{"id":35369,"date":"2016-06-21T00:22:34","date_gmt":"2016-06-21T05:22:34","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/hacer-la-familia-hacer-el-cristianismo-por-jose-luis-restan\/"},"modified":"2016-06-21T00:22:34","modified_gmt":"2016-06-21T05:22:34","slug":"hacer-la-familia-hacer-el-cristianismo-por-jose-luis-restan","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/hacer-la-familia-hacer-el-cristianismo-por-jose-luis-restan\/","title":{"rendered":"Hacer la familia, hacer el cristianismo, por Jos\u00e9 Luis Rest\u00e1n"},"content":{"rendered":"<p align=\"justify\"><strong><em>Hacer la familia, hacer el cristianismo, por Jos\u00e9 Luis Rest\u00e1n, director editorial de la Cadena Cope, en P\u00e1ginas Digital del 30\/9\/2015, sobre la presencia del Papa Francisco en la clausura del VIII Encuentro Mundial de las Familias en Filadelfia<\/em><\/strong>M\u00e1s de un mill\u00f3n de personas se congregaron en el Parque Benjamin Franklin de Filadelfia para celebrar el Evangelio de la familia. \u201cEsto es ya en s\u00ed mismo algo prof\u00e9tico, una especie de milagro en el mundo de hoy\u201d, exclam\u00f3 el Papa Francisco durante su homil\u00eda. Una homil\u00eda en la que deliberadamente el Papa evit\u00f3 hablar de la consabida lista de \u201cproblemas de la familia\u201d, porque, como ha repetido estos d\u00edas, la familia no es un problema sino una bendici\u00f3n, el principal recurso para la vida de cualquier sociedad, la obra maestra de la creaci\u00f3n. Al final de su intervenci\u00f3n ped\u00eda \u201crenovar nuestra fe en la palabra del Se\u00f1or\u2026 que invita a participar de la profec\u00eda de la alianza entre un hombre y una mujer, que genera vida y revela a Dios\u201d. A los deseosos de anuncios revolucionarios les habr\u00e1 sabido a muy poco, pero ah\u00ed est\u00e1 todo.<\/p>\n<p align=\"justify\">Francisco ha preferido dejar el an\u00e1lisis del trasfondo cultural en que hoy vive la familia para otros foros. Ante el Congreso de los Estados Unidos afirm\u00f3 que \u201cla familia est\u00e1 amenazada, quiz\u00e1s como nunca, desde el interior y desde el exterior, y las relaciones fundamentales son puestas en duda, como el mismo fundamento del matrimonio y de la familia\u201d. Ante la Asamblea de Naciones Unidas sostuvo la necesidad de reconocer una ley moral inscrita en la propia naturaleza humana, que comprende la distinci\u00f3n natural entre hombre y mujer, y el absoluto respeto de la vida en todas sus etapas y dimensiones. Tambi\u00e9n denunci\u00f3 la colonizaci\u00f3n ideol\u00f3gica que se lleva a cabo a trav\u00e9s de la imposici\u00f3n de modelos y estilos de vida an\u00f3malos, extra\u00f1os a la identidad de los pueblos y, en \u00faltimo t\u00e9rmino, irresponsables.<\/p>\n<p align=\"justify\">Pero ha sido en su encuentro con los obispos de todo el mundo llegados a Filadelfia para el Encuentro Mundial de las Familias donde Francisco ha planteado abiertamente el desaf\u00edo que la cultura actual plantea a la misi\u00f3n de la Iglesia con las familias. Un discurso que desvela claramente la posici\u00f3n del Papa y el enfoque que pretende para el inminente S\u00ednodo que comienza el 4 de octubre. Comenz\u00f3 diciendo que \u201cel aprecio y la gratitud han de prevalecer sobre el lamento\u2026 porque cada d\u00eda, en todos los \u00e1ngulos del planeta, la Iglesia tiene razones, todos los d\u00edas hay razones para alegrarse con el Se\u00f1or por el don de ese pueblo numeroso de familias que, incluso en las pruebas m\u00e1s duras, mantiene las promesas y conserva la fe\u201d. No se trata de revestirnos de falso optimismo, sino de reconocer lo que el propio Francisco calific\u00f3 como \u201cuna especie de milagro en el mundo de hoy\u201d.<\/p>\n<p align=\"justify\">Francisco ha querido entrar de lleno en la transformaci\u00f3n del contexto hist\u00f3rico, cultural y jur\u00eddico de los v\u00ednculos familiares, advirtiendo que nos afecta a todos, porque el cristiano no es un \u00abser inmune\u00bb a los cambios de su tiempo. \u201cHasta hace poco, viv\u00edamos en un contexto social donde la afinidad entre la instituci\u00f3n civil y el sacramento cristiano era fuerte y compartida, coincid\u00edan sustancialmente y se sosten\u00edan mutuamente. Ya no es as\u00ed\u201d. Es una constataci\u00f3n que parecer\u00eda obvia, pero a poco que profundicemos en nuestros \u00e1mbitos eclesiales vemos que no siempre es as\u00ed, o al menos no se extraen todas las consecuencias.<\/p>\n<p align=\"justify\">Francisco describi\u00f3 ante los obispos una cultura que \u201cestimula a las personas a entrar en la din\u00e1mica de no ligarse a nada ni a nadie\u2026 Lo importante hoy parece que lo determina el consumo. Consumir relaciones, consumir amistades, consumir religiones, consumir, consumir&#8230; No importa el costo ni las consecuencias. Un consumo que no genera v\u00ednculos\u2026 que descarta todo aquello que ya \u00abno sirve\u00bb o \u00abno satisface\u00bb los gustos del consumidor\u201d. Para el Papa \u00e9sta es una herida profunda que marca especialmente a los j\u00f3venes, y entre sus consecuencias destaca la soledad radical, el miedo al compromiso y una b\u00fasqueda desenfrenada por sentirse reconocido.<\/p>\n<p align=\"justify\">En este punto, ha emplazado a los obispos a no condenar a nuestros j\u00f3venes por haber crecido en esta sociedad, y a no repetir la martingala de que cualquier tiempo pasado fue mejor y que el mundo es tal desastre que no sabemos d\u00f3nde va a parar. Por el contrario, le ha pedido salir a \u201canunciar el Evangelio a todos, en todos los lugares, en todas las ocasiones, sin demoras, sin asco y sin miedo\u201d. Francisco ha pedido a los obispos que empleen sus energ\u00edas \u201cno tanto en explicar una y otra vez los defectos de la \u00e9poca actual y los m\u00e9ritos del cristianismo, sino en invitar con franqueza a los j\u00f3venes a que sean audaces y elijan el matrimonio y la familia\u201d. Y se\u00f1ala un punto cr\u00edtico en la vida de nuestras comunidades: \u201cun cristianismo que \u00abse hace\u00bb poco en la realidad y \u00abse explica\u00bb infinitamente en la formaci\u00f3n, est\u00e1 peligrosamente desproporcionado; se vuelve un c\u00edrculo vicioso\u201d.<\/p>\n<p align=\"justify\">Francisco no elude el trasfondo cultural de las amenazas ni ignora los poderes que con frecuencia las manejan.Tampoco rebaja ni un grado el contenido de la propuesta cristiana sobre la familia. Lo que pide es que la Iglesia (obispos, sacerdotes, catequistas, padres y madres\u2026) muestre que \u201cel Evangelio de la familia es verdaderamente buena noticia\u201d, en un momento en que tanta gente busca la felicidad y el cumplimiento de su vida por caminos oscuros y extraviados, provoc\u00e1ndose un da\u00f1o inmenso. No tanto \u201cdiscursear\u201d sino \u201cpastorear\u201d, les ha dicho Francisco a los obispos, pero la sugerencia vale para todos los miembros de la Iglesia que quieran vivir su vocaci\u00f3n misionera. Esto implica saber estar en medio de la gente (de los j\u00f3venes y de las familias), no tener miedo a sus preguntas, ni al contacto, ni al acompa\u00f1amiento. Significa tambi\u00e9n cultivar una infinita paciencia, sin resentimiento, en los surcos a menudo desviados en que debemos sembrar. A fin de cuentas, aquella samaritana que hab\u00eda tenido cinco maridos, y viv\u00eda con uno que no era, fue capaz de dar testimonio de Jes\u00fas entre sus vecinos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hacer la familia, hacer el cristianismo, por Jos\u00e9 Luis Rest\u00e1n, director editorial de la Cadena Cope, en P\u00e1ginas Digital del 30\/9\/2015, sobre la presencia del Papa Francisco en la clausura del VIII Encuentro Mundial de las Familias en FiladelfiaM\u00e1s de un mill\u00f3n de personas se congregaron en el Parque Benjamin Franklin de Filadelfia para celebrar &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/hacer-la-familia-hacer-el-cristianismo-por-jose-luis-restan\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abHacer la familia, hacer el cristianismo, por Jos\u00e9 Luis Rest\u00e1n\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-35369","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/35369","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=35369"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/35369\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=35369"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=35369"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=35369"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}