{"id":35347,"date":"2016-06-21T00:20:46","date_gmt":"2016-06-21T05:20:46","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/sinodo-familia-que-la-iglesia-eche-de-nuevo-las-redes-por-jose-luis-restan\/"},"modified":"2016-06-21T00:20:46","modified_gmt":"2016-06-21T05:20:46","slug":"sinodo-familia-que-la-iglesia-eche-de-nuevo-las-redes-por-jose-luis-restan","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/sinodo-familia-que-la-iglesia-eche-de-nuevo-las-redes-por-jose-luis-restan\/","title":{"rendered":"S\u00ednodo: Familia, que la Iglesia eche de nuevo las redes, por Jos\u00e9 Luis Rest\u00e1n"},"content":{"rendered":"<p class=\"heditor_first\"><strong>S\u00ednodo: Familia, que la Iglesia eche de nuevo las redes, por Jos\u00e9 Luis Rest\u00e1n, director editorial de la Cadena Cope, en P\u00e1ginas Digital del 8\/10\/2016<\/strong><\/p>\n<p class=\"heditor_first\">Para enfocar los primeros pasos del S\u00ednodo sobre la familia conviene recordar lo que el Papa pidi\u00f3 a los obispos en el Encuentro de Filadelfia: que no pierdan demasiado tiempo en quejas y lamentaciones por los males del momento (aunque el an\u00e1lisis cultural es imprescindible, y el propio Francisco lo despleg\u00f3 en Filadelfia) y que centren su energ\u00eda en acompa\u00f1ar a las familias e invitar a los j\u00f3venes a lanzarse a la aventura del matrimonio y de la familia.<\/p>\n<p align=\"justify\">En la homil\u00eda de apertura del S\u00ednodo, Francisco subray\u00f3, a un tiempo, la defensa de \u201cla unidad e indisolubilidad del v\u00ednculo conyugal como signo de la gracia de Dios y de la capacidad del hombre de amar en serio\u201d, y la vocaci\u00f3n de la Iglesia de buscar y curar a las parejas heridas, de mantener las puertas abiertas para acoger a quien llama pidiendo ayuda y apoyo. Firmeza y fidelidad en la salvaguarda del Dep\u00f3sito de la fe que, como subray\u00f3 el Papa, no es un museo de recuerdos sino una fuente viva. Por eso la Iglesia tiene que salir del propio recinto para \u201ccaminar con la humanidad herida, para incluirla y conducirla a la fuente de salvaci\u00f3n\u201d. Se trata de que la Iglesia, en todos sus niveles, est\u00e9 en condiciones de ofrecer a las familias, especialmente a las que se encuentran en dificultades, un recorrido de maduraci\u00f3n en la fe, un verdadero acompa\u00f1amiento pastoral en el que no puede haber divisi\u00f3n entre verdad y misericordia, porque est\u00e1n unidas en su ra\u00edz, en la persona de Cristo.<\/p>\n<p align=\"justify\">Este es el n\u00facleo de la preocupaci\u00f3n del Papa, del que se deduce que no se trata tanto de definir nuevas reglas y disciplinas, sino de cambiar el \u00e1nimo pastoral, de crear verdaderos lugares para acompa\u00f1ar a las familias y de encontrar nuevas formas de presentar la verdad del matrimonio en di\u00e1logo con las coordenadas culturales de este momento. Me parece bastante est\u00e9ril alimentar pol\u00e9micas sobre los contenidos del Magisterio y de la Tradici\u00f3n eclesial que est\u00e1n firmemente asentados y que, como ha repetido el Papa, no se van a tocar. Pero eso no significa que no haya que profundizar y encontrar nuevas formulaciones, o que no haya que \u201cpensar m\u00e1s sobre la familia\u201d, como ha reclamado el cardenal Angelo Scola. La teolog\u00eda del matrimonio, que recibi\u00f3 con San Juan Pablo II un verdadero empuje, necesita nuevos desarrollos, porque la cultura actual plantea tambi\u00e9n nuevas y acuciantes preguntas. Es importante que teolog\u00eda e impulso pastoral caminen juntos, que pensamiento y acci\u00f3n se reclamen y fecunden mutuamente sin contraposiciones est\u00e9riles.<\/p>\n<p align=\"justify\">Por supuesto, la cuesti\u00f3n de los divorciados vueltos a casar, y su eventual acceso a la comuni\u00f3n eucar\u00edstica, sigue siendo un tema caliente en el aula sinodal, aunque haya bajado grados tras la reforma del proceso de las nulidades establecida por el Papa. La Relaci\u00f3n inicial, a cargo del cardenal h\u00fangaro Peter Erd\u00f6, ha dejado claro que la \u201cpropuesta Kasper\u201d goza de mucha m\u00e1s popularidad en la prensa que entre el episcopado mundial. Aun as\u00ed el debate no est\u00e1 cerrado y hay purpurados centroeuropeos que siguen concentrados en este punto. Francisco ha ido dejando ver en estos meses que esta cuesti\u00f3n no puede polarizar el S\u00ednodo, y que adem\u00e1s ser\u00eda enga\u00f1oso y simplista responder al dolor y al deseo sincero de estas personas de vivir en la Iglesia, con una especie de atajo a la Eucarist\u00eda. El tema es serio por todas sus implicaciones, y lo que menos necesita es artiller\u00eda pesada y titulares gruesos.<\/p>\n<p align=\"justify\">Aunque los medios no lo escuchen, Francisco ha dejado claro que el S\u00ednodo no es un parlamento con su izquierda y su derecha, con sus pactos y transacciones. S\u00f3lo lo entenderemos como evento plenamente eclesial, cuyo \u00fanico m\u00e9todo consiste en abrirse al Esp\u00edritu Santo, \u201cde modo que no predominen las opiniones personales sino la fe en Dios, la fidelidad al Magisterio, el bien de la Iglesia y la salud de las almas\u201d. Ya s\u00e9 en que en muchos \u00e1mbitos esto suena a m\u00fasica celestial, no me extra\u00f1a. Lo que hay que esperar y pedir es que ese escepticismo no conquiste a los propios cat\u00f3licos, un poco mareados con el ping-pong de los medios\u2026 al que, dig\u00e1moslo todo, contribuyen a veces algunos eclesi\u00e1sticos.<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p class=\"heditor_first\">El cardenal Ricardo Bl\u00e1zquez, a quien tuve oportunidad de entrevistar en El Espejo de COPE, ha dicho que \u201cen el S\u00ednodo no hay nada de trincheras, como refleja la fantas\u00eda de algunos medios\u201d. Es cierto que los padres sinodales tienen sus propias experiencias, y sensibilidades que son leg\u00edtimas y no contradictorias. Pero todas deben ayudar a encontrar los caminos m\u00e1s oportunos para que el designio bueno de Dios sobre el hombre y la mujer pueda llevarse a cabo en toda su belleza y su fuerza en el mundo de hoy.<\/p>\n<p align=\"justify\">Volvemos al principio. El gran desaf\u00edo que se plantea es que la Iglesia sea lugar de acogida, de escucha, de educaci\u00f3n y de curaci\u00f3n, de modo que las familias sean ayudadas a realizar su vocaci\u00f3n y misi\u00f3n. Muchos j\u00f3venes hoy reaccionan como los ap\u00f3stoles ante Jes\u00fas, y asustados por el compromiso piensan que quiz\u00e1s lo mejor sea no casarse. Precisamente ah\u00ed est\u00e1 el desaf\u00edo para la Iglesia: anunciar a Cristo como la respuesta que vence al miedo, porque lo que parece imposible a los ojos de los hombres no es imposible para Dios.<\/p>\n<p align=\"justify\">Durante la primera Audiencia General celebrada en el periodo sinodal, el Papa ha trazado una bella imagen: \u201ca trav\u00e9s de la familia, la Iglesia sale de nuevo a pescar para evitar que los hombres se ahoguen en el mar de la soledad y la indiferencia\u201d. Y ha pedido a los Padres sinodales entusiasmo para que la Iglesia eche de nuevo las redes, guiada por el Esp\u00edritu Santo, en ese mar de nuestro tiempo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>S\u00ednodo: Familia, que la Iglesia eche de nuevo las redes, por Jos\u00e9 Luis Rest\u00e1n, director editorial de la Cadena Cope, en P\u00e1ginas Digital del 8\/10\/2016 Para enfocar los primeros pasos del S\u00ednodo sobre la familia conviene recordar lo que el Papa pidi\u00f3 a los obispos en el Encuentro de Filadelfia: que no pierdan demasiado tiempo &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/sinodo-familia-que-la-iglesia-eche-de-nuevo-las-redes-por-jose-luis-restan\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abS\u00ednodo: Familia, que la Iglesia eche de nuevo las redes, por Jos\u00e9 Luis Rest\u00e1n\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-35347","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/35347","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=35347"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/35347\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=35347"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=35347"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=35347"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}