{"id":35665,"date":"2016-06-21T00:46:06","date_gmt":"2016-06-21T05:46:06","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/2015-y-el-maleficio-europeo-por-jose-luis-restan\/"},"modified":"2016-06-21T00:46:06","modified_gmt":"2016-06-21T05:46:06","slug":"2015-y-el-maleficio-europeo-por-jose-luis-restan","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/2015-y-el-maleficio-europeo-por-jose-luis-restan\/","title":{"rendered":"2015 y el maleficio europeo, por Jos\u00e9 Luis Rest\u00e1n"},"content":{"rendered":"<p align=\"justify\">2015 y el maleficio europeo, por Jos\u00e9 Luis Rest\u00e1n, director editorial de la Cadena Cope, en P\u00e1ginas Digital 31\/12\/2014<\/p>\n<p align=\"justify\">El trabajoso 2014 se despide con un sonoro portazo en el \u00e1mbito europeo. La incapacidad del Parlamento griego de nombrar a un nuevo presidente de la Rep\u00fablica ha forzado una soluci\u00f3n de pesadilla para las instituciones europeas: unas elecciones anticipadas para enero de 2015 cuyo resultado puede dar al traste con la filigrana del rescate de este pa\u00eds, y que adem\u00e1s puede hacer tambalearse no s\u00f3lo la d\u00e9bil recuperaci\u00f3n econ\u00f3mica sino tambi\u00e9n las bases actuales del proyecto de la Uni\u00f3n. En Grecia la desafecci\u00f3n popular hacia el sistema puede encumbrar a la extrema izquierda de Syriza, pero por motivos distintos (en parte) puede convertir en \u00e1rbitros (si no en pieza decisiva) al Frente Nacional de Le Pen en Francia y al populismo antieuropeo del UKIP en el Reino Unido. En Espa\u00f1a calibraremos la consistencia de Podemos que pone en cuesti\u00f3n el esqueleto del Pacto constitucional del 78 y Alemania est\u00e1 viendo crecer el fen\u00f3meno de PEGIDA, un movimiento de protesta contra la presencia isl\u00e1mica que amenaza con robar votos a los dos grandes partidos de gobierno.<\/p>\n<p align=\"justify\">El fen\u00f3meno es demasiado clamoroso como para ser eludido, pero cabe dudar de que los l\u00edderes europeos tengan un diagn\u00f3stico claro y una respuesta a la altura del momento hist\u00f3rico. Por ejemplo, el inteligente primer ministro franc\u00e9s, Manuel Valls, en una amplia entrevista concedida al diario El Mundo, confiesa su espanto ante el previsible triunfo de Le Pen en las pr\u00f3ximas elecciones y define su programa como \u201cun mensaje de odio\u201d que derribar\u00eda totalmente a Francia y provocar\u00eda una crisis sin par en Europa. Sin embargo no enhebra una cr\u00edtica cultural de fondo ni una propuesta que aborde el hecho incontestable de que, en la Francia de las luces, ese programa exorcizado por Valls goza de un apoyo creciente y transversal. Algo parecido sucede en el Reino Unido, donde aquel David Cameron de la Big Society, que tantas esperanzas suscit\u00f3, ha sido desplazado por un l\u00edder mediocre que asume los postulados del Estado educador e invasivo, de la ideolog\u00eda de g\u00e9nero\u2026 y que para frenar la sangr\u00eda electoral por su derecha s\u00f3lo alcanza a dar una vuelta de tuerca a la pol\u00edtica de inmigraci\u00f3n y a despertar la vieja melancol\u00eda aislacionista brit\u00e1nica.<\/p>\n<p align=\"justify\">Los malestares que se han dado cita, y que auguran un convulso 2015, son diversos. En primer lugar est\u00e1 el problema de identidad de unos europeos que han jugado a negar sus ra\u00edces culturales, y que ante la globalizaci\u00f3n econ\u00f3mica y la inmigraci\u00f3n masiva sienten miedo. Otra causa de desaz\u00f3n es el desgaste de la idea de \u201cpertenencia\u201d, denunciado por Alain Finkielkraut: los europeos nos sentimos y entendemos cada vez m\u00e1s como individuos aislados, que para tener una ilusi\u00f3n de conexi\u00f3n con los otros tienen que asumir el pensamiento pol\u00edticamente correcto. Crisis de la familia (que en amplios sectores pr\u00e1cticamente ha desaparecido), crisis de la educaci\u00f3n (reducida a aprendizaje de habilidades y a moral c\u00edvica impuesta desde el poder), crisis de la raz\u00f3n (a la que se vetan las grandes preguntas sobre el sentido) y de la libertad (exasperada como b\u00fasqueda compulsiva de satisfacciones parciales pero reducida en temas vitales como la objeci\u00f3n de conciencia, la profesi\u00f3n p\u00fablica de la fe o la educaci\u00f3n de los hijos). Y por supuesto, crisis de un sistema de bienestar que en su formulaci\u00f3n actual se ha vuelto inviable, pero que nadie se atreve a replantear salvo como est\u00e9ril dial\u00e9ctica ideol\u00f3gica entre el estatalismo y el mercado m\u00e1gico.<\/p>\n<p align=\"justify\">De estas crisis apenas hablan los l\u00edderes europeos, eso s\u00ed, muy preocupados (es para estarlo) por la debacle que asoma en forma de populismos y extremismos. Esta situaci\u00f3n me lleva a pensar en los discursos del papa Francisco ante el Parlamento y el Consejo de Europa del pasado mes de noviembre. Casi todos aplaudieron (hasta nuestro Pablo Iglesias) pero uno se pregunta por qu\u00e9, a la vista de la profunda incomprensi\u00f3n que parece demostrar el liderazgo pol\u00edtico y cultural europeo respecto de las palabras del pont\u00edfice.<\/p>\n<p align=\"justify\">Francisco coloc\u00f3 en el centro de su propuesta de esperanza para Europa el binomio dignidad-trascendencia. Esto significa \u201capelar a su naturaleza, a su innata capacidad de distinguir el bien del mal, a esa br\u00fajula inscrita en nuestros corazones y que Dios ha impreso en el universo creado\u201d. En realidad este binomio, tal como el Papa lo explic\u00f3, ha estado proscrito por la cultura p\u00fablica oficial de nuestras naciones europeas durante los \u00faltimos treinta a\u00f1os (por lo menos), y as\u00ed nos ha ido. Adem\u00e1s denunci\u00f3 que \u201cpersisten demasiadas situaciones en las que los seres humanos son tratados como objetos, de los cuales se puede programar la concepci\u00f3n, la configuraci\u00f3n y la utilidad, y que despu\u00e9s pueden ser desechados cuando ya no sirven, por ser d\u00e9biles, enfermos o ancianos\u201d. Algo profundamente vinculado con otra grave cuesti\u00f3n de la que casi nadie habla hoy en los \u00e1mbitos pol\u00edticos y medi\u00e1ticos: \u201cla tendencia hacia una reivindicaci\u00f3n siempre m\u00e1s amplia de los derechos individuales (estoy tentado de decir individualistas), que esconde una concepci\u00f3n de persona humana desligada de todo contexto social y antropol\u00f3gico, casi como una \u00abm\u00f3nada\u00bb, cada vez m\u00e1s insensible a las otras \u00abm\u00f3nadas\u00bb de su alrededor\u201d.<\/p>\n<p align=\"justify\">Vuelvo a Finkielkraut, que confiesa el estupor que le produjo la negativa del presidente Chirac (en nombre de un laicismo abstracto) a reconocer las ra\u00edces cristianas en la Constituci\u00f3n europea. El fil\u00f3sofo hebreo L\u00e9vinas dec\u00eda que \u201cEuropa es la Biblia y los griegos\u201d. Y Francisco, el Papa llegado del otro hemisferio fecundado por Europa, ha dicho en Estrasburgo que \u201cEuropa en su historia est\u00e1 hecha de un permanente encuentro entre el cielo y la tierra, donde el cielo indica la apertura a lo trascendente, a Dios, que ha caracterizado desde siempre al hombre europeo, y la tierra representa su capacidad pr\u00e1ctica y concreta de afrontar las situaciones y los problemas\u2026 El futuro de Europa depende del redescubrimiento del nexo vital e inseparable entre estos dos elementos\u201d.<\/p>\n<p align=\"justify\">Ahora bien, \u00bfpodremos afrontar los populismos de izquierda y derecha, el desaf\u00edo del yihadismo, la inestabilidad en las fronteras orientales o la reformulaci\u00f3n de nuestra red de bienestar, sin cuestionar los mitos del sesentayochismo que (en mayor o menor grado) han secuestrado a varias generaciones de pol\u00edticos europeos? En el fondo esto es lo que ha pedido Francisco en sus memorables discursos de Estrasburgo, aunque mientras aplaud\u00edan ninguno parec\u00eda notarlo. Termino con una nueva cita de Finkielkraut que nos habla de la posibilidad de romper el maleficio europeo: \u201cun nuevo inicio siempre es posible\u2026 la posibilidad de interrumpir procesos, eso define la humanidad del hombre\u201d.<\/p>\n<p align=\"justify\">Afortunadamente la propuesta del Papa no es la idea genial de un pensador, sino el testimonio de la experiencia del pueblo cristiano en la historia. Hacerla presente en un di\u00e1logo vivo, respetuoso y sin complejos, construyendo lugares de aut\u00e9ntica humanidad, es la gran aportaci\u00f3n que la Iglesia puede ofrecer a una Europa a la que no pretende dominar ni homologar, pero cuyo futuro no puede dejarle indiferente. Finkielkraut apenas manifiesta una leve esperanza, pero se atreve a invocar a H\u00f6lderlin: \u201cAll\u00e1 donde crece el peligro, crece lo que tambi\u00e9n salva\u201d. Sin desmerecer al genial poeta alem\u00e1n, nosotros podemos invocar a Benito, Agust\u00edn, Francisco, Juan Pablo y tantos otros.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>2015 y el maleficio europeo, por Jos\u00e9 Luis Rest\u00e1n, director editorial de la Cadena Cope, en P\u00e1ginas Digital 31\/12\/2014 El trabajoso 2014 se despide con un sonoro portazo en el \u00e1mbito europeo. 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