{"id":3533,"date":"2015-12-01T01:16:41","date_gmt":"2015-12-01T06:16:41","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/conquista-a-tus-generaciones\/"},"modified":"2015-12-01T01:16:41","modified_gmt":"2015-12-01T06:16:41","slug":"conquista-a-tus-generaciones","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/conquista-a-tus-generaciones\/","title":{"rendered":"Conquista a tus generaciones"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">por Lucas Ortega<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p class=\"copete\" style=\"text-align: justify;\">Tenemos la responsabilidad de gestar la fe en los que vienen detr\u00e1s de nosotros<\/p>\n<p class=\"texto\">\n<p>                    Texto B\u00edblico: Salmo 78Contexto: El Salmo 78 expone al pueblo de Dios una breve historia del paso de Israel por el desierto. A pesar de haber visto la mano poderosa del Se\u00f1or que obraba a favor de ellos en muchas ocasiones, una y otra vez le dieron la espalda y se rebelaron contra \u00e9l. Es f\u00e1cil para nosotros creer que estamos exentos de estas actitudes de dureza, pero el salmista presenta esta breve historia precisamente porque desea que aseguremos, en nuestros hijos, la transmisi\u00f3n de las lecciones necesarias para no transitar los mismos caminos recorridos por aquella perversa generaci\u00f3n.   Introducci\u00f3n:  A lo largo de los siglos siempre se han dado situaciones en las que una generaci\u00f3n no supo formar en la siguiente la fe necesaria para avanzar en los caminos de Dios. Este problema es tan antiguo como el hombre mismo. En la Biblia encontramos que las cuatro generaciones de patriarcas, seg\u00fan el G\u00e9nesis, experimentaron algo similar. La fe de Abraham era robusta e inspiradora. La de Isaac carec\u00eda de la pasi\u00f3n de su padre. En sus hijos, sin embargo, se presenta un verdadero descalabro espiritual. Esa\u00fa abandona la fe, mientras que Jacob resulta ser un hombre mentiroso y tramposo. A la vez, los hijos de Jacob fueron verdaderos malhechores, pues obraban mal ante los ojos de Dios.   Otro ejemplo es la distancia que separa la vida devota de El\u00ed y los actos malvados de sus hijos. 1 Samuel 2 nos explica que \u00aberan hombres indignos; no conoc\u00edan al SE\u00d1OR\u00bb (12). La iniquidad de ellos eventualmente movi\u00f3 a Dios a cortar del sacerdocio la casa de El\u00ed (Cap\u00edtulo 3). De modo que vemos las serias consecuencias que una familia puede sufrir por no darle continuidad a la fe en las siguientes generaciones.  Desarrollo: Cuatro razones por las que debemos invertir en la generaci\u00f3n que nos sigue<\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">Es nuestra la responsabilidad (vv. 3, 6)El salmista habla de una decisi\u00f3n por parte del pueblo: \u00abno ocultaremos lo que hemos o\u00eddo y conocido\u00bb. Nos expone la posibilidad de vivir de manera tal que el testimonio del accionar de Dios no pasar\u00e1 desapercibido por los hijos. La decisi\u00f3n de vivir indolentes, la cual resulta de una actitud de pasividad, es la que m\u00e1s da\u00f1a el desarrollo espiritual en ellos. Los padres no pueden confiar la formaci\u00f3n de sus hijos a una hora de escuela dominical por semana. Son responsables de trabajar con diligencia para que sus hijos tomen parte en los hechos de Dios en la familia.El compromiso de ense\u00f1ar a los hijos es un ejemplo para que ellos procedan igual con sus propios hijos. Si los padres reh\u00fayen esta tarea, los hijos actuar\u00e1n de igual manera con sus propios hijos, pues la tendencia es a imitar el ejemplo recibido.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Es un mandamiento (v. 5)El salmista declara que Dios \u00aborden\u00f3 a nuestros padres que ense\u00f1aran a sus hijos\u00bb. No lo dej\u00f3 librado al parecer de cada familia, sino que \u00e9l dio un mandamiento al respecto. Los mandamientos son para obedecerlos, y el padre diligente rehusar\u00e1 los argumentos t\u00edpicos que justifican la negligencia en ese asunto, a fin de cumplir lo que se le ha mandado.La exhortaci\u00f3n del salmista se fundamenta en la ense\u00f1anza de Mois\u00e9s en la Ley. En el libro de Deuteronomio exhort\u00f3 a los padres: \u00abestas palabras que yo te mando hoy, estar\u00e1n sobre tu coraz\u00f3n; y diligentemente las ense\u00f1ar\u00e1s a tus hijos\u00bb (6.6\u20137). La referencia a una actitud de diligencia no deja lugar a duda de que esta tarea exigir\u00e1 esfuerzo, paciencia y perseverancia.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Deben aprender a confiar en el Se\u00f1or (v. 7)El impacto de los padres sobre la vida de los hijos es fundamental, porque ellos autom\u00e1ticamente conf\u00edan en las personas en quienes tambi\u00e9n conf\u00edan sus padres. Muchos hijos de creyentes renuncian a su fe porque descubren que sus padres viven una vida de contradicciones. En la iglesia muestran un car\u00e1cter opuesto al que exponen en sus casas. La contradicci\u00f3n en el comportamiento habla m\u00e1s fuerte que las predicaciones escuchadas en la Iglesia, porque la vida de sus padres ser\u00e1 siempre el mensaje que nunca olvidar\u00e1n.En la tarea de formar a sus hijos en la fe, nada aportar\u00e1 tan significativamente al proceso como el testimonio diario de una genuina y renovada confianza ejercitada por sus padres cada d\u00eda. Esta confianza no se puede fingir, pues es el fruto de una vida de entrega, que disfruta de la aventura de caminar con Dios cada d\u00eda, en medio de las contradicciones y dificultades propias de nuestra existencia.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Deben evitar los errores cometidos por sus padres (v. 8)La cuarta raz\u00f3n por la que este proceso es vital para la formaci\u00f3n de los hijos es la ayuda que les provee para evitar los mismos errores cometidos por sus padres. El salmista ofrece una larga lista de los errores de la generaci\u00f3n del desierto. Estos incluyen: darle la espalda a Dios en tiempos de crisis (v. 9), no guardar el pacto (v. 10), olvidar sus obras (v. 11), rebelarse contra sus mandamientos (v. 17), no creer en su poder (v. 22), vivir una fe de emergencias (v. 34) y enga\u00f1ar con el coraz\u00f3n (v. 36).El padre que en verdad ama a sus hijos no querr\u00e1 verlos transitar por los caminos errados que \u00e9l transit\u00f3. M\u00e1s bien querr\u00e1 que sus hijos consigan beneficiarse plenamente de la experiencia sufrida por ellos. Por esto, se vestir\u00e1 de humildad y les ense\u00f1ar\u00e1 a sus hijos c\u00f3mo caminar cada d\u00eda con Dios en esp\u00edritu de mansedumbre.<\/li>\n<p>  Conclusi\u00f3n: En el verso 4 el salmista expresa el compromiso de contar a la generaci\u00f3n venidera las maravillas del Se\u00f1or. Cuando examinamos el pasaje de Deuteronomio 6 encontramos que el contexto para esta acci\u00f3n es la vida cotidiana. Debemos hablar, en forma natural, de la persona de Dios cuando entramos, cuando salimos, cuando nos sentamos y cuando nos acostamos (6-9). Es decir, la formaci\u00f3n espiritual que m\u00e1s impacta sobre la vida de los hijos es aquella ofrecida en forma natural y espont\u00e1nea, en el transcurso de la experiencia cotidiana de los padres con el Se\u00f1or.\n                    <\/p>\n<p class=\"pie\" style=\"text-align: justify; font-style: italic; \"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Lucas Ortega Tenemos la responsabilidad de gestar la fe en los que vienen detr\u00e1s de nosotros Texto B\u00edblico: Salmo 78Contexto: El Salmo 78 expone al pueblo de Dios una breve historia del paso de Israel por el desierto. 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