{"id":35352,"date":"2016-06-21T00:21:11","date_gmt":"2016-06-21T05:21:11","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/santa-teresa-y-la-salud-por-fidel-garcia-martinez\/"},"modified":"2016-06-21T00:21:11","modified_gmt":"2016-06-21T05:21:11","slug":"santa-teresa-y-la-salud-por-fidel-garcia-martinez","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/santa-teresa-y-la-salud-por-fidel-garcia-martinez\/","title":{"rendered":"Santa Teresa y la salud, por Fidel Garc\u00eda Mart\u00ednez"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Santa Teresa y la salud, por Fidel Garc\u00eda Mart\u00ednez<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Teniendo en cuenta las enfermedades que padeci\u00f3 Santa Teresa la mayor parte de su vida, resulta milagrosa su intensa vivencia personal-m\u00edstica, fundacional, y como escritora de la prosa m\u00e1s excelente de la Lengua Castellana, seg\u00fan testimonio cr\u00edtico del gran Fray Luis de Le\u00f3n, para quien la prosa de la Madre Teresa era maravillosa por las grandes cosas que trata y por la forma de tratarlas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> Resulta algo realmente incre\u00edble, si no lo hubiese testimoniado ella misma, la heroica aventura a lo divino como fue la fundaci\u00f3n de 17 monasterios femeninos en viajes continuos por las dos Catillas, Murcia y Andaluc\u00eda en tiempos y circunstancias en los que viajar por Espa\u00f1a era una odisea, sin ning\u00fan tipo de comodidad, en la condiciones m\u00e1s precarias, soportando las duras circunstancias climatol\u00f3gicas de los ardientes soles de verano y las fr\u00edas nieves del invierno. A esto se debe a\u00f1adir su intensa labor como escritora: obra de gran profundidad teol\u00f3gica, escrita casi a vuela pluma: <strong><em>Las Moradas<\/em><\/strong>, <strong><em>El Camino<\/em><\/strong> <strong><em>de Perfecci\u00f3n<\/em><\/strong> , el <strong><em>Libro del La Vida<\/em><\/strong>-la autobiograf\u00eda m\u00e1s emocionante, sincera y verdadera que jam\u00e1s se han escrito, igual que <em>Las Confesiones<\/em> de Sana Agust\u00edn- en la que se trata de todo: de su familia, de su vida seglar y religiosa de sus relaciones con grandes letrados y asustadizos cl\u00e9rigos, y en la que nos presenta de una manera humilde sencilla y sincera sin alardes y sin enga\u00f1os sus muchas y continuas dolencias y en enfermedades, que han provocado las m\u00e1s encontradas opiniones de los profesionales de la medicina y de la psiquiatr\u00eda; algunas tan extravagantes e injuriosas que producen sonrojo por su atrevimiento e incompetencia y que no tienen otro inter\u00e9s sino reflejar el sectarismo materialista y la ignorancia de quienes la sostienen. Se puede afirmar que Santa fue tan incomprendida en vida, como tan mal analizada muerte en todo lo relacionado con su salud<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Que Santa Teresa no sea una experta en la descripci\u00f3n de sus enfermedades con tecnicismos y jergas m\u00e9dicas, no significa que no escriba con sinceridad y verdad, lo que sinti\u00f3 y padeci\u00f3 por tratamientos de personas no cualificadas, como la curandera de Becedas y la falta de conocimientos m\u00e9dicos de los galenos de su tiempo, que la dieron pro desahuciada, y la abandonaron a su suerte sin aplicar ning\u00fan remedio eficaz, porque no los hab\u00eda o los desconoc\u00edan. En el libro de la Vida escribe sobre su estado lastimoso de su salud en plena juventud, ten\u00eda 24 a\u00f1os: <strong><em>\u201cLa noche del 15 de Agosto di\u00f3me un paroxismo que me duro estar sin ning\u00fan sentido cuatro d\u00edas: s\u00f3lo el Se\u00f1or sabe los incomportables ( insufribles) tormentos que sent\u00eda en m\u00ed; la lengua hecha pedazos de mordida; la garganta de no haber pasado nada y de la gran flaqueza que me ahogaba, que a\u00fan el agua no pod\u00eda pasar; toda me parece estaba descoyuntada, con grand\u00edsimo desatino en la cabeza toda encogida, hecha un ovillo, porque en esto par\u00f3 el tormento de aquello d\u00edas, sin poder menear ni brazo, ni cabeza, m\u00e1s si estuviera muerta, si no me meneaban; s\u00f3lo un dedo, me parec\u00eda pod\u00eda menear, de la mano derecha\u201d<\/em><\/strong> Hablando de estos a\u00f1os tristes y enfermos, escribe a los cincuenta a\u00f1os: <strong><em>\u201c Que aunque san\u00e9 de aquella tan grave enfermedad (\u2026) siempre hasta ahora las he tenido y las tengo grandes, aunque de poco a ac\u00e1 no con tanta reciedumbre, m\u00e1s no se me quitan de muchas maneras. En especial durante veinte a\u00f1os m\u00e1s v\u00f3mitos por la ma\u00f1ana que hasta mediod\u00eda no pod\u00eda desayunarme, algunas veces m\u00e1s tarde\u201d<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como afirma el Dr. Lanchas, prestigioso ginec\u00f3logo salmantino: <strong>\u201c<em>Es dif\u00edcil entender como una tullida (Santa Teresa) no par\u00f3 de moverse. Es evidente que ten\u00eda una fuerza muy especial, que sin duda proven\u00eda de su Fe. Otra persona, con semejantes dolores, ni hubiera salido de su convento\u201d<\/em> <em>Posiblemente, afirma el Dr. Lanchas, Santa Teresa sufri\u00f3 malaria o fiebres de Malta<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fue San Jos\u00e9, de quien era muy devota y a quien llamaba <em>mi padre y se\u00f1or, <\/em> principal valedor de su salud y en la obra de Las Fundaciones, no en vano de la mayor\u00eda es titular el Glorioso San Jos\u00e9, empezando por el de \u00c1vila<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fidel Garc\u00eda Mart\u00ednez \u00a0Doctor Filolog\u00eda Rom\u00e1nica Catedr\u00e1tico Lengua y Literatura.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Santa Teresa y la salud, por Fidel Garc\u00eda Mart\u00ednez Teniendo en cuenta las enfermedades que padeci\u00f3 Santa Teresa la mayor parte de su vida, resulta milagrosa su intensa vivencia personal-m\u00edstica, fundacional, y como escritora de la prosa m\u00e1s excelente de la Lengua Castellana, seg\u00fan testimonio cr\u00edtico del gran Fray Luis de Le\u00f3n, para quien la &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/santa-teresa-y-la-salud-por-fidel-garcia-martinez\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abSanta Teresa y la salud, por Fidel Garc\u00eda Mart\u00ednez\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-35352","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/35352","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=35352"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/35352\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=35352"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=35352"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=35352"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}