{"id":35400,"date":"2016-06-21T00:25:04","date_gmt":"2016-06-21T05:25:04","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/cuadros-de-espiritualidad-septiembre-2015-por-la-laica-araceli-de-anca\/"},"modified":"2016-06-21T00:25:04","modified_gmt":"2016-06-21T05:25:04","slug":"cuadros-de-espiritualidad-septiembre-2015-por-la-laica-araceli-de-anca","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/cuadros-de-espiritualidad-septiembre-2015-por-la-laica-araceli-de-anca\/","title":{"rendered":"Cuadros de espiritualidad septiembre 2015, por la laica Araceli de Anca"},"content":{"rendered":"<p align=\"justify\"><strong>Cuadros de espiritualidad septiembre 2015, por la laica Araceli de Anca<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\"><strong><em>&#8220;Bienaventurados los que proceden sin mancilla, los que caminan seg\u00fan la Ley del Se\u00f1or&#8221;<\/em>, dice el salmista <\/strong><strong>(Salmo 118, 1).<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">Se lee en el Libro del Deuteronomio algo que siempre nos tienta, algo que hoy se resumir\u00eda como hedonismo.<\/p>\n<p align=\"justify\"><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 &#8220;Esm\u00e9rate en no olvidar al Se\u00f1or, tu Dios, dejando de cumplir los mandamientos y normas que hoy te ordeno. No vaya a ocurrir que al comer y saciarte, construir hermosas casas y habitarlas (&#8230;), se engr\u00eda tu coraz\u00f3n y te olvides del Se\u00f1or, tu Dios&#8221;<\/em><\/p>\n<p align=\"justify\">(Deuteronomio 8, 11-12 y 14).<\/p>\n<p align=\"justify\">______________<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\">Pues bien:<\/p>\n<p align=\"justify\">&#8211; si no vemos en los bienes materiales, muchos o pocos, un regalo de la Providencia, y que no somos nosotros creadores originarios de esa riqueza, nos olvidaremos de que s\u00f3lo somos sus &#8220;administradores&#8221;, y de que adem\u00e1s sobre <em>&#8220;toda propiedad privada gravita una hipoteca social&#8221;,<\/em> en el decir de san Juan Pablo II<\/p>\n<p align=\"justify\">&#8211; de igual modo, si no consideramos que los bienes morales (inteligencia, cualidades humanas&#8230;) se los dio a cada uno la Providencia divina, tambi\u00e9n &#8220;en administraci\u00f3n&#8221;, caeremos en aberraciones tales como dictar o querer dictar leyes a la Naturaleza para amoldarlas a nuestro capricho<\/p>\n<p align=\"justify\"><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 &#8220;&#8230;porque habiendo conocido a Dios<\/em> -escribe san Pablo-, <em>no le glorificaron como a Dios, ni le dieron gracias, sino que se envanecieron en sus razonamientos y se oscureci\u00f3 su insensato coraz\u00f3n: presumiendo de sabios se hicieron necios&#8221;<\/em> (Romanos 1, 21-22);<\/p>\n<p align=\"justify\">&#8211; y, asimismo, si no pensamos que los bienes espirituales y carismas sobrenaturales se nos dieron de igual modo &#8220;en administraci\u00f3n&#8221; para el bien de toda la Iglesia, Cuerpo M\u00edstico de Cristo, caeremos en pecados de vanidad y orgullo.<\/p>\n<p align=\"justify\">Pues Dios <em>&#8220;constituy\u00f3 a algunos como ap\u00f3stoles<\/em> -dir\u00e1 en otro momento el Ap\u00f3stol-, <em>a otros profetas, y a otros evangelistas, a otros pastores y doctores, para que trabajen en perfeccionar a los santos cumpliendo con su ministerio, para la edificaci\u00f3n del cuerpo de Cristo&#8221;<\/em><\/p>\n<p align=\"justify\">(Efesios 4, 11-12).<\/p>\n<p align=\"justify\">______________<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\">Se\u00f1or, Dios m\u00edo, invoca el salmista:<\/p>\n<p align=\"justify\"><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 &#8220;Dame inteligencia para guardar tu Ley, y observarla de todo coraz\u00f3n.<\/em><\/p>\n<p align=\"justify\"><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Inclina mi coraz\u00f3n a tus preceptos y no al provecho injusto. <\/em><\/p>\n<p align=\"justify\"><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Aparta mis ojos para que no miren la vanidad; haz que viva siguiendo tu camino&#8221;<\/em> (Salmo 118, 34, 36 y 37).<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\">***************************<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong><em>&#8220;No todo es para todos provechoso, y no todo alimento conviene a todo el mundo&#8221;<\/em> <\/strong><strong>(Eclesi\u00e1stico 37, 31)<\/strong><strong>.<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">Desde luego que no, que no todo nos es provechoso, porque \u00bfqu\u00e9 provecho sacar\u00e1 de la ciencia astron\u00f3mica quien apenas sepa leer?, \u00bfo qu\u00e9 utilidad encontrar\u00e1 en la Geometr\u00eda el parvulillo de primeras letras?<\/p>\n<p align=\"justify\">Pues a\u00fan menos provecho sacar\u00e1 el fiel creyente de las predicaciones doctrinales en las que se dan opiniones personales o se hacen disquisiciones puntillosas que nada aportan a la Fe cristiana, y de las que \u00fanicamente verdaderos te\u00f3logos, buceando en el &#8220;Dep\u00f3sito de la Fe&#8221;, podr\u00edan discernir con criterio ortodoxo.<\/p>\n<p align=\"justify\">______________<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\">A\u00fan m\u00e1s. Ser\u00e1 pernicioso para quien no sea te\u00f3logo, entrar en razonamientos doctrinales dudosos, por el peligro pr\u00f3ximo que existe de pecar, porque como ha escrito Clemente XIII, <em>&#8220;f\u00e1cilmente se encubre la falsedad diab\u00f3lica con mentiras disfrazadas bajo cierta apariencia de verdad, corrompi\u00e9ndose el sentido de los testimonios con alguna peque\u00f1a adici\u00f3n o variaci\u00f3n, y a las palabras que obraban la salud, por alteraciones a veces ingeniosas, se las hace producir la muerte (&#8230;). Por lo que deber\u00e1 apartarse a los fieles, singularmente a los que son de entendimiento rudo y sencillo, de tales caminos peligrosos y resbaladizos, por los cuales apenas podr\u00e1n estar en pie o andar sin caer; ni deben ser guiadas las ovejas a los pastos por sendas desconocidas, ni propon\u00e9rsele tampoco ciertas opiniones particulares, aunque sean de doctores cat\u00f3licos; sino que se le ha de ense\u00f1ar la nota cert\u00edsima de la verdad cat\u00f3lica, esto es la catolicidad, la antig\u00fcedad y la unidad de la doctrina (&#8230;) para que sus conversaciones no anden errando fuera de lo que es necesario o sumamente \u00fatil a la salvaci\u00f3n y los fieles sean obedientes al dicho del Ap\u00f3stol: &#8216;que no intent\u00e9is saber m\u00e1s de lo que se debe saber, sino que hab\u00e9is de saber con moderaci\u00f3n&#8217; <\/em><em>(Romanos 12, 3)<\/em><em>&#8220;<\/em><\/p>\n<p align=\"justify\">(Enc\u00edclica del Papa Clemente XIII de 14-VI-1761 que prologa el Catecismo de san P\u00edo X).<\/p>\n<p align=\"justify\">______________<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\">En el Antiguo Testamento leemos:<\/p>\n<p align=\"justify\"><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 &#8220;No te metas en inquirir lo que es sobre tu capacidad, ni en escudri\u00f1ar aquellas cosas que exceden tus fuerzas; sino piensa siempre en lo que te tiene mandado Dios, y no seas curioso escudri\u00f1ador de sus muchas obras.<\/em><\/p>\n<p align=\"justify\"><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Porque no te es necesario el ver por tus ojos los ocultos arcanos de Dios.<\/em><\/p>\n<p align=\"justify\"><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 No quieras escudri\u00f1ar con ansia las cosas superfluas, ni indagar curiosamente las muchas obras de Dios.<\/em><\/p>\n<p align=\"justify\"><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Porque muchas cosas se te ha revelado que sobrepujan la humana inteligencia.<\/em><\/p>\n<p align=\"justify\"><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Piensa (s\u00f3lo) en lo que se ha mandado y no te preocupes por cosas ocultas.<\/em><\/p>\n<p align=\"justify\"><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 En cosas que rebasan tus fuerzas no te obstines; pues se te ha revelado m\u00e1s de lo que puedes (abarcar)&#8221;<\/em> (Eclesi\u00e1stico 3, 22-25).<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\">***************************<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>De menor exigencia.<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">Estudia la psiquiatr\u00eda que son &#8220;enfermos del car\u00e1cter&#8221; los que est\u00e1n hipersensibilizados en lo &#8220;suyo&#8221;, con capacidad casi exclusiva de ver la vida s\u00f3lo a trav\u00e9s de su yo. \u00bfSon los ego\u00edstas? No exactamente. Son sencillamente enfermos que, a\u00fan integrados plenamente en la sociedad, con la apariencia de normales, tienen, en efecto, caracter\u00edsticas de ego\u00edsmo.<\/p>\n<p align=\"justify\">Estos enfermos, ordinariamente, insensibles a las necesidades ajenas, raramente piden perd\u00f3n, casi nunca agradecen servicios ni atenciones y, a menudo, susceptibles, recriminan supuestos agravios cometidos contra ellos: su convivencia es mortificante.<\/p>\n<p align=\"justify\">______________<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00bfHabr\u00e1n recibido entonces estos enfermos un s\u00f3lo &#8220;talento&#8221; como describe el pasaje b\u00edblico?<\/p>\n<p align=\"justify\">Como su generosidad para los dem\u00e1s es exigua, quien deba convivir con uno de ellos, que no le atosigue con exigencias que no pueda comprender. Bastar\u00e1 que estos enfermos hagan rentables los grandes principios de la vida y la pr\u00e1ctica indispensable cristiana. Quien haya de padecer su convivencia deber\u00e1 aceptarles tal como son: unos enfermos, y as\u00ed, ejercit\u00e1ndose en la paciencia, dar\u00e1 Gloria a Dios.<\/p>\n<p align=\"justify\">______________<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\">Jes\u00fas, en el Juicio final, exigir\u00e1 a cada cual seg\u00fan los dones recibidos, tal como lo refleja la par\u00e1bola del <em>&#8220;hombre que al marcharse de su tierra llam\u00f3 a sus servidores y les entreg\u00f3 sus bienes. A uno le dio cinco talentos, a otro dos y uno s\u00f3lo a otro: a cada uno seg\u00fan su capacidad&#8221;<\/em> (Mateo 25, 14-15).<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\">******************************<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Todo hombre, a\u00fan el que marcha por caminos de santidad, es muy pobre, y del todo necesitado de Dios.<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">Que todo hombre es pecador, lo dice san Juan: <em>&#8220;Si decimos que no tenemos pecado, nos enga\u00f1amos a nosotros mismos, y la verdad no est\u00e1 en nosotros&#8221;<\/em> (I Juan 1, 8).<\/p>\n<p align=\"justify\">Y si t\u00fa porque caminas ya en los caminos de la vida espiritual te envaneces, olvid\u00e1ndote de que s\u00f3lo eres un pobre hombre, escucha lo que dice san Pablo: <em>&#8220;&#8230;el que piense estar en pie, mire no caiga&#8221;<\/em><\/p>\n<p align=\"justify\">(I Corintios 10, 12).<\/p>\n<p align=\"justify\">______________<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\">Bienaventurado entonces ser\u00e1 quien reconoci\u00e9ndose pecador se estime como un <em>&#8220;mendigo de Dios&#8221;<\/em> (San Agust\u00edn. <em>Serm\u00f3n 56, 6, 9<\/em>). Y quien se deje llamar por Dios &#8220;gusanillo&#8221; -calificativo cari\u00f1oso que nos transmite Isa\u00edas (cfr. Isa\u00edas 41, 14)- viendo que puede caer en cualquiera de los siete pecados capitales que a todos nos acechan, ir\u00e1 a refugiarse en la Misericordia divina y a pedir ayuda a la Virgen, Mediadora Universal ante Cristo.<\/p>\n<p align=\"justify\">______________<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\">Los &#8220;mendigos&#8221; de Dios y los &#8220;gusanillos&#8221;, y s\u00f3lo ellos, comprobar\u00e1n maravillados, que&#8230;<\/p>\n<p align=\"justify\">El hombre <em>&#8220;es la \u00fanica criatura sobre la tierra a la que Dios ha querido por s\u00ed misma&#8221;<\/em>, como afirma el Concilio Vaticano II<\/p>\n<p align=\"justify\">(Gaudium et Spes, n\u00ba 24).<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\">*********************<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>La vida humana sin el af\u00e1n de dar Gloria a Dios se convierte en un mundo de hast\u00edo: el remedio lo encontramos en Cristo.<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\">Sin duda, convertir los medios en fines es como volver el mundo del rev\u00e9s:<\/p>\n<p align=\"justify\">Llenar por llenar un pozo sin fondo&#8230;<\/p>\n<p align=\"justify\">Correr por correr hacia ning\u00fan sitio&#8230;<\/p>\n<p align=\"justify\">Decir por decir palabras y palabras que en nada concluyen&#8230;<\/p>\n<p align=\"justify\">Llenar&#8230;, correr&#8230;, decir palabras: absurdos fines, imposibles de justificar.<\/p>\n<p align=\"justify\">___________________<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\">Tristes desafueros de nuestro tiempo:<\/p>\n<p align=\"justify\">Trabajar por trabajar o simplemente aspirar a terminar el trabajo&#8230;<\/p>\n<p align=\"justify\">Buscar el placer por el solo placer, sin comprometerse con las consecuencias&#8230;<\/p>\n<p align=\"justify\">O el posible esforzarse en la lucha asc\u00e9tica, por cumplimentar esa lucha, sin un sentido Trascendente&#8230;<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00a1Qu\u00e9 desilusionante vida!, \u00a1qu\u00e9 aburrimiento!, pues:<\/p>\n<p align=\"justify\">Trabajo, placer y lucha, que en s\u00ed son medios -soportes de nuestro encuentro con Dios-, cuando los convertimos en fines, conducen al cansancio del alma, se\u00f1al de haber olvidado lo m\u00e1s apasionante del vivir humano: buscar a Dios, hacer todo por la Gloria de Dios: Fin de los fines.<\/p>\n<p align=\"justify\">San Josemar\u00eda Escriv\u00e1 dir\u00e1: <em>&#8220;Si la vida no tuviera por fin dar gloria a Dios, ser\u00eda despreciable, m\u00e1s a\u00fan: aborrecible&#8221;<\/em><\/p>\n<p align=\"justify\">(<em>CAMINO, n\u00ba 783<\/em>).<\/p>\n<p align=\"justify\">________________________<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\">Y para remediar esos tristes desafueros humanos&#8230;, <em>\u00a1grandes desaf\u00edos!:<\/em> iremos, como quiere el Papa san Juan Pablo II, a <em>&#8220;la contemplaci\u00f3n del rostro de Cristo&#8221;<\/em>, sabiendo que &#8220;<em>No nos satisface ciertamente la ingenua convicci\u00f3n de que haya una f\u00f3rmula m\u00e1gica para los grandes desaf\u00edos de nuestro tiempo. No, no ser\u00e1 una f\u00f3rmula lo que nos salve, pero s\u00ed una Persona y la certeza que ella nos infunde: \u00a1&#8217;Yo estoy con vosotros&#8217;!&#8221;<\/em> (Carta apost\u00f3lica. <em>Al comenzar el nuevo milenio, n\u00ba 29).<\/em><\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\">***************************<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Pudiendo escoger, \u00bfescoger\u00e1s siempre libertad?<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\">Es curioso. A lo que siempre se le ha llamado vicio, ahora, muchos, le llaman dependencia -droga, alcohol, sexo, juego, televisi\u00f3n&#8230;- \u00a1tremenda aberraci\u00f3n! El nuevo sustantivo \u2013dependencia- descubre que quien apuesta por cualquiera de esos vicios no est\u00e1 escogiendo libertad, sino que se est\u00e1 dejando esclavizar por esas dependencias.<\/p>\n<p align=\"justify\">Se comprueba, pues, que <em>&#8220;no toda acci\u00f3n libre, libera al hombre&#8221;<\/em> (F. Mateo Seco. Revista Palabra, mayo 1986), ya que \u00e9ste al decidir puede escoger: libertad o esclavitud.<\/p>\n<p align=\"justify\">________________<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\">Se comprende as\u00ed que el que est\u00e1 atado por esas dependencias, si quiere acabar con tanto vicio, con tanta opresi\u00f3n, sin remedio deber\u00e1 luchar y fuerte y, por supuesto, \u00a1rezar, suplicar a Dios!&#8230; y acudir a los Sacramentos para que al fin pueda entonar con el salmista:<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\"><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 &#8220;Nuestra alma como p\u00e1jaro escap\u00f3 <\/em><\/p>\n<p align=\"justify\"><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 del lazo de los cazadores;<\/em><\/p>\n<p align=\"justify\"><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 el lazo fue quebrado y nosotros fuimos librados.<\/em><\/p>\n<p align=\"justify\"><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Nuestro auxilio en el nombre del Se\u00f1or,<\/em><\/p>\n<p align=\"justify\"><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 que hizo el cielo y la tierra&#8221;<\/em> (Salmo 123, 7-8).<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\">Dichoso el hombre que apuesta por el Bien y la Verdad, porque se habr\u00e1 decidido por Dios, y con \u00c9l por la verdadera libertad. Y pues nadie fuera de Dios es absolutamente libre, estando en Dios, aligerados de dependencias, podremos &#8220;volar alto&#8221;, muy alto; y tanto m\u00e1s cuanto m\u00e1s vayamos soltando el lastre de las dependencias, y a\u00fan m\u00e1s alto cuanto m\u00e1s cedamos hasta de l\u00edcitos apegamientos.<\/p>\n<p align=\"justify\">____________<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\">San Pablo escribe a los Romanos:<\/p>\n<p align=\"justify\"><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 &#8220;\u00bfAcaso no sab\u00e9is que si os ofrec\u00e9is vosotros mismos como esclavos para obedecer a alguien, qued\u00e1is sujetos a aqu\u00e9l a quien obedec\u00e9is, bien al pecado para la muerte, bien a la obediencia para la justicia?&#8221;<\/em> (Romanos 6, 16).<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\">**************************<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Por qu\u00e9 el justo se siente como nada ante Dios.<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">Hay quien se cree humilde y santo, y no lo es&#8230;<\/p>\n<p align=\"justify\">&#8230;pero se lo cree, porque al encontrarse lejos de Dios, del <em>Tres veces Santo<\/em>, carece de referencias de c\u00f3mo es la verdadera santidad.<\/p>\n<p align=\"justify\">Por eso, todos los tratados de Asc\u00e9tica insisten en el conocimiento de Dios para llegar al conocimiento propio, y as\u00ed poder hacer frente a la imperfecci\u00f3n.<\/p>\n<p align=\"justify\"><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 &#8220;&#8230;que si es cierto que el poco saber nos pone a prueba <\/em>-escribe fray Luis de Le\u00f3n- <em>el mucho, si se alcanza, a Dios nos lleva&#8221;.<\/em><\/p>\n<p align=\"justify\">______________<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Hay quien<\/strong> <strong>no se cree santo, y<\/strong> <strong>desde luego todav\u00eda no lo es.<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">Y esto porque los que van acerc\u00e1ndose a Dios y crecen en humildad comienzan a vislumbrar c\u00f3mo son las virtudes y lo que a\u00fan les falta para santificarse.<\/p>\n<p align=\"justify\">San Pablo lo razonar\u00e1 diciendo: <em>&#8220;&#8230;la ciencia hincha, la caridad edifica. Si alguno piensa que sabe algo, todav\u00eda no sabe como le conviene saber; pero si uno ama a Dios, \u00e9se ha sido conocido por Dios&#8221; <\/em>(I Corintios 8, 2-3)&#8230;, a lo que una Nota a pie de p\u00e1gina de la Sagrada Biblia, apostilla: <em>&#8220;Dios se ha complacido en \u00e9l<\/em>&#8221;<\/p>\n<p align=\"justify\">(Sagrada Biblia Eunsa Nota I Corintios 8, 2-3).<\/p>\n<p align=\"justify\">______________<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Y hay quien no se cree santo, y, sin embargo, lo es.<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">Por fin, los que se acercan mucho a Dios, se hacen unos santazos, por llegar a una profunda uni\u00f3n con \u00c9l, vi\u00e9ndose entonces ante la Infinita Santidad divina muy peque\u00f1os y pobres pecadores.<\/p>\n<p align=\"justify\">Y as\u00ed es como no crey\u00e9ndose santos han llegado a muy altas cotas de santidad:<\/p>\n<p align=\"justify\">En su humildad, dir\u00e1n tambi\u00e9n con san Pablo: <em>&#8220;&#8230;no me he preciado de saber otra cosa entre vosotros sino a Jesucristo, y \u00e9ste crucificado&#8221;<\/em> (I Corintios 2, 2).<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\">***************************<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>C\u00f3mo entender que &#8220;fuera de la Iglesia no hay salvaci\u00f3n&#8221;.<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">De la mano de san Juan Pablo II se encienden las luces de esperanza que alumbrar\u00e1n este <em>Cuadro de espiritualidad<\/em>:<\/p>\n<p align=\"justify\"><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 &#8220;El Concilio habla de &#8216;pertenecer a la Iglesia&#8217; para los cristianos, y de &#8216;ordenaci\u00f3n a la Iglesia&#8217; para los no cristianos que creen en Dios, para los hombres de buena voluntad. Para la salvaci\u00f3n, estas dos dimensiones son importantes, y cada una de ellas posee varios grados. Los hombres se salvan mediante la Iglesia, se salvan &#8216;en la&#8217; Iglesia, pero siempre se salvan &#8216;gracias a Cristo. \u00c1mbito de salvaci\u00f3n&#8217; pueden ser tambi\u00e9n, adem\u00e1s de la formal pertenencia, &#8216;otras formas de ordenaci\u00f3n&#8217;. Pablo VI expone la misma doctrina en su primera Enc\u00edclica Eclesiam suam, cuando habla de los varios &#8216;c\u00edrculos del di\u00e1logo de la salvaci\u00f3n&#8217;, que son los mismos que se\u00f1ala el Concilio como \u00e1mbitos de pertenencia y de ordenaci\u00f3n a la Iglesia&#8221;<\/em><\/p>\n<p align=\"justify\">(<em>Cruzando el umbral de la Esperanza, n\u00ba 21<\/em>).<\/p>\n<p align=\"justify\">______________<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\">Pues bien, sobre la Iglesia, como &#8220;autora de la salvaci\u00f3n en Cristo&#8221;, expone la ense\u00f1anza conciliar: <em>&#8220;Est\u00e1n plenamente incorporados en la sociedad de la Iglesia aquellos que, poseyendo el Esp\u00edritu de Cristo, aceptan integralmente su organizaci\u00f3n y todos los medios de salvaci\u00f3n en Ella establecidos, y en su cuerpo visible est\u00e1n unidos a Cristo<\/em> <em>-que la dirige mediante el Sumo Pont\u00edfice y los obispos-<\/em> <em>por los v\u00ednculos de la profesi\u00f3n de fe, de los Sacramentos, del r\u00e9gimen eclesi\u00e1stico y de la comuni\u00f3n. No se salva, sin embargo, aunque est\u00e9 incorporado a la Iglesia, el que, no perseverando en la caridad, permanece en el seno de la Iglesia con el &#8216;cuerpo&#8217;, pero no con el &#8216;coraz\u00f3n&#8217;. No olviden todos los hijos de la Iglesia que su privilegiada condici\u00f3n no se debe a sus m\u00e9ritos, sino a una especial gracia de Cristo, por la que si no corresponden con el pensamiento, con las palabras y con las obras, no solo no se salvar\u00e1n sino que ser\u00e1n m\u00e1s severamente juzgados <\/em><em>(Lumen Gentium, n\u00ba 14)&#8221; (o.c.).<\/em><\/p>\n<p align=\"justify\">______________<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\">As\u00ed pues, <em>&#8220;es verdad revelada que &#8216;la salvaci\u00f3n est\u00e1 sola y exclusivamente en Cristo&#8217;. De esta salvaci\u00f3n, la Iglesia, en cuanto Cuerpo de Cristo, es un simple instrumento. En las primeras palabras de la Lumen Gentium, la Constituci\u00f3n conciliar sobre la Iglesia, leemos: &#8216;La Iglesia es en Cristo como un sacramento, o signo e instrumento de la uni\u00f3n \u00edntima con Dios y de la unidad de todo el g\u00e9nero humano&#8217;. Como pueblo de Dios, la Iglesia es pues al mismo tiempo Cuerpo de Cristo (&#8230;).<\/em><\/p>\n<p align=\"justify\"><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 En el centro de la Iglesia se encuentra siempre a Cristo y Su Sacrificio, celebrado, en cierto sentido, sobre el altar de toda la creaci\u00f3n, sobre el altar del mundo (&#8230;). En torno a Su Sacrificio redentor se re\u00fane toda la creaci\u00f3n, que est\u00e1 madurando sus eternos destinos en Dios. Si tal maduraci\u00f3n se obra en el dolor, est\u00e1, sin embargo, llena de esperanza, como ense\u00f1a san Pablo en la Carta a los Romanos&#8221;<\/em> (o. c.).<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\">*******************************<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Dice san Pablo: <em>&#8220;&#8230;si vivimos, vivimos para el Se\u00f1or; y si morimos, morimos para el Se\u00f1or; porque ya vivamos, ya muramos, del Se\u00f1or somos&#8221;<\/em><\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>(Romanos 14, 8).<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\">Lo comprobamos. Gente hay a la que le da miedo vivir, y gente a la que le da miedo morir.<\/p>\n<p align=\"justify\">Los hay que, despreciando la vida, se asoman a la muerte por una arriesgada aventura o por mantener un vicio mortal.<\/p>\n<p align=\"justify\">Otros, que viven angustiados, los hipocondr\u00edacos, que siempre creen que se les terminan los d\u00edas de su vida.<\/p>\n<p align=\"justify\">Y hay otros muchos -los hastiados de vivir o los cansados de sufrir- que llaman a voces a la muerte, de los que dir\u00e1 un poeta italiano: <em>&#8220;A menudo m\u00e1s que el morir, de hombre fuerte es el vivir&#8221;.<\/em><\/p>\n<p align=\"justify\">______________<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\">El fiel cristiano ni se aferrar\u00e1 a la vida ni desear\u00e1 con ansia la muerte.<\/p>\n<p align=\"justify\">Con serenidad cuidar\u00e1 su vida porque as\u00ed lo ordena el Quinto Mandamiento; y la cuidar\u00e1, ante todo, porque el tiempo de esta vida es tiempo de hacer m\u00e9ritos para ganar el Cielo: tiempo de merecer, de hacer m\u00e1s y m\u00e1s por la Gloria de Dios.<\/p>\n<p align=\"justify\">Y as\u00ed, cuando su tiempo haya concluido y Dios le llame a dar el salto de esta vida a la Otra, con serenidad le ofrecer\u00e1 ese momento final; y como en su vida todo su af\u00e1n fue dar gloria a Dios, se la dar\u00e1 tambi\u00e9n en esta gran hora: la hora de la muerte.<\/p>\n<p align=\"justify\">______________<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\">Ser\u00e1 pues inteligente afanarse, pero sin angustia, en las cosas de esta vida, cuyos m\u00e9ritos son trampol\u00edn para alcanzar el Cielo.<\/p>\n<p align=\"justify\">San Pablo dir\u00e1:<em> &#8220;&#8230;vosotros, hermanos, no est\u00e1is en tinieblas, de modo que ese d\u00eda os sorprenda como un ladr\u00f3n; pues todos vosotros sois hijos de la luz e hijos del d\u00eda. Nosotros no somos de la noche ni de las tinieblas. Por tanto, no durmamos como los dem\u00e1s, sino estemos en vela y seamos sobrios. Los que duermen, de noche duermen, y los que se embriagan, de noche se embriagan; pero nosotros, que somos del d\u00eda, seamos sobrios, estemos revestidos con la coraza de la fe y de la caridad, con el yelmo de la esperanza de salvaci\u00f3n&#8221; <\/em>(I Tesalonicenses 5, 4-8).<\/p>\n<p align=\"justify\">Vers\u00edculos \u00e9stos de la Escritura, en los que reflexiona san Juan Cris\u00f3stomo, haciendo notar que cuando el Ap\u00f3stol habla de &#8220;embriaguez&#8221; no es solamente la que resulta del vino, sino la que resulta del pecado.<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\">***************************<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong><em>&#8220;Bendice, alma m\u00eda, al Se\u00f1or, y no te olvides de todos sus<\/em><\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\"><strong><em>beneficios&#8221;<\/em>, canta el Salmo <\/strong><strong>(102, 2).<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\">Traslad\u00e9monos por un momento a la \u00e9poca caballeresca de los se\u00f1ores feudales.<\/p>\n<p align=\"justify\">En estos siglos se tachar\u00eda de condescendiente al noble caballero que permitiera a los plebeyos rondarle, cantando sus haza\u00f1as al pie de su castillo.<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00bfPues qu\u00e9 si ese noble, abriendo las puertas de su fortaleza y acerc\u00e1ndose a sus gentes, les escuchara con agrado y aplaudiera las loas de sus campa\u00f1as?<\/p>\n<p align=\"justify\">Convengamos entonces cu\u00e1l no ser\u00eda la bondad del noble se\u00f1or que suplicara a sus vasallos que cantaran y festejaran su nobleza y los triunfos de sus batallas, ellos con \u00e9l y \u00e9l con ellos.<\/p>\n<p align=\"justify\">______________<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\">Pues, trasladando los haceres humanos, por nobles y generosos que imaginemos, a las realidades divinas&#8230;, las &#8220;Maravillas de Dios&#8221; reducen a insignificancia las noblezas y bondades so\u00f1adas, porque Jesucristo, Dios y Hombre, Autor de esas &#8220;Maravillas&#8221;, Rey de reyes y Se\u00f1or de se\u00f1ores, no s\u00f3lo permite que le demos gloria y honor, sino que la recibe y la desea, llegando al colmo de que para suplir al Padre la alabanza que le niega el duro coraz\u00f3n del hombre, o, cuando menos, pobres alabanzas, dio su Vida, muriendo en la Cruz, para tributarle excelsas Alabanzas.<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00a1Condescendencia divina! Cristo, adem\u00e1s de aceptar, unir\u00e1 nuestras alabanzas a las suyas para que adquieran Valor Infinito, haci\u00e9ndolas eficaces para la Gloria de Dios y la Salvaci\u00f3n de las almas.<\/p>\n<p align=\"justify\">______________<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\">Uniremos nuestras voces a las alabanzas del salmista:<\/p>\n<p align=\"justify\"><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 &#8220;Alabad al Se\u00f1or e invocad su nombre,<\/em><\/p>\n<p align=\"justify\"><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 anunciad entre las naciones sus obras.<\/em><\/p>\n<p align=\"justify\"><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Entonadle himnos al son de m\u00fasicos instrumentos<\/em><\/p>\n<p align=\"justify\"><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 cantad todas sus maravillas&#8221;<\/em> (Salmo 104, 1-2).<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cuadros de espiritualidad septiembre 2015, por la laica Araceli de Anca &#8220;Bienaventurados los que proceden sin mancilla, los que caminan seg\u00fan la Ley del Se\u00f1or&#8221;, dice el salmista (Salmo 118, 1). \u00a0 Se lee en el Libro del Deuteronomio algo que siempre nos tienta, algo que hoy se resumir\u00eda como hedonismo. \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 &#8220;Esm\u00e9rate en no &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/cuadros-de-espiritualidad-septiembre-2015-por-la-laica-araceli-de-anca\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abCuadros de espiritualidad septiembre 2015, por la laica Araceli de Anca\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-35400","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/35400","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=35400"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/35400\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=35400"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=35400"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=35400"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}