{"id":3494,"date":"2015-12-01T01:15:55","date_gmt":"2015-12-01T06:15:55","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/superar-el-pasado\/"},"modified":"2015-12-01T01:15:55","modified_gmt":"2015-12-01T06:15:55","slug":"superar-el-pasado","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/superar-el-pasado\/","title":{"rendered":"Superar el pasado"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">por Apuntes Pastorales<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p class=\"copete\" style=\"text-align: justify;\">La historia de Jos\u00e9 y sus hermanos se\u00f1ala caminos alternativos ante los conflictos de la vida.<\/p>\n<p class=\"texto\">\n<p>                    Una relaci\u00f3n complejaLa familia de Jacob posee todos los matices de una comunidad disfuncional. \u00c9l repiti\u00f3 con sus hijos el mal que hab\u00eda padecido en su propia familia: amaba m\u00e1s a Jos\u00e9 y a Benjam\u00edn que a sus otros diez hijos (37.3). Seguramente ellos dos, percibiendo ese trato preferencial, lo aprovecharon para su propio beneficio. Jos\u00e9 llevaba \u00aba su padre malos informes\u00bb sobre sus hermanos (37.2), lo que exacerbaba las tensiones en las relaciones fraternas. \u00abY vieron sus hermanos que su padre lo amaba m\u00e1s que a todos sus hermanos; por eso lo odiaban y no pod\u00edan hablarle amistosamente\u00bb. (37.2\u20134).El cuadro contiene todos los ingredientes necesarios para un intenso y prolongado conflicto familiar. Cuando Jos\u00e9 cont\u00f3 a sus hermanos su primer sue\u00f1o \u00abellos lo odiaron a\u00fan m\u00e1s\u00bb (37.5). Tanto veneno hab\u00eda penetrado en ellos que, cuando la vida les propici\u00f3 aquella inigualable oportunidad para deshacerse de este hermano, no titubearon en tramar su muerte (37.30). Tan solo la intervenci\u00f3n de Rub\u00e9n salv\u00f3 la vida de Jos\u00e9, aunque terminaron vendi\u00e9ndolo como esclavo a unos traficantes madianitas.Consecuencias inesperadasCuarenta y dos a\u00f1os despu\u00e9s de haber vendido a su hermano, segu\u00edan esperando el castigo tan temido.Los hermanos de Jos\u00e9 seguramente pensaban que se hab\u00edan sacado de encima una insoportable carga. La ira del hombre, sin embargo, no obra la justicia de Dios (Stg 1.20). M\u00e1s bien, cuando el sol se pone sobre el enojo abre la puerta para que el enemigo siembre engendre muerte en el coraz\u00f3n (Ef 4.26\u201327) El primer rev\u00e9s lo sufrieron cuando regresaron a casa y le contaron a su padre la muerte del joven: no consiguieron asegurarse el afecto que tanto anhelaban de parte de su padre. \u00abSus hijos y todas sus hijas vinieron para consolarlo, pero \u00e9l rehus\u00f3 ser consolado, y declar\u00f3: Ciertamente enlutado bajar\u00e9 al Seol por causa de mi hijo. Y su padre llor\u00f3 por \u00e9l\u00bb (37.34\u201335). Esta es la consecuencia menos dolorosa de sus acciones. De much\u00edsimo mayor peso resultar\u00eda el tormento interior con el cual los diez vivir\u00edan durante las pr\u00f3ximas d\u00e9cadas.Una escena, ocurrida al menos veinticinco a\u00f1os despu\u00e9s de la tr\u00e1gica decisi\u00f3n de vender a su hermano, revela cu\u00e1n profundamente los hab\u00eda afectado su propia acci\u00f3n. Ya de regreso en Egipto para comprar alimentos, Jos\u00e9 (a quien no hab\u00edan reconocido a\u00fan) los interrogaba duramente acerca del robo de su copa. \u00abEntonces se dijeron el uno al otro: Verdaderamente somos culpables en cuanto a nuestro hermano, porque vimos la angustia de su alma cuando nos rogaba, y no lo escuchamos, por eso ha venido sobre nosotros esta angustia. Y Rub\u00e9n les respondi\u00f3, diciendo: \u00bfNo os dije yo: \u201cNo pequ\u00e9is contra el muchacho\u201d y no me escuchasteis? Ahora hay que rendir cuentas por su sangre\u00bb (42.21\u201323 \u2013 it\u00e1licas a\u00f1adidas).A pesar de la bondad que Jos\u00e9 les manifest\u00f3, luego del reencuentro, no consiguieron escapar de aquel asunto que atormentaba sus almas. Cuarenta y dos a\u00f1os despu\u00e9s de haber vendido a su hermano, segu\u00edan esperando el castigo tan temido. As\u00ed que, ante la muerte de Jacob, pensaron: \u00abquiz\u00e1 Jos\u00e9 guarde rencor contra nosotros, y de cierto nos devuelva todo el mal que le hicimos. Entonces enviaron un mensaje a Jos\u00e9, diciendo: \u2026 te rogamos que perdones la maldad de los siervos del Dios de tu padre\u00bb (Gn 50.15\u201316). Por no haber resuelto el esp\u00edritu de venganza que los llev\u00f3 a vender a Jos\u00e9, continuaban viendo la vida a trav\u00e9s de aquella lente. Jos\u00e9 hab\u00eda dado amplias muestras de que no era vengativo y, no obstante, ellos no pod\u00edan escapar del esp\u00edritu que se hab\u00eda instalado en sus corazones. \u00a1Toda una vida derrochada por no haber abierto sus corazones a la obra sanadora de Dios!Vidas en contrasteEl tormento y el desconcierto de los hermanos se muestra en fuerte contraste con la figura de Jos\u00e9. La historia no nos provee mayores detalles acerca de su propio peregrinaje hacia la sanidad. Solamente destaca que \u00abel SE\u00d1OR estaba con Jos\u00e9, que lleg\u00f3 a ser un hombre pr\u00f3spero\u00bb (39.2) y que \u00able extendi\u00f3 su misericordia, y le concedi\u00f3 gracia\u00bb (39.21).Sin conocer el proceso por el que atraves\u00f3, suponemos que, sin duda, sostuvo una intensa batalla personal contra la amargura, el odio y el rencor. Nuestra humanidad no supera semejante golpe en un instante. No obstante, en alg\u00fan momento logr\u00f3 recuperar la comuni\u00f3n con Dios. El salmista afirma que la intimidad con el Se\u00f1or es el fruto de un coraz\u00f3n limpio. \u00ab\u00bfQui\u00e9n subir\u00e1 al monte del SE\u00d1OR? \u00bfY qui\u00e9n podr\u00e1 estar en su lugar santo? El de manos limpias y coraz\u00f3n puro; el que no ha alzado su alma a la falsedad, ni jurado con enga\u00f1o. Ese recibir\u00e1 bendici\u00f3n del SE\u00d1OR, y justicia del Dios de su salvaci\u00f3n\u00bb (24.3\u20135).Cualquier profesional de la consejer\u00eda podr\u00e1 testificar que una de las primeras bajas de un coraz\u00f3n endurecido es la capacidad de llorar, especialmente en lo que a hombres se refiere. La ternura que demuestra Jos\u00e9 a quienes peor lo trataron en la vida manifiesta cu\u00e1n profundo hab\u00eda llegado la sanidad de Dios en su alma. En la primera visita \u00abJos\u00e9 llor\u00f3\u00bb cuando reconoci\u00f3 a sus hermanos (42.24). De igual manera, en la segunda visita \u00abJos\u00e9 se apresur\u00f3 a salir, pues se sinti\u00f3 profundamente conmovido a causa de su hermano y busc\u00f3 donde llorar; y entr\u00f3 en su aposento y llor\u00f3 all\u00ed\u00bb (43.30\u201331). Ante el desconcierto de los hermanos por el incidente de la copa robada \u00abllor\u00f3 tan fuerte que lo oyeron los egipcios, y la casa de Fara\u00f3n se enter\u00f3 de ello\u00bb (45.2). La persona que goza de una justa perspectiva de su propia fragilidad y peque\u00f1ez se resiste a criticar a los dem\u00e1sCuando finalmente se descubri\u00f3 ante ellos, observamos que \u00abse ech\u00f3 sobre el cuello de su hermano Benjam\u00edn, y llor\u00f3; y Benjam\u00edn tambi\u00e9n llor\u00f3 sobre su cuello. Y bes\u00f3 a todos sus hermanos, y llor\u00f3 sobre ellos; y despu\u00e9s sus hermanos hablaron con \u00e9l\u00bb (45.14\u201315). El camino de la libertadAunque la Biblia no nos provee detalles acerca del proceso que experiment\u00f3 Jos\u00e9, s\u00ed poseemos registro de los principios que propiciaron la sanidad de su alma. Solamente la persona que se afianza en estos principios, mientras padece injusticias y traiciones a manos de otros, podr\u00e1 superar el pasado y avanzar, libre, hacia los proyectos que Dios ha preparado para sus hijos.1. La mano soberana de DiosCuando Jos\u00e9 escogi\u00f3 mostrarse a sus hermanos, los consol\u00f3: \u00abAhora pues, no os entristezc\u00e1is ni os pese por haberme vendido aqu\u00ed; pues para preservar vidas me envi\u00f3 Dios delante de vosotros \u2026 Ahora pues, no fuisteis vosotros los que me enviasteis aqu\u00ed, sino Dios\u00bb (45.5\u20138).Jos\u00e9 entendi\u00f3 que Dios est\u00e1 por encima aun de las maquinaciones perversas del enemigo. Ning\u00fan acontecimiento ocurrido en nuestras vidas ha escapado al control del Soberano. Aun cuando las motivaciones de quien los ejecuta sean perversas, el Se\u00f1or los aprovecha para alcanzar sus prop\u00f3sitos soberanos en la vida de sus hijos. Es esta convicci\u00f3n la que llev\u00f3 a Pablo a regocijarse frente al hecho de que algunos \u00abproclaman a Cristo por ambici\u00f3n personal, no con sinceridad, pensando causarme angustia en mis prisiones. \u00bfEntonces qu\u00e9? Que de todas maneras, ya sea fingidamente o en verdad, Cristo es proclamado; y en esto me regocijo, s\u00ed, y me regocijar\u00e9\u00bb (Fil 1.18\u201319). El ap\u00f3stol confiaba plenamente en la capacidad soberana que posee el Se\u00f1or de aprovechar la perversidad del ser humano para sus propios proyectos.A la hora de sufrir injusticias y traiciones el agraviado puede elevar sus ojos m\u00e1s all\u00e1 de los hechos y afianzarle en la convicci\u00f3n de que ning\u00fan plan, a\u00fan el m\u00e1s malvado, puede descarrilar el proyecto de Dios. Su soberana supervisi\u00f3n es fuente de paz y descanso.2. Una tarea reservada para el Alt\u00edsimoEl segundo principio se evidencia en las palabras que habl\u00f3 a sus hermanos, en G\u00e9nesis 50: \u00abNo tem\u00e1is, \u00bfacaso estoy yo en lugar de Dios? Vosotros pensasteis hacerme mal, pero Dios lo torn\u00f3 en bien\u00bb (19, 20). Jos\u00e9 entend\u00eda que al hombre no se le ha permitido juzgar a sus pares, porque solamente Dios conoce verdaderamente el coraz\u00f3n de cada uno. Este es el mismo principio que llev\u00f3 a Cristo a reprender a los maestros de la Ley, que exig\u00edan que la mujer sorprendida en adulterio fuera apedreada: \u00abEl que de vosotros est\u00e9 sin pecado, sea el primero en tirarle una piedra\u00bb (Jn 8.7). Ellos confiaban en que pod\u00edan condenarla porque ellos nunca hab\u00edan cometido adulterio. No obstante, el mal que lleva a los hombres a la infidelidad matrimonial tambi\u00e9n yac\u00eda en sus corazones.En alg\u00fan momento de su peregrinaje Jos\u00e9 entendi\u00f3 que \u00e9l padec\u00eda el mismo mal que sus hermanos. De hecho, aunque no los hab\u00eda vendido, s\u00ed se hab\u00eda dedicado a presentarle a su padre malos informes sobre ellos, que tambi\u00e9n procede de la traici\u00f3n. La persona que goza de una justa perspectiva de su propia fragilidad y peque\u00f1ez se resiste a criticar a los dem\u00e1s. Est\u00e1 demasiado absorto en asegurar la bondad de Dios para su propia vida como para estar evaluando a los que lo rodean. Su necesidad de misericordia lo lleva tambi\u00e9n a desear que el Se\u00f1or extienda misericordia a los que est\u00e1n cerca de \u00e9l. Se ha sometido a la exhortaci\u00f3n de Pablo: \u00abSed m\u00e1s bien amables unos con otros, misericordiosos, perdon\u00e1ndoos unos a otros, as\u00ed como tambi\u00e9n Dios os perdon\u00f3 en Cristo\u00bb (Ef 4.32).3. Una responsabilidad confiada a Sus hijosEl tercer principio que ayud\u00f3 a su restauraci\u00f3n es su convicci\u00f3n de que la mejor manera de vencer el mal es obrando el bien, especialmente a aquellos que nos han injuriado (Ro 12.21). Frente al temor de los hermanos, los anim\u00f3: \u00ab\u201cAhora pues, no tem\u00e1is; yo proveer\u00e9 por vosotros y por vuestros hijos\u201d. Y los consol\u00f3 y les habl\u00f3 cari\u00f1osamente\u00bb (50.21).La exhortaci\u00f3n de Pablo acompa\u00f1a una ense\u00f1anza absolutamente clara sobre el tema: \u00abPERO SI TU ENEMIGO TIENE HAMBRE, DALE DE COMER; Y SI TIENE SED, DALE DE BEBER, PORQUE HACIENDO ESTO, CARBONES ENCENDIDOS AMONTONARAS SOBRE SU CABEZA\u00bb (Ro 12.20). El principio resume el proceder de Cristo quien, imitando el coraz\u00f3n de su padre, declar\u00f3: \u00abSi am\u00e1is a los que os aman, \u00bfqu\u00e9 m\u00e9rito ten\u00e9is? Porque tambi\u00e9n los pecadores aman a los que los aman. Si hac\u00e9is bien a los que os hacen bien, \u00bfqu\u00e9 m\u00e9rito ten\u00e9is? Porque tambi\u00e9n los pecadores hacen lo mismo. Si prest\u00e1is a aquellos de quienes esper\u00e1is recibir, \u00bfqu\u00e9 m\u00e9rito ten\u00e9is? Tambi\u00e9n los pecadores prestan a los pecadores para recibir de ellos la misma cantidad. Antes bien, amad a vuestros enemigos, y haced bien, y prestad no esperando nada a cambio, y vuestra recompensa ser\u00e1 grande, y ser\u00e9is hijos del Alt\u00edsimo; porque El es bondadoso para con los ingratos y perversos\u00bb (Lc 6.32\u201335).Ninguna obra desactiva tan eficazmente los sentimientos de odio y rencor hacia quienes nos agravian como el bendecirlos por medio de acciones concretas de bien. Quien elige este camino, de todo coraz\u00f3n, no puede permanecer mucho tiempo enojado con su pr\u00f3jimo. Su accionar acaba derritiendo su propio coraz\u00f3n. Sin hab\u00e9rselo propuesto alcanzar\u00e1 la verdadera libertad que el Se\u00f1or concede a aquellos que han decidido no deber a nadie nada, sino el amarse unos a otros; porque el que ama a su pr\u00f3jimo, ha cumplido la ley (Ro 13.8).\n                    <\/p>\n<p class=\"pie\" style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">Se public\u00f3 en Apuntes Pastorales XXVII-6, \u00a9Copyright 2010.<\/p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Apuntes Pastorales La historia de Jos\u00e9 y sus hermanos se\u00f1ala caminos alternativos ante los conflictos de la vida. 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