{"id":35544,"date":"2016-06-21T00:36:33","date_gmt":"2016-06-21T05:36:33","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/de-la-chatarra-al-altar\/"},"modified":"2016-06-21T00:36:33","modified_gmt":"2016-06-21T05:36:33","slug":"de-la-chatarra-al-altar","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/de-la-chatarra-al-altar\/","title":{"rendered":"De la chatarra al altar"},"content":{"rendered":"<p align=\"justify\">De la chatarra al altar<\/p>\n<p align=\"justify\">Se pod\u00eda haber llamado \u201cdel abandono\u201d, \u201croto\u201d\u2026 pero no, ellos le han querido llamar el \u201cCristo de los Mayores\u201d. Ha sido esta Semana Santa en la Residencia de Mayores de La Granadilla, de la Junta de Extremadura. All\u00ed se encuentran cientos de ancianos; es una poblaci\u00f3n con vida propia, con una media de edad bastante elevada y un remanso de consuelo en mi acompa\u00f1ar como capell\u00e1n. Tenemos un grupo de Vida Ascendente y la media est\u00e1 rozando los noventa, pero es un grupo con mucha vida, y no por la suma de los a\u00f1os sino por las ganas y la ilusi\u00f3n de participar y de vivir que tienen\u2026<\/p>\n<p align=\"justify\">Al llegar los carnavales, el centro se visti\u00f3 de fiesta y gracia con el buen hacer de las chirigotas y murgas que quisieron \u2013generosamente- compartir su alegr\u00eda con todos los mayores. Ahora, la Semana Santa era, tambi\u00e9n, un reto para que tuviera vida propia entre ellos. Desde la capellan\u00eda, buscamos cuidar los momentos celebrativos propios de la liturgia con austeridad. Pero ellos, en su religiosidad, necesitan expresar m\u00e1s\u00a0 y mejor sus sentimientos religiosos. Fieles a esa necesidad, con buenos colaboradores que desean que los ancianos tengan vida y que sea propia, hemos tenido una experiencia que es digna de dar a conocer y que, de alguna manera, puede ser alternativa o complementaria a todos los fastos religiosos que pueblan nuestras ciudades y pueblos en torno a esta semana que hemos celebrado.<\/p>\n<p align=\"justify\">El encargado de la cafeter\u00eda, hombre de sentimientos religiosos y tradici\u00f3n de cofrade, me habl\u00f3 un d\u00eda de una imagen de un crucificado que ten\u00eda y que le gustar\u00eda donarla para la capilla de la residencia. Se trata de un Cristo de bronce de unos setenta cent\u00edmetros: una talla muy lograda, con una expresi\u00f3n y una forma atractivas, sobre todo por su bonita sencillez. La hab\u00eda encontrado en una chatarrer\u00eda que la hab\u00edan vendido al peso para reciclarla; al verlo \u00e9l, le conmovi\u00f3 su devoci\u00f3n y pidi\u00f3 al chatarrero que le dejara llev\u00e1rselo previo pago de su importe. Posteriormente, busc\u00f3 la forma de restaurar y recomponer los trozos rotos, los pies, los brazos\u2026 Roturas que, todav\u00eda hoy, siguen presentes en \u00e9l de una forma suave y sinuosa.<\/p>\n<p align=\"justify\">Despu\u00e9s, pidi\u00f3 que le hicieran una cruz de madera para sujetarlo con dignidad, y se trabaj\u00f3 un peque\u00f1o pasito para poder llevarlo alzado entre los mayores. Al proponerlo a los residentes cercanos a la capellan\u00eda, los asistentes asiduos a la Eucarist\u00eda se mostraron alegres y con ganas de darle forma a esta devoci\u00f3n entre ellos. Enseguida, me sugirieron el nombre que les gustar\u00eda para esta imagen, quer\u00edan que fuera el \u201cSant\u00edsimo Cristo de los mayores\u201d, y as\u00ed lo hemos llamado.<\/p>\n<p align=\"justify\">El Jueves Santo, tras la celebraci\u00f3n del memorial de la \u00daltima Cena, lo procesionamos en los jardines de la residencia, con la devoci\u00f3n y el cari\u00f1o emotivo de muchos de ellos, algo generalizado que lo vivieron como un acontecimiento sagrado. Portaron el paso con los s\u00edmbolos propios y sencillos de una procesi\u00f3n, solo que llevado desde y con sillas de ruedas, andadores, muletas, bastones&#8230; Se organizaron cuatro cuadrillas mixtas para alzarlo y llevarlo. Fue un evento singular, con sus estampas propias que, despu\u00e9s, cada uno pudo llevarse bendecida para sus casas -habitaciones- , como un tesoro de lo sencillo y de lo propio.<\/p>\n<p align=\"justify\">El significado humano y religioso de la imagen como s\u00edmbolo de la residencia ha quedado claro para todos. Del mismo modo que esta imagen estaba aparentemente rota, abandonada, despreciada e in\u00fatil, podemos a veces sentirnos nosotros en la vejez, en la enfermedad, en la soledad, en las dependencias e incapacidades. Incluso podemos entender que las residencias de los mayores son como las chatarrer\u00edas donde van los cacharros a ultimar su existencia en un sinsentido, que son para morir&#8230; Pero esta imagen, cuando ha sido rodeada de amor, sanaci\u00f3n, compa\u00f1\u00eda, t\u00e9cnica y cuidados se ha convertido en algo bello, incluidas sus cicatrices; ahora es algo nuevo y s\u00edmbolo de fuerza y bondad.<\/p>\n<p align=\"justify\">Entendemos que esa es la finalidad de la residencia y lo que deseamos hacer de ella: un lugar de vida, donde se sanen, acompa\u00f1en, aprecien, animen, alegren, esperancen y transporten vida de unos para otros entre los residentes, de ellos con los trabajadores, con sus familias y con todos los que pasamos por all\u00ed. Yo tengo que reconocer que siempre que voy, vuelvo m\u00e1s nuevo, tocado por su cari\u00f1o y ternura, as\u00ed como por sus alabanzas y agradecimientos permanentes.<\/p>\n<p align=\"justify\">Ellos lo entendieron perfectamente cuando, en la homil\u00eda del Domingo de Resurrecci\u00f3n, les pon\u00eda el ejemplo del Cristo que ya est\u00e1 presidiendo la capillita, c\u00f3mo hab\u00eda pasado de la muerte a la vida, de la chatarrer\u00eda al altar, y les dec\u00eda que esta residencia no es una residencia de muertos, sino de vivos, que aqu\u00ed no se viene a morir sino a vivir, que en el coraz\u00f3n de Dios hay algo especial para los mayores y que nos lo quiere dar, porque quiere hacer con nosotros lo que hemos hecho con la imagen: sacar lo mejor de ella misma cuando parec\u00eda que ya no serv\u00eda para nada. Desde ah\u00ed, proclamamos el Credo a nuestra manera, renunciando a la muerte y proclamando la vida que deseamos. Al terminar, una mujer mayor de las ochocientas -como ella dice- se empe\u00f1\u00f3 en invitarme a un caf\u00e9 con leche; me record\u00f3 que su nombre es \u00c1ngela Viva, y gritaba: \u201c\u00a1que no estoy muerta, que estoy viva, y muy viva!\u201d. Me cont\u00f3 c\u00f3mo en la residencia le llaman la \u201ccosturera\u201d porque, aun con sus manos deformadas, le cose a todo el mundo que le pide algo -y, de paso, se ofreci\u00f3 para lo que yo necesitara-, lo que le llena de una satisfacci\u00f3n infinita.<\/p>\n<p align=\"justify\">Y es que estos \u201cCristos rotos\u201d, en su ancianidad, saben recomponerse entre ellos y darse vida. Ellos, orgullosos de la imagen, estaban deseosos de darla a conocer a toda la gente, y yo estoy colaborando con ellos: no dej\u00e9is de ir a ver esta imagen, pero sabiendo que ese Cristo donde realmente est\u00e1 es en los rostros y en los corazones de todos ellos, los residentes de La Granadilla. Ah\u00ed, en cada uno de ellos, est\u00e1 el coraz\u00f3n del crucificado y todas sus cicatrices curadas.<\/p>\n<p align=\"justify\">Bendici\u00f3n y oraci\u00f3n del Cristo de los Mayores en la Eucarist\u00eda de Jueves Santo: De la chatarra al altar<\/p>\n<p align=\"justify\">Jos\u00e9 Moreno Losada. Sacerdote de Badajoz<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>De la chatarra al altar Se pod\u00eda haber llamado \u201cdel abandono\u201d, \u201croto\u201d\u2026 pero no, ellos le han querido llamar el \u201cCristo de los Mayores\u201d. Ha sido esta Semana Santa en la Residencia de Mayores de La Granadilla, de la Junta de Extremadura. 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