{"id":3512,"date":"2015-12-01T01:16:16","date_gmt":"2015-12-01T06:16:16","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/como-nace-y-crece-un-predicador\/"},"modified":"2015-12-01T01:16:16","modified_gmt":"2015-12-01T06:16:16","slug":"como-nace-y-crece-un-predicador","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/como-nace-y-crece-un-predicador\/","title":{"rendered":"C\u00f3mo nace y crece un predicador"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">por Salvador Dellutri<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p class=\"copete\" style=\"text-align: justify;\">En esta \u00e9poca, cuando la mentalidad capitalista tambi\u00e9n ha subido a los p\u00falpitos y los predicadores se cotizan por la fama que reciben, resulta trascendental identificar todos estos reconocimientos como manifestaciones de la vanidad.<\/p>\n<p class=\"texto\">\n<p>                    \u00bfC\u00f3mo se dio cuenta de que ten\u00eda el don de la predicaci\u00f3n?Mi experiencia fue bastante inusual, primero, porque yo nac\u00ed en un hogar cristiano y, por lo&#160;tanto, estaba fascinado de la Biblia. Mi abuelo le\u00eda la Biblia y despu\u00e9s me contaba las historias.As\u00ed como los jovencitos de hoy adoptan por h\u00e9roes a Superman o Spiderman, para m\u00ed los&#160;h\u00e9roes eran Sans\u00f3n, David y Mois\u00e9s. En ese tiempo, siempre quise saber c\u00f3mo se obten\u00eda&#160;de ese libro el misterio de la historia y entonces, obligu\u00e9 a mis padres a que me ense\u00f1aran&#160;a leer la Biblia. A los cinco a\u00f1os ya le\u00eda la Biblia de corrido y me encantaba escuchar a los&#160;predicadores que, en aquel tiempo, eran a\u00fan j\u00f3venes, como don Ra\u00fal Caballero Yoccou. A los&#160;ocho a\u00f1os, en mi Nuevo Testamento, dise\u00f1\u00e9 mi primer bosquejo de serm\u00f3n. Lo predicaba solo.&#160;Muchos a\u00f1os despu\u00e9s, sin que nadie lo supiera, retom\u00e9 ese bosquejo, lo prediqu\u00e9 y, entonces,&#160;descubr\u00ed que \u00a1funcionaba!\u00bfC\u00f3mo ha cambiado su estilo a lo largo de los a\u00f1os?\u00a1Ha cambiado much\u00edsimo! Los primeros sermones que prediqu\u00e9 los preparaba muy r\u00e1pido. \u00a1En&#160;tres o cuatro horas elaboraba un serm\u00f3n que, seguramente, quedaba en la mente de la gente&#160;no m\u00e1s de cinco minutos! Ahora la preparaci\u00f3n es mucho m\u00e1s intensa y seria \u2014no quiero&#160;hablar de la preparaci\u00f3n espiritual porque eso pertenece a la intimidad del predicador. Creo&#160;que debemos cultivar ciertos pudores espirituales, pero esta preparaci\u00f3n es una lucha con Dios&#160;como la que tuvo Jacob con el \u00e1ngel. El prop\u00f3sito de este proceso es llegar a la s\u00edntesis del&#160;texto, quebrando las ideas propias para que prevalezcan los conceptos de Dios.Mi predicaci\u00f3n ha variado porque mi propia experiencia ha cambiado. Me he enriquecido, a&#160;lo largo de treinta a\u00f1os de ministerio, con muchas vivencias, y esto me ha ayudado a mejorar&#160;mi comunicaci\u00f3n con el hombre de hoy. Para m\u00ed es fundamental estar inserto en la realidad&#160;social del d\u00eda pues no se puede ser un hombre de la Biblia solamente, sino tambi\u00e9n un ser de&#160;la cultura en la cual se vive. He dedicado mucho tiempo a tratar de entender la problem\u00e1tica del&#160;ser humano en nuestros tiempos y, por lo tanto, trato de apuntar a ese hombre real.\u00bfCu\u00e1l es el \u00abTal\u00f3n de Aquiles\u00bb de un predicador?Considero que es querer ganar fama como predicador, creer que todo lo sabe y por eso debe&#160;ser famoso. Creo que all\u00ed comienza la vanidad y el orgullo y esos sentimientos destruyen al&#160;predicador. Por supuesto \u2014todos lo sabemos\u2014 hay otros pecados que pueden surgir, pero el&#160;principal problema por combatir es el de la vanidad.El pueblo de Dios al cual alimenta el predicador siempre comenta sobre la predicaci\u00f3n.&#160;Muchas veces son comentarios positivos. Alguien alguna vez me dijo, en mi paso por el&#160;Instituto B\u00edblico, que estos son \u00abbalidos de ovejas\u00bb y nunca hay que escucharlos. A veces,&#160;la gente est\u00e1 disconforme porque uno ha golpeado duro sobre su vida y otras, aplauden. El&#160;buen predicador no obedecer a ninguna de esas dos reacciones. El peligro constante, sin&#160;embargo, est\u00e1 en cualquier est\u00edmulo que consiga alimentar la vanidad del hombre o mujer de&#160;Dios. En esta \u00e9poca, cuando la mentalidad capitalista tambi\u00e9n ha subido a los p\u00falpitos y los&#160;predicadores se cotizan por la fama que reciben o la cantidad de miembros de sus iglesias,&#160;resulta trascendental identificar todos estos reconocimientos como manifestaciones de lavanidad.\n                    <\/p>\n<p class=\"pie\" style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">El autor ha pastoreado durante varias d\u00e9cadas una congregaci\u00f3n en Buenos Aires, Argentina. Es presidente de Sociedad B\u00edblica Argentina, autor de siete libros y un reconocido expositor de la Palabra de Dios, la cual frecuentemente expone en diferentes pa\u00edses de Latinoam\u00e9rica y en los EE.UU. Est\u00e1 casado y tiene dos hijos varones.<\/p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Salvador Dellutri En esta \u00e9poca, cuando la mentalidad capitalista tambi\u00e9n ha subido a los p\u00falpitos y los predicadores se cotizan por la fama que reciben, resulta trascendental identificar todos estos reconocimientos como manifestaciones de la vanidad. \u00bfC\u00f3mo se dio cuenta de que ten\u00eda el don de la predicaci\u00f3n?Mi experiencia fue bastante inusual, primero, porque &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/como-nace-y-crece-un-predicador\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abC\u00f3mo nace y crece un predicador\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-3512","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3512","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3512"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3512\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3512"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3512"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3512"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}