{"id":3557,"date":"2015-12-01T01:17:12","date_gmt":"2015-12-01T06:17:12","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/camino-seguro\/"},"modified":"2015-12-01T01:17:12","modified_gmt":"2015-12-01T06:17:12","slug":"camino-seguro","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/camino-seguro\/","title":{"rendered":"Camino seguro"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">por Cristian Salgado<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p class=\"copete\" style=\"text-align: justify;\">Muchos eventos deslumbran, pero pocos producen cambios en los participantes<\/p>\n<p class=\"texto\">\n<p>                    Poco tiempo antes de ascender al cielo Jes\u00fas remarc\u00f3 el camino por el que deb\u00edan transitar sus disc\u00edpulos luego de su partida. \u00abPaz a ustedes; como el Padre me ha enviado, as\u00ed tambi\u00e9n yo los env\u00edo\u00bb (Jn 20.20). La enorme riqueza que encierra la frase \u00abcomo el Padre me ha enviado\u00bb es tema para otro estudio. Quisiera, en vez, detenerme en la sencilla estrategia que contienen estas palabras. Describe la admirable visi\u00f3n de Cristo para asegurar la extensi\u00f3n del Reino, hasta lo \u00faltimo de la tierra.   Esta estrategia no requer\u00eda grandes conocimientos, ni una capacitaci\u00f3n acabada. No descansaba en la inteligencia ni en las habilidades de los Doce. De hecho, sin saberlo, ya pose\u00edan todo lo necesario para que formaran nuevos disc\u00edpulos. El camino que deb\u00edan seguir era el de simplemente reproducir el mismo modelo de trabajo que hab\u00edan observado en Cristo. Si se mostraban dispuestos a entablar relaciones profundas con algunos, la inversi\u00f3n resultante impactar\u00eda a otros tal como la vida de Cristo hab\u00eda transformado la de ellos.  En dos mil a\u00f1os de historia la Iglesia no ha encontrado mejor camino para formar disc\u00edpulos que este. Y elijo usar la palabra \u00abdisc\u00edpulo\u00bb para que mantengamos presente que esta es la suma de nuestra vocaci\u00f3n. Toda nuestra actividad dentro y fuera del \u00e1mbito de la congregaci\u00f3n se resume en un solo objetivo: el llamado a hacer disc\u00edpulos de todas las naciones  (Mt 28.18\u201320).   Presiones culturales No obstante la sencillez de esta estrategia, las presiones culturales de la \u00e9poca imponen sobre la Iglesia sus presuposiciones y nos llevan a recorrer caminos m\u00e1s espectaculares, pero menos eficaces. Entre las convicciones m\u00e1s arraigadas de estos tiempos, quisiera mencionar tres:  La informaci\u00f3n hace la diferencia Si nos acercamos a cualquier persona en la calle y le preguntamos cu\u00e1l es la raz\u00f3n de la existencia de tanta violencia e indigencia entre los pobres, la gran mayor\u00eda responder\u00e1 que la falta de educaci\u00f3n. La respuesta no sorprende, porque es una de las convicciones m\u00e1s atrincheradas en la sociedad de hoy. Si le ofrecemos a esta gente mayores oportunidades de educaci\u00f3n, dejar\u00e1n de ser como son.  Poseer informaci\u00f3n acerca de cierto tema (la educaci\u00f3n mayormente gira en torno al proceso de informar), sin embargo, no es sin\u00f3nimo de cambio. No necesitamos m\u00e1s que observar a un m\u00e9dico, con un cigarrillo en la mano, para saber que la informaci\u00f3n no necesariamente le cambia la vida a una persona. Cuenta con toda la informaci\u00f3n acerca de las consecuencias de fumar, pero esta no lo ha llevado a abandonar el h\u00e1bito.   A pesar de esto, el camino que con m\u00e1s frecuencia recorre la Iglesia, cuando quiere movilizar a la gente, \u00a1es organizar un curso o seminario sobre el tema! Creemos a rajatabla que, si proveemos m\u00e1s informaci\u00f3n acerca de la oraci\u00f3n, la evangelizaci\u00f3n o las misiones, las personas autom\u00e1ticamente asumir\u00e1n mayor compromiso con estos desaf\u00edos.  La urgencia justifica el proceso Cuando miramos la obra que a\u00fan queda por cumplirse, resulta dif\u00edcil no ceder ante el des\u00e1nimo. En Am\u00e9rica Latina, por ejemplo, se estima que hay m\u00e1s de 250.000 pastores. La gran mayor\u00eda de ellos nunca han recibido ninguna clase de capacitaci\u00f3n. Ante semejante multitud de desprovistos de preparaci\u00f3n, lo natural es procurar organizar eventos que alcancen a la mayor cantidad posible de personas. De esta mentalidad surge la iniciativa de un conocido autor para capacitar a un mill\u00f3n de l\u00edderes en cinco a\u00f1os.  Del mismo modo, ante los millares de millares que no conocen a Cristo, el camino m\u00e1s l\u00f3gico pareciera ser organizar masivas campa\u00f1as evangel\u00edsticas. Los resultados de estos extraordinarios esfuerzos, sin embargo, muy pocas veces justifican la inversi\u00f3n. Los estudios revelan que menos de 2% de las conversiones que resultan de estas campa\u00f1as permanecen en el tiempo. Amontonar a multitudes en un lugar para escuchar una buena pr\u00e9dica sobre un determinado tema no es igual a lograr que vivan esa verdad.  El tama\u00f1o define el \u00e9xito Una tercera convicci\u00f3n atrincherada en nuestra perspectiva moderna es esta: \u00abcu\u00e1nto m\u00e1s grande sea un evento mayor es la se\u00f1al del favor de Dios sobre la vida de quienes la organizan\u00bb. De esta manera, creemos que alguien capaz de llenar un estadio con 60.000 personas posee mayor unci\u00f3n y un ministerio m\u00e1s efectivo que la persona que apenas ministra a diez o quince.   Es l\u00f3gico que quedemos deslumbrados ante las multitudes que logran convocar las estrellas de este mundo. Pero la respuesta de la gente a esos eventos no radica en su deseo de ser transformada, sino en el de ser entretenida. Si el objetivo de nuestros eventos es entretener, entonces, definitivamente 60.000 es mucho m\u00e1s valioso que quince. Nosotros, sin embargo, no estamos en el negocio de entretener, sino de formar disc\u00edpulos que caminan fielmente con Cristo.   En el Reino, las grandes obras siempre comienzan con mucha humildad. El Mes\u00edas naci\u00f3 en un min\u00fasculo y olvidado establo. El frondoso \u00e1rbol de mostaza fue, en un principio, una diminuta semilla. Una pujante congregaci\u00f3n comenz\u00f3 como un peque\u00f1o grupo de estudio en un hogar. Los problemas surgen cuando buscamos esquivar lo modesto, para ir directamente a lo descomunal.  Cristo y las multitudes Jes\u00fas atendi\u00f3 a las multitudes a lo largo de los tres a\u00f1os de ministerio p\u00fablico. Con frecuencia eran tantas las personas que quer\u00edan acerc\u00e1rsele que se atropellaban entre ellos (Lc 12.1).  En ocasiones, como en el Serm\u00f3n del Monte (Mt 5.1) o en la alimentaci\u00f3n de los cinco mil (Mr 4.36), Jes\u00fas escogi\u00f3 ministrar a esa multitud. De manera que se puede afirmar que \u00e9l reconoc\u00eda el valor del ministerio a grandes n\u00fameros de personas.  No obstante, los evangelios claramente indican que Cristo reserv\u00f3 su mayor esfuerzo y tiempo para un grupo reducido de personas, entre los cuales estaban los Doce. Ellos lo acompa\u00f1aban gran parte del tiempo y participaban con intensidad de toda su vida. A ellos escogi\u00f3 para revelarles ciertas verdades que no quiso manifestar a las multitudes. Con ellos sostuvo agudos di\u00e1logos acerca de los principios que gobiernan el reino de los cielos. Y a ellos, al final de su ministerio, escogi\u00f3 llamar \u00abamigos\u00bb, porque se hab\u00edan convertido en socios de los proyectos que el Hijo sosten\u00eda con el Padre (Jn 15.15).  La raz\u00f3n de esta inversi\u00f3n tan intensa es sencilla. No podemos ser instrumentos de transformaci\u00f3n profunda en la vida de personas que no conocemos. Las relaciones estrechas e \u00edntimas son el canal escogido por Dios para que fluya la vida de persona a persona. El ejemplo m\u00e1s natural de esta din\u00e1mica lo encontramos en el impacto de la vida de los padres sobre la de sus hijos. Ellos muestran los mismos modismos y las mismas formas de expresarse que sus progenitores. No las adquirieron en un aula, ni son el fruto de un proceso deliberado por parte de los padres. De hecho, muchas veces los padres son los m\u00e1s sorprendidos de que hayan asimilado estas caracter\u00edsticas. El mero hecho de convivir ha facilitado esta transferencia, que se da casi en forma involuntaria.  Un mismo llamado Esta observaci\u00f3n nos regresa a las instrucciones que recibieron los disc\u00edpulos al final del ministerio de Jes\u00fas: \u00abcomo el Padre me ha enviado, as\u00ed tambi\u00e9n yo los env\u00edo\u00bb (Jn 20.20). Cristo esperaba que ellos invirtieran tiempo y lo sirvieran con la disposici\u00f3n de involucrarse profundamente con unas pocas personas. En el proceso de caminar juntos la vida que hab\u00edan recibido del Se\u00f1or se transferir\u00eda, casi sin advertirlo, a estos nuevos seguidores de Jes\u00fas. El m\u00e9todo es infalible y depende de una sola condici\u00f3n: que dos personas est\u00e9n dispuestas a caminar juntas.  Sin embargo, las corridas y el apuro por producir cuantiosos resultados en corto plazo nos ha llevado a abandonar esta pr\u00e1ctica milenaria pero vigente. Creemos que conseguiremos, con un curso semanal, formar cuarenta o cincuenta l\u00edderes en un a\u00f1o. Los resultados, a largo plazo, nunca avalan nuestra metodolog\u00eda, sencillamente porque el proceso de formar disc\u00edpulos requiere la dedicaci\u00f3n del artesano.   Para que los eventos de nuestras congregaciones logren el impacto esperado, nos urge distanciarnos en definitiva de la mentalidad del espectador pasivo t\u00edpico del mundo del espect\u00e1culo. En su lugar, estamos obligados a crear oportunidades para el di\u00e1logo, el intercambio franco de ideas, el estrechar v\u00ednculos que nos permitan cultivar relaciones que transforman.  Para terminar \u00bfFuncion\u00f3 el m\u00e9todo de Jes\u00fas? Seguramente los Doce se sintieron alarmados cuando Cristo les advirti\u00f3 que esperaba que ellos hicieran disc\u00edpulos de todas las naciones. \u00abSomos tan poquitos nosotros y es \u00a1tanto lo que hay que hacer!\u00bb, habr\u00e1n pensado. El secreto, sin embargo, no estaba en fijar la mirada en todo lo que faltaba, sino en comenzar, de manera humilde, a invertir en algunos.   El hecho de que, a dos mil a\u00f1os, la Iglesia se haya extendido hasta los confines de la tierra nos ofrece el m\u00e1s elocuente testimonio de la eficacia del m\u00e9todo. Con toda la sofisticaci\u00f3n que hemos desarrollado, a\u00fan no hemos logrado encontrar un mejor camino que este. En el Reino, relaciones profundas con unos pocos es siempre mejor que relaciones superficiales con una gran multitud. Preguntas para estudiar el texto en grupo<\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\u00bfEn qu\u00e9 consiste la estrategia de Cristo para extender su Reino?<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Seg\u00fan el autor, los Doce ya pose\u00edan lo que necesitaban para formar nuevos disc\u00edpulos, \u00bfen qu\u00e9 consist\u00eda el legado que hab\u00edan recibido de Jes\u00fas?<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">\u00bfCu\u00e1l es en realidad el mejor camino para formar disc\u00edpulos?<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">\u00bfCu\u00e1les son las tres convicciones m\u00e1s arraigadas de nuestro tiempo que llevan a la iglesia a recorrer caminos m\u00e1s espectaculares y la alejan de la estrategia correcta para cumplir su misi\u00f3n?<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">\u00bfDe qu\u00e9 manera est\u00e1 su iglesia desarrollando el m\u00e9todo de Jes\u00fas para formar disc\u00edpulos?<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">\u00bfQu\u00e9 ambientes podr\u00edan crearse para seguir el m\u00e9todo correcto?<\/li>\n<p class=\"pie\" style=\"text-align: justify; font-style: italic; \"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Cristian Salgado Muchos eventos deslumbran, pero pocos producen cambios en los participantes Poco tiempo antes de ascender al cielo Jes\u00fas remarc\u00f3 el camino por el que deb\u00edan transitar sus disc\u00edpulos luego de su partida. \u00abPaz a ustedes; como el Padre me ha enviado, as\u00ed tambi\u00e9n yo los env\u00edo\u00bb (Jn 20.20). 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