{"id":3487,"date":"2015-12-01T01:15:46","date_gmt":"2015-12-01T06:15:46","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/espiritualidad-y-sexualidad-tercera-parte\/"},"modified":"2015-12-01T01:15:46","modified_gmt":"2015-12-01T06:15:46","slug":"espiritualidad-y-sexualidad-tercera-parte","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/espiritualidad-y-sexualidad-tercera-parte\/","title":{"rendered":"Espiritualidad y sexualidad (Tercera parte)"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">por Juan Stam<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p class=\"copete\" style=\"text-align: justify;\">Cuando Dios bendice la sexualidad humana y ordena la pr\u00e1ctica sexual de la pareja, tambi\u00e9n bendice el mismo proceso de deseo y deleite que hoy tambi\u00e9n se experimenta.<\/p>\n<p class=\"texto\">\n<p>                    La teolog\u00eda b\u00edblica de la sexualidad en El Cantar de los CantaresOtro texto que destaca, mucho m\u00e1s er\u00f3ticamente, la relaci\u00f3n de pareja es El Cantar de los Cantares.&#160; Es un drama muy sensual, sin pudores ni tab\u00faes, sobre el amor apasionado de la sulamita y su muy enamorado novio.&#160; Los primeros renglones introducen el tono de intenso deseo f\u00edsico que caracteriza todo el libro. Suplica la sulamita a su amado:\u00abAh, si me besaras con los besos de tu boca&#8230;\u00a1grato en verdad es tu amor, m\u00e1s que el vino!Grata es tambi\u00e9n, de tus perfumes, la fragancia;t\u00fa mismo eres b\u00e1lsamo fragante.\u00a1Con raz\u00f3n te aman las doncellas!\u00a1Hazme del todo tuya!\u00a1Date prisa!\u00a1Ll\u00e9vame, oh rey, a tu alcoba!\u00bbSucesivos pasajes describen con delicado y cuidadoso detalle la belleza del cuerpo femenino (4.1\u20135; 6.5\u201312; 7.1\u20139) y del masculino (5.10\u201316).&#160; Se hallan invitaciones a encuentros amorosos en el jard\u00edn, en la alcoba y en el campo.&#160; Y sorprende que, en todo este largo poema, nunca se relaciona el amor er\u00f3tico con la familia ni con los hijos.&#160; El amor sexual, con todos sus anhelos y deleites, se aborda en Cantares como un valor en s\u00ed mismo, sin necesidad de ninguna otra justificaci\u00f3n.El mandamiento de reproducci\u00f3n sexual se dio a la pareja antes de su pecado.En ese aspecto, El Cantar de los cantares puede verse como un extendido comentario sobre el calificativo \u00abbueno\u00bb del primer cap\u00edtulo del G\u00e9nesis.&#160; Cuando Dios bendice la sexualidad humana y ordena la pr\u00e1ctica sexual de la pareja, tambi\u00e9n bendice el mismo proceso de deseo y deleite que hoy tambi\u00e9n se experimenta.&#160; El relato implica que nuestro Dios cre\u00f3 todo el sistema fisiol\u00f3gico de la sexualidad bueno y santo, antes de que mediara el pecado.Todo el sistema nervioso asociado con la experiencia sexual, las diversas zonas er\u00f3genas del cuerpo, las hormonas y las gl\u00e1ndulas y todos los dem\u00e1s aspectos de esta maravillosa \u00abm\u00e1quina de placer\u00bb (por expresar as\u00ed este aspecto de la fisiolog\u00eda sexual) no los produjo el pecado, ni son una trampa maliciosa de Dios para probar nuestra resistencia, sino una parte esencial de la creaci\u00f3n primigenia y de la imagen de Dios en los seres humanos.&#160; Como tal, es \u00abbueno en gran manera\u00bb (G\u00e9nesis 1.27\u201331).Algunas corrientes de ascetismo cristiano (p.ej. unos extremos del pietismo protestante) han ense\u00f1ado que el sexo es necesario y bueno como medio de procreaci\u00f3n, pero que cualquier placer sensual anexo al acto ser\u00eda pecado.&#160; Llama la atenci\u00f3n que las Escrituras hablan con mucha naturalidad del orgasmo femenino (\u00abel deleite\u00bb, G\u00e9nesis 18.12) y hasta emplea los mismos t\u00e9rminos para el deleite del alma en Dios (Salmos 36.9; cf vocablos parecidos en Salmos 1.2; 16.11).&#160; En ning\u00fan momento las Escrituras separan el acto sexual (como bueno) del placer que conlleva (como malo).En la extensa historia de la teolog\u00eda cristiana, con lamentable frecuencia se ha denigrado el sexo y espec\u00edficamente a la mujer como causa de pecado mediante el deseo er\u00f3tico.&#160; En ese contexto es muy revelador y bastante sorprendente, un pasaje de la Suma Theologica, Parte Primera, cuesti\u00f3n 98, primera parte.&#160; Aqu\u00ed el \u00abDoctor Angelicus\u00bb plantea dos preguntas curiosas: \u00bfen el estado de inocencia exist\u00eda la procreaci\u00f3n? y \u00bfdicha generaci\u00f3n hubiera sido mediante el coito?&#160; A la primera pregunta Aquino contesta con un s\u00ed, porque el mandamiento de reproducci\u00f3n sexual se dio a la pareja antes de su pecado y, de modo contrario, el pecado hubiera sido necesario para la bendici\u00f3n que Dios pronunci\u00f3 sobre la procreaci\u00f3n humana. A la segunda pregunta, en relaci\u00f3n al coito, Santo Tom\u00e1s explica que precisamente la dualidad sexual es en orden a dicho acto sexual.&#160; Entonces a una tercer pregunta: \u00bfen el para\u00edso el coito se hubiera acompa\u00f1ado del placer sensual (el orgasmo)?&#160; Aquino reconoce que la concupiscencia desordenada es consecuencia del pecado, pero en seguida afirma que \u00aben el estado de inocencia el deleite sensual no hubiera sido menos sino tanto mayor en proporci\u00f3n a la mayor pureza de la naturaleza [humana] y la mayor sensibilidad del cuerpo\u00bb. (1) Nuestro Dios cre\u00f3 todo el sistema fisiol\u00f3gico de la sexualidad bueno y santo, antes de que mediara el pecado.Las escrituras cristianas afirman tambi\u00e9n el valor positivo del sexo y exhortan a \u00abtener todos en gran honor el matrimonio, y el lecho conyugal sea inmaculado\u00bb (Hebreos 13.2 BJ).&#160; Aunque San Pablo, por situaciones pastorales y por sus perspectivas escatol\u00f3gicas, tiende m\u00e1s hacia cierto ascetismo, tambi\u00e9n afirma los valores del matrimonio y lo presenta como figura de la relaci\u00f3n entre Cristo y la Iglesia.&#160; En el contexto de consejos pastorales, expresa la mutualidad corporal del sexo en t\u00e9rminos de deberes y derechos: \u00abEl hombre debe cumplir su deber conyugal con su esposa, e igualmente la mujer con su esposo.&#160; La mujer ya no tiene derecho sobre su propio cuerpo, sino su esposo.&#160; Tampoco el hombre tiene derecho sobre su propio cuerpo, sino su esposa\u00bb (1 Corintios 7.3\u20134).  Continue leyendo&#8230; <\/p>\n<ul>\n<li style=\"text-align: justify;\">Espiritualidad y Sexualidad (Primera parte)<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Espiritualidad y Sexualidad (Segunda parte)<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Espiritualidad y Sexualidad (Cuarta parte)<\/li>\n<\/ul>\n<p class=\"pie\" style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">Notas al pie<br \/>\n(1) Para Tom\u00e1s, el sexo era tan parte de la naturaleza humana como el comer.  Por eso, en el Ed\u00e9n todos se hubieran casado.  Ya que eso requer\u00eda igual n\u00famero de muchachos que de muchachas. Tom\u00e1s afirmaba que los padres hubieran podido determinar el sexo de sus hijos; Walter Farrell, A Companion to the Summa (London: Sheed &#038; Ward 1941) I:357.  \u00a1Pareciera que el \u00abDoctor Angelicus\u00bb anticipaba, sin darse cuenta, la ingenier\u00eda gen\u00e9tica de hoy!<\/p>\n<p>Sobre el autor<br \/>\nEl autor, (78), oriundo de Paterson, Nueva Jersey, es uno de los te\u00f3logos evang\u00e9licos \u00ablatinoamericanos\u00bb m\u00e1s pertinentes de la actualidad. Aunque es estadounidense de nacimiento, se nacionaliz\u00f3 costarricense como parte de un proceso de identificaci\u00f3n con Am\u00e9rica Latina que lleva m\u00e1s de cincuenta a\u00f1os. Est\u00e1 casado con Doris Emanuelson (74), su compa\u00f1era de camino, nacida en Bridgeport, Connecticut.<\/p>\n<p>El art\u00edculo es parte de la ponencia La Biblia y la sexualidad, escrita para una consulta del Fondo de Poblaci\u00f3n (Naciones Unidas) y la Escuela Ecum\u00e9nica de Ciencias de la Religi\u00f3n (Universidad Nacional de Costa Rica) sobre Espiritualidad y Sexualidad (2002).<\/p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Juan Stam Cuando Dios bendice la sexualidad humana y ordena la pr\u00e1ctica sexual de la pareja, tambi\u00e9n bendice el mismo proceso de deseo y deleite que hoy tambi\u00e9n se experimenta. 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