{"id":35410,"date":"2016-06-21T00:25:52","date_gmt":"2016-06-21T05:25:52","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-asuncion-de-maria-por-jose-roman-flecha-en-diario-de-leon-15-8-2015\/"},"modified":"2016-06-21T00:25:52","modified_gmt":"2016-06-21T05:25:52","slug":"la-asuncion-de-maria-por-jose-roman-flecha-en-diario-de-leon-15-8-2015","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-asuncion-de-maria-por-jose-roman-flecha-en-diario-de-leon-15-8-2015\/","title":{"rendered":"La Asunci\u00f3n de Mar\u00eda, por Jos\u00e9-Rom\u00e1n Flecha, en Diario de Le\u00f3n (15-8-2015)"},"content":{"rendered":"<p align=\"justify\"><strong>La Asunci\u00f3n de Mar\u00eda, por Jos\u00e9-Rom\u00e1n Flecha, en Diario de Le\u00f3n (15-8-2015)<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">Ante la fiesta de la Asunci\u00f3n de Mar\u00eda, San Juan de \u00c1vila invitaba a los fieles a alegrarse por el triunfo de Mar\u00eda.\u00a0 Para \u00e9l \u00e9sta era la fiesta de la libertad, de la gloria cumplida y de las esperanzas realizadas.<\/p>\n<p align=\"justify\">Pero sab\u00eda Juan de \u00c1vila que poco presta la contemplaci\u00f3n sin la acci\u00f3n y el regusto sin el esfuerzo. La celebraci\u00f3n de la Asunci\u00f3n de Mar\u00eda a los cielos le suger\u00eda, pues, una sencilla exhortaci\u00f3n adornada de una pizca de dram\u00e1tica poes\u00eda: \u201cEstemos, pues, muy atentos, y no perdamos de vista a esta Se\u00f1ora, tan acertada en sus caminos y tan verdadera estrella y gu\u00eda de los que en este peligroso mar navegamos\u201d.<\/p>\n<p align=\"justify\">El relato evang\u00e9lico que hoy se proclama\u00a0 recoge el canto gozoso y agradecido de Mar\u00eda (Lc 1, 39-56). Sus estrofas no miran tanto a la obra del hombre cuanto a la obra de Dios.\u00a0 El canto del \u201cMagnificat\u201d, en efecto, revela, proclama, canta y agradece el estilo de Dios.<\/p>\n<p align=\"justify\">&#8211; \u201cHa mirado la humillaci\u00f3n de su esclava\u201d.\u00a0 M\u00e1s que una confesi\u00f3n personal es un resumen de la historia entera de la salvaci\u00f3n.\u00a0 Frente a la altaner\u00eda de los poderosos, con frecuencia injusta y despiadada, se alza la misericordia del Dios que apuesta por los d\u00e9biles y oprimidos.<\/p>\n<p align=\"justify\">&#8211; \u201cMe felicitar\u00e1n todas las generaciones\u201d.\u00a0 En otros tiempos le hab\u00eda sido prometido a Abraham que por \u00e9l se bendecir\u00edan todos los linajes de la tierra (G\u00e9n 12,3). La antigua profec\u00eda se ha cumplido en Mar\u00eda. Gracias a Jes\u00fas, fruto bendito de su vientre, la bendici\u00f3n de Dios se convierte en bienaventuranza para todos los que lo siguen.<\/p>\n<p align=\"justify\">&#8211; \u201cHa hecho obras grandes por m\u00ed\u201d.\u00a0 Lo mismo pudieron decir Sara, madre de Isaac, y Ana, la madre de Samuel. Para Mar\u00eda, las grandes obras de Dios incluyen el ser la madre de Jes\u00fas. Pero comprenden las riquezas del Reino que por Jes\u00fas se revelan y se otorgan a los peque\u00f1os y a los humildes.<\/p>\n<p align=\"justify\">La visi\u00f3n del Apocalipsis coloca a la Iglesia en el centro de la b\u00f3veda celeste (Ap 12,1). La liturgia ve esa profec\u00eda a la luz que ilumina la vida de Mar\u00eda:<\/p>\n<ul>\n<li>\u201cUna mujer vestida del sol\u201d. La luz de Dios revelada en Cristo inunda a Mar\u00eda y a la Iglesia. Purificadas e iluminadas por \u00c9l, se convierten en faro para la peregrinaci\u00f3n de las gentes. Su esencia determina su misi\u00f3n imprescindible.<\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li>\u201cUna mujer con la luna por pedestal\u201d. La luz de Mar\u00eda y de la Iglesia no brota de sus m\u00e9ritos. Como el p\u00e1lido claror de la luna, su luz es reflejo de una luz que las trasciende y las lleva a vivir en humilde transparencia.<\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li>\u201cUna mujer coronada con doce estrellas\u201d. El signo del zod\u00edaco se asocia a las tribus de Israel y al n\u00famero apost\u00f3lico para desvelar el papel de Mar\u00eda y de la Iglesia. La naturaleza y la historia coronan la obediencia de la fe, el deseo de la esperanza y el ejercicio del amor.<\/li>\n<\/ul>\n<p align=\"justify\">Esta fiesta de Mar\u00eda levanta nuestros ojos a lo alto. Y ofrece tambi\u00e9n a toda la humanidad un rebrillo de esperanza en medio de tantas crisis, de tanta barbarie y de tanta sangre derramada sobre la tierra.<\/p>\n<p align=\"justify\">Jos\u00e9-Rom\u00e1n Flecha Andr\u00e9s<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La Asunci\u00f3n de Mar\u00eda, por Jos\u00e9-Rom\u00e1n Flecha, en Diario de Le\u00f3n (15-8-2015) Ante la fiesta de la Asunci\u00f3n de Mar\u00eda, San Juan de \u00c1vila invitaba a los fieles a alegrarse por el triunfo de Mar\u00eda.\u00a0 Para \u00e9l \u00e9sta era la fiesta de la libertad, de la gloria cumplida y de las esperanzas realizadas. Pero sab\u00eda &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-asuncion-de-maria-por-jose-roman-flecha-en-diario-de-leon-15-8-2015\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abLa Asunci\u00f3n de Mar\u00eda, por Jos\u00e9-Rom\u00e1n Flecha, en Diario de Le\u00f3n (15-8-2015)\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-35410","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/35410","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=35410"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/35410\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=35410"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=35410"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=35410"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}