{"id":3549,"date":"2015-12-01T01:17:01","date_gmt":"2015-12-01T06:17:01","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/se-tu-propio-heroe\/"},"modified":"2015-12-01T01:17:01","modified_gmt":"2015-12-01T06:17:01","slug":"se-tu-propio-heroe","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/se-tu-propio-heroe\/","title":{"rendered":"S\u00e9 tu propio h\u00e9roe"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">por Eugene Peterson<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p class=\"copete\" style=\"text-align: justify;\">Los modelos y las celebridades de nuestro tiempo nunca lograr\u00e1n ofrecernos nada que reemplace nuestra propia aventura en Cristo.<\/p>\n<p class=\"texto\">\n<p>                    El gran misterio es por qu\u00e9 tantas personas viven con tanta pobreza. M\u00e1s que pecaminosamente, con necedad. M\u00e1s que cruelmente, con estupidez. Existe poco qu\u00e9 admirar y mucho menos qu\u00e9 imitar en las personas destacadas de nuestra cultura. Tenemos celebridades, pero no santos. Famosos animadores entretienen a una naci\u00f3n de aburridos insomnes. Criminales infames llevan a cabo las agresiones de t\u00edmidos conformistas. Atletas consentidos y vanidosos juegan en lugar de holgazanes y ap\u00e1ticos espectadores. La gente, aburrida y sin prop\u00f3sito, se entretiene a s\u00ed misma con basura y trivialidades. Ni la aventura de la bondad ni la b\u00fasqueda de la rectitud ocupan los titulares.  Si miramos, por otro lado, alrededor  de nosotros para saber lo que significa ser una persona madura, \u00edntegra y bendecida, no encontraremos mucho para ver. Estas personas est\u00e1n, quiz\u00e1s muchas m\u00e1s de las que hubo nunca, pero es dif\u00edcil localizarlas. Ning\u00fan reportero las entrevista. Ning\u00fan show las toma en cuenta. No son admiradas. No son imitadas. No marcan la moda. No poseen valor monetario alguno. No se les otorga un Oscar a la integridad. Al finalizar el a\u00f1o nadie elabora una lista con las diez vidas m\u00e1s decentes.  Sed por la integridad De todas maneras, seguimos profesando una sed insaciable por la integridad, un hambre por la rectitud. Cuando nos disgustamos verdaderamente con los cretinos y farsantes que enfrentamos a diario, como celebridades, algunos de nosotros volvemos a las Escrituras para satisfacer nuestra necesidad de alguien a quien imitar. \u00bfQu\u00e9 significa ser un verdadero hombre, una verdadera mujer? \u00bfQu\u00e9 forma toma en la vida diaria la humanidad aut\u00e9ntica y madura?  Cuando vamos a las Escrituras en busca de ayuda en este tema, podemos sorprendernos. Una de las primeras caracter\u00edsticas que nos impresionan sobre los hombres y mujeres de las Escrituras es que fueron decepcionadamente poco heroicos. No encontramos ejemplos morales espl\u00e9ndidos, ni modelos virtuosos impecables. Esta constante siempre impresiona a los lectores novatos de la Biblia: Abraham minti\u00f3, Jacob traicion\u00f3, Mois\u00e9s murmur\u00f3 y se quej\u00f3, David cometi\u00f3 adulterio, Pedro blasfem\u00f3.  Leemos y comenzamos a sospechar una intenci\u00f3n: Una estrategia consistente para demostrar que las figuras grandes y significativas en la historia fueron creadas del mismo barro que el resto de nosotros. Encontramos que la Biblia es parca en la informaci\u00f3n que da sobre Dios. Se reh\u00fasa a alimentar nuestras ansias por h\u00e9roes a los cuales adorar. No complacer\u00e1 nuestro deseo adolescente de unirnos a clubes de fan\u00e1ticos. La raz\u00f3n es, creo yo, bastante clara. Estos clubes alientan vidas de segunda mano. Por medio de fotograf\u00edas y objetos que pertenecieron a personajes famosos, aut\u00f3grafos y visitas tur\u00edsticas, nos asociamos con alguien cuya vida es (seg\u00fan nosotros) m\u00e1s emocionante y encantadora que la nuestra. Encontramos diversi\u00f3n en nuestras propia existencia mon\u00f3tona a trav\u00e9s de la vida de alguien ex\u00f3tico.  Actuamos as\u00ed porque estamos convencidos de que somos poco atractivos y muy ordinarios. El pueblo o la ciudad en que vivimos, el vecindario en el que crecimos, los amigos que frecuentamos, las familias o matrimonios que tenemos\u2026  todo parece ser tan irrelevante. No encontramos la manera de ser importantes en tales lugares, rodeados de esta clase de personas. Por esto, nos rodeamos de evidencias de alguien que s\u00ed lo es. Llenamos nuestras fantas\u00edas con im\u00e1genes de una persona que vive con m\u00e1s aventuras que nosotros.  Nos rodea gente emprendedora que nos provee (por un precio, por supuesto) el material para encender el fuego de estas vidas de segunda mano. Existe algo triste y lamentable en todo este negocio, pero florece aun as\u00ed.  Seres \u00fanicos Las Escrituras, sin embargo, no participan en este juego. Algo muy diferente sucede en la vida de la fe: cada persona descubre todos los elementos de una aventura \u00fanica y original. Se nos previene acerca de seguir las huellas de alguna otra persona y se nos llama a una incomparable asociaci\u00f3n con Cristo. La Biblia expone con mucha claridad que cada vez que ocurre una historia de fe, esta es completamente original.  El genio creativo de Dios no tiene fin. \u00c9l jam\u00e1s, fatigado e incapaz de sostener los rigores de la creatividad, recurre a la producci\u00f3n en masa. Cada vida es un lienzo nuevo en el cual usa l\u00edneas y colores, sombras y luces, texturas y proporciones que jam\u00e1s hab\u00eda utilizado antes.  Vemos lo que es posible: todos y cada uno de nosotros somos capaces de vivir una vida apasionante que sobrepasa los l\u00edmites de un estereotipado envase que una sociedad cohibida por el pecado provee. Este tipo de vidas unen espontaneidad y prop\u00f3sito y reviven un paisaje deshidratado con significado.   Vemos tambi\u00e9n c\u00f3mo es posible: sumergi\u00e9ndose en una vida de fe, participando en lo que Dios inicia en cada vida, explorando lo que Dios hace en cada evento. Las personas que vemos en cada p\u00e1gina de las Escrituras son extraordinarias por la intensidad con que siguen a Dios, la minuciosidad con la cual todos los detalles de su vida son incluidos en la palabra de Dios para ellos, en el actuar de Dios en ellos. Estas personas viven conscientes de la palabra y la acci\u00f3n de Dios, m\u00e1s humanas, m\u00e1s vivas. Estas personas son evidencia de que a ninguno de nosotros se nos pide que vivamos \u00aba este pobre y mediocre nivel\u00bb otro d\u00eda m\u00e1s, otra hora m\u00e1s.\n                    <\/p>\n<p class=\"pie\" style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">Se tom\u00f3 de Correr con los caballos, Editorial Patmos, 2006. Se usa con permiso. Todos los derechos reservados.<\/p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Eugene Peterson Los modelos y las celebridades de nuestro tiempo nunca lograr\u00e1n ofrecernos nada que reemplace nuestra propia aventura en Cristo. El gran misterio es por qu\u00e9 tantas personas viven con tanta pobreza. M\u00e1s que pecaminosamente, con necedad. M\u00e1s que cruelmente, con estupidez. 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