipulaci\u00f3n. Aprendemos a manipular a las personas para conseguir lo que queremos o necesitamos en vez de dar y tomar libremente. Una vez que la manipulaci\u00f3n sea entendida como el m\u00e9todo de interacci\u00f3n, la desconfianza brota. Si no estamos tratando al otro con honestidad, no podemos confiar unos a otros. Si no podemos confiar, el rechazo sigue naturalmente.<\/p>\n<h3>La cobertura de la gracia<\/h3>\n<p align=\"justify\">La intenci\u00f3n de Dios fue cubrir nuestra naturaleza pecaminosa con Su gracia, capacit\u00e1ndonos a relacionarnos correctamente. Al venir a \u00c9l para el perd\u00f3n de nuestras propias maneras pecaminosas de responder a como otros nos han decepcionado, tenemos acceso a la gracia para perdonarlos.<\/p>\n<p align=\"justify\">Si has tratado de perdonar a personas que te hirieron anteriormente, entender\u00edas que es una cosa dura de hacer. Es casi imposible perdonar en nuestras propias fuerzas \u2013 necesitamos la intervenci\u00f3n de la gracia y la paz de Dios para poder rendir las heridas que hemos acumulado. \u00c9l quiere que su pueblo viva vidas libres del da\u00f1o y amargura constante. Si le pides, \u00c9l te ayudar\u00e1 a soltar esas heridas.<\/p>\n<h3>Nuestra defensa divina<\/h3>\n<p align=\"justify\">Al crecer en Cristo, \u00c9l nos da la habilidad de desviar los comentarios que, en el pasado, nos hubieran devastado. Tenemos la armadura de Dios como una defensa contra los dardos de fuego intencionados a herirnos (Ver <a href=\"http:\/\/www.bibleserver.com\/text\/NVI\/Efesios6\" class=\"bibleserver extern\" target=\"_blank\">Efesios 6<\/a>).<\/p>\n<p align=\"justify\"><em>En lo secreto de tu presencia los esconder\u00e1s de la conspiraci\u00f3n del hombre; los pondr\u00e1s en tu Tabern\u00e1culo a cubierto de contenci\u00f3n de lenguas. <a href=\"http:\/\/www.bibleserver.com\/text\/NVI\/Salmo31%3A20\" class=\"bibleserver extern\" target=\"_blank\">Salmo 31:20<\/a><\/em><\/p>\n<p align=\"justify\"><em>\u00a0<\/em>A trav\u00e9s de examinarse el coraz\u00f3n con frecuencia, podemos crecer en relaciones saludables que nos edifican en Cristo, realizando nuestra necesidad dada por Dios de relacionarnos.<\/p>\n<p align=\"justify\">Relacionarse de forma saludable es posible, y tenemos acceso al poder de Dios para poder lograrlo.<\/p>\n<p align=\"justify\">Tomado del libro \u201cRecuperando lo que nos pertenece\u201d por Phil Hobizal, del ministerio \u201cPortland Fellowship\u201d, en Portland, Oregon.<\/p>\n<p align=\"justify\"><a href=\"http:\/\/exoduslatinoamerica.com\/recuperando-lo-que-nos-pertenece\/\" target=\"_blank\">Libro disponible en nuestra librer\u00eda\u00a0<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Phil Hobizal Dentro de cada uno de nosotros existe una necesidad creada de relacionarse. Dios puso esa necesidad dentro de cada persona como una necesidad b\u00e1sica que se debe suplir. As\u00ed como el hambre, la seguridad, y la necesidad de descansar se deben satisfacer, la necesidad de relacionarse pulsa por nuestros cuerpos con frecuencia. &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-raiz-del-rechazo\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abLa Ra\u00edz del Rechazo\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-34848","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/34848","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=34848"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/34848\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=34848"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=34848"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=34848"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}