{"id":35693,"date":"2016-06-21T00:48:15","date_gmt":"2016-06-21T05:48:15","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-papa-francisco-en-estrasburgo-europa-levantate-y-anda-por-jose-luis-restan\/"},"modified":"2016-06-21T00:48:15","modified_gmt":"2016-06-21T05:48:15","slug":"el-papa-francisco-en-estrasburgo-europa-levantate-y-anda-por-jose-luis-restan","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-papa-francisco-en-estrasburgo-europa-levantate-y-anda-por-jose-luis-restan\/","title":{"rendered":"El Papa Francisco en Estrasburgo: Europa, lev\u00e1ntate y anda, por Jos\u00e9 Luis Rest\u00e1n"},"content":{"rendered":"<p align=\"justify\">El Papa Francisco en Estrasburgo: Europa, lev\u00e1ntate y anda, por Jos\u00e9 Luis Rest\u00e1n, director editorial de la Cadena Cope, en P\u00e1ginas Digital del 28\/11\/2014<\/p>\n<p align=\"justify\">Mientras el escepticismo crece y se ahonda el foso entre las diversas poblaciones y el proyecto pol\u00edtico de la Uni\u00f3n, un hijo de la cultura europea injertada en la historia joven del continente americano ha llegado a Estrasburgo para decir a esta anciana cansada por tantos avatares: \u00a1lev\u00e1ntate y anda! Francisco, el Papa llegado de casi el fin del mundo, ha interpelado al continente con una fuerza que recordaba el grito del Papa eslavo en Compostela y la sagacidad del Papa alem\u00e1n en Los Bernardinos de Par\u00eds: \u201c\u00bfD\u00f3nde est\u00e1 tu vigor? \u00bfD\u00f3nde est\u00e1 esa tensi\u00f3n ideal que ha animado y hecho grande tu historia? \u00bfD\u00f3nde est\u00e1 tu esp\u00edritu de emprendedor curioso? \u00bfD\u00f3nde est\u00e1 tu sed de verdad, que hasta ahora has comunicado al mundo con pasi\u00f3n?\u201d.<\/p>\n<p align=\"justify\">Europa, a lo largo de su historia, siempre se ha movido \u201cimpulsada por un deseo insaciable de conocimientos, desarrollo, progreso, paz y unidad\u201d. Pero advierte Francisco, el crecimiento del pensamiento, de la cultura y de la ciencia, s\u00f3lo es posible si existen ra\u00edces profundas. Aqu\u00ed est\u00e1 una de las paradojas m\u00e1s incomprensibles para una mentalidad cient\u00edfica aislada: para caminar hacia el futuro hace falta el pasado, se necesitan ra\u00edces profundas, y tambi\u00e9n se requiere el valor de no esconderse ante el presente y sus desaf\u00edos. Recordemos que el Papa hablaba ante unas instituciones que han sido incapaces de reconocer las ra\u00edces espirituales y culturales de Europa y plasmarlas en la primera Constituci\u00f3n europea.<\/p>\n<p align=\"justify\">Esas ra\u00edces, necesarias para toda aventura humana, se nutren de la verdad, que es el alimento, la linfa vital de toda sociedad que quiera ser aut\u00e9nticamente libre, humana y solidaria. Adem\u00e1s, \u201cla verdad llama a la conciencia\u2026 que es capaz de conocer su propia dignidad y estar abierta a lo absoluto, convirti\u00e9ndose en fuente de opciones fundamentales guiadas por la b\u00fasqueda del bien para los dem\u00e1s y para s\u00ed mismo, y la sede de una libertad responsable\u201d. El discurso del Papa ha constituido una enmienda total al relativismo, presentado como fundamento de las democracias europeas y del proceso de construcci\u00f3n de la unidad.<\/p>\n<p align=\"justify\">\u201cSin esta b\u00fasqueda de la verdad, cada uno se convierte en medida de s\u00ed mismo y de sus actos, abriendo el camino a una afirmaci\u00f3n subjetiva de los derechos, por lo que el concepto de derecho humano, que tiene en s\u00ed mismo un valor universal, queda sustituido por la idea del derecho individualista\u201d, ha sentenciado Francisco en una de las sedes principales donde se gesta la arquitectura jur\u00eddica de los llamados \u201cnuevos derechos\u201d. Ese individualismo nos hace humanamente pobres y culturalmente est\u00e9riles, pues cercena de hecho esas ra\u00edces fecundas que mantienen la vida del \u00e1rbol de Europa. De ah\u00ed que no sea extra\u00f1a la imagen de una \u201cEuropa un poco cansada y pesimista, que se siente asediada por las novedades de otros continentes\u201d.<\/p>\n<p align=\"justify\">A pesar de eso, Francisco ha retomado el apoyo permanente de los pont\u00edfices, desde mediados del siglo XX, al proceso de unidad europea, recordando que en el centro del ambicioso proyecto de los Padres fundadores \u201cse encontraba la confianza en el hombre, no tanto como ciudadano o sujeto econ\u00f3mico, sino en el hombre como persona dotada de una dignidad trascendente\u201d. Creo que uno de los n\u00facleos esenciales del discurso del Papa a las instituciones europeas se encuentra precisamente en este binomio: la defensa de la dignidad del hombre est\u00e1 intr\u00ednsecamente ligada al reconocimiento de su car\u00e1cter trascendente, entendido como tensi\u00f3n por buscar del significado, apertura al Misterio y valor de la conciencia, una br\u00fajula inscrita en nuestros corazones para distinguir el bien del mal.<\/p>\n<p align=\"justify\">Es imposible no sentir el eco raztzingeriano de esta afirmaci\u00f3n del papa Bergoglio: \u201cel futuro de Europa depende del redescubrimiento del nexo vital e inseparable entre estos dos elementos. Una Europa que no es capaz de abrirse a la dimensi\u00f3n trascendente de la vida es una Europa que corre el riesgo de perder lentamente la propia alma y tambi\u00e9n aquel \u00abesp\u00edritu humanista\u00bb que, sin embargo, ama y defiende\u201d.<\/p>\n<p align=\"justify\">Sin pretender ninguna hegemon\u00eda cultural ni buscar la protecci\u00f3n del poder pol\u00edtico, la Iglesia concurre a este momento hist\u00f3rico con el deseo de aportar la experiencia de humanidad que nace del Evangelio. Esa es su vocaci\u00f3n, que quiere poner en juego con las cartas boca arriba, sin nostalgias y despejando cualquier recelo de injerencia, porque como dijo Francisco, esta contribuci\u00f3n \u201cno constituye un peligro para la laicidad de los Estados y para la independencia de las instituciones de la Uni\u00f3n, sino que es un enriquecimiento\u201d.<\/p>\n<p align=\"justify\">Al despedirse del Consejo de Europa, el Papa propuso instaurar una especie de \u00abnueva \u00e1gora\u00bb, en la que toda instancia civil y religiosa pueda confrontarse libremente con las otras, animada exclusivamente por el deseo de verdad y de edificar el bien com\u00fan, respetando la separaci\u00f3n de \u00e1mbitos y la diversidad de posiciones. Frente a la correcci\u00f3n pol\u00edtica que agarrota el clima cultural europeo, el laicismo agresivo y cualquier forma de fundamentalismo, ese ser\u00eda un espacio vital para que \u201cEuropa, redescubriendo su patrimonio hist\u00f3rico y la profundidad de sus ra\u00edces\u2026 reencuentre esa juventud de esp\u00edritu que la ha hecho fecunda y grande\u201d.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El Papa Francisco en Estrasburgo: Europa, lev\u00e1ntate y anda, por Jos\u00e9 Luis Rest\u00e1n, director editorial de la Cadena Cope, en P\u00e1ginas Digital del 28\/11\/2014 Mientras el escepticismo crece y se ahonda el foso entre las diversas poblaciones y el proyecto pol\u00edtico de la Uni\u00f3n, un hijo de la cultura europea injertada en la historia joven &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-papa-francisco-en-estrasburgo-europa-levantate-y-anda-por-jose-luis-restan\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abEl Papa Francisco en Estrasburgo: Europa, lev\u00e1ntate y anda, por Jos\u00e9 Luis Rest\u00e1n\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-35693","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/35693","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=35693"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/35693\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=35693"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=35693"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=35693"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}