{"id":3548,"date":"2015-12-01T01:17:00","date_gmt":"2015-12-01T06:17:00","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/grandeza-primaria\/"},"modified":"2015-12-01T01:17:00","modified_gmt":"2015-12-01T06:17:00","slug":"grandeza-primaria","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/grandeza-primaria\/","title":{"rendered":"Grandeza primaria"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">por Stephen Covey<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p class=\"copete\" style=\"text-align: justify;\">Un reconocido escritor del mundo de las empresas expone el valor de trabajar en la vida interior m\u00e1s que en las t\u00e9cnicas.<\/p>\n<p class=\"texto\">\n<p>                    Muchos escritores han concentrado sus esfuerzos en identificar las cualidades de la personalidad que mejor se \u00abvenden\u00bb en el mercado p\u00fablico. El fruto de sus investigaciones muestran que los l\u00edderes se sienten tentados a \u00abcultivar\u00bb estas caracter\u00edsticas cuando est\u00e1n en p\u00fablico, con la ambici\u00f3n de garantizar el \u00e9xito de sus proyectos.  Prioridades claras Enfocarse en la personalidad en lugar del car\u00e1cter, sin embargo, es pretender que las hojas de una planta crezcan sin poseer la ra\u00edz que las nutre. Las manifestaciones de la personalidad se refieren a atributos de grandeza secundaria. Si insistimos en enfocarnos en las habilidades y caracter\u00edsticas que debe poseer un l\u00edder, acabaremos socavando el fundamento que provee el car\u00e1cter. El \u00e9xito en el \u00e1mbito privado siempre antecede a la victoria en p\u00fablico. La autodisciplina siempre es una condici\u00f3n para desarrollar relaciones sanas con otros.  Cuando utilizamos estrategias y t\u00e1cticas para lograr que las personas tomen las acciones que queremos, alcanzaremos nuestros objetivos a corto plazo. A largo plazo, sin embargo, nuestra falsedad y manipulaci\u00f3n acabar\u00e1 sembrando desconfianza en las mismas personas con las que trabajamos. Bien podemos contar con todas las habilidades para llevar adelante el proyecto, pero si no existe confianza no aseguraremos el \u00e9xito que perdura en el tiempo.  Estar enfocado en las t\u00e9cnicas de las buenas relaciones se compara con el h\u00e1bito de estudiar, con desesperaci\u00f3n, toda la noche anterior a un examen por haber sido negligentes a lo largo del semestre. Quiz\u00e1s aseguremos la nota que estamos buscando, pero ese estilo de estudio habr\u00e1 dejado muy pocos frutos en nuestra vida. Del mismo modo, muchas veces llevamos adelante los proyectos armados con un arsenal de m\u00e9todos y t\u00e1cticas, pero sin la esencia de una vida correctamente trabajada. Obtendremos alguno que otro resultado, pero el impacto que ejerza nuestra vida ser\u00e1 m\u00ednimo.  Muchas personas que poseen grandeza secundaria \u2014es decir, estatus social, fama, posici\u00f3n, talento o riquezas\u2014 no gozan de la grandeza primaria resultante de un car\u00e1cter bien desarrollado. Esta carencia no podr\u00e1 ocultarse en las relaciones a largo plazo, ya sea en el \u00e1mbito del trabajo o en las amistades personales. El car\u00e1cter es el comunicador m\u00e1s eficaz de nuestro yo. Tal como se\u00f1al\u00f3 el ensayista y poeta americano, Emerson: \u00ablo que t\u00fa eres grita tan fuerte a mi o\u00eddo que no logro escuchar lo que est\u00e1s diciendo\u00bb. Lo que somos siempre comunica m\u00e1s fuerte que aquello que digamos o hagamos.  \u00bfC\u00f3mo nos vemos? La forma en que nos vemos afecta no solamente nuestras actitudes, sino tambi\u00e9n nuestra perspectiva de los dem\u00e1s. Si la visi\u00f3n que poseemos de nosotros mismos procede del espejo social (las opiniones que los dem\u00e1s se han creado de nosotros), nuestra perspectiva ser\u00e1 como la que proyectan esos espejos en los parques de diversiones: distorsionada y confusa. Cuando nuestra definici\u00f3n procede de un espejo, la imagen reflejada comienza a confundirnos en cuanto a lo que nosotros somos.  Las opiniones de los que nos rodean con frecuencia son el fruto de lo que ellos proyectan sobre nuestra vida. Atribuyen a nuestra persona sus propias debilidades, errores y fracasos. Lentamente nosotros comenzamos a convencernos de sus perspectivas acerca de lo que somos y, con el paso del tiempo, incluso podemos rechazar nuestro verdadero yo.   El ant\u00eddoto contra una imagen distorsionada es la afirmaci\u00f3n del valor y potencial que poseemos como personas. Observamos c\u00f3mo, en el Quijote de la Mancha, don Quijote gradualmente consigue cambiar la percepci\u00f3n que se ha formado de s\u00ed misma una prostituta. El amor generoso y la afirmaci\u00f3n continua por parte del hidalgo eventualmente la convierte en la Dulcinea que \u00e9l se imagina.  Para afirmar el valor y potencial de una persona debemos verla con una cuota de fe. El famoso autor alem\u00e1n Goethe advert\u00eda: \u00absi tratas a un hombre tal cual es, permanecer\u00e1 tal cual es. Pero si lo tratas seg\u00fan lo que puede y debe ser, se convertir\u00e1 en lo que debe y puede ser\u00bb.   Algunos debemos amarnos antes de que podamos amar a otros. Pero la verdad es que si no logramos cierta disciplina sobre nuestra vida, cierto grado de control sobre nuestro propio comportamiento, resultar\u00e1 muy dif\u00edcil que nos amemos. El verdadero respeto por uno mismo procede de haber logrado dominio sobre la vida que poseemos. Si nuestras motivaciones, acciones y palabras simplemente proceden de las t\u00e9cnicas desarrolladas para manejar las relaciones con otros, en lugar de un coraz\u00f3n trabajado, otros percibir\u00e1n en nosotros nuestra falsedad. El lugar donde comenzamos a trabajar para desarrollar las relaciones con otros es nuestro propio car\u00e1cter.  La efectividad en el \u00e1mbito personal es el fundamento para relaciones sanas. La conquista personal es necesaria para la conquista p\u00fablica.   Conclusi\u00f3n El car\u00e1cter que goza de riquezas de integridad, madurez y generosidad (ver recuadro) posee una cualidad genuina que jam\u00e1s podr\u00e1 alcanzar por las t\u00e9cnicas de relacionamiento. Su car\u00e1cter continuamente irradia un mensaje, comunica un aspecto de su yo. Seg\u00fan lo que otros perciban ser\u00e1 el grado de confianza o desconfianza que ellos desplieguen en la relaci\u00f3n. Si su vida muestra contrastes, a veces es fr\u00edo, otras, calido, a veces es amable, otras, agresivo, la gente no se sentir\u00e1 segura en su presencia. Si su vida privada no cuadra con lo que usted es en p\u00fablico, los que le rodean no se sentir\u00e1n motivados a abrirle el coraz\u00f3n para compartir sus pensamientos y sensaciones m\u00e1s \u00edntimas.  Tres rasgos del car\u00e1cter Los siguientes rasgos son esenciales para alcanzar la grandeza primaria.  Integridad Yo defino la integridad como el valor que le damos a nuestra propia persona. Elaboramos cuidadosamente objetivos y prioridades para la vida y luego asumimos compromisos en torno de las mismas. La integridad resulta cuando logramos ser fieles al compromiso que hemos asumido. Cuando no logramos mantenernos firmes en nuestros compromisos, estos pierden completamente el valor. Lo sabemos nosotros y otros tambi\u00e9n lo descubren. Nuestra duplicidad acabar\u00e1 quebrando la confianza que han construido en nosotros.  Madurez Al hablar de la madurez me refiero a la emocional. La mejor definici\u00f3n de madurez que yo he escuchado es la que me provey\u00f3 un profesor en Harvard, all\u00e1 por 1955. El la defin\u00eda como \u00abel justo equilibrio entre el coraje y la consideraci\u00f3n\u00bb.  Cuando una persona carece de madurez interior y fortaleza emocional, intentar\u00e1 tomar prestado fuerza de su posici\u00f3n, poder, credenciales, antig\u00fcedad o relaciones.  El coraje es necesario para alcanzar objetivos a largo plazo, pero la consideraci\u00f3n asegura que los intereses de los dem\u00e1s en el proyecto tambi\u00e9n sean respetados. De hecho, el objetivo principal de un liderazgo maduro es asegurar el bienestar de todas las personas representadas por el proyecto.  Generosidad Cuando me refiero a generosidad pienso en una mentalidad de abundancia. Esta perspectiva cree que existen suficientes recursos para que todos queden satisfechos. Se afianza en un fuerte sentido de bienestar y valoraci\u00f3n personal y  permite que un l\u00edder comparta con sus seguidores sus logros, reconocimientos y responsabilidades. Abre las puertas para relaciones creativas y productivas.   La mayor\u00eda de los l\u00edderes, sin embargo, han cultivado profundas ra\u00edces de una mentalidad de escasez. Miran la vida como si fuera una torta, pues creen que si alguno se sirve un pedazo demasiado grande no habr\u00e1 suficiente para los dem\u00e1s. Esta clase de l\u00edderes son sumamente reticentes al compartir con otros lo que han podido lograr para s\u00ed mismos, as\u00ed custodian, con mucho celo, logros, reconocimientos y beneficios de su trabajo.   A la misma vez este punto de vista impide un genuino regocijo en las conquistas y los logros de otros. La sensaci\u00f3n de recursos limitados les lleva a pensar que si otros reciben honra, no quedar\u00e1 honra para ellos.\n                    <\/p>\n<p class=\"pie\" style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">Adaptado de Principle Centered Leadership, de Stephen Covey. Shimon y Shuster, 1991. Todos los derechos reservados<\/p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Stephen Covey Un reconocido escritor del mundo de las empresas expone el valor de trabajar en la vida interior m\u00e1s que en las t\u00e9cnicas. Muchos escritores han concentrado sus esfuerzos en identificar las cualidades de la personalidad que mejor se \u00abvenden\u00bb en el mercado p\u00fablico. 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