{"id":35319,"date":"2016-06-21T00:18:08","date_gmt":"2016-06-21T05:18:08","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/beato-cardenal-sancha-obispo-de-santa-teres-por-carlos-miguel-garcia-nieto\/"},"modified":"2016-06-21T00:18:08","modified_gmt":"2016-06-21T05:18:08","slug":"beato-cardenal-sancha-obispo-de-santa-teres-por-carlos-miguel-garcia-nieto","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/beato-cardenal-sancha-obispo-de-santa-teres-por-carlos-miguel-garcia-nieto\/","title":{"rendered":"Beato Cardenal Sancha, Obispo de Santa Teres, por Carlos Miguel Garc\u00eda Nieto"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><b>Beato Cardenal Sancha, Obispo de Santa\u00a0Teres, por C<\/b><b>arlos Miguel Garc\u00eda Nieto<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La toma de posesi\u00f3n de don Ciriaco Mar\u00eda de la di\u00f3cesis de \u00c1vila, el 29 de junio de 1882, coincidi\u00f3 con la celebraci\u00f3n del tercer centenario de la muerte de santa Teresa de Jes\u00fas, hija predilecta de la ciudad castellana.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Su primera Carta pastoral la dedicaba a un tema del que, en palabras del nuevo obispo de Santa Teresa \u2013as\u00ed se denominaba a los prelados que ocupaban la sede abulense\u2013, la \u00abm\u00edstica Doctora, ornamento precioso del catolicismo y estrella de primera magnitud que brilla en el firmamento de los justos\u00bb, era maestra y gu\u00eda: la oraci\u00f3n. Dicha Carta, a la par que documento program\u00e1tico para el porvenir, pretend\u00eda tambi\u00e9n hacer balance de lo acontecido desde su entrada en la di\u00f3cesis de san Segundo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dos semanas despu\u00e9s de su toma de posesi\u00f3n, el d\u00eda de la Virgen del Carmen, don Ciriaco Mar\u00eda dirig\u00eda una circular a sus diocesanos para que se dispusieran a recibir los frutos del Centenario. Coincidiendo con la conclusi\u00f3n de las labores del verano, partir\u00edan peregrinaciones desde todos los puntos de la Di\u00f3cesis para visitar los lugares teresianos y venerar sus reliquias. Las peregrinaciones se organizar\u00edan en los arciprestazgos, previo acuerdo entre los sacerdotes y sus arciprestes. Importante era mantener el esp\u00edritu de conversi\u00f3n: guardar moderaci\u00f3n en palabras y acciones, cantar por intervalos las divinas alabanzas, rezar el rosario, entonar algunas letrillas de santa Teresa&#8230; Al llegar a la ciudad, aparte de confesar y comulgar, tendr\u00edan que pedir a Dios por la exaltaci\u00f3n de la fe cat\u00f3lica, la conversi\u00f3n de los pecadores, la salud del papa, y la paz y prosperidad de Espa\u00f1a.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El prelado tom\u00f3 un gran empe\u00f1o en los actos conmemorativos del Centenario. El bolet\u00edn eclesi\u00e1stico de \u00c1vila es un fiel reflejo de cuantas peregrinaciones y actos diocesanos se verificaron a lo largo de ese a\u00f1o. La segunda quincena de septiembre estuvo repleta de peregrinaciones que acud\u00edan a la ciudad desde todos los puntos de la Di\u00f3cesis. El obispo presidi\u00f3 todas las celebraciones. Fue precisamente el exceso de actividad lo que le hizo enfermar, vi\u00e9ndose obligado a abandonar por unos d\u00edas la ciudad para reponer sus fuerzas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A punto de finalizar el mes de octubre, don Ciriaco Mar\u00eda expresaba al nuncio su satisfacci\u00f3n por los frutos del Centenario: desde que se iniciaron las peregrinaciones hasta ese momento hab\u00edan confesado y comulgado veinte mil personas. Y como agradecimiento a los favores espirituales concedidos por el papa, propuso la apertura de una colecta destinada a socorrer al pont\u00edfice, \u00abque no cuenta con m\u00e1s medios de subsistencia que los que le proporciona la caridad de sus hijos\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hab\u00eda que acrecentar y dar continuidad a los frutos del Centenario. No bastaba con la meritoria devoci\u00f3n que su pueblo sent\u00eda hacia santa Teresa. Hab\u00eda que tomarla por modelo e imitarla en sus virtudes, emplear los medios de los que ella se sirvi\u00f3 para ser fiel a Dios y amar el bien. \u00abSu ejercicio preferente y su alimento continuo era la oraci\u00f3n; y en ese santo ejercicio hallaba el secreto de comunicarse con su Dios, de vencer las resistencias que las criaturas le pon\u00edan para seguirle, de proporcionar a su alma una paz envidiable que no pod\u00eda d\u00e1rsela el mundo; de conservar en ella su candorosa inocencia y de emprender obras heroicas en bien de la Iglesia y de la religi\u00f3n\u00bb. De ah\u00ed que el obispo de santa Teresa dedicara su primera Carta pastoral a la oraci\u00f3n. Y lo hizo como era frecuente en \u00e9l: con un arsenal de erudici\u00f3n, con un estilo accesible a todos, con amplitud y profundidad, intercalando citas b\u00edblicas con otras de los Santos Padres y autores m\u00edsticos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La Carta iba dirigida a todos: sacerdotes, gobernantes, religiosas, esposos&#8230; A los primeros les instaba a perseverar en la oraci\u00f3n \u00abporque ella ser\u00e1 vuestro consuelo y vuestro apoyo cuando os ve\u00e1is odiados y perseguidos por el mundo, vuestro enemigo y enemigo tambi\u00e9n de Jesucristo\u00bb. Encarec\u00eda a sus diocesanos a no dejar de orar, \u00abporque as\u00ed como os ser\u00eda imposible el andar sin tener pies y el vivir sin tener aire para la respiraci\u00f3n, as\u00ed tambi\u00e9n sin la plegaria os ser\u00e1 imposible andar en la observancia de los preceptos de Dios y de nuestra Madre la Iglesia, vencer las graves y continuas tentaciones que hay en el mundo, evitar el pecado y conservaros en la gracia y amistad de Dios\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Su entusiasmo por la m\u00edstica abulense tuvo una continuidad a\u00f1os m\u00e1s tarde en una curiosa iniciativa: erigir ermitas en los lugares significativos donde la santa hubiera protagonizado alg\u00fan hecho singular \u2013por ejemplo, en los Cuatro Postes\u2013. Don Ciriaco Mar\u00eda tambi\u00e9n velaba por los intereses de \u00c1vila, queriendo atraer con esta idea algo m\u00e1s de vida a la ciudad amurallada. Reci\u00e9n clausurado el V Centenario del nacimiento de la Santa, nos viene muy bien recapacitar acerca de los frutos de este singular evento; y, siguiendo los consejos del beato cardenal Sancha \u2013obispo de santa Teresa\u2013, tomar a la m\u00edstica abulense como maestra y gu\u00eda de oraci\u00f3n, llave imprescindible para una vida de santidad.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Beato Cardenal Sancha, Obispo de Santa\u00a0Teres, por Carlos Miguel Garc\u00eda Nieto La toma de posesi\u00f3n de don Ciriaco Mar\u00eda de la di\u00f3cesis de \u00c1vila, el 29 de junio de 1882, coincidi\u00f3 con la celebraci\u00f3n del tercer centenario de la muerte de santa Teresa de Jes\u00fas, hija predilecta de la ciudad castellana. Su primera Carta pastoral &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/beato-cardenal-sancha-obispo-de-santa-teres-por-carlos-miguel-garcia-nieto\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abBeato Cardenal Sancha, Obispo de Santa Teres, por Carlos Miguel Garc\u00eda Nieto\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-35319","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/35319","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=35319"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/35319\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=35319"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=35319"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=35319"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}