{"id":35549,"date":"2016-06-21T00:36:58","date_gmt":"2016-06-21T05:36:58","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-proceso-religioso-y-politico-de-jesus-de-nazaret\/"},"modified":"2016-06-21T00:36:58","modified_gmt":"2016-06-21T05:36:58","slug":"el-proceso-religioso-y-politico-de-jesus-de-nazaret","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-proceso-religioso-y-politico-de-jesus-de-nazaret\/","title":{"rendered":"El proceso religioso y pol\u00edtico de Jes\u00fas de Nazaret"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><strong>El proceso religioso y pol\u00edtico de Jes\u00fas de Nazaret<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La historia de Jes\u00fas de Nazaret es la de una persona divina \u00a0que predica el reino de Dios, universal y escatol\u00f3gico de vida eterna en Galilea y Judea para cuantos le crean y sigan, reforma y perfecciona la ley de Mois\u00e9s, cura a los enfermos, resucita a los muertos, multiplica el pan y los peces a sus muchos oyentes, critica fuertemente a los escribas y fariseos por su hipocres\u00eda y el pueblo llano jud\u00edo le reconoce ser el Mes\u00edas \u00a0Rey que esperaban en este mundo<strong>.<\/strong> Sin embargo, los escribas y fariseos intentan en diversas ocasiones conspirar contra su vida, pero por distintas circunstancias no pudieron llevarlo a cabo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<strong>Entonces<\/strong>, <strong>los sumos sacerdotes y los ancianos del pueblo se reunieron en la casa del sumo sacerdote, llamado\u00a0 Caif\u00e1s, y se pusieron de acuerdo en prender a Jes\u00fas a traici\u00f3n y darle muerte. Dec\u00edan durante la fiesta no, para que no ocasione un tumulto entre el pueblo (Mt.26, 1-5)<\/strong>. <strong>Judas Iscariote, fue junto a los sumos sacerdotes, y les propuso: \u00bfqu\u00e9 est\u00e1is dispuestos a darme si os lo entrego? Ellos se ajustaron con \u00e9l por treinta monedas de plata. Desde entonces andaba buscando ocasi\u00f3n propicia para entregarlo (Mt. 26 14-16).<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0Los sumos sacerdotes, An\u00e1s y Caif\u00e1s, y los ancianos del pueblo env\u00edan a Judas Iscariote acompa\u00f1ado de un tropel de hombres con faroles, espadas y palos para prender a Jes\u00fas de Nazaret en el \u00a0huerto de Getseman\u00ed. Por el camino, Judas Iscariote les advierte a sus acompa\u00f1antes: <strong>\u201caquel a quien yo bese, ese es, prendedle<\/strong>. Jes\u00fas se hallaba orando a Dios Padre en dicho lugar \u00a0para que le diese fuerzas para beber el c\u00e1liz de su pasi\u00f3n y muerte. Sus disc\u00edpulos dorm\u00edan, Jes\u00fas los despierta, se levantan y les dice: <strong>se acerca la hora en que me van entregarme<\/strong>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0En esto, llega el traidor, Judas Iscariote, con la turba armada, le saluda diciendo: <strong>salve maestro, y lo besa<\/strong>. Jes\u00fas le contesta: <strong>amigo, a qu\u00e9 has venido. La tropa le echa la mano y le prende (Mt.26, 48- 50). <\/strong>Entonces, Jes\u00fas les dice: \u00bf<strong>hab\u00e9is salido a prenderme con espadas y palos como si fuera un bandido? A diario me sentaba en el templo a ense\u00f1ar, y sin embargo no me prendisteis. En aquel momento todos los disc\u00edpulos lo abandonaron y huyeron. \u00a0(Mt.26, 55-56).<\/strong> <strong>\u00a0La cohorte, el tribuno y los guardias de los jud\u00edos prenden a Jes\u00fas, lo atan y lo llevan primero a An\u00e1s, suegro de Caif\u00e1s<\/strong> <strong>sumo<\/strong> <strong>sacerdote, en aquel a\u00f1o, quien hab\u00eda aconsejado a los jud\u00edos: conviene que muera un solo hombre por el pueblo (Jn.18, 12-15). <\/strong>An\u00e1s era un viejo zorro pol\u00edtico que anteriormente hab\u00eda sido tambi\u00e9n sumo sacerdote y lo ser\u00e1 posteriormente durante muchos a\u00f1os.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0De casa de An\u00e1s, le llevan atado a la casa de Caif\u00e1s, donde se hallaban reunidos los escribas, los ancianos del pueblo y el Sanedr\u00edn buscando testimonios para condenar a muerte a Jes\u00fas de Nazaret, pero no los encontraban. Finalmente, dos jud\u00edos le acusan \u00a0de haberle o\u00eddo decir: <strong>yo puedo destruir el Templo de Dios y reconstruirlo en dos d\u00edas. <\/strong>Jes\u00fas calla. Caif\u00e1s, sumo sacerdote y presidente del Sanedr\u00edn, \u00a0se levanta y le dice: <strong>te conjuro por Dios vivo, nos digas si t\u00fa eres el Mes\u00edas, el Hijo de Dios. Le responde: t\u00fa lo has dicho. <\/strong>Entonces, Caif\u00e1s rasga las vestiduras y dice: <strong>\u00a1ha blasfemado!,<\/strong> <strong>\u00bfqu\u00e9 necesidad tenemos de testigos?, \u00bfqu\u00e9 os parece? Acab\u00e1is de o\u00edr la blasfemia. \u00bfQu\u00e9 dec\u00eds? <\/strong>Contestan:<strong> es reo de muerte<\/strong> (Mt.26-59-66).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0Le escupen en la cara, abofetean y algunos le golpean burl\u00e1ndose de \u00e9l. Pedro, camuflado, hab\u00eda logrado entrar en el patio de casa de Caif\u00e1s. Varias personas le acusan por tres veces de ser disc\u00edpulo de Jes\u00fas, pero \u00e9l lo niega diciendo: <strong>no se lo que dices, no conozco a ese hombre.<\/strong> El gallo canta y se acuerda de lo que le\u00a0 hab\u00eda dicho Jes\u00fas: <strong>antes que el gallo cante, me negar\u00e1 tres veces<\/strong>. Sale a fuera y llora amargamente (Mt. 26. 69-75).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0El Sanedr\u00edn jud\u00edo ten\u00eda potestad para condenarle a la pena <strong>de muerte, <\/strong>pero no \u00a0para ejecutarla, puesto que dicho poder estaba reservado al gobernador romano, Poncio Pilatos. <strong>De ah\u00ed que: amanecer del viernes, An\u00e1s y Caif\u00e1s y los ancianos del pueblo se reunieron para pedirle la ejecuci\u00f3n de la pena de muerte por crucifixi\u00f3n \u00a0a Poncio Pilatos, gobernador romano, que ocup\u00f3 dicho cargo desde el a\u00f1o 26 al 36 de la era cristiana. Le llevan atado a su presencia y le dicen: hemos encontrado a ese que anda amotinando a nuestra naci\u00f3n y oponi\u00e9ndose a que se paguen tributos al Cesar y diciendo que \u00e9l es el Mes\u00edas Rey. <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pilatos le pregunta: <strong>\u00bfEres t\u00fa el Rey de los jud\u00edos? <\/strong>Jes\u00fas le contesta: <strong>t\u00fa lo dices<\/strong>. Pilatos dice a An\u00e1s y Caif\u00e1s y a la gente que los acompa\u00f1aba:<strong> no encuentro ning\u00fan delito en este hombre (Lc. 23, 1-4). Me hab\u00e9is tra\u00eddo a este hombre como agitador del pueblo, y resulta que yo le he interrogado delante de vosotros y no he encontrado en \u00e9l ning\u00fan delito de los que le acus\u00e1is, ni tampoco Herodes (Lc 23, 1-4). <\/strong>An\u00e1s y Caif\u00e1s y la gente que le acompa\u00f1aba le gritan vociferando: <strong>quita de en medio a ese y su\u00e9ltanos a Barrabas.<\/strong> Este se hallaba encarcelado por participar en una revuelta en la ciudad y por un homicidio. Pilatos insiste en soltar a Jes\u00fas, pero ellos siguen gritando: \u00a1<strong>crucif\u00edcalo, crucif\u00edcalo! <\/strong>Ante tanta insistencia, Pilatos lava las manos y cobardemente les dice: <strong>soy inocente de la sangre de este justo, all\u00e1 vosotros (Lc 23, 13- 25).<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0Da libertad a Barrab\u00e1s y le entrega a Jes\u00fas para que lo crucifiquen<strong>. <\/strong>\u00a0Los soldados lo desnudan, le ponen la t\u00fanica escarlata, una corona de espinas en la cabeza y una ca\u00f1a en la mano derecha, se arrodillan ante \u00e9l para burlarse, llam\u00e1ndole <strong>rey de los jud\u00edos<\/strong> y le llevan al G\u00f3lgota, que distaba 600 m. del pretorio de Pilatos llevando sobre sus hombres el pat\u00edbulo para crucificarle, pero viendo los soldados que Jes\u00fas se hallaba muy d\u00e9bil y sin fuerza, le obligan a llevarlo a Cirineo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0Llegados al G\u00f3lgota, el viernes, 14 de abril (nis\u00e1n), del a\u00f1o 30 de la era cristiana, aproximadamente, a las 12 de la ma\u00f1ana, Jes\u00fas es desnudado y tendido boca arriba en tierra. Los soldados le extienden sus\u00a0 bazos sobre el pat\u00edbulo, palo trasversal \u00a0de la cruz, le clavan los clavos en sus manos, le elevan clavado al pat\u00edbulo que sujetan con cuerdas al palo vertical de cinco metros que se apoya en un agujero de la tierra, y le clavan sus pies para mayor sujeci\u00f3n de su cuerpo quedando a menos de un metro de altura de la tierra padeciendo cruel\u00edsimos y horrendos dolores.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Despu\u00e9s de la crucifixi\u00f3n los soldados se repartieron la ropa ech\u00e1ndola a suertes<\/strong>.\u00a0 <strong>Encima de la cabeza\u00a0 colocaron un letrero\u00a0 con la acusaci\u00f3n: Este es Jes\u00fas, el rey de los jud\u00edos. Crucificaron con \u00e9l a dos malhechores, uno a la derecha y otro a la izquierda Los que pasaban, lo injuriaban y meneando la cabeza, dec\u00edan: t\u00fa que destruyes el templo y lo reconstruyes en tres d\u00edas, s\u00e1lvate a ti mismo. Si eres el Hijo de Dios baja de la cruz. Igualmente los sumos sacerdotes con los ancianos y escribas se burlaban tambi\u00e9n de diciendo: a otros ha salvado y \u00e9l no se puede salvar. \u00a1El Rey de Israel, que baje de la cruz, y le creeremos!<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u00a0Despu\u00e9s de la hora sexta hasta la hora nona vinieron las tinieblas sobre la tierra. A la hora nona, Jes\u00fas clam\u00f3 con voz potente: \u00a1Dios m\u00edo, Dios m\u00edo por qu\u00e9 me has desamparado! De nuevo gritando fuertemente exhal\u00f3 su esp\u00edritu. El centuri\u00f3n y sus hombres que custodiaban a Jes\u00fas, al ver el terremoto y lo que pasaba, dijeron aterrorrizados: verdaderamente este era el Hijo de Dios (Mt. 27, 35- 54).<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La muerte por crucifixi\u00f3n es, sin duda, la m\u00e1s cruel, aterradora y dolorosa posible, no solo por las heridas desangrantes producidas por los clavos; sino, sobre todo, porque la crucifixi\u00f3n causa un total destrozo y desgarro del sistema neurol\u00f3gico en el crucificado ocasionando fuertes estados de convulsi\u00f3n, asfixia, sed, dolor y angustia total hasta la locura \u00a0provocados por su alzamiento vertical.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cicer\u00f3n dice: <strong>la crucifixi\u00f3n es el suplicio m\u00e1s cruel y m\u00e1s ignominioso posible. <\/strong>Los jud\u00edos no la ten\u00edan en sus leyes penales, sin embargo la piden a Pilatos para que la aplique a Jes\u00fas de Nazaret. Los romanos hab\u00edan tomado la crucifixi\u00f3n de los cartagineses, que a\u00a0 su vez, la hab\u00edan recibido de los persas. La aplicaban \u00a0a los esclavos y personas libres por grandes delitos de homicidios, asesinatos, robos, traiciones y sediciones.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En s\u00edntesis<em>: Los sumos sacerdotes, An\u00e1s y Caif\u00e1s y los ancianos del pueblo con la colaboraci\u00f3n de los escribas y fariseos, le abren un proceso religioso a Jes\u00fas de Nazaret por ser Hijo de Dios y le condenan a la pena de muerte por dicha causa. A petici\u00f3n de ellos,\u00a0 el gobernador romano, Poncio Pilatos, le abre un proceso pol\u00edtico por llamarse Rey de los Jud\u00edos, en el cual no encuentra causa o delito alguno para ejecutarlo. Sin embargo, ante su petici\u00f3n insiste manifestando que le condene y le ejecute morir crucificado, Poncio Pilato cobardemente acede a que le crucifiquen, siendo Jes\u00fas de Nazaret una persona justa y divina que pas\u00f3 por esta vida haciendo el bien a todos.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Quiero terminar con unos versos de Miguel de Unamuno: <strong>\u00a1Jes\u00fas, Cristo, con tu muerte has dado finalidad humana al Universo y fuiste muerte de la Muerte al fin!;<\/strong> y con unas frases de Ren\u00e1n, escritas en\u00a0 su libro<strong>, La vida de Jes\u00fas: \u00a1Jes\u00fas, t\u00fa ser\u00e1s el signo alrededor del cual se librar\u00e1 la m\u00e1s ardiente batalla, y arrancar tu nombre de este mundo ser\u00eda conmover sus cimientos. Pleno vencedor de la muerte, \u00a0toma posesi\u00f3n de tu Reino, al que te seguir\u00e1n por el camino que has trazado, siglos de adoradores<\/strong>!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Jos\u00e9 Barros Guede.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 A Coru\u00f1a, a 31 \u00a0de marzo del 2015.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El proceso religioso y pol\u00edtico de Jes\u00fas de Nazaret La historia de Jes\u00fas de Nazaret es la de una persona divina \u00a0que predica el reino de Dios, universal y escatol\u00f3gico de vida eterna en Galilea y Judea para cuantos le crean y sigan, reforma y perfecciona la ley de Mois\u00e9s, cura a los enfermos, resucita &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-proceso-religioso-y-politico-de-jesus-de-nazaret\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abEl proceso religioso y pol\u00edtico de Jes\u00fas de Nazaret\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-35549","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/35549","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=35549"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/35549\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=35549"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=35549"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=35549"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}