{"id":35298,"date":"2016-06-21T00:16:05","date_gmt":"2016-06-21T05:16:05","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/los-escandalos-y-la-santidad-comun-por-jose-luis-restan\/"},"modified":"2016-06-21T00:16:05","modified_gmt":"2016-06-21T05:16:05","slug":"los-escandalos-y-la-santidad-comun-por-jose-luis-restan","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/los-escandalos-y-la-santidad-comun-por-jose-luis-restan\/","title":{"rendered":"Los esc\u00e1ndalos y la santidad com\u00fan, por Jos\u00e9 Luis Rest\u00e1n"},"content":{"rendered":"<p align=\"justify\"><strong>Los esc\u00e1ndalos y la santidad com\u00fan, por Jos\u00e9 Luis Rest\u00e1n, director editorial de la Cadena Cope, en P\u00e1ginas Digital del 5\/11\/2015<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">Produce amargura comprobar que la fidelidad decae y se convierte en traici\u00f3n; y produce algo m\u00e1s, un punto de repugnancia invencible, que el mal se trate de recubrir con la capa de la intenci\u00f3n justiciera. M\u00e1s a\u00fan cuando esto sucede en la Iglesia. Ahora que se habla de un nuevo Vatileaks, hay que recordar a Joseph Ratzinger en \u201cLa sal de la tierra\u201d, cuando dec\u00eda que Dios ha corrido un gran riesgo al hacer pasar su obra de salvaci\u00f3n a trav\u00e9s de hombres y mujeres llenos de debilidades, como nosotros. S\u00ed, un gran riesgo.<\/p>\n<p align=\"justify\">Pero si lo que se refiere a Mons. \u00c1ngel Vallejo, arrestado por la gendarmer\u00eda vaticana bajo la acusaci\u00f3n de robo y filtraci\u00f3n de documentos reservados, produce incomprensi\u00f3n y dolor, el caso de los periodistas Fittipaldi y Nuzzi raya lo grotesco. Escuchar a estos personajes habituales en la demolici\u00f3n de la imagen p\u00fablica de la Iglesia, convertidos en una suerte de savonarolas, abanderados de la pobreza evang\u00e9lica, la purificaci\u00f3n eclesial y el socorro al Papa, es algo que conviene hacer arrellanados en un buen sill\u00f3n y con un vaso de whisky en la mano. No es que en sus respectivos libelos no haya datos y documentos veraces (se los ha hecho llegar quien habr\u00eda debido custodiarlos), sino que con esos elementos ellos dibujan un paisaje de horror, el reino de la confusi\u00f3n y de la trapacer\u00eda. El Vaticano, como cualquier obra humana, arrastra muchos defectos y pecados, pero cualquiera que lo conozca sabe que no es la casa de latrocinio que dibujan estos avispados vendedores de basura medi\u00e1tica.<\/p>\n<p align=\"justify\">No es por ingenuidad ni por encargo si digo que las explicaciones del P. Lombardi me parecen rigurosas, exhaustivas, serenas y mucho m\u00e1s cre\u00edbles que las bombas f\u00e9tidas de estos sujetos, a los que el secretario de la CEI, Nuncio Galantino, describe a la perfecci\u00f3n: \u201cDicen cretinadas, no se ayuda a alguien apu\u00f1al\u00e1ndolo por la espalda\u201d. Pero vayamos a lo que dice Lombardi.<\/p>\n<p align=\"justify\">En primer lugar se trata de informaciones que ya eran conocidas, porque proceden de documentos producidos por la propia Comisi\u00f3n puesta en marcha por el Papa para estudiar la mejora de los procedimientos econ\u00f3micos y administrativos de la Santa Sede. No es que 007 haya descubierto atroces secretos vaticanos, es que la propia instituci\u00f3n estudiaba sus lagunas y problemas para buscar soluciones. Lombardi a\u00f1ade que los bienes que pertenecen a la Santa Sede, tomados en conjunto, se presentan como ingentes, pero en realidad tienen la finalidad de sostener en el tiempo actividades de servicio ampl\u00edsimas gestionadas por la Santa Sede o instituciones conectadas, tanto en Roma como en las distintas partes del mundo.<\/p>\n<p align=\"justify\">Uno de los \u201cesc\u00e1ndalos\u201d supuestamente desvelados por Nuzzi y compa\u00f1\u00eda se refiere al \u00d3bolo de San Pedro. Lombardi explica que sus destinos son varios, tambi\u00e9n dependiendo de las situaciones, a juicio del Santo Padre. Las obras de caridad del Papa para los pobres son ciertamente una de las finalidades esenciales, pero nadie ha dicho que ese dinero enviado por los fieles desde todas las di\u00f3cesis del mundo no pueda emplearse en sostener, por ejemplo, la Curia Romana (que es un instrumento de servicio), los medios de comunicaci\u00f3n, o las 180 representaciones pontificias esparcidas por el mundo. Todo ello forma parte del servicio a la misi\u00f3n del Papa.<\/p>\n<p align=\"justify\">Dice Lombardi que a lo largo del tiempo estas tem\u00e1ticas retornan peri\u00f3dicamente, pero son siempre ocasi\u00f3n de curiosidad o de pol\u00e9mica\u2026 mientras que ser\u00eda necesario tener seriedad para profundizar en las situaciones y los problemas espec\u00edficos. \u00a1Mira que exige el portavoz vaticano! Los libros que ahora recorren los plat\u00f3s de las televisiones de medio mundo buscan crear la impresi\u00f3n de un reino permanente de la confusi\u00f3n, de la no transparencia, m\u00e1s a\u00fan, de la persecuci\u00f3n de intereses particulares o incorrectos (\u00bfc\u00f3mo se les ocurrir\u00e1 esto a ellos?).<\/p>\n<p align=\"justify\">Sin embargo, \u201cla reorganizaci\u00f3n de los Dicasterios econ\u00f3micos, el nombramiento del revisor general, el funcionamiento regular de las instituciones competentes para el control de las actividades econ\u00f3micas y financieras, etc., son una realidad objetiva e incontrovertible\u201d. En fin, Lombardi concluye diciendo que \u201cel camino de la buena administraci\u00f3n, de la correcci\u00f3n y de la transparencia, contin\u00faa y procede sin incertidumbres\u201d, como es evidentemente la voluntad del Papa Francisco\u2026 y se\u00f1ala que no faltan en el Vaticano personas que colaboran con plena lealtad y con todas sus fuerzas en ese empe\u00f1o.<\/p>\n<p align=\"justify\">Toda esta historia me ha tra\u00eddo a la memoria una homil\u00eda de Francisco en Santa Marta, en la que afirm\u00f3 que \u201cla Iglesia no se derrumba porque hoy, como siempre, hay mucha santidad cotidiana: hay muchas mujeres y hombre que viven la fe en la vida de cada d\u00eda. Y la santidad es m\u00e1s fuerte que los esc\u00e1ndalos&#8221;. Y despu\u00e9s de lo dicho al principio, pienso que quiz\u00e1s no deber\u00edan sorprendernos tanto el mal y la traici\u00f3n, ligadas a nuestra debilidad humana. Lo que verdaderamente deber\u00eda sorprendernos, una y otra vez, es que siga brotando esa que Francisco llama \u201csantidad del pueblo de Dios paciente, la santidad com\u00fan\u201d que tanto abunda (tambi\u00e9n en el Vaticano, por cierto) aunque no nos demos cuenta. Por eso, pese a quien pese, la Iglesia no se derrumba.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los esc\u00e1ndalos y la santidad com\u00fan, por Jos\u00e9 Luis Rest\u00e1n, director editorial de la Cadena Cope, en P\u00e1ginas Digital del 5\/11\/2015 Produce amargura comprobar que la fidelidad decae y se convierte en traici\u00f3n; y produce algo m\u00e1s, un punto de repugnancia invencible, que el mal se trate de recubrir con la capa de la intenci\u00f3n &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/los-escandalos-y-la-santidad-comun-por-jose-luis-restan\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abLos esc\u00e1ndalos y la santidad com\u00fan, por Jos\u00e9 Luis Rest\u00e1n\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-35298","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/35298","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=35298"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/35298\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=35298"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=35298"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=35298"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}