{"id":3535,"date":"2015-12-01T01:16:45","date_gmt":"2015-12-01T06:16:45","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-oracion-del-silencio\/"},"modified":"2015-12-01T01:16:45","modified_gmt":"2015-12-01T06:16:45","slug":"la-oracion-del-silencio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-oracion-del-silencio\/","title":{"rendered":"La oraci\u00f3n del silencio"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">por Jean-Nicholas Grou<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p class=\"copete\" style=\"text-align: justify;\">La oraci\u00f3n puede contener palabras, pero nunca est\u00e1 limitada a las frases que pronuncian nuestros labios<\/p>\n<p class=\"texto\">\n<p>                    S\u00f3lo Dios nos ense\u00f1a a orar  Un d\u00eda los disc\u00edpulos le pidieron a Jesucristo: \u00abSe\u00f1or, ens\u00e9\u00f1anos a orar\u00bb. Fue el Esp\u00edritu Santo que los inspir\u00f3 a hacer esta petici\u00f3n. El Esp\u00edritu de Dios los convenci\u00f3 de su incapacidad para orar en sus propias fuerzas y movi\u00f3 sus corazones para acercarlos a Jesucristo como el \u00fanico maestro que pod\u00eda ense\u00f1arles c\u00f3mo deb\u00edan orar. Fue entonces que Jes\u00fas les ense\u00f1\u00f3 el Padre Nuestro.  No existe cristiano que no est\u00e9 en la misma situaci\u00f3n de aquellos disc\u00edpulos. Cada cristiano debe pedirle al Salvador, con toda humildad, tal como ellos: \u00abSe\u00f1or, ens\u00e9\u00f1anos a orar\u00bb. \u00a1Ah! \u00a1Si tan s\u00f3lo fu\u00e9ramos convencidos de nuestra ignorancia y necesidad de un maestro como Jesucristo! \u00a1Si solamente nos acerc\u00e1ramos con confianza, pidi\u00e9ndole que nos ense\u00f1ara y deseando ser ense\u00f1ados por su gracia c\u00f3mo conversar con Dios! \u00a1Cu\u00e1n pronto ser\u00edamos calificados como ellos y cu\u00e1ntos de sus secretos descubrir\u00edamos! No digamos que sabemos c\u00f3mo orar la oraci\u00f3n que aquellos hombres aprendieron de \u00e9l. Podemos saber las palabras, pero sin la gracia no podremos entender el significado ni pedir o recibir lo que esta expresa.  \u00bfQui\u00e9n nos impide?  \u00bfQui\u00e9n nos impide que recibamos el don de la oraci\u00f3n? \u00bfPodemos dudar que Jesucristo est\u00e1 dispuesto a d\u00e1rnoslo? Pero, \u00bflo deseamos? \u00bfLo pedimos? \u00bfCreemos que lo necesitamos? \u00bfCu\u00e1ntos cristianos ni siguiera saben lo que es? \u00bfY cu\u00e1ntos otros, en vez de desearlo, le tienen miedo, porque los comprometer\u00eda a un nuevo estilo de vida?  Sabemos de memoria unas cuantas formas de oraci\u00f3n. Vemos que otros las escogen de los libros. Aqu\u00ed es donde mucha gente se detiene, porque cuando las han le\u00eddo o las han recitado de memoria, suponen que nada m\u00e1s se requiere. \u00a1Cu\u00e1n gravemente nos enga\u00f1amos! Con todas estas formas, no importa cu\u00e1n hermosos sean los sentimientos que expresan, no sabemos c\u00f3mo orar. Estamos orando, pero quiz\u00e1 a nuestra manera y no a la manera de Dios. \u00bfD\u00f3nde est\u00e1 la persona cuya oraci\u00f3n principal sea pedirle a Dios que le ense\u00f1e a orar?  Dios debe ense\u00f1arnos todo acerca de la naturaleza de la oraci\u00f3n: su objeto, sus caracter\u00edsticas, la disposici\u00f3n que requiere y c\u00f3mo conseguimos aplicarla a nuestra vida de acuerdo con nuestras necesidades. En el tema de la oraci\u00f3n somos ignorantes tanto de la teor\u00eda como de la pr\u00e1ctica.  Un hecho sobrenatural  Sabemos, en general, que la oraci\u00f3n es un acto religioso, pero cuando acudimos a ella olvidamos con facilidad su naturaleza sobrenatural y, por consiguiente, est\u00e1 m\u00e1s all\u00e1 de nuestra propia fuerza y solo logramos practicarla bajo la inspiraci\u00f3n y ayuda de la gracia. Como advierte San Pablo: \u00abNo es que nos consideremos competentes en nosotros mismos. Nuestra capacidad viene de Dios\u00bb (2Co 3.5 &#8211; NVI).  \u00bfSentimos nuestra propia insuficiencia en nuestra mente y coraz\u00f3n? \u00bfEstamos conscientes de ella cuando nos situamos en la presencia de Dios? \u00bfComenzamos nuestras oraciones con esta confesi\u00f3n secreta? No indico que siempre debemos pedir de manera audible la ayuda de Dios, sino que tal petici\u00f3n debe estar en nuestro coraz\u00f3n y esta actitud debe gobernar todo el curso de nuestra oraci\u00f3n.  Pero si buscamos todo de Dios \u2014todos nuestros pensamientos y sentimientos buenos\u2014, \u00bfpor qu\u00e9 estamos a menudo tan apagados y nos mostramos tan indiferentes, satisfechos con orar a pesar de la frialdad y carencia de preparaci\u00f3n? \u00bfPor qu\u00e9 otros tratan con mucho esfuerzo de inflamar su imaginaci\u00f3n, como si la oraci\u00f3n dependiera de su propio esfuerzo, como si no fuera necesario que la acci\u00f3n de Dios gobernara y dirigiera sus acciones? Ya que la oraci\u00f3n es un acto sobrenatural, debemos pedirle a Dios de todo coraz\u00f3n que la produzca en nosotros; y entonces, debemos practicarla con tranquilidad bajo su direcci\u00f3n. Debemos atraer la gracia divina a nuestro favor y entonces cooperar con ella sin interferir con sus efectos. Si Dios no nos ense\u00f1a, nunca conoceremos plenamente la naturaleza de la oraci\u00f3n.Un acto totalmente espiritual  \u00abDios es esp\u00edritu\u00bb, afirm\u00f3 Jes\u00fas, \u00aby es necesario que los que le adoran, le adoren en Esp\u00edritu y verdad\u00bb (Jn 4.24). La oraci\u00f3n, por lo tanto, es un acto totalmente espiritual, dirigido a Dios que es el Esp\u00edritu Supremo, el Esp\u00edritu que lo ve todo y est\u00e1 presente en todo. Como se\u00f1ala Agust\u00edn de Hipona: \u00abDios est\u00e1 m\u00e1s cerca de nosotros de lo que nosotros estamos de nosotros mismos\u00bb.   Conocer esto es la esencia de la oraci\u00f3n. La postura de nuestro cuerpo y las palabras que utilizamos no llevan importancia en s\u00ed mismas y solamente son agradables a Dios cuando expresan los sentimientos del coraz\u00f3n. quote&gt;Porque el coraz\u00f3n es el que ora, la voz del coraz\u00f3n es la que Dios escucha y es al coraz\u00f3n que \u00e9l contesta. Cuando hablamos del coraz\u00f3n, nos referimos a nuestra parte m\u00e1s espiritual. En la Escritura, la oraci\u00f3n siempre se atribuye al coraz\u00f3n, porque Dios ense\u00f1a al coraz\u00f3n y es a trav\u00e9s de \u00e9l que el Se\u00f1or ilumina la mente.  Del coraz\u00f3n  Si esto es verdad, \u00bfpor qu\u00e9 oramos tanto con nuestros labios y tan poco con nuestro coraz\u00f3n? \u00bfPor qu\u00e9, cuando meditamos, trabajamos tan arduamente en la b\u00fasqueda de consideraciones y usamos tan poco nuestra voluntades para moverlas a acciones amorosas? \u00bfPor qu\u00e9 no exponemos nuestro coraz\u00f3n a Dios y le rogamos que construya en \u00e9l todo lo que m\u00e1s le agrada? \u00bfQui\u00e9n podr\u00eda llamar a esto un m\u00e9todo malo si brota de la humildad, de un sentido profundo de nuestra propia ineptitud y de una fe viva y confianza en Dios? Este es el m\u00e9todo que el Esp\u00edritu Santo sugiere a esas almas que le piden que les ense\u00f1e a orar.  \u00abPero mi coraz\u00f3n no me habla nada cuando estoy en la presencia de Dios\u00bb, me confesar\u00e1s. \u00abEn silencio no encuentro sino vac\u00edo, sequedad y distracciones. Si trato de preparar mi mente, de despertar en m\u00ed algunos sentimientos de devoci\u00f3n, para ahuyentar los pensamientos que me distraen, me resulta absolutamente necesario usar un libro de oraciones\u00bb. \u00a1Tu coraz\u00f3n no te habla nada? Mientras est\u00e1s callado no est\u00e1s orando en realidad, pero \u00bfexiste algo m\u00e1s cuando tu boca est\u00e1 recitando palabras? \u00bfNo ves que estos buenos sentimientos que tomas prestados de los libros solo afectan tu imaginaci\u00f3n? No son tus palabras sino las de alguien m\u00e1s, y se vuelven tuyas solo en el momento en que las lees; pero una vez que cierras el libro, quedas con tanta sequedad y frialdad como antes. \u00abNo obstante\u00bb, a\u00f1ades, \u00abestaba orando mientras recitaba o le\u00eda ese grupo de palabras\u00bb. As\u00ed es como piensas y est\u00e1s satisfecho, pero \u00bfes ese el punto de vista de Dios? \u00bfDios est\u00e1 del mismo modo satisfecho? \u00bfQu\u00e9 le importan tus palabras al que solo escucha al coraz\u00f3n?   La voz del coraz\u00f3n  Me preguntas qu\u00e9 es esta voz del coraz\u00f3n. La voz del coraz\u00f3n es el amor. Ama a Dios y siempre estar\u00e1s habl\u00e1ndole. La semilla del amor crece en la oraci\u00f3n. Si no entiendes eso, nunca has amado u orado todav\u00eda. P\u00eddele a Dios que abra tu coraz\u00f3n y encienda en \u00e9l una chispa de su amor y, entonces, empezar\u00e1s a entender qu\u00e9 significa la oraci\u00f3n.  Si el coraz\u00f3n es el que ora, es evidente que a veces, y aun continuamente, pueda orar por s\u00ed mismo sin ayuda de palabras, habladas o pensadas. Aqu\u00ed interviene algo que pocos entienden y que algunos aun niegan por completo. Insisten en que debe haber actos definidos y formales. Est\u00e1n equivocados y Dios no les ha ense\u00f1ado todav\u00eda c\u00f3mo ora el coraz\u00f3n. Es verdad que los pensamientos se forman en la mente antes de que se vistan de palabras. La prueba de esto es que a menudo buscamos la palabra exacta y rechazamos una tras otra hasta que encontramos la correcta, para expresar con precisi\u00f3n lo que pensamos. Necesitamos las palabras para facilitarles a los dem\u00e1s que nos entiendan, pero no es as\u00ed con el Esp\u00edritu. Y ocurre lo mismo con los sentimientos del coraz\u00f3n. El coraz\u00f3n concibe sentimientos y los adopta sin necesidad de acudir a las palabras, a menos que quiera comunicarlos a los dem\u00e1s o aclararlos a uno mismo.  Porque Dios lee los secretos del coraz\u00f3n. Dios percibe sus sentimientos m\u00e1s \u00edntimos, aun aquellos de los que no somos conscientes. Y si estos son sentimientos acerca de Dios, \u00bfc\u00f3mo no podr\u00eda verlos, siendo \u00e9l mismo el que los planta por su gracia y ayuda a nuestra voluntad para adoptarlos? No es necesario usar acciones formales para que Dios nos escuche. Si las empleamos en la oraci\u00f3n, no es tanto a causa de Dios sino de nosotros mismos, porque nos ayuda a mantener nuestra atenci\u00f3n fija en su presencia. Nuestra debilidad requiere a menudo de la ayuda de estas, pero no constituyen la esencia de la oraci\u00f3n.  El alma se une a \u00e9l  Imagine a una persona tan estrechamente unida a Dios que no requiere de acciones externas para permanecer atenta a la oraci\u00f3n interior. En esos momentos de silencio y paz, cuando no presta o\u00eddo a lo que sucede en su interior, ora y ora de manera excelente. Ora con una oraci\u00f3n sencilla y directa que Dios entender\u00e1 perfectamente por la acci\u00f3n de la gracia. El coraz\u00f3n estar\u00e1 lleno de aspiraciones hacia Dios sin ninguna expresi\u00f3n manifiesta. Aunque pueden esquivar nuestra propia conciencia, no escapar\u00e1n a la conciencia de Dios. Esta oraci\u00f3n, tan vac\u00eda de todas las im\u00e1genes y percepciones, aparentemente tan pasiva y aun as\u00ed tan activa, es, hasta donde las limitaciones de esta vida lo permiten, adoraci\u00f3n pura en esp\u00edritu y en verdad. Es adoraci\u00f3n totalmente digna de Dios en la que el alma se une a \u00e9l como su base, la inteligencia creada a la creadora, sin otra acci\u00f3n que una atenci\u00f3n muy simple de la mente y una aplicaci\u00f3n igualmente simple de la voluntad, esto es lo que se llama la oraci\u00f3n del silencio, de la quietud o de la fe desnuda.  Dios ense\u00f1a a tu coraz\u00f3n  Si sientes alguna atracci\u00f3n hacia la oraci\u00f3n simple y general de la que he venido hablando, no la rechaces con el pretexto de que no persigue una meta definida y que te levantas de tus rodillas sin haber pedido algo. Perm\u00edteme anunciarte una vez m\u00e1s que est\u00e1s equivocado. En realidad, has pedido por todo, tanto para ti mismo como para los que amas, y mucho m\u00e1s eficazmente que si hubieras presentado las peticiones detalladas cuyas muchas palabras solamente te hubieran agotado y obstaculizado la acci\u00f3n de Dios.  Despu\u00e9s de esta breve explicaci\u00f3n, debes ver que no hab\u00edas entendido hasta ahora lo que realmente es la oraci\u00f3n. Si despu\u00e9s de leer esto comienzas a lograr una nueva comprensi\u00f3n acerca de ella, gracias sean dadas a Dios; porque \u00e9l es quien ense\u00f1a a tu coraz\u00f3n y lo que escribo aqu\u00ed para tu instrucci\u00f3n viene de \u00e9l.\n                    <\/p>\n<p class=\"pie\" style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">Nota del editor: Jean-Nicholas Grou vivi\u00f3 en Francia y Holanda. Era un sacerdote jesuita que entr\u00f3 a una vida m\u00e1s profunda con Dios en un retiro en 1767, donde aprendi\u00f3 a vivir en esp\u00edritu de oraci\u00f3n y abandono completo a la voluntad de Dios. Invirti\u00f3 la mayor parte de su vida en escribir y hablar del tema del crecimiento espiritual, particularmente de la pr\u00e1ctica de la oraci\u00f3n.<\/p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Jean-Nicholas Grou La oraci\u00f3n puede contener palabras, pero nunca est\u00e1 limitada a las frases que pronuncian nuestros labios S\u00f3lo Dios nos ense\u00f1a a orar Un d\u00eda los disc\u00edpulos le pidieron a Jesucristo: \u00abSe\u00f1or, ens\u00e9\u00f1anos a orar\u00bb. Fue el Esp\u00edritu Santo que los inspir\u00f3 a hacer esta petici\u00f3n. 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