{"id":35104,"date":"2016-06-20T23:59:14","date_gmt":"2016-06-21T04:59:14","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-iglesia-apostolica-de-jerusalen\/"},"modified":"2016-06-20T23:59:14","modified_gmt":"2016-06-21T04:59:14","slug":"la-iglesia-apostolica-de-jerusalen","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-iglesia-apostolica-de-jerusalen\/","title":{"rendered":"La iglesia apost\u00f3lica de Jerusal\u00e9n"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><strong>La iglesia apost\u00f3lica de Jerusal\u00e9n<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los ap\u00f3stoles, despu\u00e9s de las apariciones de Jes\u00fas resucitado y de su ascensi\u00f3n a los cielos, regresan al Cen\u00e1culo en Jerusal\u00e9n. Perseveran un\u00e1nimes en la oraci\u00f3n junto con Mar\u00eda, la madre de Jes\u00fas, con su hermana, Mar\u00eda de Cleof\u00e1s, y con sus hijos, primos hermanos de Jes\u00fas, con Mar\u00eda Magdalena y con\u00a0 los dem\u00e1s\u00a0 disc\u00edpulos. Todos ellos, forman la primitiva Iglesia apost\u00f3lica de Jerusal\u00e9n, pobre y piadosa, pero unida por un solo coraz\u00f3n y por una sola alma. Aman con locura a su Maestro, Jes\u00fas de Nazaret, que tan fuertemente los hab\u00eda conquistado y seducido.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0Su recuerdo es el m\u00f3vil de su vida, del tal modo, que solo viven para \u00e9l. Contentos y felices recuerdan la verdad, bondad y belleza de sus palabras, de sus predicaciones del Reino de Dios y de\u00a0 sus hechos y milagros. \u00a0El amor y afecto a Jes\u00fas era cada \u00a0d\u00eda m\u00e1s grande. Les llaman los hermanos de\u00a0 Jes\u00fas o los nazarenos. Eligen por sorteo a Mat\u00edas, en lugar de Judas Iscariote.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la fiesta jud\u00eda de Pentecost\u00e9s, los ap\u00f3stoles estando todos juntos reunidos, se llenaron todos del Esp\u00edritu Santo y empezaron hablar en varias lenguas \u00a0a todos\u00a0 los jud\u00edos\u00a0 nativos y de la di\u00e1spora presentes en Jerusal\u00e9n. Pedro en pie junto a los otros once les dice<strong>: Quiero que toda la casa de Israel conozca que al mismo Jes\u00fas que, a quien vosotros hab\u00e9is crucificado, Dios lo ha resucitado y lo ha constituido Se\u00f1or y Mes\u00edas <\/strong>(Hec. Apos. c. 2, v.36).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Aquel d\u00eda se bautizaron unos tres mil oyentes y fueron agregados a la primitiva Iglesia apost\u00f3lica de Jerusal\u00e9n. Perseveran en la ense\u00f1anza de los ap\u00f3stoles, en la comuni\u00f3n, en la fracci\u00f3n del pan y en las oraciones. Todo el mundo estaba impresionado y los ap\u00f3stoles hac\u00edan muchos prodigios y signos. Los creyentes viv\u00edan todos unidos y ten\u00edan todo en com\u00fan. Vend\u00edan sus posesiones y bienes y los repart\u00edan entre todos, seg\u00fan la necesidad de cada uno. Acud\u00eda a diario al templo, part\u00edan el pan en las casas y tomaban el alimento con alegr\u00eda y sencillez de coraz\u00f3n. Alaban a Dios y eran bien vistos de todo el pueblo<\/strong> (Hec. Apos. c. 2, vs 42al 47)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Durante el d\u00eda los ap\u00f3stoles sol\u00edan reunirse en los p\u00f3rticos del Templo, sobre todo, en el p\u00f3rtico de Salom\u00f3n que dominaba todo el valle de Cedr\u00f3n, cuyo lugar les recordaba \u00a0los alegres y felices d\u00edas que hab\u00edan pasado en su\u00a0 compa\u00f1\u00eda de Jes\u00fas.\u00a0 Cre\u00edan que era el Mes\u00edas, el Salvador del Pueblo de Israel, que ha resucitado y estaba sentado en la diestra de Dios Padre y vendr\u00e1 a juzgar a los vivos y a los muertos. Por la noche, los disc\u00edpulos reunidos en grupos, los ap\u00f3stoles cortaban el pan en trozos, los bendec\u00edan \u00a0y los daba a cada uno en recuerdo de la \u00daltima Cena del Se\u00f1or-<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Pedro cura milagrosamente a lesionado de nacimiento en el templo,\u00a0 y junto con Juan hablan al pueblo jud\u00edo anunci\u00e1ndoles la resurrecci\u00f3n de los muertos. Los sacerdotes jud\u00edos y los saduceos indignados, los meten en la c\u00e1rcel y los sueltan no hallar causa de castigo. De nuevo los encarcelan, pero el fariseo Gamaliel, doctor de la ley y respetado por todo el pueblo, les dice: <strong>No os met\u00e1is con esos hombres, soltarlos, si su idea y actividad es cosa de hombres se disolver\u00e1, pero si es cosa de Dios no lograreis destruirlos, y os expon\u00e9is a luchar contra Dios<\/strong>. <strong>Los azotan, les proh\u00edben hablar en nombre de Jes\u00fas y los sueltan <\/strong>(Hechos Apost. c, 5, vs. 38 al 40).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Los disc\u00edpulos del habla griega se quejan a los ap\u00f3stoles de que sus viudas no est\u00e1n estaban bien atendidas, quienes acuerdan escoger siete hermanos, de buena fama y llenos de sabidur\u00eda, y eligen a Esteban, Felipe Pr\u00f3coro. Nicanor, Tim\u00f3n, Parmenas y Nicol\u00e1s.\u00a0 Les encargan la tarea de su cuidado y orando sobre ellos les imponen las manos. De este modo, instituyen el orden del diaconado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0El di\u00e1cono Esteban, lleno de gracia y de poder, realiza grandes prodigios y signos en medio del pueblo. Unos jud\u00edos de la sinagoga de los libertos \u00a0le acusan falsamente que hablaba mal contra Mois\u00e9s y contra Dios. Le agarran y le llevan al Sanedr\u00edn, acus\u00e1ndole de que le hab\u00edan o\u00eddo decir: <strong>Jes\u00fas de Nazaret destruir\u00e1\u00a0 este lugar y cambiar\u00e1 las tradiciones que nos dio Mois\u00e9s<\/strong> (Hec. Apos, c.6, v. 14). Le llevan fuera de Jerusal\u00e9n, le apedrean, y el joven Saulo presencia dicho acto cruel. Esteban repet\u00eda: <strong>Se\u00f1or Jes\u00fas recibe mi esp\u00edritu. Cayendo de rodillas clam\u00f3 con voz potente: Se\u00f1or\u00a0 no le tengas presente este pecado y muere <\/strong>\u00a0(Hec. Apos. c.7, vs. 59 al 60). \u00a0Su martirio debi\u00f3 acaecer el a\u00f1o 38.\u00a0 <strong>\u00a0<\/strong>En este mismo a\u00f1o se desata una violenta persecuci\u00f3n contra la Iglesia apost\u00f3lica de Jerusal\u00e9n, dispers\u00e1ndose todos sus miembros por Judea y Samaria, pasando a Damasco y Antioquia, menos los ap\u00f3stoles que permanecer\u00e1n en Jerusal\u00e9n hasta el a\u00f1o 60.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El joven fariseo Saulo se ensa\u00f1a contra los miembros de la Iglesia de Jerusal\u00e9n \u00a0penetrando en sus casas cristianas y arrastrando a los hombres y a las mujeres a la c\u00e1rcel. Posteriormente, se presenta al sumo sacerdote y le pide cartas para las sinagogas de Damasco con el fin de que le autoricen a traer encadenados a Jerusal\u00e9n a todos los disc\u00edpulos de Jes\u00fas, sean hombres o mujeres. De camino a Damasco, muy cerca de esta ciudad, una luz celestial lo envuelve con su resplandor, cae en tierra y oye una voz que le dice<strong>: Saulo, Saulo, \u00bfPor qu\u00e9 me persigues? Le pregunta \u00bfqui\u00e9n eres, Se\u00f1or? Le responde soy Jes\u00fas, a quien t\u00fa persigues. Lev\u00e1ntate, entra en Damasco y all\u00ed te dir\u00e1n lo que tienes que hacer <\/strong>(Hec. Apos. c.9. vs. 4 al 6)<strong>. <\/strong>El disc\u00edpulo Anan\u00edas le impuso las manos dici\u00e9ndole: <strong>Hermano Saulo, el Se\u00f1or Jes\u00fas me ha enviado para que recobres la vista y seas lleno del Esp\u00edritu Santo. Recobra la vista, es bautizado y se puso a anunciar en las sinagogas que Jes\u00fas era el Hijo de Dios \u00a0<\/strong>(Hec. C. 9, vs.17 al 20<strong>). <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los jud\u00edos de Damasco, pasmados de su predicaci\u00f3n y de su ense\u00f1anza, planearon matarlo, pero Saulo, enterado de dicha conspiraci\u00f3n, de noche, regresa a Jerusal\u00e9n. Bernab\u00e9 lo presenta a los ap\u00f3stoles y les cuenta como\u00a0 Saulo hab\u00eda visto\u00a0 al Se\u00f1or en el camino a Damasco y lo que hab\u00eda trabaja por su causa de Jes\u00fas. En Jerusal\u00e9n habla y discute con los helenistas que se propusieron matarlo, pero los ap\u00f3stoles al enterarse de ello, \u00a0le enviaron a Tarso.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A dicho a\u00f1o de persecuci\u00f3n de la Iglesia apost\u00f3lica de Jerusal\u00e9n,\u00a0 siguen unos a\u00f1os de paz y tranquilidad, en los que Pedro cura a Eneas, resucita a Tabita y visita la casa del centuri\u00f3n del centuri\u00f3n Cornelio en Cesarea. Al ver su fe, bautiza a los a todos los parientes y amigos en hab\u00eda en casa y \u00a0al conocer que unos hermanos\u00a0 de Chipre y de Cirene\u00a0 anuncian el Evangelio a los griegos en Antioqu\u00eda, env\u00edan a Bernab\u00e9, hombre bueno y lleno del Esp\u00edritu Santo, \u00a0quien\u00a0 al \u00a0ver la acci\u00f3n de Dios sobre ellos, se alegra y les exhorta a seguir unidos en el Se\u00f1or.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De Antioqu\u00eda, Bernab\u00e9 sale para Tarso con el fin de\u00a0 buscar a Saulo y traerlo a Antioqu\u00eda, donde est\u00e1n juntos instruyendo a muchos durante un a\u00f1o. En esta ciudad, los disc\u00edpulos de Jes\u00fas son llamados cristianos por primera vez. La Iglesia de Antioqu\u00eda re\u00fane unos recursos econ\u00f3micos y se los env\u00edan a la Iglesia de Jerusal\u00e9n por medio Bernab\u00e9 y Saulo, la cual se hallaba muy \u00a0pobre y necesitada.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0Herodes Agripa, nieto del Herodes el Grande, recompone el reinado de su abuelo, gracias al favor de emperador Cal\u00edgula.\u00a0 As\u00ed como Herodes el Grande viv\u00eda m\u00e1s bien para los griegos y romanos, al contrario, su citado nieto observa la religi\u00f3n jud\u00eda, no deja de hacer diariamente sus oraciones jud\u00edas y persigue violentamente a\u00a0 los ap\u00f3stoles y disc\u00edpulos de la Iglesia de Jerusal\u00e9n. \u00a0En el a\u00f1o 44, manda cortar la cabeza del ap\u00f3stol Santiago, hijo de Zebedeo y hermano del ap\u00f3stol Juan, y ordena encerrar al ap\u00f3stol Pedro en la Torre Antonia, de la cual saldr\u00e1 milagrosamente. Los doce ap\u00f3stoles permanecieron en Jerusal\u00e9n hasta el a\u00f1o 60, poco m\u00e1s o menos, y no salieron de la ciudad, sino para hacer misiones de corta duraci\u00f3n dentro Israel.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El ap\u00f3stol Pedro goza de cierta autoridad entre los dem\u00e1s ap\u00f3stoles. En los primeros a\u00f1os, Pedro apenas se separ\u00f3 de su hermano Juan, que ten\u00eda a su cuidado a Mar\u00eda, la madre de Jes\u00fas. Su concordia y hermandad fue la piedra angular de la Iglesia apost\u00f3lica de Jerusal\u00e9n. <strong>Toda la fe y teolog\u00eda de la Iglesia apost\u00f3lica de Jerusal\u00e9n era: Jes\u00fas de Nazaret es el Mes\u00edas, en griego el Cristo, y el Hijo de Dios, al que ama con todo su coraz\u00f3n esperando su segunda venida a la tierra para resucitar los muertos y darnos la vida eterna<\/strong>. Como hermanos se saludaban con la palabra<strong> maran atha <\/strong>(el Se\u00f1or va a venir).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Jos\u00e9 Barros Guede<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A Coru\u00f1a, 12 de febrero del 2016<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La iglesia apost\u00f3lica de Jerusal\u00e9n Los ap\u00f3stoles, despu\u00e9s de las apariciones de Jes\u00fas resucitado y de su ascensi\u00f3n a los cielos, regresan al Cen\u00e1culo en Jerusal\u00e9n. 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