{"id":35210,"date":"2016-06-21T00:08:13","date_gmt":"2016-06-21T05:08:13","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/un-ano-para-crecer-en-la-conviccion-de-la-misericordia-editorial-ecclesia\/"},"modified":"2016-06-21T00:08:13","modified_gmt":"2016-06-21T05:08:13","slug":"un-ano-para-crecer-en-la-conviccion-de-la-misericordia-editorial-ecclesia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/un-ano-para-crecer-en-la-conviccion-de-la-misericordia-editorial-ecclesia\/","title":{"rendered":"Un a\u00f1o para crecer en la convicci\u00f3n de la misericordia \u2013 editorial Ecclesia"},"content":{"rendered":"<p align=\"justify\"><strong>Un a\u00f1o para crecer en la convicci\u00f3n de la misericordia \u2013 editorial Ecclesia<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/strong>No cabe duda de que esta vez la coincidencia ha sido casual y, sobre todo, providencial y llena de significaci\u00f3n e interpelaci\u00f3n. Francisco pudo elegir la tarde del 13 de marzo pasado para el anuncio del A\u00f1o de la Misericordia por coincidir con el segundo aniversario de su elecci\u00f3n papal. Pero que la apertura de este jubileo extraordinario, el 8 de diciembre, solemnidad de la Inmaculada Concepci\u00f3n y quincuag\u00e9simo aniversario de la clausura del Concilio Vaticano II, fuera a ser tambi\u00e9n el d\u00eda 1.000 desde que calza las sandalias del Pescador se escapaba a cualquier c\u00e1bala humana.<\/p>\n<p align=\"justify\">M\u00e1s all\u00e1 de lo anecd\u00f3tico y a la vez paradigm\u00e1tico de esta triple coincidencia, lo cierto es que estos tres hechos \u2013d\u00eda mil de Francisco, cincuentenario del Vaticano II y apertura del A\u00f1o Jubilar de la Misericordia, y todo ello bajo la mirada y el amparo de Mar\u00eda Inmaculada- est\u00e1n revestidos de una indudable fuerza simb\u00f3lica e interpeladora y que son en s\u00ed mismos, por separado y m\u00e1s a\u00fan juntos, una se\u00f1al de lo Alto,\u00a0 una gracia del Esp\u00edritu, un aldabonazo para la Iglesia todav\u00eda del alba del tercer milenio. \u00bfCu\u00e1les son sus significados y retos?<\/p>\n<p align=\"justify\">En primer lugar, emplazarnos a recuperar y potenciar el m\u00e1s aut\u00e9ntico de los legados del Concilio. \u00bfCu\u00e1l es?: \u201cNo descuidar el esp\u00edritu surgido en el Vaticano II, el del samaritano\u2026 Cruzar hoy la Puerta Santa nos compromete a hacer nuestra la misericordia del Buen Samaritano\u201d, como se\u00f1al\u00f3 Francisco en el final de la homil\u00eda del 8 de diciembre (p\u00e1ginas 34 y 35). El ministerio apost\u00f3lico del Papa Francisco y sus proverbiales y tan admirables hechos y dichos de misericordia son un aval incuestionable: el Vaticano II no tiene marcha atr\u00e1s (p\u00e1gina 18), nada hemos de temer del \u00faltimo Concilio. Se ha acabado el tiempo de los cuestionamientos, de las \u201chermen\u00e9uticas\u201d, de ir m\u00e1s lejos o quedarse a la zaga de lo que la \u00faltima gran asamblea conciliar, movida por el Par\u00e1clito, pidi\u00f3 para nuestra Iglesia: \u201cUn verdadero encuentro entre la Iglesia y los hombres de nuestro tiempo. Un encuentro marcado por el poder del Esp\u00edritu que empujaba a la Iglesia a salir de los escollos que durante muchos a\u00f1os la hab\u00edan recluido en s\u00ed misma, para retomar con entusiasmo el camino misionero\u201d.<\/p>\n<p align=\"justify\">En segundo lugar, toda la Iglesia \u2013pastores y fieles, fieles y pastores, unidos, en comuni\u00f3n, cada cual en su lugar- ha de renovar su conciencia de que el camino de la misericordia es el camino de Dios, es el camino de la creaci\u00f3n, de la providencia, de la encarnaci\u00f3n, de la redenci\u00f3n, de la obra del Esp\u00edritu y de la misi\u00f3n de la Iglesia. La misericordia no es un \u201cplus\u201d, una moda, una respuesta \u201csuave\u201d y acomodaticia a tiempos recios y de inclemencias varias. Es la respuesta de Dios. \u201cNo se puede entender un cristiano verdadero \u2013se\u00f1al\u00f3 Francisco en el \u00e1ngelus del 8 de diciembre (p\u00e1gina 35)- \u00a0que no sea misericordioso, como no se puede entender a Dios sin su misericordia\u201d. Necesitamos redescubrir ahora y siempre que Dios es Misericordia. \u201cQue el Jubileo de la Misericordia \u2013escribi\u00f3 el Papa en su cuenta en Twitter el 8 de diciembre- traiga a todos la bondad y la ternura de Dios\u201d. \u201cEntrar por la puerta \u00a0(la puerta santa de la misericordia) significa descubrir la profundidad de la misericordia del Padre que acoge a todos y sale personalmente al encuentro de cada uno\u201d.<\/p>\n<p align=\"justify\">En tercer lugar, todos estamos urgimos asimismo de la necesidad de ser testigos de la misericordia mediante la experiencia y el ejercicio de la misericordia. Lo comentaba nuestro Editorial de hace dos semanas (ecclesia, n\u00famero 3.807, p\u00e1gina 5): la misericordia fue la respuesta que san Juan Pablo II \u2013entonces \u201csolo\u201d Karol Wojtyla- encontr\u00f3 de parte Dios en los a\u00f1os de plomo y de horror de la II Guerra Mundial y de la postguerra-; y la misericordia sigue siendo la respuesta que de Dios escucha ahora Francisco, en medio tambi\u00e9n de tantos y tan graves problemas y vicisitudes\u00a0 adversos, fuera y dentro de la Iglesia. La misericordia no es debilidad o blandenguer\u00eda. La misericordia no se contrapone con la justicia, sino que se complementa. Y misericordia son hechos, no palabras.<\/p>\n<p align=\"justify\">En suma, \u00bfc\u00f3mo vivir y recorrer este a\u00f1o santo?: siendo misericordiosos con todos y entre todos como el Padre lo es con todos y con cada uno de nosotros.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Un a\u00f1o para crecer en la convicci\u00f3n de la misericordia \u2013 editorial Ecclesia \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 No cabe duda de que esta vez la coincidencia ha sido casual y, sobre todo, providencial y llena de significaci\u00f3n e interpelaci\u00f3n. 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