{"id":35096,"date":"2016-06-20T23:58:29","date_gmt":"2016-06-21T04:58:29","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-papa-en-mexico-solo-el-estupor-convencido-arrastra-por-jose-luis-restan\/"},"modified":"2016-06-20T23:58:29","modified_gmt":"2016-06-21T04:58:29","slug":"el-papa-en-mexico-solo-el-estupor-convencido-arrastra-por-jose-luis-restan","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-papa-en-mexico-solo-el-estupor-convencido-arrastra-por-jose-luis-restan\/","title":{"rendered":"El Papa en M\u00e9xico: Solo el estupor convencido arrastra, por Jos\u00e9 Luis Rest\u00e1n"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><strong>El Papa en M\u00e9xico: Solo el estupor convencido arrastra, por Jos\u00e9 Luis Rest\u00e1n<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0El Papa en M\u00e9xico: Solo el estupor convencido arrastra, por Jos\u00e9 Luis Rest\u00e1n, director editorial de la Cadena COPE, en P\u00e1ginas Digital del 17\/02\/2016<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El discurso a los obispos del pa\u00eds que le recibe suele ser el momento central de los viajes de Francisco. Tambi\u00e9n ha sido as\u00ed en M\u00e9xico. En el largo, denso y exigente discurso que pronunci\u00f3 ante sus hermanos obispos, encontramos todas las claves de esta apasionante visita y tambi\u00e9n su s\u00edntesis. Una vez m\u00e1s, la indicaci\u00f3n sobre el m\u00e9todo misionero y la conversi\u00f3n pastoral, as\u00ed como la advertencia sobre el riesgo de la mundanidad espiritual que acecha a la Iglesia, han tejido este amplio discurso, dulce y severo a un tiempo, lleno de referencias a la historia de M\u00e9xico y a sus llagas actuales. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Francisco ha pedido a los obispos, sobre todo, una mirada capaz de interceptar la pregunta que grita en el coraz\u00f3n de la gente, en un mundo crecientemente complejo, en el que muchos se sienten desarraigados y como perdidos. A ese grito es necesario responder que Dios existe y est\u00e1 cerca a trav\u00e9s de Jes\u00fas, que s\u00f3lo el Dios de rostro humano es la realidad sobre la que se puede construir hoy. Hace falta valor, por ejemplo, para sostener la mirada inquisitiva de los j\u00f3venes, a veces seducidos por las quimeras del mundo, pero siempre en b\u00fasqueda del significado y de la felicidad verdadera.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Papa ha recordado a los pastores mexicanos que tienen gigantes a sus espaldas, hombres y mujeres que lo han dado todo, hasta el final, por la misi\u00f3n de la Iglesia. Este pasado es un pozo de riquezas donde excavar para iluminar el presente y el futuro. \u00a1Cuidado con dormirse en los laureles!, les advirti\u00f3 Francisco, porque el tiempo presente requiere cansarse una y otra vez, salir a los cruces de los caminos, dejarse desafiar por preguntas inc\u00f3modas. Solamente una conversi\u00f3n pastoral (palabra-clave del pontificado) permitir\u00e1 buscar, generar y nutrir a tantos que esperan el encuentro con Cristo vivo. Es necesario redescubrir que la Iglesia es misi\u00f3n, porque \u201cs\u00f3lo el entusiasmo, el estupor convencido de los evangelizadores tiene la fuerza de arrastre\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No ha sido complaciente Francisco con los obispos mexicanos, nunca lo es. Les ha pedido no ceder a la tentaci\u00f3n de la distancia, que despu\u00e9s tradujo como \u201cclericalismo, frialdad, indiferencia, triunfalismo o auto-referencialidad\u201d. Para interceptar las preguntas de la gente hace falta \u201cproximidad y condescendencia, agacharse y acercarse&#8230; porque si no desciframos sus sufrimientos, si no nos damos cuenta de sus necesidades, nada podremos ofrecerles\u201d. Tampoco ha faltado la exhortaci\u00f3n, muy viva, casi a quemarropa, a mantener la comuni\u00f3n y la unidad entre los obispos como forma vital de la Iglesia, y la advertencia de que no se necesitan pr\u00edncipes sino una comunidad de testigos del Se\u00f1or. Por eso los obispos no deben poner su confianza \u201cen los carros y los caballos de los faraones actuales\u201d sino \u201cen la debilidad omnipotente del amor divino\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El primer Papa venido de Am\u00e9rica se ha postrado ante la Virgen de Guadalupe y ha se\u00f1alado su rostro mestizo como imagen de esa unidad siempre deseada pero dolorosamente inalcanzada: la unidad entre las culturas ind\u00edgenas, la fe que trajeron evangelizadores como Juan de Zum\u00e1rraga y Vasco de Quiroga, y la moderna racionalidad ilustrada. Una tarea de gran aliento hist\u00f3rico para la Iglesia en M\u00e9xico: ser el regazo materno capaz de reconciliar esos hilos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El Papa en M\u00e9xico: Solo el estupor convencido arrastra, por Jos\u00e9 Luis Rest\u00e1n \u00a0El Papa en M\u00e9xico: Solo el estupor convencido arrastra, por Jos\u00e9 Luis Rest\u00e1n, director editorial de la Cadena COPE, en P\u00e1ginas Digital del 17\/02\/2016 El discurso a los obispos del pa\u00eds que le recibe suele ser el momento central de los viajes &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-papa-en-mexico-solo-el-estupor-convencido-arrastra-por-jose-luis-restan\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abEl Papa en M\u00e9xico: Solo el estupor convencido arrastra, por Jos\u00e9 Luis Rest\u00e1n\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-35096","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/35096","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=35096"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/35096\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=35096"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=35096"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=35096"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}