{"id":35075,"date":"2016-06-20T23:56:28","date_gmt":"2016-06-21T04:56:28","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/iii-parte-tras-las-huellas-del-padre-francisco-mendez\/"},"modified":"2016-06-20T23:56:28","modified_gmt":"2016-06-21T04:56:28","slug":"iii-parte-tras-las-huellas-del-padre-francisco-mendez","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/iii-parte-tras-las-huellas-del-padre-francisco-mendez\/","title":{"rendered":"III Parte: Tras las huellas del padre Francisco M\u00e9ndez"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><strong>III Parte: Tras las huellas del padre Francisco M\u00e9ndez<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hoy conocemos el testamento, la misi\u00f3n, muerte y partida a la casa de Dios Trinidad del Padre M\u00e9ndez.<br \/>\nFundador de las Hermanas Trinitarias de Madrid y primer can\u00f3nigo de la Catedral de Madrid.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El se\u00f1or, M\u00e9ndez, a quien enseguida empezaron a llamar popularmente \u201cPadre M\u00e9ndez\u201d, con misericordia entra\u00f1able fund\u00f3 el Instituto de vida religiosa de las Hermanas Trinitarias para que atendieran a las j\u00f3venes que no encontraban una puerta abierta cuando quer\u00edan huir del vicio y del mal, ni unos brazos que acogieran a quienes, lejos de Dios y de s\u00ed mismas, anhelaban volver a la Casa del Padre.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Le dol\u00eda el drama de los que sufren injustamente. Por eso decide construir y ofrecer hogares que tuvieran la puerta siempre abierta, a cualquier hora del d\u00eda y de la noche, donde no s\u00f3lo se pudiera dar cama, pan y consuelo, sino adem\u00e1s celebrar una fiesta por el regreso a la Casa del Padre.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Busca a su pr\u00f3jimo por las calles y caminos, plazas y estaciones, c\u00e1rceles y hospitales, para mostrarle el rostro del padre que tiene entra\u00f1as de amor u misericordia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sale de noche con lluvia o nieve a buscar a sus \u201cgolfillos\u201d que se cobijaban bajo un banco, envueltos en peri\u00f3dicos, los arropa bajo su manteo, hasta llevarlos a una casa que sea para ellos su casa familiar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Encuentra su felicidad cuando el que se ha marchado vuelve a casa y \u00e9l le insiste: \u201cEs tu casa, esto es tuyo, y yo estoy contento porque has vuelto\u2026\u201dSale en busca del que se ha perdido o escapado del reba\u00f1o. Tiene tanta paciencia que hasta diecis\u00e9is veces vuelve a salir en busca de uno de ellos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Le apasiona el reino de Dios y desgasta su vida construy\u00e9ndolo, porque:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ha conocido a Dios Padre, ha puesto su amor en su Hijo, Jesucristo, y se ha dejado conducir por el Esp\u00edritu Santo de amor, fuego que abrasa y anima su vida. Su felicidad radicaba en \u00abhacer en todo su voluntad&#8221;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Esp\u00edritu del Se\u00f1or le unge, habita en \u00e9l y mueve su vida, por eso nada teme, porque Dios est\u00e1 con \u00e9l.<br \/>\nQuiso dar a toda su vida y su obra el acento de una espiritualidad, profundamente cristiana, la que nace de la misma Sant\u00edsima Trinidad: porque toda vida cristiana nace del bautismo en el nombre de la Sant\u00edsima Trinidad, porque toda obra apost\u00f3lica se realiza dentro del misterio trinitario y porque tambi\u00e9n en la historia de la Iglesia se ha invocado siempre a la Sant\u00edsima Trinidad para toda obra de liberaci\u00f3n, de redenci\u00f3n y salvaci\u00f3n, y de un modo formal y doblemente expl\u00edcito, desde San Juan de Mata y su gran fraternidad de consagrados trinitarios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Precisamente en las primeras Constituciones que escribi\u00f3 para el Instituto, aprobadas por la Santa Sede en 1901, establece un \u00abcuarto voto&#8221;, llamado de \u00abcelo por la salvaci\u00f3n de las almas\u00bb. Este implicaba, dentro del misterio de amor de la Sant\u00edsima Trinidad, que las Hermanas consideraran a las j\u00f3venes con el mismo cari\u00f1o de una madre con sus hijas, yendo a buscarlas a donde estuviesen.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para la vida cristiana y religiosa y para el trabajo apost\u00f3lico, el padre M\u00e9ndez propon\u00eda dos amores: el amor a la Eucarist\u00eda y el amor a la Virgen Mar\u00eda, bajo la advocaci\u00f3n de Madre del Buen Consejo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La desmesura de amor del padre M\u00e9ndez le llev\u00f3, desde 1915, a iniciar una obra de redenci\u00f3n, esta vez en favor de los ni\u00f1os abandonados y explotados de la ciudad, los llamados cari\u00f1osamente &#8220;golfillos&#8221;, eran chavales que merodeaban en busca de un trozo de pan, de un refugio seguro; en definitiva de una oportunidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para ellos abri\u00f3 un Hogar en Madrid, que llam\u00f3 con raz\u00f3n, &#8220;PORTA COELI&#8221;, otra puerta que deb\u00eda estar siempre abierta como puerta del Cielo. Al igual que con las chicas, se procuraba el cari\u00f1o y ambiente distendido, propio de una verdadera familia.<br \/>\nNada escatimaron para formar hombres virtuosos, instruidos, sacando de ellos todas las cualidades que encerraban. Adem\u00e1s de la cultura general, los chicos aprend\u00edan en los talleres un oficio seg\u00fan su gusto y aptitud: carpinter\u00eda, imprenta, orfebrer\u00eda, cerrajer\u00eda, sastrer\u00eda y zapater\u00eda. Tambi\u00e9n recib\u00edan catequesis y la adecuada formaci\u00f3n espiritual, pues quer\u00edan prepararlos \u00edntegramente para el futuro. Dec\u00eda: \u201cEl alma necesita luz para su inteligencia, fortaleza para su voluntad, consuelo para su coraz\u00f3n, esto s\u00f3lo lo encontramos en Jesucristo\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La madrugada del martes 1 de Abril de 1924, ya primavera legal, era, sin embargo, de aut\u00e9ntico invierno en Madrid. A las 16:00 hab\u00edan llamado a la Casa Madre desde Porta Coeli por tel\u00e9fono: \u201cEl Padre se est\u00e1 muriendo\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La Madre Mariana y las Consejeras se echaron las capas como mantones por encima del h\u00e1bito y callejearon los veinte minutos, desde Marqu\u00e9s de Urquijo hasta Garc\u00eda de Paredes, como una exhalaci\u00f3n, entre la lluvia y la nieve, mezclada con granizo, del fr\u00edo que hizo todo aquel d\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Subi\u00f3 al primer piso. Cuando entr\u00f3 en la habitaci\u00f3n de aquel Hogar bautizado por \u00e9l mismo \u201cPuerta del Cielo\u201d, oy\u00f3 respirar a don Francisco trabajosamente pero sosegadamente. (&#8230;)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00c9l mismo, consciente de c\u00f3mo estaba, pidi\u00f3 a esas horas de la noche, pero ya 1 de Abril, el sacramento de la Unci\u00f3n de los enfermos y el Vi\u00e1tico. Las hermanas despertaron a los golfillos. Eran las 02:00 de una madrugada infinita.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El, mirando a Madre Mariana y a un grupo de hermanas sonri\u00f3 y les dijo: &#8220;Hijas m\u00edas, esto se acaba\u201d; \u201cNo pid\u00e1is nunca nada sino cumplir en todo la voluntad de Dios. Si alguien os ofende, perdonadle sin demora\u201d.<br \/>\nPoco despu\u00e9s, con una voz casi imperceptible, espirando: \u201cYa no puedo hablar\u201d.<\/p>\n<p align=\"justify\">Enseguida se qued\u00f3 mirando al infinito con paz y serenidad, expresando satisfacci\u00f3n en el rostro. Al final, se le fueron cerrando los p\u00e1rpados y, expirando, entreg\u00f3 el esp\u00edritu. Eran las 13:45.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fray Jos\u00e9 Borja.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">I parte<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">II parte<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>III Parte: Tras las huellas del padre Francisco M\u00e9ndez Hoy conocemos el testamento, la misi\u00f3n, muerte y partida a la casa de Dios Trinidad del Padre M\u00e9ndez. Fundador de las Hermanas Trinitarias de Madrid y primer can\u00f3nigo de la Catedral de Madrid. El se\u00f1or, M\u00e9ndez, a quien enseguida empezaron a llamar popularmente \u201cPadre M\u00e9ndez\u201d, con &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/iii-parte-tras-las-huellas-del-padre-francisco-mendez\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abIII Parte: Tras las huellas del padre Francisco M\u00e9ndez\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-35075","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/35075","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=35075"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/35075\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=35075"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=35075"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=35075"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}