{"id":35534,"date":"2016-06-21T00:35:47","date_gmt":"2016-06-21T05:35:47","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-misericordia-produce-vertigo-por-jose-luis-restan\/"},"modified":"2016-06-21T00:35:47","modified_gmt":"2016-06-21T05:35:47","slug":"la-misericordia-produce-vertigo-por-jose-luis-restan","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-misericordia-produce-vertigo-por-jose-luis-restan\/","title":{"rendered":"La misericordia produce v\u00e9rtigo, por Jos\u00e9 Luis Rest\u00e1n"},"content":{"rendered":"<p align=\"justify\"><strong><em>\u00a0La misericordia produce v\u00e9rtigo, por Jos\u00e9 Luis Rest\u00e1n, director editorial de la Cadena Cope, en P\u00e1ginas Digital del 16\/4\/2015<\/em><\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">El pasado s\u00e1bado, al promulgar la Bula \u201cMisericordiae Vultus\u201d, el Papa Francisco quiso afrontar la pregunta que muchos podemos hacernos: con la que est\u00e1 cayendo en nuestro mundo, <strong>\u00bfa qu\u00e9 viene ahora un Jubileo de la Misericordia? <\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">Y Francisco respondi\u00f3 tajante: \u201cporque la Iglesia, en este momento de grandes cambios hist\u00f3ricos, est\u00e1 llamada a ofrecer con mayor intensidad los signos de la presencia y de la cercan\u00eda de Dios\u201d. Este no es un tiempo para estar distra\u00eddos sino para permanecer alerta y ser capaces de ver lo esencial, a\u00f1adi\u00f3 Francisco. Es el tiempo para que la Iglesia redescubra el sentido de la misi\u00f3n que el Se\u00f1or le ha confiado, ser signo e instrumento de la misericordia del Padre. A lo mejor nos parece poco\u2026<\/p>\n<p align=\"justify\">Para el Papa Bergoglio, que ha confesado sentirse como Mateo el publicano, cuando Jes\u00fas le llam\u00f3 a dejar el banco de los recaudadores de impuestos para sumarle a sus preferidos, la misericordia es la viga maestra que sostiene la vida de la Iglesia, y nada en su anuncio y en su testimonio hacia el mundo puede carecer de esa dimensi\u00f3n. Esto no significa en modo alguno recortar el anuncio ni la exigencia de la fe, sino tener presente siempre que dicho anuncio corresponde a la espera (reconocida o secreta) del coraz\u00f3n de cada hombre, que se dirige a su raz\u00f3n y a su libertad.<\/p>\n<p align=\"justify\">Y que no nos toca a nosotros decidir el d\u00eda ni la hora. \u201cMisericordiosos como el Padre\u201d es el lema fijado por el Papa para este Jubileo. Suena bien, pero hay que aceptar medirse con su horizonte para sentir una especie de v\u00e9rtigo: as\u00ed que \u00bfc\u00f3mo el Padre? Nuestro santo celo, \u00bfest\u00e1 dispuesto a volver cada tarde al mont\u00edculo para atisbar siquiera una nube de polvo que delate el regreso del hijo pr\u00f3digo? Para ejercer misericordia hace falta, desde luego, reconocerse objeto de semejante abrazo.<\/p>\n<p align=\"justify\">La lectura de estas palabras apasionadas de Francisco me ha hecho recordar unas p\u00e1ginas extraordinarias de la novela de Bruce Marshall \u201cEl mundo, la carne y el Padre Smith\u201d. El sacerdote escoc\u00e9s recibe el aviso de que en una pensi\u00f3n de mala nota agoniza un viejo marinero, y en un primer momento siente fastidio de tener que acudir (ten\u00eda hambre y estaba cansado) pero al fin recuerda que era un sacerdote de Cristo, ungido y ordenado para salvar las almas de los hombres. En un primer momento el marinero rechaza la invitaci\u00f3n a confesarse, pero a continuaci\u00f3n reconoce: \u201ctiene raz\u00f3n, Padre, he sido un cerdo de la peor especie pero ahora es ya demasiado tarde para cambiar\u201d. Pero el Padre Smith le contradice diciendo que \u201cnunca es demasiado tarde mientras se vive, y esa es precisamente una muestra de la misericordia de Dios\u201d.<\/p>\n<p align=\"justify\">Entonces el marinero reconoci\u00f3 que hab\u00eda pecado contra todos y cada uno de los mandamientos y empez\u00f3 a referir sus andanzas por medio mundo recordando nost\u00e1lgico y complacido a las muchas mujeres que pudo conocer en diversos puertos, sin sombra de arrepentimiento. Es m\u00e1s, pese a las advertencias del buen cura de que est\u00e1 habl\u00e1ndole al propio Dios en el momento decisivo de la muerte, le asegura que si tuviese ocasi\u00f3n le gustar\u00eda volver a ver a aquellas mujeres y a experimentar sus encantos.<\/p>\n<p align=\"justify\">El Padre Smith, nervioso porque el tiempo se acaba, le apremia a darse prisa y arrepentirse si no quiere perder a Dios por toda la eternidad. Entonces el agonizante admite que se arrepiente de no haber frecuentado los sacramentos y de no haber amado m\u00e1s a Dios, pero no de haber conocido a aquellas mujeres tan amables. Entonces el protagonista de la novela, casi desesperado por llevar la salvaci\u00f3n a aquel hombre que se desliza ya en brazos de la muerte, le pregunta \u201csi estaba arrepentido de no estar arrepentido por haber conocido a aquellas mujeres, y el marinero contest\u00f3 que s\u00ed, y que esperaba que Dios le comprender\u00eda\u201d.<\/p>\n<p align=\"justify\">El P. Smith respondi\u00f3 que tambi\u00e9n \u00e9l lo esperaba y absolvi\u00f3 al marinero de sus pecados. La inolvidable escena contin\u00faa con el Padre Smith arrodillado a los pies de la cama rezando la recomendaci\u00f3n del alma, mientras la due\u00f1a de la casa y dos prostitutas entran en la habitaci\u00f3n, santigu\u00e1ndose devotamente, para responder a las invocaciones en lugar del viejo en sus \u00faltimos estertores.<\/p>\n<p align=\"justify\">Hace unas semanas Francisco dec\u00eda a los miembros de CL que \u201cla moral cristiana es la respuesta conmovida ante una misericordia sorprendente, imprevisible, incluso \u00abinjusta\u00bb seg\u00fan los criterios humanos, de uno que me conoce, conoce mis traiciones y me quiere lo mismo, me estima, me abraza, me llama de nuevo, espera en m\u00ed, espera de m\u00ed\u2026 El camino de la Iglesia es precisamente el de salir del propio recinto para ir a buscar a los lejanos en las periferias de la existencia; es el de adoptar integralmente la l\u00f3gica de Dios, que es la de la misericordia\u201d.<\/p>\n<p align=\"justify\">Y esto, desde luego, puede provocarnos v\u00e9rtigo. Por eso se nos regala un a\u00f1o de camino con toda la Iglesia. Para reconocer que hemos sido y somos objeto de este abrazo, el \u00fanico que nos permite no sucumbir bajo el peso de nuestro propio mal y de los tr\u00e1gicos acontecimientos de la historia. Y para revivir la pasi\u00f3n de aquellos doce, antes atemorizados y amargados, que se dejaron enviar al mundo entero para anunciar la victoria del Resucitado. Contra todo c\u00e1lculo razonable ellos lo hicieron, y as\u00ed, generaci\u00f3n tras generaci\u00f3n, hemos llegado hasta aqu\u00ed. Es para asombrarse.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0La misericordia produce v\u00e9rtigo, por Jos\u00e9 Luis Rest\u00e1n, director editorial de la Cadena Cope, en P\u00e1ginas Digital del 16\/4\/2015 El pasado s\u00e1bado, al promulgar la Bula \u201cMisericordiae Vultus\u201d, el Papa Francisco quiso afrontar la pregunta que muchos podemos hacernos: con la que est\u00e1 cayendo en nuestro mundo, \u00bfa qu\u00e9 viene ahora un Jubileo de la &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-misericordia-produce-vertigo-por-jose-luis-restan\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abLa misericordia produce v\u00e9rtigo, por Jos\u00e9 Luis Rest\u00e1n\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-35534","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/35534","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=35534"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/35534\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=35534"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=35534"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=35534"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}