{"id":35440,"date":"2016-06-21T00:28:17","date_gmt":"2016-06-21T05:28:17","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/cuadros-de-espiritualidad-julio-2015-por-la-laica-araceli-de-anca-abati\/"},"modified":"2016-06-21T00:28:17","modified_gmt":"2016-06-21T05:28:17","slug":"cuadros-de-espiritualidad-julio-2015-por-la-laica-araceli-de-anca-abati","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/cuadros-de-espiritualidad-julio-2015-por-la-laica-araceli-de-anca-abati\/","title":{"rendered":"Cuadros de espiritualidad, julio 2015, por la laica Araceli de Anca Abati"},"content":{"rendered":"<p align=\"justify\"><strong>Cuadros de espiritualidad, julio 2015, por la laica Araceli de Anca Abati<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\"><strong><em>Quiere el Se\u00f1or que cada uno de nosotros sea su consuelo y que nosotros tengamos en \u00c9l sus delicias, que descansemos en \u00c9l y que en \u00c9l confiemos\u00a0<\/em><\/strong><strong>\u00a0<\/strong><strong>(cfr. Salmo 36, 4 y 7).<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>El descansar nosotros en Dios.<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/strong>S\u00ed. \u00a1Nosotros podemos descansar en Dios!<\/p>\n<p align=\"justify\">En el Antiguo Testamento se nos hace esta invitaci\u00f3n:<\/p>\n<p align=\"justify\"><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 &#8220;Alma m\u00eda, descansa s\u00f3lo en Dios porque de \u00c9l viene mi paciencia.\/ \u00c9l s\u00f3lo es mi salud, s\u00f3lo mi roca, mi refugio, no ser\u00e9 conmovido\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 (&#8230;). En Dios espera, pueblo, continuamente.\/ Desahogad con \u00c9l los corazones, porque Dios es nuestro seguro albergue&#8221;<\/em> (Salmo 61, 6-9).<\/p>\n<p align=\"justify\">Y en el Nuevo Testamento, Jesucristo, Dios y Hombre, nos invita a descansar en \u00c9l: <em>&#8220;Venid a m\u00ed todos los fatigados y agobiados<\/em> -dice Jes\u00fas-, <em>y yo os aliviar\u00e9 (&#8230;) y encontrar\u00e9is descanso para vuestras almas&#8221;<\/em> (Mateo 11, 28-29).<\/p>\n<p align=\"justify\">______________<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Ser nosotros el consuelo de Dios.<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">Nosotros querremos que Dios nos consuele, es natural; pero tambi\u00e9n es verdad que Dios quiere que nosotros le consolemos a \u00c9l, y lo sabemos por la s\u00faplica que Cristo nos deja en el Salmo:<\/p>\n<p align=\"justify\"><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 &#8220;El oprobio rompi\u00f3 mi coraz\u00f3n y desfallec\u00ed, <\/em><\/p>\n<p align=\"justify\"><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 y esper\u00e9 que alguno se entristeciese conmigo y no lo hubo,<\/em><\/p>\n<p align=\"justify\"><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 y que alguno me consolase y no lo hall\u00e9.<\/em><\/p>\n<p align=\"justify\"><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Y me dieron hiel por comida<\/em><\/p>\n<p align=\"justify\"><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 y en mi sed me dieron a beber vinagre&#8221;<\/em> (Salmo 68, 21).<\/p>\n<p align=\"justify\">______________<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Al fin, y para siempre, \u00a1para siempre!, Dios ser\u00e1 nuestro consuelo.<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">Y un Consuelo de inmenso gozo que nos har\u00e1 olvidar los pobres y decepcionantes consuelos de aqu\u00ed abajo, \u00a1tanto! que le lleva a preguntarse al salmista: <em>&#8220;&#8230;\u00bfqu\u00e9 cosa puedo apetecer yo del cielo, ni qu\u00e9 he de desear sobre la tierra, fuera de ti, oh Dios m\u00edo?&#8221;<\/em> (Salmo 72, 25)&#8230;<\/p>\n<p align=\"justify\">Escuchemos entonces lo que nos dice el Se\u00f1or y nos llena de Esperanza: <em>&#8220;Yo soy quien os consuela&#8221;<\/em> (Isa\u00edas 51, 12).<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\">***************************<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Todo ciudadano debe reclamar <em>&#8220;tanta responsabilidad propia como sea posible y tanta intervenci\u00f3n del Estado como sea necesaria&#8221;<\/em>.<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\">Que el pez grande se come al peque\u00f1o&#8230;, lo sabemos; pero quiz\u00e1 no sepamos que el hombre inmoral, el que carece de sentimientos y el que se deja llevar de sus bajos instintos, como pez grande&#8230;<\/p>\n<p align=\"justify\">&#8211; especular\u00e1 con el pobre,<\/p>\n<p align=\"justify\">&#8211; se aprovechar\u00e1 del peque\u00f1o,<\/p>\n<p align=\"justify\">&#8211; y estrujar\u00e1 al de d\u00e9bil condici\u00f3n.<\/p>\n<p align=\"justify\">______________<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\">Injusticias \u00e9stas que nos inducen a hablar de subsidiariedad, de la que la enc\u00edclica <em>Quadragesimo Anno<\/em> dice que es <em>&#8220;el principio supremo de la filosof\u00eda social&#8221;<\/em>, pues la pr\u00e1ctica de su contrario, conduce a la explotaci\u00f3n del menor por el mayor.<\/p>\n<p align=\"justify\">Sin embargo, ha de mantenerse la subsidiariedad en su justo medio, como lo advirti\u00f3 P\u00edo XI: <em>&#8220;&#8230;es contrario a la justicia que la comunidad m\u00e1s amplia y supraordinaria pretenda asumir lo que las comunidades menores y subordinadas realizan y pueden llevar a buen fin&#8221;.<\/em><\/p>\n<p align=\"justify\">______________<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\">Si t\u00fa, amigo, atiendes al hermano humilde, pobre y d\u00e9bil,\u00a0 har\u00e1s muy bien, porque as\u00ed cumplir\u00e1s la Ley de Cristo, que se resume en el Amor a Dios y en el amor fraterno; pero d\u00e9jale hacer a \u00e9l lo que pueda hacer y ay\u00fadale s\u00f3lo en lo que no alcance a hacer.<\/p>\n<p align=\"justify\">Y obrando as\u00ed, escuchar\u00e1s a Jes\u00fas que te dice: cuanto hiciste a uno de estos mis hermanos m\u00e1s peque\u00f1os, a m\u00ed me lo hiciste<\/p>\n<p align=\"justify\">(cfr. Mateo 25, 40).<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\">****************************<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Dogma&#8230;, Moral&#8230;, Religi\u00f3n cristiana&#8230; y la Fuerza del Esp\u00edritu que nos lleva a la uni\u00f3n con Cristo, y <em>por \u00c9l, con \u00c9l y en \u00c9l <\/em>al Padre.<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\">Sabemos que la Religi\u00f3n, en su sentido m\u00e1s estricto, significa religar -del lat\u00edn re-ligare- volver a unir aquel lazo del hombre con Dios roto por el pecado original de Ad\u00e1n y Eva que, conforme a lo que ense\u00f1a la Fe, s\u00f3lo pudo volver a unirse en la Persona de Cristo, Dios y Hombre.<\/p>\n<p align=\"justify\">Y sabemos que as\u00ed como no se confunde las ruedas donde se apoya un carruaje con el carruaje mismo, tampoco se puede confundir la Religi\u00f3n cristiana con aquello en lo que se apoya: la Moral -que comprende las costumbres cristianas- y el Dogma -que nos dice lo que hay que creer en la Iglesia-, pues el cristianismo es sustancialmente la uni\u00f3n de cada uno con la Persona de Cristo.<\/p>\n<p align=\"justify\">______________<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\">Jes\u00fas, el Se\u00f1or, en su Misi\u00f3n del re-ligare, es la Vida que redime de la muerte eterna que trajo aquel primer pecado, y el Esp\u00edritu Santo, la Energ\u00eda, la Fuerza, que logra la uni\u00f3n personal con Cristo para llevarnos a la Casa del Padre.<\/p>\n<p align=\"justify\">Jesucristo, Dios y Hombre, no es un personaje hist\u00f3rico s\u00f3lo para ser estudiado. Cristo es el \u00danico, Indispensable y absolutamente Necesario para llegar, <em>&#8220;por \u00c9l, con \u00c9l y en \u00c9l&#8221;<\/em>, a la uni\u00f3n con la Trinidad Beat\u00edsima, Dios Padre, Dios Hijo y Dios Esp\u00edritu Santo. Uni\u00f3n divina que, comenzada aqu\u00ed en la tierra, quien haya cooperado con la Gracia divina la disfrutar\u00e1 plenamente en el Cielo.<\/p>\n<p align=\"justify\">______________<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\">Y con la autoridad que emana de su Persona divina, Jes\u00fas nos revela que \u00c9l es <em>el Camino, la Verdad y la Vida<\/em>, y que <em>&#8220;nadie va al Padre si no es a trav\u00e9s de m\u00ed&#8221; <\/em>(Juan 14, 6).<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\">*******************************<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Jesucristo es la V\u00edctima de propiciaci\u00f3n por nuestros pecados<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>\u00a0<\/strong><strong>(cfr. I Juan 2, 2)<\/strong>.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Cristo se ofrece a S\u00ed mismo al Padre Eterno.<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">Empleando un lenguaje coloquial, diremos que all\u00e1 en la Eternidad, en el Cielo, la Sant\u00edsima Trinidad celebr\u00f3 una &#8220;Junta&#8221;, en la que se dispuso que el Padre Eterno enviar\u00eda al Verbo de Dios, su Hijo, a nuestra tierra, para que, encarn\u00e1ndose por obra del Esp\u00edritu Santo, redimiera al mundo.<\/p>\n<p align=\"justify\">Y as\u00ed es c\u00f3mo Jesucristo, <em>&#8220;el Hijo de Dios vivo&#8221;<\/em>, nos redime especialmente con el holocausto de la Cruz, del que un autor moderno escribe: <em>&#8220;Los acontecimientos de la Pasi\u00f3n y Muerte de Cristo constituyen, por as\u00ed decir, su &#8216;sacrificio exterior&#8217;, mientras que el &#8216;sacrificio interior&#8217; est\u00e1 constituido por la obediencia y el amor de Jes\u00fas al Padre&#8221;<\/em><\/p>\n<p align=\"justify\"><em>\u00a0<\/em>(Fernando Oc\u00e1riz, Mateo Seco y Riestra. <em>El Misterio de Jesucristo, <\/em>cap.5\u00ba2,b).<\/p>\n<p align=\"justify\">______________<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Cristo es ofrecido por la Sant\u00edsima Virgen.<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">Situ\u00e1ndose en la hora suprema del Calvario, san Juan Pablo II afirma: <em>&#8220;&#8216;Junto a la cruz de Jes\u00fas&#8217;, Mar\u00eda participa de la entrega que el Hijo hace de s\u00ed mismo: ofrece a Jes\u00fas, lo da, lo engendra definitivamente para nosotros&#8221;<\/em> (Evangelium vitae, n\u00ba 103).<\/p>\n<p align=\"justify\">______________<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Cristo es ofrecido por y en la Iglesia.<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">\u00a1Sublime Misterio! Los fieles de la Iglesia, unidos al sacerdote celebrante de la Eucarist\u00eda, participan de la ofrenda que Cristo hace de S\u00ed mismo al Padre Eterno. Santa Misa, Sacrificio de la Cruz que Cristo <em>&#8220;hizo de una vez para siempre cuando se ofreci\u00f3 a s\u00ed mismo&#8221;<\/em>, tal como leemos en la Ep\u00edstola a los Hebreos (Hebreos 7, 27).<\/p>\n<p align=\"justify\">Y participan, los fieles, ofreciendo al Padre el Cuerpo y la Sangre de Cristo, Sacrificio agradable a \u00c9l y salvaci\u00f3n para todo el mundo; ofrecimiento que hacen cuando imploran, en una de las Plegarias Eucar\u00edsticas, que esa V\u00edctima propiciatoria la ofrecen mientras esperan la Venida gloriosa de Jesucristo.<\/p>\n<p align=\"justify\">A\u00fan m\u00e1s: \u00a1Humildad de Dios!, nosotros podemos ofrecer individualmente a la Sant\u00edsima Trinidad la V\u00edctima divina, como dijo el \u00c1ngel en F\u00e1tima: <em>&#8220;Sant\u00edsima Trinidad, Padre, Hijo y Esp\u00edritu Santo, yo te adoro profundamente y te ofrezco el Precios\u00edsimo Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad de Nuestro Se\u00f1or Jesucristo, presente en todos los Sagrarios del mundo, en reparaci\u00f3n de los ultrajes con los cuales \u00c9l es ofendido. <\/em>Y por los infinitos m\u00e9ritos de su Coraz\u00f3n Sagrado y del Inmaculado Coraz\u00f3n de Mar\u00eda, te pido la conversi\u00f3n de los pecadores&#8221;<\/p>\n<p align=\"justify\">(<em>Tercera Aparici\u00f3n del \u00c1ngel<\/em>).<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\">************************<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Que las manifestaciones religiosas no deben restringirse a la intimidad de las conciencias lo dice el Salmo 110<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">Que jam\u00e1s se silencie a Dios en nuestros labios y en nuestro coraz\u00f3n&#8230; lo pide la libertad humana. Y que se hable de Dios en c\u00edrculos cada vez m\u00e1s amplios&#8230; lo reclama la relaci\u00f3n de criatura a Creador.<\/p>\n<p align=\"justify\">________________<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/em><\/strong>Alabar\u00e9 al Se\u00f1or<strong><em> &#8220;con todo mi coraz\u00f3n&#8221;.<\/em><\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">En este primer vers\u00edculo del Salmo 110 veo que mi piedad debe atender con el mayor amor la llamada de Dios que escucho en el fondo de mi intimidad.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/strong>Alabar\u00e9 al Se\u00f1or<strong> <em>&#8220;en el consejo de los justos&#8221;.<\/em><\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">Pido ahora la virtud de la Piedad: que entre los que aman a Dios celebren juntos las glorias divinas.<\/p>\n<p align=\"justify\">Mas con pena, observo que en las sociedades laicistas, aun cuando se re\u00fanan grupos de personas que viven las pr\u00e1cticas cristianas, unos reprobables respetos humanos llevan en infinidad de ocasiones a hablar cada vez menos de Dios.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/strong>Y Alabar\u00e9 al Se\u00f1or<strong> <em>&#8220;en la reuni\u00f3n&#8221;.<\/em><\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">Quiz\u00e1 sea verdad que se necesite una cierta valent\u00eda para mostrar en p\u00fablico con toda naturalidad que se est\u00e1 viviendo lo que es m\u00e1s natural en el hombre: el sentido religioso, porque la virtud de la Religi\u00f3n late en lo profundo del alma como as\u00ed lo quiso su Creador.<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00bfQue haya que hacerse violencia para hablar de Dios? Es incomprensible. San Juan Pablo II dir\u00e1 que los nuevos m\u00e1rtires van a ser &#8220;<em>m\u00e1rtires de la coherencia<\/em>&#8220;.<\/p>\n<p align=\"justify\">________________<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\">Dar a conocer a Cristo, anunciarle con la palabra y, a\u00fan m\u00e1s, con las obras, debe ser tarea de todo cristiano.<\/p>\n<p align=\"justify\"><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 &#8220;Un\u00e1nimemente confesamos que es grande el misterio de la piedad<\/em> -leemos en la primera ep\u00edstola a Timoteo-: <em>\u00c9l (Cristo) ha sido manifestado en la carne,\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 justificado en el esp\u00edritu; mostrado a los \u00e1ngeles, predicado en las naciones; cre\u00eddo en el mundo, ascendido en gloria&#8221;<\/em> (I Timoteo 3, 16).<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\">*************************<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong><em>\u00a0<\/em><\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\"><strong><em>&#8220;La oraci\u00f3n cristiana se configura como un di\u00e1logo personal, \u00edntimo y profundo, entre el hombre y Dios&#8221;<\/em><\/strong><strong>.<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\">Veamos: <em>&#8220;La expresi\u00f3n corporal debe tener su fundamento en lo interior, y no al rev\u00e9s&#8221;<\/em>, porque al rev\u00e9s ser\u00eda como una mueca.<\/p>\n<p align=\"justify\">Y as\u00ed, <em>&#8220;aut\u00e9nticas pr\u00e1cticas de meditaci\u00f3n provenientes del Oriente cristiano y de las grandes religiones no cristianas (&#8230;) pueden constituir un medio adecuado para ayudar, a la persona que hace oraci\u00f3n, a estar interiormente distendida delante de Dios&#8221;.<\/em><\/p>\n<p align=\"justify\">Pero si son mal entendidos estos m\u00e9todos, esa expresi\u00f3n del cuerpo <em>&#8220;puede degenerar en un culto al propio cuerpo y hacer que se identifiquen subrepticiamente todas sus sensaciones con experiencias espirituales&#8221;,<\/em> as\u00ed como confundir las sensaciones de quietud producidas por algunos ejercicios f\u00edsicos con la acci\u00f3n del Esp\u00edritu Santo.<\/p>\n<p align=\"justify\">______________<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\">El cristiano que anhela la uni\u00f3n con Dios no necesita ir a buscar fuera lo que tiene m\u00e1s plenamente &#8220;en casa&#8221;. Creado a imagen y semejanza de Dios, participa en Jesucristo de la misma Vida trinitaria divina, sin que por ello pierda su propia identidad, esto es, sin suprimir su naturaleza creada tal como viene propuesto por otras religiones. Participando de la Naturaleza divina, Cristo se dar\u00e1 a S\u00ed mismo al cristiano, de modo que <em>&#8220;en la realidad cristiana se cumplen, por encima de cualquier medida, todas las aspiraciones presentes en la oraci\u00f3n de las otras religiones, sin que, como consecuencia, el yo personal y su condici\u00f3n de criatura se anulen y desaparezcan en el mar del Absoluto&#8221;.<\/em><\/p>\n<p align=\"justify\">El grito de santa Teresa -ha dicho san Juan Pablo II- en pro de una oraci\u00f3n enteramente centrada en Cristo, <em>&#8220;vale tambi\u00e9n en nuestros d\u00edas contra algunas t\u00e9cnicas de oraci\u00f3n que no se inspiran en el Evangelio y que pr\u00e1cticamente tienden a prescindir de Cristo, en favor de un vac\u00edo mental que dentro del cristianismo no tiene sentido&#8221;.<\/em><\/p>\n<p align=\"justify\">Adem\u00e1s, <em>&#8220;con la actual difusi\u00f3n de los m\u00e9todos orientales, nos encontramos de frente a una aguda renovaci\u00f3n del intento, no exento de riesgos y errores, de fundir la meditaci\u00f3n cristiana con la no cristiana&#8221;.<\/em><\/p>\n<p align=\"justify\">Sin embargo<em>, <\/em>se podr\u00e1 tomar de estas t\u00e9cnicas orientales &#8220;<em>lo que tienen de \u00fatil, a condici\u00f3n de no perder nunca de vista la concepci\u00f3n cristiana de la oraci\u00f3n&#8221;.<\/em><\/p>\n<p align=\"justify\">______________<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\"><em>&#8220;&#8230;la aut\u00e9ntica m\u00edstica cristiana nada tiene que ver con la t\u00e9cnica; es siempre un don de Dios, cuyo beneficiario se siente indigno (&#8230;), la meditaci\u00f3n cristiana no es una inmersi\u00f3n en una atm\u00f3sfera impersonal de lo divino, en un abismo sin rostro y sin forma&#8221;<\/em>, sino un encuentro entre dos libertades, la de Dios y la del hombre.<\/p>\n<p align=\"justify\">Mas, se tendr\u00e1 en cuenta que <em>&#8220;la b\u00fasqueda de Dios mediante la oraci\u00f3n debe ser precedida y acompa\u00f1ada de la ascesis y de la purificaci\u00f3n de los propios pecados y errores porque, seg\u00fan la palabra de Jes\u00fas, solamente &#8216;los limpios de coraz\u00f3n ver\u00e1n a Dios'(&#8230;).<\/em><\/p>\n<p align=\"justify\"><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 &#8220;&#8230;el criterio de validez de la oraci\u00f3n cristiana es que conduzca al amor, al indisoluble amor a Dios y al pr\u00f3jimo (&#8230;). La meditaci\u00f3n cristiana no es un replegarse en lo \u00edntimo y lo privado; sino que, en cuanto adiestramiento a la superaci\u00f3n de uno mismo, es camino hacia el amor y, por tanto, tiene una fundamental dimensi\u00f3n social&#8221;.<\/em><\/p>\n<p align=\"justify\">Contemplado este criterio de validez, \u00a1maravilla divina!, el cristiano en su oraci\u00f3n participa especialmente en la vida Trinitaria de Dios, <em>&#8220;por el hecho de que, junto con el Hijo, nos convertimos en un \u00fanico nuevo Yo: yo vivo, pero &#8216;ya no vivo yo, es Cristo quien vive en mi&#8217; <\/em><em>(Gal 2, 20)<\/em><em>&#8220;<\/em> (Todas las citas tomadas de Aceprensa-Servicio 186\/89, de la Carta a los Obispos de la Iglesia cat\u00f3lica sobre algunos aspectos de la meditaci\u00f3n cristiana, 15-X-1989).<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\">**********************************<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Hacer de la necesidad virtud.<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\">Cuidar al anciano o al beb\u00e9&#8230;<\/p>\n<p align=\"justify\">&#8230;llevar la carga al pueblo o a la ciudad, oficio del camionero&#8230;<\/p>\n<p align=\"justify\">&#8230;ser d\u00f3cil al galeno&#8230;\u00a0\u00a0 dejarse sajar por el cirujano y tomar el f\u00e1rmaco por amargo que sea&#8230;<\/p>\n<p align=\"justify\">&#8230;ir y venir&#8230;, subir y bajar&#8230;, correr y pararse&#8230;<\/p>\n<p align=\"justify\">&#8230;si aceptamos todo esto -el &#8220;acaso&#8221;-, habremos hecho de la necesidad virtud.<\/p>\n<p align=\"justify\">______________<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\">De modo que el &#8220;acaso&#8221; que se nos presenta en los avatares de la vida, lo convertiremos en virtud humana si lo aceptamos, aunque s\u00f3lo sea porque no tenemos otra alternativa o porque simplemente es algo que estamos obligados a cumplir.<\/p>\n<p align=\"justify\">El devenir de la vida, que siempre es Providencia divina, pasar\u00e1 para unos como &#8220;<em>Providencia<\/em> <em>de inc\u00f3gnito&#8221;; <\/em>y para los corazones maleados que quisieran prescindir de la Presencia divina, el &#8220;acaso&#8221; -el devenir de la vida-<em> &#8220;es la laicizaci\u00f3n de la Providencia. &#8216;Nada sucede en nuestra vida por movimiento del acaso -habla san Agust\u00edn-, sabedlo bien, todo cuanto acontece contra nuestra voluntad no sucede sino en conformidad con la voluntad de Dios, seg\u00fan su Providencia y el orden que \u00c9l ten\u00eda determinado, el consentimiento que \u00c9l da y las leyes que ha establecido&#8217;&#8221;<\/em> (Dom Vital Lehodey. <em>El Santo abandono, art\u00ba II, II parte<\/em>).<\/p>\n<p align=\"justify\">Y convertiremos el &#8220;acaso&#8221; en virtud sobrenatural si en \u00e9l, por suerte, mejor dicho, por Gracia de Dios, vemos la Providencia divina.<\/p>\n<p align=\"justify\"><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 &#8220;En el fr\u00edo que me encoge yo descubrir\u00e9 la Providencia; en el calor que me dilata, la Providencia&#8230; en el \u00e9xito que me anima, la Providencia; en la prueba de la adversidad, la Providencia; en este hombre que me aflige, la Providencia; este otro que me causa placer, la Providencia; en esta enfermedad, en esta curaci\u00f3n, en este curso que toman los negocios p\u00fablicos, en estas persecuciones, en estos triunfos, la Providencia, siempre la Providencia (&#8230;).<\/em><\/p>\n<p align=\"justify\"><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 As\u00ed, pues, la fe en la Providencia exige que en cualquier ocasi\u00f3n el alma se remonte hacia Dios. &#8216;Si el justo es perseguido es porque Dios lo quiere; si un cristiano por seguir su religi\u00f3n se empobrece, es porque Dios lo quiere tambi\u00e9n; si el imp\u00edo se enriquece en su irreligiosidad, es por permisi\u00f3n divina. \u00bfQu\u00e9 me suceder\u00e1 si soy fiel a mi deber? Lo que Dios quiera&#8217;. Nuestras p\u00e9rdidas, nuestras aflicciones, nuestras humillaciones jam\u00e1s debemos atribuirlas al demonio ni a los hombres, sino a Dios, como su verdadero origen. Los hombres pueden ser su causa inmediata, y aunque tal suceda por una falta inexcusable, Dios aborrece la falta, pero quiere la prueba que de ella resulta para nosotros. &#8216;Convengamos que si en medio de tantos accidentes de todo g\u00e9nero de que est\u00e1 llena la vida humana, supi\u00e9ramos reconocer esa voluntad de Dios, no obligar\u00edamos a nuestros \u00e1ngeles a ver en nosotros tantas admiraciones poco respetuosas, tantos esc\u00e1ndalos sin fundamento, tantas iras injustas, tantos descorazonamientos injuriosos a Dios, y desgraciadamente, tantas desesperaciones que a veces nos exponen a perdernos&#8217;&#8221;<\/em> (o. c.).<\/p>\n<p align=\"justify\">______________<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\">As\u00ed, veremos que el &#8220;Buen ladr\u00f3n&#8221; es en el Calvario paradigma de hacer de la necesidad virtud, porque a pesar de que a Dios <em>&#8220;no le gusta castigar (&#8230;) si a ello le constre\u00f1imos por el olvido de nuestros deberes y de nuestros verdaderos intereses, nuestra es la falta. Si manifestamos insubordinaci\u00f3n cuando nos corrige, nuestra falta es mucho mayor. Despu\u00e9s de todo, Dios no se apresura a castigar, y para no verse obligado a hacerlo, amenaza largo tiempo, hasta usa de tanta paciencia que los d\u00e9biles se maravillan y los malos blasfeman. Vendr\u00e1 empero un d\u00eda en que Dios se ver\u00e1 obligado a obrar como soberano y justo Juez para restablecer el orden, y como Padre Salvador de las almas para volverlas al camino de salvaci\u00f3n por los medios del rigor, ya que se obstinan en hacer in\u00fatiles los medios de dulzura.<\/em><\/p>\n<p align=\"justify\"><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Los <strong>azotes de Dios traen a unos la prueba, a otros el castigo, y a todos los de buena voluntad gracias de renovaci\u00f3n<\/strong>. \u00a1Dichoso el que sabe reconocerlas y aprovecharse de ellas! &#8216;Estas desgracias -dice el P. Caussade- <strong>son para muchos otras tantas gracias de predestinaci\u00f3n. Mas <\/strong>es necesario declarar que <strong>pueden ser al mismo tiempo para otros motivos de reprobaci\u00f3n<\/strong>, bien que esto <strong>no suceder\u00e1 sino por culpa suya<\/strong>, y por no peque\u00f1a culpa, pues <strong>\u00bfqu\u00e9 m\u00e1s razonable y f\u00e1cil<\/strong>, en cierto sentido, <strong>que hacer de la necesidad virtud?<\/strong> \u00bfPor qu\u00e9 levantarse in\u00fatil y criminalmente contra la mano paternal de Dios, que no nos castiga, sino para despegarnos de los miserables bienes de ac\u00e1 abajo? Como su misma ira nace de su misericordia, no nos hiere sino para apartarnos del pecado y salvarnos. A la manera de un sabio cirujano que corta hasta lo vivo las carnes podridas, a fin de conservar la vida y de preservar el resto del cuerpo&#8217;&#8221; <\/em>(o. c., art\u00ba 2, III parte).<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\">***********************************<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Dime en qu\u00e9 \u00f3rbita giras y te dir\u00e9 c\u00f3mo eres.<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\">Nos lo cuentan las estrellas. Cuando Dios, Motor inm\u00f3vil, Acto puro, puso en marcha la Creaci\u00f3n, todo lo impuls\u00f3 para que girara.<\/p>\n<p align=\"justify\">As\u00ed, hizo girar desde lo m\u00e1s material del universo: astros, planetas, constelaciones&#8230;, hasta las intenciones m\u00e1s profundas del hombre:<\/p>\n<p align=\"justify\">-el ego\u00edsta har\u00e1 girar todo a su alrededor: es el hombre egoc\u00e9ntrico,<\/p>\n<p align=\"justify\">-el laicista con su obsesi\u00f3n de que todo gire en un mundo independizado de Dios, contribuir\u00e1 a formar una sociedad antropoc\u00e9ntrica<\/p>\n<p align=\"justify\">-y los seguidores de Cristo, luchando por que todo gire en la \u00f3rbita de su Se\u00f1or, conformar\u00e1n el Pueblo de Dios en Pueblo Cristoc\u00e9ntrico.<\/p>\n<p align=\"justify\">______________<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\">Pero observamos que mientras en la naturaleza material los astros m\u00e1s peque\u00f1os siempre son los que giran alrededor del m\u00e1s grande y est\u00e1 m\u00e1s pr\u00f3ximo a \u00e9l&#8230;<\/p>\n<p align=\"justify\">&#8230;el hombre puede invertir esta ley: en vez de girar alrededor de los m\u00e1s altos ideales, puede llegar a girar alrededor de las m\u00e1s bajas pasiones o del ego\u00edsmo, \u00a1del pecado! Si se deja arrastrar por el mundo, demonio o carne, necesariamente rebajar\u00e1 la noble calidad de su vida humana. Lo que es imposible en el mundo f\u00edsico -el Sol jam\u00e1s podr\u00e1 girar alrededor de la Luna- puede hacerlo el hombre cuando usa mal de su libertad.<\/p>\n<p align=\"justify\">Comprenderemos entonces que cuando el hombre gire alrededor de su recta conciencia -en la \u00f3rbita de los Mandamientos, en las insinuaciones de su \u00c1ngel Custodio, en la docilidad a las mociones del Esp\u00edritu de Cristo&#8230;-, \u00a1cuando gire en la \u00f3rbita de la Voluntad de Dios!&#8230;<\/p>\n<p align=\"justify\">&#8230;se producir\u00e1 en \u00e9l una continua conversi\u00f3n del coraz\u00f3n a Dios, porque superando \u00f3rbitas cada vez m\u00e1s trascendentes, buscar\u00e1 con m\u00e1s profundidad el Reino de Dios y su Justicia (cfr. Mateo 6, 33); y si hubiera algo poco noble, bajo&#8230;, que sin quererlo gire alrededor de su cabeza y de su coraz\u00f3n, haci\u00e9ndose fuerza, despreci\u00e1ndolo, lo abandonar\u00e1 a la ventura de la Providencia divina.<\/p>\n<p align=\"justify\">______________<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\">De Jes\u00fas recibimos Aliento y Vida divina para girar alrededor de lo que \u00c9l quiere de nosotros en cada momento: <em>&#8220;Yo vine<\/em> -nos dice- <em>para que tengan vida y la tengan en abundancia&#8221; <\/em>(Juan 10, 10).<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\">**************************<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>La falsa paz del pacifista se contrapone a la aut\u00e9ntica paz del pac\u00edfico.<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">Lo observamos. El pacifista, ante la solicitud de resolver un problema humano, lo m\u00e1s seguro es que diga: &#8220;No me compliques la vida&#8221; &#8220;D\u00e9jame en paz&#8221;. Y aunque diga de s\u00ed mismo que \u00e9l es muy pac\u00edfico, todos entender\u00e1n que m\u00e1s bien es un ego\u00edsta.<\/p>\n<p align=\"justify\">Est\u00e1 claro que ese pacifismo es &#8220;pasotismo&#8221;.<\/p>\n<p align=\"justify\">Despu\u00e9s, en alg\u00fan momento, quiz\u00e1 la conciencia de esos pacifistas sentir\u00e1 inquietud y no sabr\u00e1n por qu\u00e9. Estar\u00e1n tristes y no tendr\u00e1n paz&#8230;, porque la paz que tienen es <em>la paz de los muertos.<\/em><\/p>\n<p align=\"justify\">______________<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\">Pero los pac\u00edficos, que lo son de verdad, a quienes Jes\u00fas mismo llamar\u00e1 bienaventurados, diciendo de ellos que <em>&#8220;ser\u00e1n llamados hijos de Dios&#8221;<\/em> (Mateo 5, 9), son los que buscan, con una b\u00fasqueda activa, la paz aut\u00e9ntica.<\/p>\n<p align=\"justify\">De modo que, a veces, casi sin querer, a veces, busc\u00e1ndolo, se complicar\u00e1n la vida con infinidad de causas nobles: alent\u00e1ndolas, trabajando en ellas, \u00a1cans\u00e1ndose por los dem\u00e1s! y, si son creyentes, luchando por vivir una continua pureza de intenci\u00f3n cara a Dios.<\/p>\n<p align=\"justify\">______________<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\">Y cuando no tengan acogida estos pac\u00edficos &#8220;guerreros&#8221;, que no se preocupen, porque a ellos nunca les faltar\u00e1 paz.<\/p>\n<p align=\"justify\"><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 &#8220;Id<\/em> -les dir\u00e1 Jes\u00fas- <em>y predicad diciendo que el Reino de los Cielos est\u00e1 al llegar. Curad a los enfermos, resucitad a los muertos, sanad a los leprosos, arrojad a los demonios (&#8230;). Al entrar en una casa saludad diciendo: Paz a esta casa. Si la casa fuera digna, venga vuestra paz sobre ella; pero si no fuera digna, vuestra paz revierta a vosotros&#8221; <\/em>(Mateo 10, 7-13).<\/p>\n<p align=\"justify\">Esta es la Paz verdadera, la Paz divina que nos regal\u00f3 Jes\u00fas en su \u00daltima Cena: <em>&#8220;La paz os dejo, mi paz os doy; no os la doy como la da el mundo. No se turbe vuestro coraz\u00f3n ni se acobarde&#8221; <\/em>(Juan 14, 27).<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\">****************************<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Llenar la vida de sentido sobrenatural: lo \u00fanico que\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 verdaderamente puede satisfacer al hombre.<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">En el Libro de Jerem\u00edas o\u00edmos quejas del Se\u00f1or: <em>&#8220;&#8230;dos maldades cometi\u00f3 mi pueblo: me abandonaron a m\u00ed, fuente de aguas vivas, para excavarse aljibes, aljibes agrietados, que no retienen las aguas&#8221;<\/em><\/p>\n<p align=\"justify\">(Jerem\u00edas 2, 13).<\/p>\n<p align=\"justify\">______________<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\">Grietas son \u00e9stas que al hombre le salen en su vida cuando no da a su existencia el fin genuino pensado por el Creador. As\u00ed:<\/p>\n<p align=\"justify\">&#8211; unos dir\u00e1n&#8230;: &#8220;qu\u00e9 tonta es la vida&#8221;,<\/p>\n<p align=\"justify\">&#8211; otros&#8230; vegetar\u00e1n sin pena ni gloria<\/p>\n<p align=\"justify\">&#8211; y otros llenar\u00e1n el vac\u00edo que sienten con diversiones, ambiciones, placeres&#8230;, todo sin el menor contenido sobrenatural. Con lo que una vez conseguidos sus deseos, vuelven a sentirse vac\u00edos, tanto o m\u00e1s que antes. Y as\u00ed, al no encontrar sentido a sus vidas, por hallarse fuera del camino pensado por Dios, padecer\u00e1n sin saber por qu\u00e9 una incesante sed de esas <em>aguas vivas<\/em>, sed que es de Amor divino: Motor \u00danico capaz de dar sentido a la existencia humana.<\/p>\n<p align=\"justify\">______________<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\">En el d\u00eda del Juicio Final, que nadie diga que no fue llamado a beber de esas <em>aguas vivas<\/em>, pues la Sagrada Escritura est\u00e1 repleta de invitaciones:<\/p>\n<p align=\"justify\">En el Libro del Eclesi\u00e1stico se lee: <em>&#8220;Venid a m\u00ed los que me dese\u00e1is, y hartaos de mis frutos&#8221;<\/em> (24, 19).<\/p>\n<p align=\"justify\">En el de Isa\u00edas: <em>&#8220;No temas (&#8230;) pues agua derramar\u00e9 sobre el suelo sediento y torrentes sobre la tierra reseca&#8221;<\/em> (44, 3).<\/p>\n<p align=\"justify\">En los Salmos: <em>&#8220;&#8230;les har\u00e1s beber en el torrente de tus delicias. Porque en ti est\u00e1 la fuente del vivir&#8221; <\/em>(35, 9-10).<\/p>\n<p align=\"justify\">Y en el Libro del Apocalipsis: <em>&#8220;El que tenga sed que venga, el que quiera que tome gratis el agua de la vida&#8221;<\/em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 (22, 17).<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\">****************************<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Aplicarse o no aplicarse la Redenci\u00f3n&#8230; he aqu\u00ed la frontera que marca la voluntad de querer salvar o no el alma.<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">Vamos caminando y vemos una fuente de la que cae un buen chorro de agua que invita a apagar nuestra sed. La fuente est\u00e1 ah\u00ed, pero beber lo har\u00e1 quien quiera; y el que no quiera&#8230;, que no beba, pero luego que no se queje de sed.<\/p>\n<p align=\"justify\">______________<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\">Nos fijaremos ahora en el Agua divina de la Salvaci\u00f3n, la que mana de las Llagas redentoras de Cristo para saciar la sed del esp\u00edritu, de la que beber\u00e1 el que quiera: es la Gracia santificante que recibimos especialmente en los Sacramentos, canales por donde se nos aplica la Redenci\u00f3n.<\/p>\n<p align=\"justify\">Y vemos que s\u00ed, que esos canales, los Sacramentos, est\u00e1n ah\u00ed, y la Gracia la recibir\u00e1 quien quiera&#8230;, pero quienes se excusen, diciendo que no tienen la preparaci\u00f3n debida para recibirlos, que se consideran indignos de la Gracia divina o que el ministro del Sacramento no les merece confianza&#8230;, padecer\u00e1n sin duda sed de Dios y no tendr\u00e1n la fuerza divina del Esp\u00edritu para vivir una vida cristiana.<\/p>\n<p align=\"justify\">Mas quien decididamente los desprecie, que de ninguna manera se queje de padecer sed de Dios, una Sed que sin \u00e9l saberlo es Sed de Dios, y si no bebi\u00f3 fue porque no quiso.<\/p>\n<p align=\"justify\">______________<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\"><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 &#8220;Dios nos transmite su gracia santificante, sobre todo, a trav\u00e9s de los sacramentos de la Iglesia<\/em> -dice Juan Pablo II-<em>, pero tambi\u00e9n por nuestra oraci\u00f3n y cada una de las buenas acciones que realicemos por amor a \u00c9l y a nuestros hermanos los hombres&#8221;<\/em><\/p>\n<p align=\"justify\">(Homil\u00eda en Einsieldeln, 15-VI-1984).<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\">*******************************<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Las tres puertas que nos abre Jesucristo con su Redenci\u00f3n<\/strong>.<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Jesucristo, por su Pasi\u00f3n y Muerte de Cruz, nos deja abierta la Puerta del Cielo.<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\"><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 &#8220;Cristo, present\u00e1ndose como Sumo Sacerdote de los bienes futuros<\/em> -leemos de la Carta a los Hebreos-, <em>a trav\u00e9s de un Tabern\u00e1culo m\u00e1s excelente, perfecto y no hecho por mano de hombre (&#8230;), por su propia sangre, entr\u00f3 de una vez para siempre en el santuario, consiguiendo as\u00ed una redenci\u00f3n eterna (&#8230;). Pues Cristo no entr\u00f3 en un santuario hecho de mano de hombre, representaci\u00f3n del verdadero, sino en el mismo cielo, para interceder ahora ante Dios en favor nuestro (&#8230;). Por tanto, hermanos, teniendo la confianza absoluta en la entrada al santuario en virtud de la Sangre de Jes\u00fas (&#8230;), acerqu\u00e9monos con\u00a0 coraz\u00f3n sincero y una fe plena, despu\u00e9s de purificar nuestros corazones&#8221; <\/em>(9, 11-24 y 10, 19-22).<\/p>\n<p align=\"justify\">______________<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Jesucristo nos abre la Puerta de su Coraz\u00f3n Sagrado que da entrada a la Casa del Padre.<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">Crucificado Jes\u00fas en el G\u00f3lgota, en aquel primer Viernes Santo, <em>&#8220;uno de los saldados le abri\u00f3 el costado con la lanza, y al instante brot\u00f3 sangre y agua&#8221;<\/em> (Juan 19, 34).<\/p>\n<p align=\"justify\">Desde entonces, su Coraz\u00f3n Sagrado se hizo Puerta del Cielo.<\/p>\n<p align=\"justify\"><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 &#8220;Yo soy la puerta<\/em> -nos dice Jes\u00fas-<em>; si alguno entra a trav\u00e9s de m\u00ed, se salvar\u00e1; y entrar\u00e1 y saldr\u00e1 y encontrar\u00e1 pastos&#8221; <\/em>(Juan 10, 9).<\/p>\n<p align=\"justify\">______________<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Jesucristo, abriendo la puerta de nuestro pobre coraz\u00f3n, siempre que correspondamos a la Gracia, nos recoger\u00e1 para llevarnos a la Casa del Padre.<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\"><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 &#8220;\u00bfNo sab\u00e9is que vuestro cuerpo es templo del Esp\u00edritu Santo, que est\u00e1 en vosotros y hab\u00e9is recibido de Dios, y que no os pertenec\u00e9is?&#8221;<\/em>, nos pregunta san Pablo (I Corintios 6, 19).<\/p>\n<p align=\"justify\">Y somos templos de Dios Esp\u00edritu Santo cuando nuestra vida\u00a0 es, como escribe san Josemar\u00eda Escriv\u00e1, <em>&#8220;fruto de la Cruz, de la entrega total a Dios, de buscar exclusivamente su gloria y de renunciar por entero a nosotros mismos&#8221;<\/em> (<em>ES CRISTO QUE PASA, n\u00ba 137<\/em>).<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\">*********************************<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cuadros de espiritualidad, julio 2015, por la laica Araceli de Anca Abati Quiere el Se\u00f1or que cada uno de nosotros sea su consuelo y que nosotros tengamos en \u00c9l sus delicias, que descansemos en \u00c9l y que en \u00c9l confiemos\u00a0\u00a0(cfr. Salmo 36, 4 y 7). El descansar nosotros en Dios. \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 S\u00ed. \u00a1Nosotros podemos descansar &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/cuadros-de-espiritualidad-julio-2015-por-la-laica-araceli-de-anca-abati\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abCuadros de espiritualidad, julio 2015, por la laica Araceli de Anca Abati\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-35440","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/35440","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=35440"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/35440\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=35440"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=35440"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=35440"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}