{"id":34932,"date":"2016-06-20T23:42:33","date_gmt":"2016-06-21T04:42:33","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/no-soy-de-piedra-por-el-jesuita-jose-luis-pinilla\/"},"modified":"2016-06-20T23:42:33","modified_gmt":"2016-06-21T04:42:33","slug":"no-soy-de-piedra-por-el-jesuita-jose-luis-pinilla","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/no-soy-de-piedra-por-el-jesuita-jose-luis-pinilla\/","title":{"rendered":"No soy de piedra, por el jesuita Jos\u00e9 Luis Pinilla"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><strong>No soy de piedra, por el jesuita Jos\u00e9 Luis Pinilla<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Abril de 2014, la polic\u00eda recibe la llamada telef\u00f3nica de una mujer preocupada porque cre\u00eda haber visto a una persona sin techo, de carne y hueso ,durmiendo en un banco fuera de la peque\u00f1a iglesia episcopaliana de St\u2019Alban, en Davidson, Carolina del Norte.\u00a0<strong>Descubren que se trata \u201csolamente\u201d de una\u00a0 estatua en bronce.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Unos meses antes, en noviembre de 2013, el escultor y autor de la estatua, el canadiense Timothy P. Schmalz, durante una audiencia general en la Plaza San Pedro, tuvo la oportunidad de presentarle al Papa una miniatura del hombre<strong> \u00absin techo\u00bb<\/strong>. Cuando el Pont\u00edfice vio el modelo \u2014cont\u00f3 en esa ocasi\u00f3n el escultor a algunos medios de comunicaci\u00f3n estadounidenses\u2014, <strong>no le vio el rostro<\/strong>\u00a0(nadie se lo puede ver) porque solo quedaban \u00a0expuestos los pies, en los que pod\u00edan \u00a0verse sin lugar a dudas las marcas de <strong>una crucifixi\u00f3n.<\/strong> El papa le toc\u00f3 las rodillas y los pies, \u2026 y rez\u00f3. Es la nueva estatua de bronce que el Papa bendijo durante el Jubileo de la Misericordia. Se quedar\u00e1 en el Vaticano.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No se le ve el rostro, repito. Mejor as\u00ed. Podr\u00eda ser uno m\u00e1s entre tantos que vagan por las calles sin un techo donde pasar la noche. Sin embargo, lo delatan los agujeros de sus pies, restos de las miles \u00a0crucifixiones a las que se han visto sometidos .<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Domingo 29 de mayo de 2016, antes de la solemne celebraci\u00f3n de la Misa del Corpus \u2013excelente d\u00eda para hacerlo\u2013 \u00a0monse\u00f1or Carlos Osoro, ha bendecido <strong>una estatua similar<\/strong> instalada recientemente en el lateral de la plaza de San Juan Pablo II, entrando por la calle Bail\u00e9n. Dios desamparado.\u00a0La escuela de Teolog\u00eda de los jesuitas de Toronto, el Regis College acoge la escultura original. No est\u00e1 mal dicha ubicaci\u00f3n \u00a0para recordar cual es el verdadero objeto de toda teolog\u00eda. Y a los pies de la catedral de Madrid viene tambi\u00e9n muy bien para \u201cverificar la autenticidad de nuestro culto en la pr\u00e1ctica de la justicia y de la compasi\u00f3n\u201d\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Precisamente pase\u00e9 la noche anterior por las calles cercanas. Comprob\u00e9 im\u00e1genes similares<strong>. Pero esta vez de carne y hueso.<\/strong> An\u00f3nimas y fantasmag\u00f3ricas sombras identificadas con el cart\u00f3n o la noche que les envuelve. En algunos cajeros de banco, met\u00e1fora sangrante de la gran ciudad y expresi\u00f3n interpeladora de la pobreza extrema \u00a0y de la crisis \u201cvarios \u00a0sin hogar y sin techo\u201d (1) se acog\u00edan al calor de las cajas bancarias\u00a0 que les permit\u00edan encerrarse y pasar la noche con un m\u00ednimo de seguridad y sin excesivo susto. Varios cartones de colch\u00f3n y \u00a0una manta que sirve de abrigo con el que algunos se tapan el cuerpo. Incluso un jersey de protecci\u00f3n en el rostro ante las luces \u201cinsultantes\u201d a sus ojos . <strong>\u201c\u00a1Que apaguen la luz!\u201d<\/strong>, gritaba uno, con dolorosa y chispeante iron\u00eda porque no pod\u00eda soportar la intensidad de la iluminaci\u00f3n de la noche.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">Seg\u00fan la Fundaci\u00f3n Arrels,\u00a0en la Uni\u00f3n Europea hay 30 millones de ciudadanos que no disponen de un alojamiento digno, de los cuales 410.000 no tienen hogar. Y en Espa\u00f1a, por cada 100.000 habitantes hay, como m\u00ednimo, 71 personas sin hogar. Si tomamos de referencia la clasificaci\u00f3n europea ETHOS, que entiende que estar sin hogar incluye m\u00e1s situaciones que la de dormir al raso, en el Estado espa\u00f1ol hay m\u00e1s de 1,5 millones de personas sin hogar, seg\u00fan datos de la Fundaci\u00f3n Foessa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Mujeres y hombres que carecen de hogar.<\/strong> Y \u00a0que carecen de la posibilidad de acceder siquiera a los derechos humanos de los que son titulares y sobre los que los Gobiernos tendr\u00edan que estar trabajando constantemente y sin desmayo para garantizarlos. No acudir\u00e1n a los m\u00edtines de estos d\u00edas. Quiz\u00e1s hasta hablar\u00e1n desde las tribunas \u201cde\u201d ellos. Pero no los colocar\u00e1n en el centro de su discurso. Personas que \u201cviven\u201d en la calle, que est\u00e1n tan al l\u00edmite, tan al borde de la exclusi\u00f3n social, que la mayor\u00eda de las veces, ni siquiera existen, son invisibles para el resto del mundo. Solo se hacen visibles por noticias en la prensa de muertes por fr\u00edo, incendios, agresiones, suplantaciones de personalidad para operaciones de corrupci\u00f3n tan de moda, etc. Sin embargo, dice la Fundacion Rais,\u00a0dedicada a ellos, que es importante caer en la cuenta de que son personas como t\u00fa y como yo. Que tiene sus sue\u00f1os.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Porque \u201ca\u00a0pesar de su cercan\u00eda f\u00edsica, la realidad de las personas sin hogar sigue siendo una de las m\u00e1s desconocidas por la ciudadan\u00eda y los agentes sociales (medios de comunicaci\u00f3n, empresas, otras ONG, etc.), lo que facilita que se perpet\u00fae el estigma, los falsos mitos y los prejuicios que han acompa\u00f1ado la imagen que en ocasiones tenemos de estas personas\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Las razones<\/strong> para vivir en la calle y, en la gran mayor\u00eda de los casos, nada tiene que ver con decisiones libres, meditadas y personales. Son respuestas a situaciones personales, procesos personales, caminos de idas y venidas, y salidas, y rupturas, y reconstrucciones, y desapariciones\u2026 y de vuelta a empezar, mil veces\u2026 y de no encontrar sentido, otras mil. Son miles de razones, porque son miles las vidas que intentan sobrevivir con el \u201cpeso de sus mochilas vitales\u201d, donde se agolpan desordenadamente momentos,\u00a0 fracasos, las bajadas de tobog\u00e1n, los dolores\u2026 las ausencias\u2026 los llantos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Todos nosotros<\/strong> en la\u00a0 mochila de la vida\u00a0vamos guardando, unas veces con cari\u00f1o, otras llenos de rencor, de dolor\u2026 de rabia\u2026 nuestra vida. A unos les pesa poco, es liviana y f\u00e1cil de llevar\u2026 A otras personas, la vida les ha ido marcando a fuego mucho dolor, soledad, miedo\u2026\u00a0y no pueden m\u00e1s con el peso de lo que han metido dentro o se les ha ido metiendo\u201d (escribi\u00f3 una vez Sonia Olea, experta de C\u00e1ritas en este tema). Pesa m\u00e1s, como es natural, lo que m\u00e1s da\u00f1o ha hecho\u2026 o m\u00e1s duro ha sido\u2026 o\u00a0lo sigue siendo, porque nunca termina de irse. En esa mochila est\u00e1\u00a0el barrio donde has nacido, la familia que te ha criado, las vivencias en la ni\u00f1ez y en la adolescencia\u2026la posibilidad o imposibilidad de tener educaci\u00f3n, salud, ocio, cari\u00f1o, vacaciones\u2026 Unos tienen muchas herramientas y modernas\u2026<strong>\u00a1\u00a1Otros muchos no!!<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al ver las dos realidades. Unas de carne y hueso y otras de piedra record\u00e9 aquella fenomenal campa\u00f1a de <strong>C\u00e1ritas<\/strong> de 2004 que mostraba \u00a0la fotograf\u00eda de un rostro de piedra de una fuente y otra de la de un sin hogar. El lema \u00a0dec\u00eda: \u201cLos dos viven en la calle, pero s\u00f3lo uno es de piedra\u201d.Esta noche cambio el verbo: <strong>Los dos duermen en la calle. Pero s\u00f3lo uno es de piedra<\/strong>. El que coloc\u00f3 Osoro a los pies de la catedral. Para verlo, tocarlo, besarlo\u2026De noche y de d\u00eda<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No es f\u00e1cil encontrar un definici\u00f3n para las personas sin hogar. Desde los a\u00f1os noventa se ha generalizado el uso del t\u00e9rmino sin techo o sin hogar, en gran parte por influencia europea, traducci\u00f3n del vocablo \u201chomeless\u201d o \u201csans-abri\u201d. Para describir el fen\u00f3meno se utiliza el t\u00e9rmino \u201csinhogarismo\u201d, traducci\u00f3n asimismo de los vocablos \u201chomelessness\u201d y \u201csans-abrisme\u201d. Con los nuevos t\u00e9rminos como sin hogar, adem\u00e1s de sustituir gran parte de las denominaciones tradicionales fuertemente estigmatizantes, hablamos del hecho de una persona que \u2019est\u00e1\u2019 sin hogar y evitamos tener que afirmar que la persona \u2019es\u2019 un sin hogar.Por tanto, cuando hablamos de personas sin hogar nos referimos, utilizando la definici\u00f3n de FEANTSA, a \u201cpersonas que no pueden acceder o conservar un alojamiento adecuado, adaptado a su situaci\u00f3n personal, permanente y que proporcione un marco estable de convivencia, ya sea por razones econ\u00f3micas u otras barreras sociales, o bien porque presentan dificultades personales para llevar una vida aut\u00f3noma\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fuente EntreParentesis<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>No soy de piedra, por el jesuita Jos\u00e9 Luis Pinilla Abril de 2014, la polic\u00eda recibe la llamada telef\u00f3nica de una mujer preocupada porque cre\u00eda haber visto a una persona sin techo, de carne y hueso ,durmiendo en un banco fuera de la peque\u00f1a iglesia episcopaliana de St\u2019Alban, en Davidson, Carolina del Norte.\u00a0Descubren que se &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/no-soy-de-piedra-por-el-jesuita-jose-luis-pinilla\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abNo soy de piedra, por el jesuita Jos\u00e9 Luis Pinilla\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-34932","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/34932","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=34932"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/34932\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=34932"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=34932"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=34932"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}