{"id":3551,"date":"2015-12-01T01:17:03","date_gmt":"2015-12-01T06:17:03","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/volver-a-las-raices\/"},"modified":"2015-12-01T01:17:03","modified_gmt":"2015-12-01T06:17:03","slug":"volver-a-las-raices","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/volver-a-las-raices\/","title":{"rendered":"Volver a las ra\u00edces"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">por Juan Stam<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p class=\"copete\" style=\"text-align: justify;\">El concepto de \u00abmisi\u00f3n integral\u00bb<\/p>\n<p class=\"texto\">\n<p>                    En los \u00faltimos a\u00f1os se ha popularizado en algunos c\u00edrculos evang\u00e9licos el uso del t\u00e9rmino \u00abmisi\u00f3n integral\u00bb junto con \u00abevangelio integral\u00bb y \u00abevangelizaci\u00f3n integral\u00bb. Con este t\u00e9rmino se quiere insistir en la fidelidad a todo lo que es el evangelio en la integridad de sus diversas facetas y evitar, as\u00ed, todo reduccionismo del evangelio a uno solo de sus aspectos, ya sea solo el de proclamaci\u00f3n oral o solo el de acci\u00f3n social o cualquier otro aspecto aislado.   El autor presbiteriano, Luciano Jaramillo, define \u00abevangelismo integral\u00bb como \u00abun mensaje integral de salvaci\u00f3n que no conoce fronteras de ning\u00fan orden y que est\u00e1 dirigido a todo ser humano y considera toda la realidad de la persona: lo f\u00edsico, lo moral, lo espiritual, lo intelectual, lo social o lo pol\u00edtico\u00bb. Ofrece salvaci\u00f3n \u00aba toda la humanidad (\u00abtodos los hombres\u00bb)\u00bb y \u00aba la totalidad del ser humano (\u201ctodo el hombre\u201d)\u00bb [1992:45s].  Jaramillo se\u00f1ala la Gran Comisi\u00f3n (Mt 28.18\u201320) como expresi\u00f3n b\u00edblica de la misi\u00f3n integral de la iglesia. Un Se\u00f1or universal y soberano nos env\u00eda a toda la humanidad con todo el evangelioLas cuatro \u00abtodos\u00bb de la Gran Comisi\u00f3n destacan dram\u00e1ticamente el car\u00e1cter integral como tambi\u00e9n la exigencia \u00e9tica de la misi\u00f3n de la iglesia: (1) \u00abtoda autoridad me es dada\u00bb, (2) \u00abhaced disc\u00edpulos a todas las naciones\u00bb, (3) \u00abense\u00f1\u00e1ndoles que guarden todas las cosas que os he mandado\u00bb, y (4) \u00abestoy con vosotros todos los d\u00edas\u00bb.  Misi\u00f3n en el Antiguo Testamento  Las palabras \u00abmisi\u00f3n\u00bb y \u00abmisionero\u00bb est\u00e1n entre las m\u00e1s repetidas y consagradas en nuestro vocabulario evang\u00e9lico. Se afirma con frecuencia que \u00abmisi\u00f3n\u00bb significa llevar las buenas nuevas a otras culturas y naciones, en contraste con \u00abla evangelizaci\u00f3n\u00bb entre quienes son de nuestra propia cultura y naci\u00f3n. Misi\u00f3n, as\u00ed entendida, es por definici\u00f3n \u00abtranscultural\u00bb, y \u00abmisionero\u00bb es alguien que va a otro pa\u00eds (antes en barco, ahora por avi\u00f3n), aprende otro idioma (el cual probablemente pronuncia mal), y realiza su ministerio en una cultura que no es la suya.  Sin embargo, si buscamos los vocablos \u00abmisi\u00f3n\u00bb y \u00abmisionero\u00bb en nuestra concordancia, nos encontraremos una gran sorpresa: \u00a1ninguno de los dos t\u00e9rminos son palabras b\u00edblicas!  La \u00fanica \u00abmisi\u00f3n\u00bb en toda la Biblia es la de Sa\u00fal, que consist\u00eda en matar a todos los amalecitas (1Sa 15.18, 20).  Aparte de ese pasaje, ni \u00abmisi\u00f3n\u00bb ni \u00abmisionero\u00bb aparece en todas las Escrituras.1  El lenguaje b\u00edblico para nuestro tema parte m\u00e1s bien del verbo \u00abenviar\u00bb (Hebr. Shalach; Gr. apost\u00e9llein, p\u00e9mpein), y se utiliza para toda clase de tarea a la que Dios env\u00eda a sus siervos y siervas.2El juda\u00edsmo tard\u00edo llamaba Shaliach al \u00abenviado\u00bb (misionero, que en griego se traduc\u00eda ap\u00f3stolos.  En terminolog\u00eda estrictamente b\u00edblica, deber\u00edamos hablar del misionero como \u00abenviado\u00bb En terminolog\u00eda estrictamente b\u00edblica, deber\u00edamos hablar del misionero como \u00abenviado\u00bb y de la misi\u00f3n como \u00abenv\u00edo\u00bb o \u00abapostolado\u00bb.  Con eso comenzar\u00edamos a comprender que \u00abla misi\u00f3n\u00bb es integral y mucho m\u00e1s amplia que aquello que hemos entendido como \u00abmisiones for\u00e1neas\u00bb o transculturales.  Es sorprendente c\u00f3mo un an\u00e1lisis ling\u00fc\u00edstico del conjunto sem\u00e1ntico de \u00abenviar\/ enviado\/ env\u00edo\u00bb, \u00fanica terminolog\u00eda para la \u00abmisi\u00f3n\u00bb en el Antiguo Testamento, muestra que nunca se usa en nuestro sentido moderno de ir a otros pa\u00edses a convertir a los extranjeros.3 Como se\u00f1ala el muy respetado mision\u00f3logo evang\u00e9lico, David Bosch, \u00abno hay, en el Antiguo Testamento, ninguna evidencia de que los creyentes del antiguo pacto fuesen enviados por Dios a cruzar fronteras geogr\u00e1ficas, religiosas o sociales con el fin de ganar a otros para la fe de Yahv\u00e9h\u00bb (Bosch 1991: 17).  Ese sentido moderno encuentra su origen m\u00e1s bien con los jesuitas del siglo XVI [Bosch 1993: 176]:  Misi\u00f3n y env\u00edo As\u00ed los or\u00edgenes del t\u00e9rmino \u00abmisi\u00f3n\u00bb estaban \u00edntimamente vinculados con la expansi\u00f3n colonial de Occidente.  Como la misma colonizaci\u00f3n, implicaba viajar a pa\u00edses distantes para \u00absubyugar\u00bb a paganos a la \u00fanica religi\u00f3n verdadera [Bosch 1993: 176].  En estos pasajes Bosch de ninguna manera pretende negar que Cristo es el \u00fanico Salvador del mundo (que no equivale a declarar que la cristiandad occidental sea \u00abla \u00fanica religi\u00f3n verdadera\u00bb), ni tampoco negar que la iglesia del Se\u00f1or vive bajo una comisi\u00f3n divina para llevar las buenas nuevas a toda naci\u00f3n y pueblo. Pero su argumento demuestra que el concepto \u00abmisi\u00f3n\u00bb ni se define por su naturaleza transcultural ni mucho menos se limita a la labor \u00abfor\u00e1nea\u00bb.  El concepto de \u00abmisi\u00f3n\u00bb en ambos testamentos abarca cualquier tarea a la cual Dios nos ha enviado. El uso del verbo \u00abenviar\u00bb, con Dios como sujeto, es ampl\u00edsimo en el Antiguo Testamento.  Dios env\u00eda su Palabra (Is 55.11; Sal 107.20; 147.15; Dn 10.11) y su Esp\u00edritu (Sal 104.30 cf Ezq 37.9s), doble \u00abenv\u00edo\u00bb, el origen de toda misi\u00f3n.4  Toda la actividad pol\u00edtica de Jos\u00e9 en Egipto fue una misi\u00f3n sagrada: \u00abPara preservaci\u00f3n de vida me envi\u00f3 Dios &#8230; Dios me envi\u00f3 delante de vosotros, para preservaros posteridad sobre la tierra, y para daros vida por medio de gran liberaci\u00f3n\u00bb (Gn 45. 5,7; cf 50.20).  Dios envi\u00f3 a Mois\u00e9s en una misi\u00f3n de liberar a los hebreos y forjar la nacionalidad unida de ellos (Ex 3.10\u201315; 4.13; 5.22; 7.16; Sal 105.26).  Dios \u00abenvi\u00f3\u00bb tambi\u00e9n diez plagas como las \u00abmisioneras\u00bb de su mano poderosa (Ex 8.21; 9.14; 15.7 \u00abenviaste tu ira\u00bb; Sal 105.28; 78.49).   Algunos enviados Dios envi\u00f3 a los jueces a liberar al pueblo de sus opresores (Jue 6.8,14; 1Sa 12.11). Dios envi\u00f3 tambi\u00e9n a los profetas a denunciar toda injusticia, dentro y fuera del pueblo escogido (Jer 1.1\u201310; 7.25) y a anunciar su reino venidero.5[6] Todos estos son los primeros \u00abmisioneros\u00bb de Dios, y todas esas tareas eran su \u00abmisi\u00f3n\u00bb.  Podr\u00eda sorprendernos que, seg\u00fan los profetas, Dios env\u00eda tambi\u00e9n a tres figuras paganas de gran relieve pol\u00edtico en la historia de Israel. Dios env\u00eda al asirio Senaquerib \u00abcontra una naci\u00f3n p\u00e9rfida, el pueblo de mi ira\u00bb (\u00a1Israel! Is 10.6s), al babilonio Nabucodonosor (Jer 25.9; 27.6; 43.10; \u00abmi siervo\u00bb) y al persa Ciro (Is 43.14; 48.14s: \u00abmi pastor\u00bb 44.28; \u00absu ungido\u00bb 45.1).  Estos tambi\u00e9n son \u00abenviados de Dios\u00bb, una especie de \u00abmisioneros al rev\u00e9s\u00bb desde las naciones paganas hacia Israel para su castigo o su liberaci\u00f3n.  Hacia finales del Antiguo Testamento, Dios revela que enviar\u00e1 a su \u00abmisionero por excelencia\u00bb, el Siervo Sufriente (Is 42.6; 49.5).  Seg\u00fan una gran proclama misionera que Jes\u00fas recoger\u00e1 despu\u00e9s para el \u00abdiscurso inaugural\u00bb de su ministerio:  El Esp\u00edritu de Jehov\u00e1 el Se\u00f1or est\u00e1 sobre m\u00ed, porque me ungi\u00f3 Jehov\u00e1; me ha enviado a predicar buenas nuevas a los abatidos, a vendar a los quebrantados de coraz\u00f3n, a publicar libertad a los cautivos, y a los presos apertura de c\u00e1rcel; a proclamar el a\u00f1o de la buena voluntad de Jehov\u00e1, y el d\u00eda de venganza del Dios nuestro; a consolar a todos los enlutados; a ordenar que a los afligidos de Si\u00f3n se les d\u00e9 gloria en lugar de ceniza, \u00f3leo de gozo en lugar de luto, manto de alegr\u00eda en lugar del esp\u00edritu angustiado; y ser\u00e1n llamados \u00e1rboles de justicia, plant\u00edo de Jehov\u00e1, para gloria suya.  Isa\u00edas 61.1\u20133  \u00a1Qu\u00e9 cuadro m\u00e1s perfecto de un verdadero misionero, que de hecho no es otra imagen que un retrato del Mes\u00edas, nuestro Se\u00f1or Jesucristo!  Pero debemos notar que, expl\u00edcitamente, no tiene nada de \u00abtranscultural\u00bb; se trata m\u00e1s bien de un ministerio a \u00ablos afligidos de Si\u00f3n\u00bb (61.3).  El bello lenguaje del pasaje nos dibuja el perfil ampl\u00edsimo de una verdadera misi\u00f3n b\u00edblicamente integral.  De hecho, con esta promesa mesi\u00e1nica Dios comienza a revelar tambi\u00e9n que su Ungido ser\u00e1 el Salvador para todas las naciones:     Te pondr\u00e9 por pacto al pueblo, por luz de las naciones, para que abras los ojos de los ciegos, para que saques de la c\u00e1rcel a los presos, y de casas de prisi\u00f3n a los que moran en tinieblas. Isa\u00edas 42.7 (cf 49.6s; 51.4; 60.3)  De nuevo, la misi\u00f3n es integral y dirigida al mismo pueblo de Dios (\u00abpor pacto al pueblo\u00bb).  En el pensamiento del Antiguo Testamento, en ning\u00fan momento es el \u00abir\u00bb a otra cultura lo que constituye por definici\u00f3n la \u00abmisi\u00f3n\u00bb sino m\u00e1s bien el \u00abser enviado\u00bb por Dios a cualquier tarea.  Por cierto, en la perspectiva mesi\u00e1nica de Isa\u00edas del 40 al 66, el pueblo de Israel participar\u00e1 en una proyecci\u00f3n internacional de su Mes\u00edas (Is 43.10\u201312).6[7]  Pero este aspecto es poco enf\u00e1tico, y curiosamente, no se usa el lenguaje de \u00abenv\u00edo\u00bb en estos pasajes.  Insertos en Sus proyectos En resumen: En el AT se usa el lenguaje de \u00abenv\u00edo\u00bb para la m\u00e1s grande variedad de tareas, excepto la \u00fanica tarea que actualmente solemos asociar con \u00abmisi\u00f3n\u00bb, es decir, la de ir a otras naciones a convertirles a la fe en Dios.  As\u00ed los hechos b\u00edblicos, la definici\u00f3n moderna de \u00abmisi\u00f3n\u00bb como intr\u00ednseca y exclusivamente transcultural est\u00e1 en contradicci\u00f3n con el sentido b\u00edblico del t\u00e9rmino, por lo menos en el Antiguo Testamento.  En este testamento (y como veremos en un art\u00edculo futuro, en el NT), la comprensi\u00f3n de \u00abmisi\u00f3n\u00bb es impresionantemente amplia e integral.  En otras palabras: los resultados de un estudio de los t\u00e9rminos b\u00edblicos para \u00abmisi\u00f3n\u00bb confirman y apoyan nuestro anterior argumento teol\u00f3gico en favor de un concepto de \u00abmisi\u00f3n integral\u00bb.  La frase \u00abque guarden todo lo que os he mandado\u00bb, junto con el verbo \u00abdiscipular\u00bb, ubica el gran mandamiento del Se\u00f1or (Mt 22.35\u201340) en el mismo coraz\u00f3n de la Gran Comisi\u00f3n.  Para Manfred Grellert, \u00abel discipulado hacia el Cristo total\u00bb comienza con \u00abel compromiso con la voluntad total de Dios manifestada en las Escrituras\u00bb [1990:2].  Sin la exigencia \u00e9tica de una pr\u00e1ctica de obediencia a Cristo como Se\u00f1or, no se da un verdadero discipulado ni aut\u00e9ntica evangelizaci\u00f3n.  La  misi\u00f3n integral se mueve entre el \u00abpredicad el evangelio a toda criatura\u00bb de Marcos 16.15 (proclamaci\u00f3n) y el \u00abcumplir todas las cosas que os he mandado\u00bb de Mateo 28.20 (discipulado \u00e9tico).  La identificaci\u00f3n que sugiere Orlando Costas de cuatro dimensiones indispensables de un crecimiento integral de la iglesia ha sido ampliamente aceptada.  Para Costas, un crecimiento equilibrado debe ser num\u00e9rico, org\u00e1nico (como cuerpo), conceptual (teol\u00f3gico) y diac\u00f3nico [1992: 109-122].  Tal concepto de misi\u00f3n integral inserta dentro del mismo evangelio y la evangelizaci\u00f3n las demandas \u00e9ticas y sociales de la fe.  Hacia el equilibrio Es indudable que parte de la motivaci\u00f3n para insistir en la misi\u00f3n integral ha sido la preocupaci\u00f3n de encontrar, dentro del mismo evangelio y por ende dentro de nuestra misi\u00f3n, el lugar leg\u00edtimo de una dimensi\u00f3n social [Mueller 1992:61].  En una editorial del a\u00f1o 1930, el Dr. Harry Strachan, despu\u00e9s de se\u00f1alar el peligro de que el \u00e9nfasis social o intelectual desplazara la evangelizaci\u00f3n, procedi\u00f3 a comentar: \u00abPero se encuentra el extremo opuesto que es igualmente peligroso y antib\u00edblico, y es la actitud de algunos de negarse a llevar a cabo ninguna otra cosa sino evangelizar\u00bb [The Evangelist 1930:3].  Como el ser humano tiene dos brazos y el p\u00e1jaro tiene dos alas, han se\u00f1alado algunos, la misi\u00f3n integral abarca tanto la proclamaci\u00f3n oral como la pr\u00e1ctica socio\u00e9tica de la fe.  Manfred Grellert denuncia la \u00abpolarizaci\u00f3n in\u00fatil\u00bb entre proclamaci\u00f3n y diakon\u00eda (p.11) y comenta el frecuente reduccionismo evangel\u00edstico en los siguientes t\u00e9rminos: \u00abAlgunos hermanos pasaron de la prioridad a la exclusividad evangel\u00edstica, a veces mutilando el mismo evangelio y reduciendo la misi\u00f3n de la iglesia a una dimensi\u00f3n unilateral, al testimonio meramente oral, desencarnado &#8230; Para algunos, el evangelio se reduce al principio de la vida cristiana, a la conversi\u00f3n, y al fin de la vida cristiana, el cielo\u00bb [1990:11,19].  El concepto de misi\u00f3n integral busca m\u00e1s bien respetar \u00abtodo el consejo de Dios\u00bb (Hch 20.20, 27). Un evangelio integral, que nos llama a cumplir todo lo que Cristo nos ha mandado, tiene que involucrarnos tambi\u00e9n en una misi\u00f3n integral y multidimensional.\n                    <\/p>\n<p class=\"pie\" style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">Este art\u00edculo es una ponencia presentada en la Primera Iglesia Bautista, San Jos\u00e9, Costa Rica, en noviembre de 1993.<\/p>\n<p>El autor (http:\/\/www.juanstam.com), oriundo de Paterson, Nueva Jersey, es uno de los te\u00f3logos evang\u00e9licos \u00ablatinoamericanos\u00bb m\u00e1s pertinentes de la actualidad. Aunque es estadounidense de nacimiento, se nacionaliz\u00f3 costarricense como parte de un proceso de identificaci\u00f3n con Am\u00e9rica Latina que lleva m\u00e1s de cincuenta a\u00f1os. Est\u00e1 casado con Doris Emanuelson, su compa\u00f1era de camino, nacida en Bridgeport, Connecticut.<\/p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Juan Stam El concepto de \u00abmisi\u00f3n integral\u00bb En los \u00faltimos a\u00f1os se ha popularizado en algunos c\u00edrculos evang\u00e9licos el uso del t\u00e9rmino \u00abmisi\u00f3n integral\u00bb junto con \u00abevangelio integral\u00bb y \u00abevangelizaci\u00f3n integral\u00bb. 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