{"id":3514,"date":"2015-12-01T01:16:19","date_gmt":"2015-12-01T06:16:19","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-estanque\/"},"modified":"2015-12-01T01:16:19","modified_gmt":"2015-12-01T06:16:19","slug":"el-estanque","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-estanque\/","title":{"rendered":"El estanque"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">por Ricardo Gondim<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p class=\"copete\" style=\"text-align: justify;\">Betesda representa mucho m\u00e1s que la restauraci\u00f3n de un hombre que padeci\u00f3 treinta y ocho a\u00f1os.<\/p>\n<p class=\"texto\">\n<p>                    &#160;Hab\u00eda una vez una ciudad, muy importante, considerada el centro del mundo porque hechos notables hab\u00edan sucedido en sus colinas. Primero fue conocida como la ciudad de David, luego, como Jerusal\u00e9n, la cual se convirti\u00f3 en sede de la religi\u00f3n de los jud\u00edos, cristianos y musulmanes, quienes la consideran sagrada.En Jerusal\u00e9n hab\u00eda un estanque que estaba cerca de un mercado de animales. Como siempre hab\u00eda sido una ciudad muy m\u00edstica, alguien comenz\u00f3 a divulgar que las aguas de esa fuente eran milagrosas. R\u00e1pidamente, la noticia alcanz\u00f3 dimensiones extraordinarias y escandalosas; en el mercado se afirmaba que un \u00e1ngel ven\u00eda del cielo una vez al a\u00f1o, mov\u00eda las aguas, y el primer enfermo que se sumerg\u00eda era sanado.Se reun\u00edan multitudes, todas aguardaban por un milagro. La administraci\u00f3n municipal de Jerusal\u00e9n, interesada en la romer\u00eda, pero tambi\u00e9n por razones humanitarias, resolvi\u00f3 construir un edificio para abrigar a tantos enfermos. Edificaron una estructura imponente, con un patio rodeado por cinco p\u00f3rticos, que se llenaba de paral\u00edticos, ciegos y enfermos de toda clase. Debido a esa enorme expectativa, siempre postergada, de que una persona (solamente una) ser\u00eda favorecida con un milagro, el lugar fue denominado ir\u00f3nicamente Betesda que significa \u00abcasa de misericordia\u00bb.Se cuenta que muchas familias, para verse libres de sus enfermos, los abandonaban en los p\u00f3rticos del estaque de Betesda. Los ricos compraban esclavos para que les ayudaran a entrar en las aguas. Algunos alquilaban los espacios cercanos a los bordes, que posibilitaban un mejor acceso. Todos quer\u00edan su milagro y, l\u00f3gicamente, los m\u00e1s acaudalados, astutos y famosos, se sent\u00edan m\u00e1s cerca de la gracia.Los pobres, los enfermos graves y los dementes terminaban detr\u00e1s de todos. La esperanza para ellos se desvanec\u00eda; pronto llegaban noticias de un lado y de otro: alguien acababa de recibir su milagro. Al lado, en el mercado, los agraciados contaban su historia y los cr\u00e9dulos y atentos peregrinos que visitaban Jerusal\u00e9n retransmit\u00edan los testimonios. As\u00ed, la esperanza de la sanidad se postergaba otro a\u00f1o m\u00e1s.Jes\u00fas no viv\u00eda en Jerusal\u00e9n. Resid\u00eda lejos de ese ambiente supersticioso, en Caperna\u00fam, pero conoc\u00eda los rumores. En una de sus visitas a la ciudad, se dispuso visitar el estanque de Betesda. Con seguridad, lo que vio fue peor de lo que le contaron.Las personas afirmaban que el \u00e1ngel descend\u00eda al estanque anualmente, pero nadie sab\u00eda la fecha exacta. Inquietos, los enfermos m\u00e1s h\u00e1biles saltaban espor\u00e1dicamente para anticiparse al \u00e1ngel. La confusi\u00f3n era constante. Los que se sent\u00edan mejor, corr\u00edan por lo pasillos gritando \u00ab\u00a1aleluya!\u00bb y otros, nerviosos y frustrados, desment\u00edan los milagros. De vez en cuando, se levantaban profetas que predec\u00edan el d\u00eda preciso en que el \u00e1ngel visitar\u00eda el lugar.Ciertos enfermos yac\u00edan por a\u00f1os y a\u00f1os en total mendicidad, esperando el momento de la sanidad que nunca llegaba. El estado de algunos era deplorable. Escaras malolientes y piojos se pod\u00edan ver con solo observar el cabello de ciertas mujeres.Ante esa realidad tan perversa, Cristo pas\u00f3 de largo a los m\u00e1s aptos, los m\u00e1s ricos y &#160; los que menos necesitaban la sanidad. Se dirigi\u00f3 hacia uno de los rincones olvidados del estanque de Betesda y encontr\u00f3 a un hombre que esperaba por su milagro hac\u00eda treinta y ocho a\u00f1os. Nadie sabe su nombre, pero, seguramente era un pobre. Su familia, ocupada con su propia supervivencia, se hab\u00eda olvidado de \u00e9l hac\u00eda d\u00e9cadas.Jes\u00fas se acerc\u00f3 al paral\u00edtico y le pregunt\u00f3: \u00ab\u00bfQuieres quedar sano?\u00bb \u00c9l respondi\u00f3 dentro de la l\u00f3gica que hab\u00eda aprendido: \u00abSe\u00f1or, no tengo a nadie que me meta en el estanque mientras se agita el agua, y cuando trato de hacerlo, otro se mete antes\u00bb. Con un solo aliento, Jes\u00fas le orden\u00f3: \u00abLev\u00e1ntate, recoge tu camilla y anda\u00bb. Inmediatamente el hombre tom\u00f3 su camilla y comenz\u00f3 a andar.El paso de Jes\u00fas por el estanque de Betesda sucedi\u00f3 un d\u00eda s\u00e1bado, el d\u00eda sagrado de los jud\u00edos, porque \u00e9l persegu\u00eda un prop\u00f3sito: mostrar que la religi\u00f3n se preocupa, principalmente de su estabilidad. Los religiosos sobreviven de la ilusi\u00f3n y no tienen escr\u00fapulos en generar falsas expectativas en personas vulnerables.Cuando aquel hombre abandon\u00f3 el estanque de Betesda, cargando su camilla, Jes\u00fas dej\u00f3 un mensaje para la ciudad de Jerusal\u00e9n: \u00abLos milagros que proceden de Dios no premian a quien sabe mostrarse h\u00e1bil, santo o rico, Dios no hace acepci\u00f3n de personas ni busca transformar los espacios religiosos en una carrera desenfrenada por la bendici\u00f3n donde solo los m\u00e1s fuertes sobreviven\u00bb.El estanque de Betesda es la met\u00e1fora que recuerda a la humanidad que Dios mira misericordiosamente a los desfavorecidos, a quienes no tienen ni la menor posibilidad de escapar de los torniquetes perversos de la injusticia, a los m\u00e1s indefensos; hu\u00e9rfanos y viudas, por ejemplo.El cristianismo debe, por lo tanto, asumir el compromiso de continuar visitando los campos de exiliados (Darfur), las cl\u00ednicas de tratamiento del sida (\u00c1frica del Sur), las periferias miserables de las grandes ciudades (Brasil) para anunciar la m\u00e1s jubilosa de todas las noticias: Dios no se olvid\u00f3 de los pobres.Soli Deo Gloria.El autor es pastor de la Iglesia Betesda en San Pablo, Brasil. Es autor de varios libros \u2014a\u00fan no disponibles en espa\u00f1ol\u2014 y un reconocido conferenciante. Est\u00e1 casado con Silvia. Dios les ha bendecido con tres hijos y tres nietos.\n                    <\/p>\n<p class=\"pie\" style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">Traducido por Gabriel \u00d1anco<br \/>\nSe tom\u00f3 de http:\/\/gondimenespanol.blogspot.com. Se usa con permiso del autor y del traductor. Todos los derechos reservados por el autor.<\/p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Ricardo Gondim Betesda representa mucho m\u00e1s que la restauraci\u00f3n de un hombre que padeci\u00f3 treinta y ocho a\u00f1os. &#160;Hab\u00eda una vez una ciudad, muy importante, considerada el centro del mundo porque hechos notables hab\u00edan sucedido en sus colinas. 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