{"id":35474,"date":"2016-06-21T00:31:02","date_gmt":"2016-06-21T05:31:02","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/cuadros-de-espiritualidad-junio-2015-por-la-laica-araceli-de-anca\/"},"modified":"2016-06-21T00:31:02","modified_gmt":"2016-06-21T05:31:02","slug":"cuadros-de-espiritualidad-junio-2015-por-la-laica-araceli-de-anca","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/cuadros-de-espiritualidad-junio-2015-por-la-laica-araceli-de-anca\/","title":{"rendered":"Cuadros de espiritualidad, Junio 2015, por la laica Araceli de Anca"},"content":{"rendered":"<p align=\"justify\"><strong>Cuadros de espiritualidad, Junio 2015, por la laica Araceli de Anca<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>A quien vive de fe Cristo no le ocultar\u00e1 el sentir divino de su Presencia Eucar\u00edstica.<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">No, no podr\u00e1 la noche ocultar la luz, aunque sea la de una peque\u00f1a cerilla&#8230;<br \/>\n&#8230;ni el ladr\u00f3n esconderse de su perseguidor cuando lo envuelven los haces luminosos de su linterna&#8230;<br \/>\nPues si ni luz ni ladr\u00f3n pueden pasar ocultos, \u00bfpodr\u00e1 alguien esconder el sol y su luz?<br \/>\n________________<\/p>\n<p align=\"justify\">Sin embargo, Jesucristo, Dios y Hombre, Fuente de toda luz, se oculta en la Sagrada Hostia, donde se halla realmente presente con su Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad: as\u00ed de sencillo, as\u00ed de grandioso.<br \/>\n\u00a1Voluntad inescrutable de Dios! Cristo se oculta, \u00c9l y su esplendorosa Luz divina, cuando baja al Altar en la Consagraci\u00f3n de la Santa Misa; y seguir\u00e1 ocultando su Luz en la continuidad de su Presencia en las Especies eucar\u00edsticas que guardan los Sagrarios.<br \/>\nDe otro modo, maravilla divina es que nuestra vida, llena de luz por la Gracia santificante se esconda &#8220;con Cristo en Dios&#8221;, como dice san Pablo (Colosenses 3, 3).<br \/>\n________________<\/p>\n<p align=\"justify\">El canto eucar\u00edstico Adorote devote, compuesto por santo Tom\u00e1s de Aquino, nos lleva a contemplar la Presencia real de Cristo en el Sagrario, no sin advertir que en esa Presencia real se oculta Dios que vive entre nosotros:<br \/>\n&#8220;En la cruz se escond\u00eda s\u00f3lo la divinidad, pero aqu\u00ed (en la Eucarist\u00eda) tambi\u00e9n se esconde la humanidad&#8221;.<br \/>\nY si atendemos al Antiguo Testamento, Isa\u00edas ya hab\u00eda dicho al Pueblo escogido: &#8220;\u00a1Ciertamente contigo hay un Dios escondido!&#8221;<br \/>\n(Isa\u00edas 45, 15).<br \/>\n****************************<\/p>\n<p align=\"justify\">El gran honor que recibe el alma cuando, por la Gracia santificante, se hace morada de Dios Padre, Dios Hijo y Dios Esp\u00edritu Santo (cfr. Juan 14, 23).<\/p>\n<p align=\"justify\">Narra san Lucas en su Evangelio que Jes\u00fas, en la \u00daltima Cena, dese\u00f3 ardientemente comer con sus disc\u00edpulos aquella Pascua en la que confeccionar\u00eda la Primera Eucarist\u00eda (cfr. Lucas 22, 15). Y as\u00ed es c\u00f3mo el Se\u00f1or anticip\u00f3 el Sacrificio de la Cruz, que se consumar\u00eda al d\u00eda siguiente, primer Viernes Santo de la historia.<br \/>\nAhora, t\u00fa y yo, contemplando este gran deseo del Se\u00f1or, \u00bfdeseamos tambi\u00e9n ardientemente corresponder al milagro Eucar\u00edstico, recibiendo a Cristo-Jes\u00fas en nuestro coraz\u00f3n?<br \/>\nCon gozo expresaremos nuestros deseos de recibirle mediante Comuniones espirituales, sea el encuentro inminente o dentro de unas horas: &#8220;Yo quisiera, Se\u00f1or, recibiros con aquella pureza, humildad y devoci\u00f3n con que os recibi\u00f3 vuestra Sant\u00edsima Madre; con el esp\u00edritu y fervor de los Santos&#8221;.<br \/>\n______________<\/p>\n<p align=\"justify\">Pues bien, cuando Jes\u00fas se retire del coraz\u00f3n fiel, a los pocos minutos de haberle recibido, dejar\u00e1 como &#8220;arras&#8221; al Esp\u00edritu Santo, que es Esp\u00edritu de Cristo (cfr. II Corintios 1, 22).<br \/>\nY cuando recibimos a Jes\u00fas Sacramentado en nuestro coraz\u00f3n, \u00bfle atendemos como se merece?&#8230; con pena contestaremos que muchas veces, por culpa de nuestras distracciones, le dejamos solo, olvidado en un rinc\u00f3n de nuestra alma.<br \/>\nJes\u00fas, entonces, pacientemente mover\u00e1 nuestro coraz\u00f3n una y otra vez con aldabonazos de Amor, invit\u00e1ndonos a estar de nuevo con \u00c9l. &#8220;He aqu\u00ed que estoy a la puerta y llamo -escuchamos que dice en el Apocalipsis-: si alguno escucha mi voz y abre la puerta, entrar\u00e9 en su casa y cenar\u00e9 con \u00e9l, y \u00e9l conmigo&#8221; (Apocalipsis 3, 20).<br \/>\n______________<\/p>\n<p align=\"justify\">Y porque Dios es uno, cuando Cristo viene a un alma por la Sagrada Comuni\u00f3n, tambi\u00e9n vienen con \u00c9l, el Padre y el Esp\u00edritu Santo.<br \/>\nPor lo mismo, cuando en el alma habita -por la Gracia santificante- el Esp\u00edritu divino, en ella se encontrar\u00e1n tambi\u00e9n el Padre y el Hijo.<br \/>\n&#8220;Considera -dice san Juan Cris\u00f3stomo- cu\u00e1n crecido honor te ha hecho, de qu\u00e9 mesa disfrutas. A quien los \u00c1ngeles ven con temblor y por el resplandor que despide no se atreven a mirar de frente, con \u00c9se mismo nos alimentamos nosotros, con \u00c9l nos mezclamos y nos hacemos un mismo cuerpo y carne de Cristo&#8221; (Hom. sobre san Mateo, 82).<\/p>\n<p align=\"justify\">***********************************<\/p>\n<p align=\"justify\">La familia: c\u00e9lula insustituible de la sociedad.<\/p>\n<p align=\"justify\">Bendito el \u201cinvento\u201d divino de la familia, porque &#8220;La familia es la \u00fanica comunidad en la que todo hombre es amado por s\u00ed mismo, por lo que es y no por lo que tiene&#8221;, como dijo san Juan Pablo II en Espa\u00f1a<br \/>\n(Homil\u00eda Misa para las familias Madrid, 2-XI-1982).<br \/>\n______________<\/p>\n<p align=\"justify\">Mas porque amar siempre cuesta, y a veces tambi\u00e9n en la convivencia familiar aunque nos llenemos de sentido cristiano, vale la pena la familia porque es la primera escuela de amor para todo hombre y de virtudes, donde se fortalece gracias a los sacrificios que con toda naturalidad hacen los unos por los otros. Cargas son, aunque \u00e9stas sean dulces cargas (cfr. Enc. Laborem excercens cap. II-P.10).<br \/>\nY en el marco de la familia se desarrolla un verdadero trabajo profesional para el mantenimiento econ\u00f3mico de la familia:<br \/>\n&#8211; el cuidado y las tareas del hogar<br \/>\n&#8211; atender a los hijos que se traen al mundo y educarlos<br \/>\n&#8211; y el cuidado de un enfermo y de nuestros mayores.<br \/>\nTrabajos que ser\u00e1n divinos, si se hacen, hasta lo m\u00e1s peque\u00f1o, por Amor de Dios.<br \/>\n______________<\/p>\n<p align=\"justify\">Volvemos a escuchar a san Juan Pablo II, ahora para ensalzar el valor de la maternidad:<br \/>\n&#8220;El coraz\u00f3n de la madre es siempre el coraz\u00f3n del hogar.<br \/>\nY cuando \u00e9l, el padre, el marido est\u00e9 ausente, entonces el coraz\u00f3n de la madre es por as\u00ed decir, casi el hogar entero&#8221;.<\/p>\n<p align=\"justify\">*****************************<br \/>\nLa Fe y la Verdad.<\/p>\n<p align=\"justify\">Inteligente fue quien dijo que la Fe cat\u00f3lica no es que sea verdadera porque es \u00fatil y buena para la sociedad, sino que es \u00fatil y buena porque es verdadera.<br \/>\n______________<\/p>\n<p align=\"justify\">Y porque la Iglesia es experta en humanidad, depositaria de la Fe verdadera, consideramos que lo que propone es bueno y \u00fatil para el ser humano, como por ejemplo lo que dice san Juan Pablo II, el Vicecristo, Dulce Cristo en la tierra, como le llamaba santa Catalina de Siena: &#8220;Es necesario convencerse de la prioridad de la \u00e9tica sobre la t\u00e9cnica, de la primac\u00eda de la persona sobre las cosas, de la superioridad del esp\u00edritu sobre la materia&#8221; (Enc. Redemptor hominis, n\u00ba 16).<br \/>\n______________<\/p>\n<p align=\"justify\">Jes\u00fas con su autoridad divina, categ\u00f3ricamente, le dice a Pilato algo que descalificar\u00e1 para siempre la tentaci\u00f3n de querer relativizar la verdad:<br \/>\n&#8220;Para esto he nacido y para esto he venido al mundo, para dar testimonio de la verdad; todo el que es de la verdad escucha mi voz&#8221;<br \/>\n(Juan 18, 37).<br \/>\n*************************<\/p>\n<p align=\"justify\">Para Vivir, Morir.<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00bfVerdad que espanta el s\u00f3lo imaginar la agon\u00eda de un estar muriendo continuamente sin acabar jam\u00e1s de morir? En efecto, espanta. Pues quien voluntariamente no quiera morir en esta vida al pecado habr\u00e1 de permanecer muriendo para siempre en la Eternidad, que por eso se llama muerte eterna al infierno: as\u00ed de espantoso ser\u00e1.<br \/>\n______________<\/p>\n<p align=\"justify\">Sacrificarse, mortificarse en lucha asc\u00e9tica, para arrancar todo lo que nos aparta de Cristo: envidias, amor propio, dureza de coraz\u00f3n, avaricia, ego\u00edsmo, pereza, sensualidad&#8230;<br \/>\nSacrificarse, mortificarse: gran medio para atraer sobre s\u00ed los dones del Cielo, con tal que se vivan en el Amor de Dios y por el Amor de Dios. Y explica san Francisco de Sales que las grandes mortificaciones no son las mejores; que, por el contrario, las ordinarias que cada d\u00eda se presentan sin que las hayamos ido a buscar, son m\u00e1s provechosas y m\u00e1s aptas para asegurar la conformidad de nuestra voluntad con la Voluntad divina.<br \/>\nSan Francisco puntualiza, adem\u00e1s, que la mortificaci\u00f3n sin oraci\u00f3n es como un cuerpo sin alma, y que la oraci\u00f3n sin mortificaci\u00f3n es como un alma sin cuerpo (cfr. Esp\u00edritu de sacrificio p XIII sec XIV).<br \/>\n______________<\/p>\n<p align=\"justify\">El sacrificio, la mortificaci\u00f3n, ese morir para destruir el hombre viejo del pecado (cfr. Romanos 6, 6), no s\u00f3lo nos har\u00e1 santos, futuros habitantes del Cielo, sino que su fruto transcender\u00e1, por la Comuni\u00f3n de los Santos, a toda la Iglesia.<br \/>\n&#8220;Deb\u00e9is hacerme el sacrificio de vosotros mismos -dice el Se\u00f1or a santa Catalina de Siena- y ofrecerme el c\u00e1liz de vuestros numerosos sufrimientos como quiera que yo os los env\u00ede, sin elegir ni el tiempo, ni el lugar, ni la medida que os agrade, sino acept\u00e1ndolos tal como yo lo disponga. Este c\u00e1liz debe estar lleno hasta los bordes, y lo estar\u00e1 si acept\u00e1is estas pruebas con amor, y soport\u00e1is los defectos del pr\u00f3jimo con gran paciencia, acompa\u00f1ada de un gran aborrecimiento del pecado (&#8230;). Sufrid as\u00ed varonilmente hasta la muerte. En esto echar\u00e9 de ver que me am\u00e1is. No volv\u00e1is la vista atr\u00e1s por miedo a las tribulaciones, antes regocijaos en ellas (&#8230;). Cuando hay\u00e1is sufrido bastante, yo pondr\u00e9 consuelo en vuestras pruebas mediante la reforma de la Iglesia&#8221; (Di\u00e1logo cap. XII).<\/p>\n<p align=\"justify\">**************************************<\/p>\n<p align=\"justify\">El sufrimiento humano adquiere valor divino cuando Cristo lo \u201cfunde\u201d en su Cruz Redentora.<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00a1Condescendencia divina! Jesucristo desde la Cruz convertir\u00e1 nuestro &#8220;dolor&#8221; -cualquier sufrimiento- y nuestro &#8220;sudor&#8221; -cualquier trabajo- en corredenci\u00f3n. Nosotros seremos corredentores con \u00c9l siempre que ese &#8220;dolor&#8221; o ese &#8220;sudor&#8221; sea ofrecido por y en el Amor de Dios o que nuestra cruz sea aceptada, cualquiera que sea, por raz\u00f3n de ser Voluntad de Dios.<br \/>\n______________<\/p>\n<p align=\"justify\">&#8220;&#8230;desgraciadamente -manifiesta san Juan Pablo II-, una cierta concepci\u00f3n antropoc\u00e9ntrica corre el peligro de convertir en in\u00fatil la Cruz de Cristo. Se intenta sustituirla o suprimirla, en la presunci\u00f3n de que as\u00ed, el cristianismo ser\u00e1 m\u00e1s cre\u00edble. \u00c9ste, en cambio, extrae su vigor precisamente de aqu\u00e9lla, que lo levanta por encima de todas las creaciones de la cultura, dominando el entero ciclo de la historia (&#8230;).<br \/>\nLa Cruz, es el prodigio de una locura de Dios, m\u00e1s sabio que los hombres, y de una debilidad suya, m\u00e1s fuerte que todos sus sue\u00f1os de poder: los enemigos de la Cruz de Cristo ignoran que, por Ella, se ha convertido en sabidur\u00eda, justicia, santificaci\u00f3n y redenci\u00f3n&#8221;<br \/>\n(A los te\u00f3logos del Congreso sobre la Cruz).<br \/>\n______________<\/p>\n<p align=\"justify\">&#8220;Os pedimos \u2013dir\u00e1 en otro momento el Papa- a todos los que sufr\u00eds, que nos ayud\u00e9is. Precisamente a vosotros, que sois d\u00e9biles, pedimos que se\u00e1is una fuente de fuerza para la Iglesia y para la humanidad. En la terrible batalla entre las fuerzas del bien y del mal, que nos presenta el mundo contempor\u00e1neo, venza vuestro sufrimiento en uni\u00f3n con la Cruz de Cristo&#8221; (Carta Apost\u00f3lica de san Juan Pablo II sobre el sentido del dolor).<br \/>\nPorque:<br \/>\n&#8220;Para quien acepta con fe y soporta con amor la enfermedad, se une m\u00edsticamente a Cristo, &#8216;Var\u00f3n de dolores&#8217; y llega a ser precioso instrumento de Redenci\u00f3n para los hermanos&#8221;<br \/>\n(San Juan Pablo II. Jubileo con los enfermos, 5-VI-1983).<\/p>\n<p align=\"justify\">******************************<\/p>\n<p align=\"justify\">&#8220;\u00a1Cu\u00e1n bellos son sobre los montes, los pies del mensajero de albricias, que anuncia paz; del portador de buena nueva, que anuncia salvaci\u00f3n!&#8221;, exclama Isa\u00edas (Isa\u00edas 52, 7).<\/p>\n<p align=\"justify\">Es l\u00f3gico y natural. La difusi\u00f3n de la Fe comienza cuando el cristiano vive su vida ordinaria -familiar, profesional, social- en coherencia con su Fe cristiana, pues si la Fe no fuera acompa\u00f1ada con obras, estar\u00eda realmente muerta (cfr. Santiago 2, 17). Y as\u00ed es c\u00f3mo despu\u00e9s podremos difundir la Fe con la palabra, pues, como dej\u00f3 escrito san Pablo &#8220;la fe viene de la predicaci\u00f3n, y la predicaci\u00f3n a trav\u00e9s de la palabra de Cristo&#8221; (Romanos 10, 17).<br \/>\n______________<\/p>\n<p align=\"justify\">Predicaci\u00f3n de la Fe que habr\u00e1 de ser expuesta con toda fidelidad a la Doctrina de Cristo, pues una predicaci\u00f3n incluso &#8220;teol\u00f3gica&#8221; que no hablara de Dios y de la Fe revelada aburrir\u00eda, ya que las gentes lo que esperan escuchar del cristiano y los ministros de la Iglesia es algo m\u00e1s que las buenas recomendaciones y argumentos, que dar\u00edan los soci\u00f3logos, los benefactores de la humanidad o los ecologistas, por m\u00e1s cristianos que fueran.<br \/>\nEl cristiano necesita que se le hable del contenido Trascendente de la Doctrina de Cristo:<br \/>\n&#8211; del Dios, Uno y trino, Misericordioso y Remunerador,<br \/>\n&#8211; de la Encarnaci\u00f3n Redentora de la Segunda Persona de la Sant\u00edsima Trinidad,<br \/>\n&#8211; de la naturaleza sacrificial de la Santa Misa,<br \/>\n&#8211; del porqu\u00e9 de la Liturgia y de la eficacia de los Sacramentos,<br \/>\n&#8211; de la Sant\u00edsima Virgen, Madre de Dios y Madre nuestra,<br \/>\n&#8211; de la necesidad de la oraci\u00f3n, del Mandamiento del amor, de la Vida Eterna o del castigo tambi\u00e9n eterno.<br \/>\n______________<\/p>\n<p align=\"justify\">As\u00ed pues, \u00a1atenci\u00f3n y esp\u00edritu cr\u00edtico ante los posibles enga\u00f1os filos\u00f3fico-pol\u00edtico-religiosos! para no caer en aquella aberraci\u00f3n de la que se queja el Se\u00f1or en el Libro de Jerem\u00edas: &#8220;&#8230;dos maldades cometi\u00f3 mi pueblo: me abandonaron a m\u00ed, fuente de aguas vivas, para excavarse aljibes, aljibes agrietados, que no retienen las aguas&#8221; (Jerem\u00edas 2, 13).<\/p>\n<p align=\"justify\">**************************************<\/p>\n<p align=\"justify\">Qu\u00e9 es corregir y qu\u00e9 es reprender.<\/p>\n<p align=\"justify\">Esto es lo que aconseja san Agust\u00edn: No buscar lo que hay que reprender, sino lo que hay que corregir.<br \/>\n&#8220;Los hombres sin remedio -dice el Santo- son aquellos que dejan de atender a sus propios pecados para fijarse en los de los dem\u00e1s. No buscan lo que hay que corregir, sino en qu\u00e9 pueden morder. Y, al no poderse excusar a s\u00ed mismos, est\u00e1n siempre dispuestos a acusar a los dem\u00e1s&#8221; (Serm\u00f3n 19).<br \/>\n______________<\/p>\n<p align=\"justify\">El que reprende sin discreci\u00f3n, dudosamente har\u00e1 mejorar al reprendido, porque sus reprensiones, mortificando con recriminaciones crispadas, reproches amargos que son desahogos de ira, causar\u00e1n reacciones contrarias a lo que intentaba reprender.<br \/>\nMas quien buscando el bien del otro, corrige con tanta exigencia como comprensi\u00f3n y cari\u00f1o, comprobar\u00e1 que lo que pretendi\u00f3 corregir est\u00e1 culminando en \u00e9xito.<br \/>\n______________<\/p>\n<p align=\"justify\">De reprensiones a locas, Dios nos libre; pero de corregir lo que hay que corregir, que Dios nos d\u00e9 Fortaleza para no callar y decir lo que haya que decir; as\u00ed no ofenderemos a Dios con un pecado de omisi\u00f3n.<br \/>\n&#8220;Si tu hermano peca contra ti -exige Jes\u00fas-, ve y corr\u00edgele a solas t\u00fa con \u00e9l. Si te escucha, habr\u00e1s ganado a tu hermano&#8221; (Mateo 18, 15).<\/p>\n<p align=\"justify\">*************************<\/p>\n<p align=\"justify\">Pasar de la vida de pecado a la vida de la Gracia es dar un giro de 180 grados.<\/p>\n<p align=\"justify\">Me adentro en mi coraz\u00f3n y le veo volcado en las cosas de este mundo. Y porque eso lo rechazo, le obligo a dirigir su atenci\u00f3n hacia arriba, donde la imaginaci\u00f3n sit\u00faa a Dios&#8230; Compruebo entonces que me he situado en la posici\u00f3n correcta para dar el paso del pecado a la Gracia -&#8220;conversi\u00f3n a Dios y aversi\u00f3n a las criaturas&#8221;-.<br \/>\n______________<\/p>\n<p align=\"justify\">Pero por el contrario, si yo, encontr\u00e1ndome en amistad con Dios, me dejara llevar del atractivo de las criaturas, d\u00e1ndome cuenta o no, de que esconden seducciones perversas, y me apegara a ellas, me colocar\u00eda en la desgraciada posici\u00f3n de dar la espalda a Dios, pasando de estar en su Gracia divina a estar en pecado -&#8220;aversi\u00f3n a Dios y conversi\u00f3n a las criaturas&#8221;- por el funesto giro de 180 grados que ahora dar\u00eda ante la Presencia divina.<br \/>\n______________<\/p>\n<p align=\"justify\">Porque Dios &#8220;no quiere que nadie perezca, sino que todos se conviertan&#8221; (II Pedro 3, 9), san Pablo alentar\u00e1: &#8220;&#8230;no os amold\u00e9is a este mundo, sino por el contrario transformaos con una renovaci\u00f3n de la mente, para que pod\u00e1is discernir cu\u00e1l es la voluntad de Dios, qu\u00e9 es lo bueno, agradable y perfecto&#8221; (Romanos 12, 2).<br \/>\nY si alguien ha ca\u00eddo, que escuche al profeta Joel: &#8220;M\u00e1s a\u00fan ahora, dice el Se\u00f1or, convert\u00edos a m\u00ed de todo coraz\u00f3n (&#8230;), volveos al Se\u00f1or, vuestro Dios, pues es benigno y clemente, lento a la ira y de mucha misericordia&#8221; (Joel 2, 12, 13).<\/p>\n<p align=\"justify\">****************************<\/p>\n<p align=\"justify\">Excelso el Sacramento del Matrimonio que san Pablo refiere a Cristo y a la Iglesia (cfr. Efesios 5, 32). Excelso el Sacramento del Orden que vincula al ministro sagrado con Cristo en la Iglesia y excelsa la gloria que Dios da a su Iglesia como Esposa de Cristo.<\/p>\n<p align=\"justify\">Y porque excelso es el signo sagrado del Matrimonio entre un hombre y una mujer, que hace relaci\u00f3n al Amor de Cristo y su Iglesia, y que bendice Dios con la Gracia Sacramental, es un insensato, por no decir malvado, quien habiendo sido bautizado en la Iglesia, lo profana, manteniendo una uni\u00f3n extramatrimonial.<br \/>\n______________<\/p>\n<p align=\"justify\">Y qu\u00e9 decir de esa otra profanaci\u00f3n del ministerio sacerdotal muy en boga en la sociedad actual que quiere burlar la econom\u00eda divina de los signos sagrados: trastocar los papeles que Dios design\u00f3 al hombre y a la mujer, a quienes la naturaleza humana les dio una cierta diversidad, convirtiendo el capricho en un derecho. San Juan Pablo II escribi\u00f3 a prop\u00f3sito del ejercicio del Sacramento del Orden sacerdotal: &#8220;&#8230;no es fruto de imposici\u00f3n arbitraria, sino que mana del car\u00e1cter peculiar del ser masculino y femenino. Es un tema que tiene su aplicaci\u00f3n espec\u00edfica incluso dentro de la Iglesia. Si Cristo -con una elecci\u00f3n libre y soberana, atestiguada por el Evangelio y la constante tradici\u00f3n eclesial- ha confiado solamente a los varones la tarea de ser &#8216;icono&#8217; de su rostro de &#8216;pastor&#8217; y de &#8216;esposo&#8217; de la Iglesia a trav\u00e9s del ejercicio del sacerdocio ministerial, esto no quita nada al papel de la mujer, as\u00ed como a los dem\u00e1s miembros de la Iglesia que no han recibido el Orden sagrado siendo por lo dem\u00e1s todos igualmente dotados de la dignidad propia del &#8216;sacerdocio com\u00fan&#8217;, fundamentado en el Bautismo. En efecto, estas distinciones de papel no deben interpretarse a la luz de los c\u00e1nones de funcionamiento propios de las sociedades humanas, sino con los criterios espec\u00edficos de la econom\u00eda sacramental, o sea, la econom\u00eda de &#8216;signos&#8217; elegidos libremente por Dios para hacerse presente en medio de los hombres.<br \/>\nPor otra parte, precisamente en la l\u00ednea de esta econom\u00eda de signos, incluso fuera del \u00e1mbito sacramental, hay que tener en cuenta la &#8216;femineidad&#8217; vivida seg\u00fan el modelo sublime de Mar\u00eda. En efecto, en la &#8216;femineidad&#8217; de la mujer creyente, y particularmente en el de la &#8216;consagrada&#8217; se da una especie de &#8216;profec\u00eda&#8217; inmanente (cf Muliers dignitatem, 29), un simbolismo muy evocador, podr\u00eda decirse un fecundo &#8216;car\u00e1cter de icono&#8217;, que se realiza plenamente en Mar\u00eda y expresa muy bien el ser mismo de la Iglesia como comunidad consagrada totalmente con coraz\u00f3n &#8216;virgen&#8217;, para ser &#8216;esposa&#8217; de Cristo y &#8216;madre&#8217; de los creyentes. En esta perspectiva de complementariedad &#8216;ic\u00f3nica&#8217; de los papeles masculino y femenino se ponen mejor de relieve las dos dimensiones imprescindibles de la Iglesia: el principio &#8216;mariano&#8217; y el &#8216;apost\u00f3lico-petrino&#8217; (cf ibid., 27)&#8221; (Carta a las mujeres de la IV Conferencia Mundial sobre la Mujer, 29-VI-1995).<br \/>\n______________<\/p>\n<p align=\"justify\">El Misterio que representan estos signos sagrados nos ser\u00e1 revelado plenamente en el Cielo. De \u00e9l leemos en el Libro del Apocalipsis: &#8220;Ven -dice a san Juan uno de los siete \u00c1ngeles que ten\u00edan las siete copas llenas de las siete plagas finales-, te mostrar\u00e9 a la novia, la esposa del Cordero. Me llev\u00f3 en esp\u00edritu a un monte grande y alto y me mostr\u00f3 la ciudad santa, Jerusal\u00e9n, que bajaba del cielo del lado de Dios, reflejando la gloria de Dios&#8221; (Apocalipsis 21, 9-11).<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cuadros de espiritualidad, Junio 2015, por la laica Araceli de Anca A quien vive de fe Cristo no le ocultar\u00e1 el sentir divino de su Presencia Eucar\u00edstica. No, no podr\u00e1 la noche ocultar la luz, aunque sea la de una peque\u00f1a cerilla&#8230; &#8230;ni el ladr\u00f3n esconderse de su perseguidor cuando lo envuelven los haces luminosos &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/cuadros-de-espiritualidad-junio-2015-por-la-laica-araceli-de-anca\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abCuadros de espiritualidad, Junio 2015, por la laica Araceli de Anca\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-35474","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/35474","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=35474"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/35474\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=35474"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=35474"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=35474"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}