{"id":35563,"date":"2016-06-21T00:38:01","date_gmt":"2016-06-21T05:38:01","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-sueno-de-san-jose\/"},"modified":"2016-06-21T00:38:01","modified_gmt":"2016-06-21T05:38:01","slug":"el-sueno-de-san-jose","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-sueno-de-san-jose\/","title":{"rendered":"El sue\u00f1o de San Jos\u00e9"},"content":{"rendered":"<p>El sue\u00f1o de San Jos\u00e9<\/p>\n<p>En el evangelio seg\u00fan San Mateo se alude al sue\u00f1o de Jos\u00e9: \u201cse le apareci\u00f3 en sue\u00f1os un \u00e1ngel del Se\u00f1or que le dijo: \u2018Jos\u00e9, hijo de David, no temas acoger a Mar\u00eda, tu mujer, porque la criatura que hay en ella viene del Esp\u00edritu Santo\u2019 \u201d (Mt\u00a01,20).<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p>\u00a0<br \/>\nJoseph Ratzinger-Benedicto XVI escrib\u00eda en su libro sobre\u00a0La infancia de Jes\u00fas\u00a0refiri\u00e9ndose a ese sue\u00f1o: \u201cSolo a una persona \u00edntimamente atenta a lo divino, dotada de una peculiar sensibilidad por Dios y sus senderos, le puede llegar el mensaje de Dios de esta manera\u201d.<br \/>\n\u00a0<br \/>\nEs decir, San Jos\u00e9, so\u00f1ando, est\u00e1 muy despierto, muy disponible para escuchar a Dios. Yo creo que algo as\u00ed les sucede a los buenos padres y a las buenas madres. Quiz\u00e1 se hayan quedado dormidos o medio traspuestos pero basta un gemido de su hijo para que, como si fuesen receptores de una se\u00f1al especial, que solo ellos saben descifrar, se despierten al momento.<br \/>\n\u00a0<br \/>\nEl papa Francisco, que inaugur\u00f3 su pontificado en la solemnidad de San Jos\u00e9, ha hablado de este sue\u00f1o, el del Custodio del Redentor, en su viaje a Filipinas: \u201cYo quiero mucho a San Jos\u00e9, porque es un hombre fuerte y de silencio y en mi escritorio tengo una imagen de San Jos\u00e9 durmiendo y durmiendo cuida de la Iglesia\u201d.<br \/>\n\u00a0<br \/>\nTiene raz\u00f3n el Papa. San Jos\u00e9 cuid\u00f3, como padre, de la Sagrada Familia, de la Sant\u00edsima Virgen Mar\u00eda y de Jes\u00fas. Y cuida tambi\u00e9n de la familia de Jes\u00fas que es la Iglesia. La cuida hasta durmiendo, como los padres que, incluso durmiendo, no se olvidan de sus hijos.<br \/>\n\u00a0<br \/>\nEl Papa dice que cuando tiene un problema deja un \u201cpapelito\u201d debajo de la imagen\u00a0 para que el santo lo ayude. Es muy bello que el Papa diga eso. Quiere decir que se encomienda al poder de Dios y a la intercesi\u00f3n de los santos. Para cualquier ser humano, y San Jos\u00e9 lo era, es obvio que la responsabilidad de atender a Dios, de tener cuenta de \u00c9l &#8211; de un Dios que se hace hombre &#8211; , es una responsabilidad enorme.<br \/>\n\u00a0<br \/>\n\u00a1Pobre y bienaventurado Jos\u00e9! Y pobre, y bienaventurado, el Papa. Uno, Jos\u00e9, pendiente de Jes\u00fas. Y otro, el Papa, pendiente de la Iglesia, de la familia de Jes\u00fas. Con esta analog\u00eda no estoy diciendo que el Papa sea San Jos\u00e9, sino que me estoy refiriendo a la inmensa carga \u2013 gozosa carga \u2013 de estar vigilante de la vida de la Iglesia.<br \/>\n\u00a0<br \/>\nEl Papa sabe que no es San Jos\u00e9 y, por eso, le deja \u201cpapelitos\u201d. Las fuerzas humanas son muy d\u00e9biles; las de San Jos\u00e9, las del Papa, y las de cada padre. Pero Dios, si encomienda a alguien una misi\u00f3n, le da su fuerza. Y su fuerza, la de Dios, lo puede todo.<br \/>\n\u00a0<br \/>\nEl Papa Francisco a\u00f1ade que \u201ccuando nos detenemos de nuestras muchas obligaciones y actividades diarias, Dios tambi\u00e9n nos habla\u201d. Tenemos que trabajar, s\u00ed, que hacer lo que nos toca a cada uno, pero sin olvidar que lo que corona la creaci\u00f3n no es el cansancio del hombre sino el descanso de Dios. Nuestro cansancio es culminado y transformado por el descanso de Dios, que puede lo que nosotros jam\u00e1s podremos. Dios es nuestro descanso. Por eso el domingo emerge, entre la rutina de los d\u00edas, como el d\u00eda nuevo, como el\u00a0dies Domini.<br \/>\nSan Jos\u00e9 \u2013 comenta el Papa \u2013 es un hombre discreto y decidido. No busca llamar la atenci\u00f3n pero hace lo que tiene que hacer, cumple con su misi\u00f3n. Y marca una pauta para que tratemos de actuar como \u00e9l: \u201cAl igual que San Jos\u00e9, una vez que hemos o\u00eddo la voz de Dios, debemos despertar, levantarnos y actuar\u201d.<br \/>\n\u00a0<br \/>\nDios cuenta con nuestro descanso \u2013 para que sepamos que no es obra nuestra \u2013 pero cuenta asimismo con nuestra diligencia y compromiso. Dios no nos aleja de nuestras responsabilidades, sino que nos da la capacidad para que las aceptemos hasta las \u00faltimas consecuencias, sabiendo que si descansamos en \u00c9l, no perderemos el tiempo.<br \/>\n\u00a0<br \/>\nGuillermo Juan Morado.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El sue\u00f1o de San Jos\u00e9 En el evangelio seg\u00fan San Mateo se alude al sue\u00f1o de Jos\u00e9: \u201cse le apareci\u00f3 en sue\u00f1os un \u00e1ngel del Se\u00f1or que le dijo: \u2018Jos\u00e9, hijo de David, no temas acoger a Mar\u00eda, tu mujer, porque la criatura que hay en ella viene del Esp\u00edritu Santo\u2019 \u201d (Mt\u00a01,20). \u00a0 Joseph &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-sueno-de-san-jose\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abEl sue\u00f1o de San Jos\u00e9\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-35563","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/35563","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=35563"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/35563\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=35563"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=35563"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=35563"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}