{"id":34988,"date":"2016-06-20T23:47:40","date_gmt":"2016-06-21T04:47:40","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/cuadros-de-espiritualidad-mayo-2016-por-la-laica-araceli-de-anca\/"},"modified":"2016-06-20T23:47:40","modified_gmt":"2016-06-21T04:47:40","slug":"cuadros-de-espiritualidad-mayo-2016-por-la-laica-araceli-de-anca","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/cuadros-de-espiritualidad-mayo-2016-por-la-laica-araceli-de-anca\/","title":{"rendered":"Cuadros de espiritualidad, Mayo 2016, por la laica Araceli de Anca"},"content":{"rendered":"<p align=\"justify\"><strong>&#8220;La Maternidad espiritual de Mar\u00eda tiene una dimensi\u00f3n \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 universal, porque todo hombre de alg\u00fan modo est\u00e1 unido a Cristo mediante la Encarnaci\u00f3n&#8221;<\/strong><strong>, escribe Antonio Orozco <\/strong><strong>(Madre de Dios y Madre nuestra, cap. VI).<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">De la mano del escritor Antonio Orozco vamos a pincelar este Cuadro de espiritualidad.<\/p>\n<p align=\"justify\"><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 &#8220;\u00bfMar\u00eda es madre de todos los hombres -desde los m\u00e1s santos a los m\u00e1s pecadores- de la misma manera y en el mismo grado? Para responder a esta cuesti\u00f3n cabe acudir a la analog\u00eda con la uni\u00f3n de los hombres con Cristo: &#8216;Cristo es cabeza de los hombres, pero en diverso grado. Primero y principalmente es cabeza de aquellos que actualmente est\u00e1n ya unidos con \u00e9l por la gloria; en segundo lugar, es cabeza de los unidos a \u00e9l por la gracia y la caridad; el tercer grupo de quienes Cristo es Cabeza son aquellos que tienen fe, y por ella se unen a Cristo, aunque no tienen gracia; en cuarto t\u00e9rmino, Cristo es tambi\u00e9n Cabeza de aquellos que no est\u00e1n unidos a \u00c9l por la Gracia ni por la fe, pero que est\u00e1n en potencia de un\u00edrseles y realmente se le unir\u00e1n (&#8230;); finalmente, es cabeza a\u00fan de aquellos que de ning\u00fan modo est\u00e1n unidos a Cristo, ni se le unir\u00e1n (aunque podr\u00edan hacerlo) (&#8230;); y s\u00f3lo \u00e9stos dejan totalmente de ser miembros de Cristo cuando mueren, porque entonces pierden para siempre hasta el poder de unirse con Cristo&#8217;<\/em><em>(S. Th., III q.8,a.3)<\/em><em>&#8220;<\/em> (o.c.)<\/p>\n<p align=\"justify\">__________________<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\"><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 &#8220;Seg\u00fan esto, cabe decir que Mar\u00eda es Madre de los bienaventurados del Cielo de modo &#8216;excelente&#8217;; es Madre de las personas en gracia de modo &#8216;perfecto&#8217;, ya que \u00e9stas poseen vida sobrenatural completa; es Madre de los cristianos en pecado mortal de modo &#8216;imperfecto&#8217;, porque estos no tienen vida sobrenatural completa, sino \u00fanicamente su inicio, que es la fe; es Madre de modo &#8216;potencial&#8217; o &#8216;de derecho&#8217; respecto a los no bautizados, ya que est\u00e1 destinada por Dios a engendrarlos en la perfecta vida sobrenatural. De los condenados que se hallen en el infierno, Mar\u00eda no es Madre en modo alguno, pues ya no les cabe en absoluto la uni\u00f3n con Cristo&#8221; <\/em>\u00a0(o.c.).<\/p>\n<p align=\"justify\">__________________<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\">La Maternidad espiritual de Mar\u00eda es manifestada al pie de la Cruz, donde la Virgen <em>&#8220;con particular intensidad ejerci\u00f3 su misi\u00f3n corredentora (&#8230;) &#8216;sufriendo profundamente con su Unig\u00e9nito y asoci\u00e1ndose con entra\u00f1as de Madre a su sacrificio, consintiendo amorosamente en la inmolaci\u00f3n de la v\u00edctima que ella misma hab\u00eda engendrado&#8217;. &#8216;Una fue la voluntad de Cristo y de Mar\u00eda; ambos ofrec\u00edan a Dios un mismo holocausto: Mar\u00eda con sangre en el coraz\u00f3n; Cristo, con sangre en la carne. Sufre m\u00e1s que si padeciera mil muertes; much\u00edsimo m\u00e1s que si fuera Ella la que estuviera enclavada. Se asocia de manera plena al sacrificio redentor del Hijo mediante &#8216;el sacrificio de su coraz\u00f3n de madre&#8217; (&#8230;). La Virgen une a la Pasi\u00f3n de Cristo su &#8216;compasi\u00f3n&#8217;: a la Sangre de su Hijo, une sus l\u00e1grimas de Madre. Ella tambi\u00e9n &#8216;sacrifica, merece, redime&#8217;&#8221;<\/em> (o.c.).<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\">***************************<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Jesucristo no se conforma con redimirnos, quiere que, al salvarnos, \u00a0nuestra santidad alcance cuanta m\u00e1s altura mejor. <\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Cristo nos redime al precio de su Precios\u00edsima Sangre.<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">Pascal hace decir amorosamente a Jes\u00fas -y en ese decir estar\u00edamos cada uno de nosotros-: <em>&#8220;Yo pensaba en ti en mi agon\u00eda, por ti he vertido tales gotas de sangre&#8221;<\/em> (<em>Pens\u00e9es, n\u00ba 553<\/em>).<\/p>\n<p align=\"justify\">__________________<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Cristo nos salva al precio de su Sed, Sed de almas, que no quiere ser saciada sino con nuestra santificaci\u00f3n.<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">Jes\u00fas, colgado del madero de la Cruz, tiene m\u00e1s y m\u00e1s sed, porque a cada gota de Sangre vertida por nosotros, aumenta su sed por la falta de l\u00edquido no recuperado.<\/p>\n<p align=\"justify\">Mas esa sed es esencialmente de nuestras almas, la que no puede ser saciada porque \u00c9l no dir\u00e1 nunca basta, pues espera que nos santifiquemos cada vez m\u00e1s, y que nos santifiquemos ayudando a santificarse a los dem\u00e1s.<\/p>\n<p align=\"justify\">Jes\u00fas tiene sed (cfr. Juan 19, 28):<\/p>\n<p align=\"justify\">-sed de las almas que no le escuchan<\/p>\n<p align=\"justify\">-pero tambi\u00e9n sed de las que le escuchan, aunque quiere que cada vez, m\u00e1s y m\u00e1s, se santifiquen.<\/p>\n<p align=\"justify\">__________________<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Cristo sufre no s\u00f3lo por salvar almas, sino porque ans\u00eda tu santidad y la m\u00eda.<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">No, no tratar\u00e9 de disuadir al Se\u00f1or de que no lleve a tanto extremo el sufrimiento de su Pasi\u00f3n, para no ser reprendido por \u00c9l como lo fue san Pedro (cfr. Mateo 16, 23); pero s\u00ed luchar\u00e9 para que sus sufrimientos no vayan en aumento, trabajando por la salvaci\u00f3n de las almas y por la elevaci\u00f3n espiritual de todas ellas y de la m\u00eda.<\/p>\n<p align=\"justify\">A santificarnos m\u00e1s y m\u00e1s invita claramente la Palabra de Dios en el Apocalipsis:<\/p>\n<p align=\"justify\"><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 &#8220;&#8230;el justo, que siga practicando la justicia; y el santo, santif\u00edquese todav\u00eda m\u00e1s&#8221;<\/em> (Apocalipsis 22, 11).<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\">***************************<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>El desarrollo de las virtudes teologales en la vida cristiana.<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\">T\u00fa, amigo, si eres escritor de novelas, das vida a unos protagonistas al plantear un argumento que desarrollas en mil peripecias, y en un momento dado provocas el nudo de la novela, hasta que por fin decides el desenlace: si es de amor, con final feliz; si termina en tragedia, con la muerte de los protagonistas.<\/p>\n<p align=\"justify\">__________________<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\">Pues Dios plantea la vida cristiana dentro de las virtudes teologales, que culminan siempre con un final feliz.<\/p>\n<p align=\"justify\">La<strong> Fe<\/strong> en Cristo es como un punto de partida que, comenzando en las aguas del Bautismo, deber\u00e1 desarrollarla el cristiano para alcanzar su fin sobrenatural.<\/p>\n<p align=\"justify\">La <strong>Esperanza<\/strong> har\u00e1 vivir la vocaci\u00f3n cristiana con la mirada puesta en el premio del Cielo y en la confianza de la eficacia sobrenatural de la oraci\u00f3n, los Sacramentos y las buenas obras.<\/p>\n<p align=\"justify\">La <strong>Caridad<\/strong>, que es el Amor divino que nos une con Cristo, deber\u00e1 llenar el coraz\u00f3n del cristiano, y \u00a1tanto!, que luego pueda derramarlo, a su vez, sobre las almas de sus hermanos los hombres.<\/p>\n<p align=\"justify\">Y pues este camino de vida cristiana debe subirse poco a poco, si dej\u00e1ramos de esforzarnos, l\u00f3gicamente ser\u00edamos arrastrados hacia abajo, con la desgracia de alejarnos de Dios.<\/p>\n<p align=\"justify\">__________________<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\">Santo Tom\u00e1s dir\u00e1: <em>&#8220;La fe muestra el fin, la esperanza va a su consecuci\u00f3n, la caridad une con \u00e9l&#8221; <\/em>(<em>Coment. 1\u00aa Ep\u00edstola a Timoteo, 12<\/em>).<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\">************************<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Si cada infidelidad al Amor de Dios, cometida hoy, ahora, estuvo presente en la Pasi\u00f3n de Cristo, tambi\u00e9n cada acto de amor y reparaci\u00f3n, hoy, ahora, le consol\u00f3 en su Muerte.<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\">Organizamos este Cuadro de espiritualidad de la mano de Charles Journet.<\/p>\n<p align=\"justify\">&#8220;En la esencia divina, donde sumerg\u00eda su conocimiento, Jes\u00fas descubr\u00eda con una sola mirada todo el desarrollo concreto de la historia del mundo. Ve\u00eda, en cada minuto de su existencia, todas las almas inmortales por las que interced\u00eda. Conoc\u00eda cada pecado, cada ofensa infinita al Amor. Nuestras infidelidades de hoy y de ma\u00f1ana le han matado. Han desolado su agon\u00eda. Por todas ellas muri\u00f3 Cristo, teni\u00e9ndolas presentes. Incluso una sola hubiera necesitado de redenci\u00f3n infinita. La agon\u00eda de Jes\u00fas es as\u00ed coextensiva con toda la tragedia humana. Toda la duraci\u00f3n del tiempo, todas nuestras faltas y omisiones coinciden, en el fondo, con el instante irrepetible de la pasi\u00f3n redentora. Resulta entonces que si Jes\u00fas ha sufrido por pecados no existentes todav\u00eda, pero que se cometer\u00e1n hasta el fin del mundo, entonces es verdad -aunque esto sea espantoso- que yo, pecando ma\u00f1ana, le habr\u00e9 causado la agon\u00eda hace dos mil a\u00f1os. Es uno de los sentidos de otro pensamiento de Pascal: &#8216;Jes\u00fas estar\u00e1 en agon\u00eda hasta el fin del mundo: es preciso no dormir durante este tiempo&#8217;. Hablando de los que han gustado el don de Dios y despu\u00e9s reniegan de \u00e9l, la Ep\u00edstola a los Hebreos, con expresi\u00f3n misteriosa, declara &#8216;que crucifican por s\u00ed mismos al Hijo de Dios y le exponen de nuevo a p\u00fablica ignominia&#8217;&#8221;<\/p>\n<p align=\"justify\">(Las Siete Palabras de Cristo. Quinta Palabra).<\/p>\n<p align=\"justify\">__________________<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\">Pues bien, si <em>&#8220;Nuestros pecados de ma\u00f1ana habr\u00e1n desolado la agon\u00eda de Jes\u00fas&#8230; tambi\u00e9n es verdad que nuestras fidelidades de ma\u00f1ana le habr\u00e1n consolado. P\u00edo XI escribe, en la Enc\u00edclica Miserentissimus Redemptor: &#8216;si la previsi\u00f3n de nuestras faltas futuras volv\u00eda a Cristo triste hasta la muerte, \u00bfc\u00f3mo dudar de que la previsi\u00f3n de nuestras futuras reparaciones le hayan dado, ya en ese momento, alg\u00fan consuelo? \u00bfNo dice el Evangelio que su tristeza y su angustia fueron consoladas por la visita del \u00e1ngel? Pues nosotros tenemos ahora, para consolarlo, su Coraz\u00f3n Sant\u00edsimo, al que no cesa de herir la ingratitud del pecado. Y podemos hacerlo de una manera muy misteriosa, pero verdadera. Cristo se lamenta, en la liturgia, por boca del salmista, de ser abandonado por sus amigos: &#8216;El desprecio me ha destrozado el coraz\u00f3n; mis oprobios y afrentas no tienen remedio. Esper\u00e9 la compasi\u00f3n, pero en vano; consoladores, y no los he encontrado&#8217;&#8221;<\/em> (o.c.).<\/p>\n<p align=\"justify\">__________________<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00bfY qu\u00e9 puedo hacer yo, ahora, por Cristo? <em>&#8220;si quieres amar a Cristo<\/em> -dice san Agust\u00edn- <em>extiende tu caridad a toda la tierra, porque los miembros de Cristo est\u00e1n por todo el mundo&#8221;<\/em><\/p>\n<p align=\"justify\">(<em>Coment. <\/em><em>I Ep\u00edst. <\/em><em>S. Juan 10, 5<\/em>).<\/p>\n<p align=\"justify\">Y Charles Journet expone: <em>&#8220;En la tercera de sus grandes visiones, san Nicol\u00e1s de Fl\u00fae, transportado al cielo, oye a su \u00c1ngel de la Guarda interceder por \u00e9l junto al Padre y decir: &#8216;He aqu\u00ed al hombre que ha levantado a vuestro Hijo, que le ha llevado, y que le ha asistido en sus aflicciones y en su miseria. \u00bfQuer\u00e9is agradec\u00e9rselo y quedarle reconocido?&#8217; Entonces vino a trav\u00e9s del palacio alguien muy hermoso y grande, con la cara resplandeciente, vestido de blanco como un sacerdote con alba. Extendi\u00f3 los brazos sobre sus espaldas, le estrech\u00f3 contra s\u00ed, y le agradeci\u00f3 con todo el amor de su coraz\u00f3n haber asistido a su Hijo y haberle socorrido en su pobreza. Y \u00e9l, solitario, desconcertado y espantado, dijo: &#8216;\u00a1Yo no s\u00e9 que haya prestado jam\u00e1s un servicio a vuestro Hijo!&#8217; y el Padre desapareci\u00f3. Despu\u00e9s la Virgen vino tambi\u00e9n a mostrarle su agradecimiento. Y, al fin, el Hijo mismo. Su vestido estaba rociado de sangre. Se inclin\u00f3 hacia el solitario y le agradeci\u00f3 tiernamente el haberle asistido en su dolor. Entonces el solitario vio que su vestido estaba te\u00f1ido de rojo, como el del Hijo. Le sorprendi\u00f3 esto mucho, porque no se acordaba de haberse vestido jam\u00e1s de esta forma. Uno recuerda aqu\u00ed aquellas palabras de Pascal: &#8216;Los elegidos ignorar\u00e1n sus virtudes y los malvados la enormidad de sus cr\u00edmenes: Se\u00f1or, \u00bfcu\u00e1ndo te hemos visto hambriento, sediento?, etc\u00e9tera&#8221;<\/em> (o.c.).<\/p>\n<p align=\"justify\">*************************<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Luchar contra los se\u00f1uelos del pecado para ser libres, pues Dios nos ha llamado\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 a la libertad <\/strong><strong>(cfr. G\u00e1latas 5, 13)<\/strong>.<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\">Podr\u00edamos decir que como en un &#8220;agujero&#8221; que hiciera Dios en la Eternidad, taladrado por aquel big-bang del que nos hablan los cient\u00edficos, instal\u00f3 el Creador el tiempo, el espacio y la materia. Y nuestra alma -que por ser espiritual es inmortal y por tanto destinada a vivir en la Eternidad- se sentir\u00e1 prisionera en tanto viva en ese limitado &#8220;agujero&#8221;.<\/p>\n<p align=\"justify\">__________________<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\">Pues bien, mientras vivimos en la tierra tendremos que luchar contra el mundo, demonio y carne para liberarnos de los angustiosos lazos que ellos nos tienden.<\/p>\n<p align=\"justify\">Y de esta manera, nuestro coraz\u00f3n, luchando por desprenderse de todo lo que le aparta de Dios, ganando en libertad, se libera de lo que le aprisiona para hacerse cada vez m\u00e1s capaz de llegar a la uni\u00f3n con Dios.<\/p>\n<p align=\"justify\">__________________<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\">Nos librar\u00e1 Dios de los enga\u00f1os de esos enemigos que aprisionan nuestra alma si luchamos y se lo pedimos, pues la victoria nos la alcanza el Se\u00f1or cuando cooperamos con su Gracia.<\/p>\n<p align=\"justify\">Se\u00f1or -rogamos con el salmista-: <em>&#8220;S\u00e1came de la red que me tendieron, porque eres T\u00fa, T\u00fa mismo mi refugio&#8221;<\/em> (Salmo 30, 5).<\/p>\n<p align=\"justify\"><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 &#8220;Oh Se\u00f1or, \u00bfcu\u00e1ndo volver\u00e1s tus ojos? Libra mi alma de quienes rugen, libra de estos leones al alma m\u00eda&#8221;<\/em> (Salmo 34, 17)<\/p>\n<p align=\"justify\"><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 &#8220;\u00a1Oh refugio, alc\u00e1zar m\u00edo, el Dios m\u00edo en quien esperar\u00e9!<\/em><\/p>\n<p align=\"justify\"><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Porque \u00c9l del lazo de los cazadores te librar\u00e1, y de peste perniciosa.<\/em><\/p>\n<p align=\"justify\"><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Te cubrir\u00e1 con sus plumas; bajo sus alas te refugiar\u00e1s; su brazo es escudo y armadura&#8221;<\/em> (Salmo 90, 2-4).<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\">***************************<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Dichosos los bautizados porque al recibir la Gracia santificante son hechos hijos adoptivos de Dios, para vivir una vida nueva.<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\">Nos introduce san Juan Damasceno en el Para\u00edso terrenal: <em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 &#8220;Ad\u00e1n<\/em> <em>viv\u00eda en un sitio sant\u00edsimo y sin ponderaci\u00f3n hermoso. Pero con el alma habitaba en un sitio todav\u00eda m\u00e1s santo y hermoso. Dios, que habitaba en \u00e9l, era su templo. Dios era su glorioso vestido, el hombre estaba vestido de la gracia divina&#8221;<\/em><\/p>\n<p align=\"justify\"><em>\u00a0<\/em>(<em>Exposici\u00f3n de la fe ortodoxa. Libro 2, cap. XI<\/em>).<\/p>\n<p align=\"justify\">__________________<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\">Pero Ad\u00e1n desobedece y se aleja de Dios perdiendo su amistad, la Gracia santificante y la Filiaci\u00f3n divina.<\/p>\n<p align=\"justify\">En adelante, la raz\u00f3n humana no dominar\u00e1 las pasiones ni obedecer\u00e1 los mensajes de bondad que le dicte la conciencia: portavoz de los quereres de Dios&#8230;<\/p>\n<p align=\"justify\">&#8230;mas Dios trae Esperanza a la tierra que es vislumbrada en el Antiguo Testamento y profetizada en muchos de sus Libros. Esperanza que se hace realidad cuando viene a la tierra en la <em>plenitud de los tiempos<\/em> el Mes\u00edas, el Cristo Salvador -el anunciado por los Profetas-que con su Redenci\u00f3n hace posible que el hombre recobre, y con sobreabundancia, la Gracia y la Filiaci\u00f3n divina.<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00a1Bendito seas Se\u00f1or, Dios m\u00edo, por tu Plan de salvaci\u00f3n!<\/p>\n<p align=\"justify\">__________________<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\">Gracia y filiaci\u00f3n que es as\u00ed explicada por Antonio Orozco:<\/p>\n<p align=\"justify\">&#8220;La gracia santificante es vida, misteriosa pero verdadera participaci\u00f3n (un &#8216;tomar parte&#8217;) en la vida divina, &#8216;germen&#8217; de Dios (&#8216;semen Dei&#8217;). &#8216;Hemos sido engendrados de nuevo, no de un germen incorruptible (&#8216;ex semine corruptibile&#8217;), sino incorruptible, por medio de la palabra de Dios, viva y permanente&#8217;. La filiaci\u00f3n divina adoptiva, es adoptiva porque no es &#8216;natural&#8217;: no nacemos viviendo vida de Dios; pero al ser adoptados por Dios Padre, el Esp\u00edritu Santo nos infunde una vida nueva, que es verdadera vida de comuni\u00f3n con Dios en Cristo: &#8216;El que est\u00e1 en Cristo es una nueva creaci\u00f3n; pas\u00f3 lo viejo, todo es nuevo&#8217;. Y tiene todas las caracter\u00edsticas de toda vida creada: concepci\u00f3n, gestaci\u00f3n, nacimiento, desarrollo, plenitud. Comienza a vivir como una semilla (&#8216;semen&#8217;), incluso fr\u00e1gil, f\u00e1cilmente destructible (por el pecado), y acaba siendo la vida robusta, indestructible, plena de Dios de los bienaventurados en el Cielo. Y esta vida tiene su principio absoluto en la Trinidad, de modo &#8216;personal&#8217; en la Persona del Esp\u00edritu Santo&#8221;<\/p>\n<p align=\"justify\">(Madre de Dios y Madre nuestra, cap. VI).<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\">*************************<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>El Esp\u00edritu Santo es, con Cristo, Cofundador de la Iglesia, \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 en expresi\u00f3n del Cardenal Congar.<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\">Nos lo explica san Juan Pablo II: la Venida del Esp\u00edritu Santo, en el primer Pentecost\u00e9s de la Historia, da <em>&#8220;comienzo y, al mismo tiempo, es preanuncio del nacimiento de la Iglesia, del nacimiento que dura continuamente, de generaci\u00f3n en generaci\u00f3n, y se realiza en medio de las diversas naciones y pueblos, entre las diversas culturas, lenguas y razas&#8221;<\/em> (14-V-1989).<\/p>\n<p align=\"justify\">__________________<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\">Ya el Concilio Vaticano II hab\u00eda dicho que <em>&#8220;para que incesantemente nos renovemos en \u00c9l (en Cristo), nos concedi\u00f3 participar de su Esp\u00edritu que, siendo uno solo y el mismo en la Cabeza y en los miembros, de tal forma vivifica, unifica y mueve todo el cuerpo, que su funci\u00f3n pudo ser comparada por los Santos Padres con la misi\u00f3n que realiza el principio de vida o el alma en el cuerpo humano&#8221;<\/em><\/p>\n<p align=\"justify\">(Lumen gentium, n\u00ba 7).<\/p>\n<p align=\"justify\">Pues si el Esp\u00edritu Santo es Cofundador con Cristo, de la Iglesia, con \u00c9l es Continuador de Ella a la hora de vivificarla; misi\u00f3n que se ver\u00e1 cumplida especialmente con los Sacramentos.<\/p>\n<p align=\"justify\">Y de los Sacramentos -signos eficaces que confieren la gracia-, san Juan Pablo II dir\u00e1 que es la Iglesia la dispensadora de estos <em>&#8220;signos sagrados, mientras el Esp\u00edritu Santo act\u00faa en ellos como dispensador invisible de la vida que significan. Junto con el Esp\u00edritu est\u00e1 y act\u00faa en ellos Cristo Jes\u00fas&#8221;<\/em> (<em>Dominum et vivificantum, <\/em>n\u00ba 63).<\/p>\n<p align=\"justify\">__________________<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\">La Iglesia, dice Jos\u00e9 Mill\u00e1n, <em>&#8220;es: Iglesia de Cristo e Iglesia del Esp\u00edritu. Es Iglesia de Dios e Iglesia de los hombres. Es institucional y carism\u00e1tica. Su realidad s\u00f3lo se capta a trav\u00e9s de la rica pluralidad de im\u00e1genes que de ella nos han dejado la Escritura y la Tradici\u00f3n&#8221; <\/em>(<em>Chequeo a la eclesiolog\u00eda de los \u00faltimos 30 a\u00f1os. Rev. Palabra, n\u00ba 368<\/em>).<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\">**********************<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Ni la oraci\u00f3n m\u00e1s elevada significa que hemos llegado ya a la santidad, ni la aridez espiritual es signo de no estar accediendo a ella.<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\">Los que luchan por la santidad -basada en el Amor de Dios y en el cumplimiento fidel\u00edsimo de su Voluntad divina-, que no se preocupen si no sienten la <strong>dulzura de la devoci\u00f3n,<\/strong> y por el contrario ven que la <strong>aridez<\/strong> hace presa en su vida interior; a estos, y a todos, les dir\u00e1 san Bernardo: <em>&#8220;&#8230;el infatigable deseo de avanzar y el esfuerzo continuo hacia la perfecci\u00f3n se consideran como la perfecci\u00f3n misma&#8221;.<\/em><\/p>\n<p align=\"justify\">__________________<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\">Pues bien, en cuanto a la <strong>dulzura de la devoci\u00f3n<\/strong>, dice Dom Vital Lehodey: <em>&#8220;La mejor oraci\u00f3n no es la m\u00e1s sabrosa, sino la m\u00e1s fructuosa: no es la que nos eleva por las v\u00edas comunes o m\u00edsticas, sino la que nos torna humildes, desasidos, obedientes, generosos y fieles a todos nuestros deberes. Cierto que estimamos mucho la contemplaci\u00f3n, a condici\u00f3n, sin embargo, de que una nuestra voluntad con la de Dios, que transforme nuestra vida, o nos haga a lo menos avanzar en las virtudes. No hemos, pues, de desear los progresos en la oraci\u00f3n sino para crecer en perfecci\u00f3n, y en vez de escudri\u00f1ar con curiosidad el grado a que han llegado nuestras comunicaciones con Dios, nos fijaremos m\u00e1s bien en si hemos sacado de ellas todo el provecho posible para morir a nosotros mismos y desarrollar en nuestra alma la vida divina&#8221;<\/em> (<em>El Santo abandono, 3\u00aa Parte, cap. XIV<\/em>).<\/p>\n<p align=\"justify\">__________________<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\">\u201c<em>En cuanto a las arideces (&#8230;),<\/em> <em>pueden ser voluntarias o involuntarias. Son voluntarias en su causa, cuando se deja disipar el esp\u00edritu, apegarse el coraz\u00f3n y a la voluntad seguir sus caprichos; y siendo \u00e9ste el motivo de que se cometan infinidad de faltas, no ponemos por nuestra parte empe\u00f1o en corregirnos. No debemos considerar esto como simple aridez de sentimientos, sino la tibieza misma de la voluntad. &#8216;Es tal este estado, que si el alma no se hace violencia para salir de \u00e9l, ir\u00e1 de mal en peor, y \u00a1quiera Dios que con el tiempo no caiga en mayores miserias! Este g\u00e9nero de aridez se parece a la tisis, que no mata de un golpe, pero conduce infaliblemente a la muerte&#8217; (&#8230;) mas &#8216;la aridez involuntaria es la de un alma que se esfuerza en caminar por los senderos de la perfecci\u00f3n, que se pone en guardia contra los pecados deliberados y practica la oraci\u00f3n&#8217;, y\u00a0 permanece fiel a todos sus deberes.<\/em><\/p>\n<p align=\"justify\"><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Las arideces espirituales y las desolaciones sensibles son excelente purgatorio donde el alma cancela sus deudas, m\u00e1s a\u00fan, son el crisol en que se purifica&#8221;<\/em> (<em>o. c. 3\u00aa Parte, cap. XI<\/em>).<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\">************************<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Porque contamos con la Gracia divina es grande la responsabilidad de vivir cristianamente.<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\">Es l\u00f3gico. Sin las suficientes vitaminas, hidratos de carbono, grasas y prote\u00ednas, los m\u00fasculos se vuelven fl\u00e1cidos y faltos de energ\u00eda para vivir; que nadie, entonces, pida a quien se encuentre en esas pobres condiciones que trabaje duro o que concurse en atletismo, pues carece de la suficiente capacidad incluso para moverse con soltura.<\/p>\n<p align=\"justify\">__________________<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\">Y l\u00f3gico es tambi\u00e9n que sin la suficiente Gracia de Dios y sin una necesaria lucha asc\u00e9tica, nos volvamos &#8220;flojos&#8221; para vivir cristianamente; todos necesitamos acudir, una y otra vez, a las &#8220;fuentes de agua viva&#8221; -oraci\u00f3n y sacramentos- para reavivar nuestra alma m\u00e1s y m\u00e1s y recuperar nuestra capacidad operativa, conforme a la Voluntad de Dios, como as\u00ed comenta santo Tom\u00e1s:<\/p>\n<p align=\"justify\"><em>&#8220;&#8230;la gracia de Dios es como un fuego, que no luce cuando lo cubre la ceniza; pues as\u00ed ocurre cuando la gracia est\u00e1 cubierta en el hombre por la torpeza o el temor humano&#8221;<\/em> (<em>Comentario sobre II Timoteo, ad loc.<\/em>).<\/p>\n<p align=\"justify\">Fuego divino que nos da la Gracia, pero que habremos de pedir a Dios para poner por obra lo que \u00c9l quiere de nosotros.<\/p>\n<p align=\"justify\">__________________<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\">Lo que dice san Pablo en su carta a Timoteo sobre la Gracia divina que recibi\u00f3 al ordenarse presb\u00edtero, lo haremos extensivo a toda Gracia santificante que recibamos en cualquier Sacramento:<\/p>\n<p align=\"justify\"><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 &#8220;&#8230;te recuerdo<\/em> -le dice el Ap\u00f3stol- <em>que reavives el don de Dios que recibiste por la imposici\u00f3n de mis manos, porque Dios no nos dio un esp\u00edritu de timidez, sino de fortaleza, caridad y templanza&#8221;<\/em><\/p>\n<p align=\"justify\"><em>\u00a0<\/em>(II Timoteo 1, 6-7).<\/p>\n<p align=\"justify\">**************************<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong><em>&#8220;Todo lo puedo en Aquel que me conforta&#8221;<\/em><\/strong><strong>, afirma san Pablo<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>(Filipenses 4, 13).<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">Lo podemos todo, \u00a1s\u00ed!, en Cristo Jes\u00fas. Y que nada podr\u00edamos hacer a favor de nuestra santidad por nosotros mismos, ya nos lo hab\u00eda advertido el Se\u00f1or: <em>&#8220;&#8230;sin M\u00ed no pod\u00e9is hacer nada&#8221;<\/em> (Juan 15, 5).<\/p>\n<p align=\"justify\">Pero no hay que desanimarse: si nos sentimos d\u00e9biles y temerosos es porque no somos m\u00e1s que la misma debilidad.<\/p>\n<p align=\"justify\">Y si alguna vez nos sinti\u00e9ramos fuertes, deber\u00edamos saber que <em>&#8220;Toda nuestra fuerza es prestada&#8221;<\/em>, como apunta san Josemar\u00eda Escriv\u00e1 (<em>CAMINO, n\u00ba 728<\/em>).<\/p>\n<p align=\"justify\">__________________<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\">No hay que desanimarse: si nos sentimos d\u00e9biles, y raz\u00f3n tenemos para experimentar ese sentimiento, nos alentar\u00e1 saber que tambi\u00e9n de san Juan Pablo II se apoder\u00f3 el temor, el d\u00eda que fue elegido sucesor de Pedro: <em>&#8220;Ayer por la ma\u00f1ana yo fui a la Sixtina a votar tranquilamente. Jam\u00e1s hubiera imaginado lo que estaba para suceder. Apenas hab\u00eda empezado el peligro para m\u00ed, los dos colegas que me estaban vecinos me han susurrado palabras de aliento. Uno ha dicho: &#8216;\u00a1Animo!&#8217;, si el Se\u00f1or da un peso, da tambi\u00e9n la ayuda para llevarlo&#8217;&#8221;<\/em><\/p>\n<p align=\"justify\"><em>\u00a0<\/em>(<em>Rezo del \u00c1ngelus 27-VIII-1978<\/em>).<\/p>\n<p align=\"justify\">__________________<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\">No hay que desanimarse: si nos sentimos d\u00e9biles, todav\u00eda nos confortar\u00e1 m\u00e1s saber lo que le dijo el Se\u00f1or al Ap\u00f3stol de las gentes: <em>&#8220;Te basta mi gracia, porque la fuerza resplandece en la flaqueza. Por eso, con sumo gusto me gloriar\u00e9 m\u00e1s todav\u00eda en mis flaquezas, para que habite en m\u00ed la fuerza de Cristo. Por lo cual me complazco en las flaquezas, en los oprobios, en las necesidades, en las persecuciones y angustias, por Cristo; pues cuando soy d\u00e9bil, entonces soy fuerte&#8221;<\/em><\/p>\n<p align=\"justify\">(II Corintios 12, 9-10).<\/p>\n<p align=\"justify\">***********************<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Si activismo es hacer sin Dios; espiritualismo es querer estar con Dios sin atender las obras.<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\">De las consecuencias de estos extremos, dir\u00e1 Salvador Mu\u00f1oz Iglesias: <em>&#8220;Actividad apost\u00f3lica sin oraci\u00f3n ser\u00eda siembra de flores en secano; pero contemplaci\u00f3n sin proyecci\u00f3n apost\u00f3lica ser\u00eda riego en la arena&#8221;<\/em>&#8230;<\/p>\n<p align=\"justify\">&#8230;y santa Teresita del Ni\u00f1o Jes\u00fas: <em>&#8220;Aunque no desprecio los hermosos pensamientos que unen con Dios, tengo bien entendido, hace tiempo, que no es prudente apoyarse demasiado en ellos. Las m\u00e1s sublimes inspiraciones no son nada si no van acompa\u00f1adas de las obras&#8221;<\/em><\/p>\n<p align=\"justify\"><em>\u00a0<\/em>(<em>Historia de un alma, cap. X<\/em>).<\/p>\n<p align=\"justify\">__________________<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\">Pues bien, Dios quiere que cooperemos con su Providencia, con nuestra oraci\u00f3n y nuestras obras, \u00bfseremos capaces de llevarlas a buen t\u00e9rmino?<\/p>\n<p align=\"justify\"><em>&#8220;Conf\u00eda en el Se\u00f1or con todo tu coraz\u00f3n y no te apoyes en tu prudencia&#8221;<\/em>, nos aconseja el Libro de los Proverbios (3, 5).<\/p>\n<p align=\"justify\">As\u00ed te digo yo ahora, amigo: Teme si desconf\u00edas de la Misericordia divina&#8230;, mas no temas esta desconfianza en Dios si arrepentido vuelves a sus Brazos, porque su Misericordia est\u00e1 por encima de cuanto nos acusa nuestro coraz\u00f3n (cfr. Juan 3, 20).<\/p>\n<p align=\"justify\">__________________<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\"><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 &#8220;Oraci\u00f3n y vida cristiana son inseparables<\/em> -leemos en el Catecismo de la Iglesia Cat\u00f3lica- <em>porque se trata del mismo amor y de la misma renuncia que proceden del amor. La misma conformidad filial y amorosa al designio del amor del Padre. La misma uni\u00f3n transformante en el Esp\u00edritu Santo que nos conforma cada vez m\u00e1s con Cristo Jes\u00fas. El mismo amor a todos los hombres, ese amor con el cual Jes\u00fas nos ha amado.<\/em> <em>&#8216;Todo lo que pid\u00e1is al Padre en mi Nombre os lo conceder\u00e1. Lo que os mando es que os am\u00e9is los unos a los otros&#8217;<\/em> (Juan 15, 16-17)<em>&#8216;.<\/em><\/p>\n<p align=\"justify\"><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 &#8216;Ora continuamente el que une la oraci\u00f3n a las obras y las obras a la oraci\u00f3n. S\u00f3lo as\u00ed podemos encontrar realizable el principio de la oraci\u00f3n continua&#8217;<\/em> (Or\u00edgenes, or. 12)<em>&#8220;<\/em> (n\u00ba 2745).<\/p>\n<p align=\"justify\">****************************<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>El gozoso deber de corresponder al Amor que Dios nos tiene.<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>El Amor que Dios nos tiene.<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">De este Amor divino hemos le\u00eddo: <em>&#8220;Es necesario comprender bien que la vida interior se apoya ante todo en sentirse queridos por Dios con amor paternal e irrepetible, como si s\u00f3lo existiera uno sobre la tierra; nosotros hemos conocido y hemos cre\u00eddo en el amor que Dios nos tiene, repet\u00eda el Ap\u00f3stol san Juan, recordando su experiencia junto al Maestro&#8221;<\/em> (Fern\u00e1ndez-Carvajal y Beteta<em> &#8211; Hijos de Dios, cap. IV<\/em>).<\/p>\n<p align=\"justify\">__________________<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>El amor que nosotros debemos a Dios.<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">L\u00f3gicamente, despu\u00e9s de conocer el Amor que Dios nos tiene, nos toca a nosotros corresponder.<\/p>\n<p align=\"justify\"><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 &#8220;El Se\u00f1or no quiere que pretendamos la perfecci\u00f3n por s\u00ed misma, la &#8216;autoperfecci\u00f3n&#8217;; sino crecer en el amor, en el que tienen su origen y al que llevan las virtudes verdaderas. Por eso, no debemos fijarnos tanto en el cumplimiento material de una determinada virtud como en el amor a Cristo que supone la lucha por cumplirla. Nos se trata\u00a0 de llegar al final de nuestra carrera con un expediente sin borr\u00f3n alguno, sino de empe\u00f1arnos en cumplir con amor la voluntad de Dios en todo&#8221;<\/em> (o. c.).<\/p>\n<p align=\"justify\">__________________<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Y de amor escribi\u00f3 santa Teresa de Jes\u00fas.<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\"><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 &#8220;&#8230;amar es desear contentar a Dios en todo&#8221;<\/em><\/p>\n<p align=\"justify\">(<em>Moradas en Opera omnia<\/em>).<\/p>\n<p align=\"justify\"><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 &#8220;&#8230;el amor propio&#8230; es querer contentarnos m\u00e1s nosotros que a Dios&#8221;<\/em> (<em>Fundaciones 5, 4<\/em>).<\/p>\n<p align=\"justify\"><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 &#8220;&#8230;se contenta m\u00e1s a Dios con la obediencia que con el sacrificio&#8221;<\/em> (<em>Fundaciones 6, 2<\/em>).<\/p>\n<p align=\"justify\"><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 &#8220;&#8230;esta casa es un cielo&#8230; para quien se contenta s\u00f3lo de contentar a Dios y no hace caso de contento suyo&#8221; <\/em>(<em>Camino de perfecci\u00f3n 13, 7<\/em>).<\/p>\n<p align=\"justify\"><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 &#8220;&#8230;\u00bfqu\u00e9 me importa a m\u00ed los reyes y se\u00f1ores&#8230; ni el tenerlos contentos, si, aunque en muy poco, he de descontentar a Dios por ellos?&#8221;<\/em> (<em>Camino de perfecci\u00f3n 2, 5<\/em>).<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&#8220;La Maternidad espiritual de Mar\u00eda tiene una dimensi\u00f3n \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 universal, porque todo hombre de alg\u00fan modo est\u00e1 unido a Cristo mediante la Encarnaci\u00f3n&#8221;, escribe Antonio Orozco (Madre de Dios y Madre nuestra, cap. VI). De la mano del escritor Antonio Orozco vamos a pincelar este Cuadro de espiritualidad. \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 &#8220;\u00bfMar\u00eda es madre de todos los &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/cuadros-de-espiritualidad-mayo-2016-por-la-laica-araceli-de-anca\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abCuadros de espiritualidad, Mayo 2016, por la laica Araceli de Anca\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-34988","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/34988","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=34988"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/34988\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=34988"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=34988"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=34988"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}