{"id":35458,"date":"2016-06-21T00:29:41","date_gmt":"2016-06-21T05:29:41","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/newman-por-que-la-iglesia-por-jose-luis-restan\/"},"modified":"2016-06-21T00:29:41","modified_gmt":"2016-06-21T05:29:41","slug":"newman-por-que-la-iglesia-por-jose-luis-restan","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/newman-por-que-la-iglesia-por-jose-luis-restan\/","title":{"rendered":"Newman: \u00bfpor qu\u00e9 la Iglesia?, por Jos\u00e9 Luis Rest\u00e1n"},"content":{"rendered":"<p align=\"justify\"><strong>Newman: \u00bfpor qu\u00e9 la Iglesia?, por Jos\u00e9 Luis Rest\u00e1n, director editorial de la Cadena Cope, en P\u00e1ginas Digital del 18\/6\/2015<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">Es tan frecuente la tentaci\u00f3n de pretender que la Iglesia se adapte a nuestro molde, se someta a nuestra imagen y medida, que resulta saludable (pero tambi\u00e9n estremecedor) bucear en la conciencia y los sentimientos de John Henry Newman cuando se aprestaba a dejar su confortable hogar anglicano para entrar en la casa cat\u00f3lica. <\/p>\n<p align=\"justify\">Durante la Navidad de 1844, ante la alarma que embargaba a su hermana Jemima, Newman le describi\u00f3 su situaci\u00f3n de esta manera: &#8220;\u00bfpor qu\u00e9 hago esto?, me pregunto, sino porque creo que estoy llamado a hacerlo\u2026 Ante muchos tengo buen nombre, deliberadamente lo sacrifico. Ante muchos otros tengo mal nombre y estoy cumpliendo con sus peores deseos y d\u00e1ndoles su m\u00e1s codiciado triunfo. Estoy lastimando a aquellos a quienes amo, inquietando a todos aquellos que he instruido o ayudado. Me acerco a quienes no conozco, y de quienes espero muy poco. Me destierro a m\u00ed mismo, y a mi edad. \u00bfQu\u00e9 puede ser sino estricta necesidad lo que provoca esto?\u201d.<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00a1Estricta necesidad! Parece l\u00f3gico preguntarnos por el contenido de esa \u201cnecesidad\u201d que llevaba a un hombre de 44 a\u00f1os, perfectamente acomodado, a jug\u00e1rselo todo, especialmente si tenemos en cuenta que el rostro hist\u00f3rico del catolicismo de mediados del siglo XIX no pod\u00eda resultar especialmente atractivo para Newman, como \u00e9l mismo no se recataba en manifestar. La v\u00edspera de ser recibido en la Iglesia Cat\u00f3lica, confesaba a uno de sus amigos que \u201chabi\u00e9ndome dejado conducir entera y sencillamente en el camino por mi propia raz\u00f3n\u2026 ahora no me arrepiento de someterme a lo que parece ser una llamada exterior\u201d.<\/p>\n<p align=\"justify\">El camino exigente e inquisitivo (insobornable) de su raz\u00f3n no puede entenderse al margen de esa \u201cllamada\u201d, que ven\u00eda del exterior. Durante largos a\u00f1os, ciertamente, Newman hab\u00eda examinado la historia del cristianismo y vio crecer en \u00e9l, paso a paso, la convicci\u00f3n de que s\u00f3lo la Iglesia Cat\u00f3lica presidida por el Obispo de Roma, sucesor de San Pedro, custodiaba \u00edntegramente la fe apost\u00f3lica que hab\u00edan profesado y ense\u00f1ado los grandes Padres de los primeros siglos.<\/p>\n<p align=\"justify\">A\u00f1os despu\u00e9s, envuelto en una de las muchas diatribas que lo acompa\u00f1aron casi hasta la muerte, lo describ\u00eda de esta manera: \u201cpor eso soy cat\u00f3lico, porque Nuestro Se\u00f1or fund\u00f3 la Iglesia, y esa misma Iglesia ha estado en el mundo desde entonces; porque en cada \u00e9poca algunos grupos se han separado de ella y han demostrado que esa separaci\u00f3n es la muerte y que tienden a perder toda fe definida\u201d. S\u00f3lo en esa Iglesia pod\u00eda escuchar, con plenitud y seguridad, la voz de su Se\u00f1or, porque s\u00f3lo en ella pod\u00eda reconocer la continuidad de Cristo, su Divina Presencia, como gustaba decir.<\/p>\n<p align=\"justify\">Esta conciencia se expresaba muy especialmente al hablar de la eucarist\u00eda: \u201cno hay nada que me haya atra\u00eddo tanto a la unidad de la Iglesia como la presencia de su Divino Fundador y Vida donde quiera que voy\u2026\u201d.<\/p>\n<p align=\"justify\">As\u00ed pues el paso de Newman a la Cat\u00f3lica respondi\u00f3 a una \u201cestricta necesidad\u201d. Pero lo que me hace pensar una y otra vez es que lejos de entrar en un oasis de paz hubo de afrontar una dificultad tras otra. Entre nosotros es habitual que cualquier disfunci\u00f3n observada en la vida de la Iglesia, cualquier decisi\u00f3n que nos incomode, cualquier personaje que nos resulte antip\u00e1tico, se conviertan en una objeci\u00f3n que nos vuelve recelosos y amargados. Pues de todo esto, Newman tuvo hasta hartarse, pero jam\u00e1s supuso para \u00e9l un velo que le impidiese ver la verdad que habitaba en la Iglesia, una verdad vitalmente necesaria para \u00e9l.<\/p>\n<p align=\"justify\">Por ejemplo, ten\u00eda serias objeciones al modo en que el pontificado de P\u00edo IX afront\u00f3 el desaf\u00edo de los tiempos modernos, un modo que \u00e9l consideraba marcado por la lentitud y una cierta estrechez de miras. Sin embargo su lealtad al Papa jam\u00e1s tuvo fisuras. Tampoco cuando le preocup\u00f3 hondamente el sesgo de los debates sobre la infalibilidad pontificia durante el Concilio Vaticano I. Newman consideraba con aprensi\u00f3n los movimientos del partido ultramontano y tem\u00eda una formulaci\u00f3n desequilibrada y abusiva de una convicci\u00f3n de fe, que por otra parte \u00e9l compart\u00eda con toda la Tradici\u00f3n. Finalmente qued\u00f3 satisfecho con la formulaci\u00f3n aprobada, pero incluso si no hubiese sido as\u00ed, ten\u00eda claro que la Iglesia en su camino habr\u00eda sabido aclarar y corregir posibles exageraciones.<\/p>\n<p align=\"justify\">Durante muchos a\u00f1os, especialmente hasta la llegada de Le\u00f3n XIII a la sede de Pedro, hubo de sufrir incomprensiones y recelos de algunos obispos ingleses, de parte de la Curia romana y tambi\u00e9n de otros conversos como \u00e9l. Sus ideas sobre el desarrollo del dogma, su teolog\u00eda del laicado o su proyecto de Universidad cat\u00f3lica, chocaron una y otra vez con la cerraz\u00f3n de quienes habr\u00edan debido apoyarle y con la envidia rastrera de personajes mediocres, siempre atentos a descubrir cualquier sombra de herej\u00eda en el viejo profesor de Oxford. Y sin embargo es impresionante el horizonte de su mirada, aun en medio de tantos sufrimientos, especialmente duros para un esp\u00edritu marcadamente sensible como el suyo: \u201cla Iglesia ha tenido que ser pilotada a trav\u00e9s de dif\u00edciles estrechos y aguas poco profundas, con rocas ocultas, sin boyas ni faros y con muy pocos medios humanos; y aunque gracias a su divino gu\u00eda (que ha cuidado de ella para que no sufriera da\u00f1o material) ha escapado en cada peligro, a\u00fan tenemos otros muchos que librar\u201d.<\/p>\n<p align=\"justify\">Casi un siglo despu\u00e9s, Pablo VI confiaba al fil\u00f3sofo Jean Guitton que Newman hab\u00eda sido un profeta, y que sus grandes tesis sobre el valor de la conciencia, sobre el desarrollo de la doctrina o sobre la vocaci\u00f3n del laicado, hab\u00edan sido una semilla fecunda para el Concilio Vaticano II. Es curioso, Newman intuy\u00f3 que ese momento llegar\u00eda, pero no tuvo prisa: \u201c\u00a1lo que ha de cambiar est\u00e1 llegando, lenta pero seguramente! Un nuevo mundo est\u00e1 surgiendo del viejo; puede llevar algunas generaciones para adquirir forma, como en \u00e9pocas anteriores de la Iglesia\u2026\u201d.<\/p>\n<p align=\"justify\">Incluso su nombramiento cardenalicio, acaecido en 1879, que dejaba claro ante el mundo el aprecio y la gratitud del Papa, tuvo sus ribetes pol\u00e9micos, como si la dificultad hubiese de acompa\u00f1arlo hasta la tumba. Casi al final de su vida hablaba de este modo: \u201che tenido una intenci\u00f3n honrada, una ausencia de fines individuales, un car\u00e1cter de obediencia, una disposici\u00f3n a ser corregido, un temor al error, un deseo de servir a la Santa Iglesia, y a trav\u00e9s de la misericordia divina, una justa cantidad de \u00e9xito\u201d. En esto \u00faltimo observamos que nunca perdi\u00f3 su humor, tan brit\u00e1nico, pues \u00e9l sab\u00eda que \u201cla regla de la Providencia de Dios es que hemos de triunfar a trav\u00e9s del fracaso\u201d.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Newman: \u00bfpor qu\u00e9 la Iglesia?, por Jos\u00e9 Luis Rest\u00e1n, director editorial de la Cadena Cope, en P\u00e1ginas Digital del 18\/6\/2015 Es tan frecuente la tentaci\u00f3n de pretender que la Iglesia se adapte a nuestro molde, se someta a nuestra imagen y medida, que resulta saludable (pero tambi\u00e9n estremecedor) bucear en la conciencia y los sentimientos &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/newman-por-que-la-iglesia-por-jose-luis-restan\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abNewman: \u00bfpor qu\u00e9 la Iglesia?, por Jos\u00e9 Luis Rest\u00e1n\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-35458","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/35458","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=35458"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/35458\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=35458"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=35458"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=35458"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}