{"id":35204,"date":"2016-06-21T00:07:41","date_gmt":"2016-06-21T05:07:41","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-saludo-de-la-iglesia-por-jose-roman-flecha-andres-en-diario-de-leon-19-12-2015\/"},"modified":"2016-06-21T00:07:41","modified_gmt":"2016-06-21T05:07:41","slug":"el-saludo-de-la-iglesia-por-jose-roman-flecha-andres-en-diario-de-leon-19-12-2015","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-saludo-de-la-iglesia-por-jose-roman-flecha-andres-en-diario-de-leon-19-12-2015\/","title":{"rendered":"El saludo de la Iglesia, por Jos\u00e9-Rom\u00e1n Flecha Andr\u00e9s, en Diario de Le\u00f3n (19-12-2015)"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><strong>El saludo de la Iglesia, por Jos\u00e9-Rom\u00e1n Flecha Andr\u00e9s, en Diario de Le\u00f3n (19-12-2015)<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El d\u00eda 8 de diciembre de 1965 se clausur\u00f3 el Concilio Vaticano II con la misa celebrada por Pablo VI en la Plaza de San Pedro. Aquella ma\u00f1ana o\u00edmos de los labios del Papa un saludo dirigido a toda la humanidad. Cinco pensamientos quedaron flotando en el recuerdo:<\/p>\n<ul style=\"text-align: justify;\">\n<li>\u201cComo el sonido de las campanas se extiende por el cielo y llega a todos los que encuentra en el radio de expansi\u00f3n de sus ondas sonoras, as\u00ed nuestro saludo se dirige\u00a0\u00a0 a todo el mundo: A los que lo acepten y a los que lo rechacen (\u2026) Nadie es en principio inalcanzable desde este centro cat\u00f3lico romano. Nadie es extra\u00f1o para la Iglesia cat\u00f3lica, a nadie se le excluye, nadie es lejano\u201d.<\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\">En un segundo momento, Pablo VI trataba de expresar el mismo sentimiento de cercan\u00eda a todos los hombres, pero aludiendo al amor humano:<\/p>\n<ul style=\"text-align: justify;\">\n<li>\u201cCada uno de aquellos a quienes se dirige nuestro saludo es un llamado, es un invitado; y, en cierto modo, alguien ya presente. Que lo diga si no el coraz\u00f3n del que ama: el amado es siempre un presente. Y nosotros, especialmente en este momento, y en virtud de nuestro mandato universal, pastoral y apost\u00f3lico, amamos a todos, absolutamente a todos\u201d.<\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\">Despu\u00e9s de recordar a los fieles presentes, a los enfermos y a los obispos retenidos y encarcelados para impedirles asistir al Concilio, el Papa expresaba su voluntad de di\u00e1logo:<\/p>\n<ul style=\"text-align: justify;\">\n<li>\u201cDirigimos tambi\u00e9n este saludo universal a vosotros los hombres que no nos conoc\u00e9is, a los hombres que no nos comprend\u00e9is, a los hombres que no nos juzg\u00e1is \u00fatiles, necesarios o amigos; e incluso a vosotros los que nos combat\u00eds, quiz\u00e1 creyendo obrar bien. Un saludo sincero, un saludo discreto, pero lleno de esperanza; y hoy, cre\u00e9dnoslo, lleno de aprecio y de amor\u201d.<\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pablo VI quer\u00eda subrayar que su saludo era distinto de los saludos ordinarios con que nos despedimos despu\u00e9s de un encuentro.<\/p>\n<ul style=\"text-align: justify;\">\n<li>\u201cNo es el nuestro un saludo de despedida que separa, sino de amistad que permanece o nace ya desde ahora si es preciso\u2026Nuestro saludo quisiera llegar al coraz\u00f3n de cada uno, entrar en \u00e9l como un hu\u00e9sped querido y pronunciar en el silencio interior de vuestro esp\u00edritu la palabra habitual e inefable del Se\u00f1or: Os dejo la paz, os doy la paz, no como la da el mundo\u201d.<\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por \u00faltimo, Pablo VI apuntaba a una dimensi\u00f3n espiritual y trascendente de aquel saludo que dirig\u00eda a toda la humanidad, al cerrar el Concilio:<\/p>\n<ul style=\"text-align: justify;\">\n<li>\u201cNuestro saludo tiende a otra realidad superior. No es solo un intercambio de palabras entre nosotros, sino que reclama a otro presente, el Se\u00f1or mismo, invisible, s\u00ed, pero operante en el tejido de las relaciones humanas. Lo invita y le pide que haga brotar en quien saluda y en quien es saludado nuevas bendiciones, la primera y m\u00e1s preciosa de las cuales es la caridad\u201d.<\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\">Universalidad, presencia, aprecio, paz y caridad. He ah\u00ed cinco caracter\u00edsticas del saludo de Pablo VI al mundo. Seguramente esas cinco notas del saludo de la Iglesia siguen siendo validas y necesarias todav\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">Jos\u00e9-Rom\u00e1n Flecha Andr\u00e9s<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El saludo de la Iglesia, por Jos\u00e9-Rom\u00e1n Flecha Andr\u00e9s, en Diario de Le\u00f3n (19-12-2015) El d\u00eda 8 de diciembre de 1965 se clausur\u00f3 el Concilio Vaticano II con la misa celebrada por Pablo VI en la Plaza de San Pedro. 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