{"id":35786,"date":"2016-06-21T00:54:57","date_gmt":"2016-06-21T05:54:57","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/los-cambios-que-pide-francisco-por-jose-luis-restan\/"},"modified":"2016-06-21T00:54:57","modified_gmt":"2016-06-21T05:54:57","slug":"los-cambios-que-pide-francisco-por-jose-luis-restan","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/los-cambios-que-pide-francisco-por-jose-luis-restan\/","title":{"rendered":"Los cambios que pide Francisco, por Jos\u00e9 Luis Rest\u00e1n"},"content":{"rendered":"<p align=\"justify\">Los cambios que pide Francisco, por Jos\u00e9 Luis Rest\u00e1n, director editorial de la Cadena Cope, en P\u00e1ginas Digital 11\/9\/2014<\/p>\n<p align=\"justify\">Hace unos d\u00edas, durante su homil\u00eda en la misa matutina en la capilla de la casa Santa Marta, el Papa Francisco hablaba de la novedad que significa siempre el Evangelio, y ped\u00eda no tener miedo de cambiar las cosas seg\u00fan la ley del Evangelio. \u201cLa Iglesia nos pide, a todos nosotros, algunos cambios. Nos pide que dejemos de lado las estructuras caducas: \u00a1no sirven! Y que tomemos odres nuevos, los del Evangelio\u201d.<\/p>\n<p align=\"justify\">En realidad Francisco estaba describiendo un dinamismo que ha estado siempre presente durante veinte siglos de historia de la Iglesia: \u00e9sta debe cambiar continuamente para ser fiel a su origen, debe purificarse de las gangas y adherencias de la historia para que reaparezca siempre el rostro de su Se\u00f1or ante el mundo. En v\u00edsperas de la apertura del V Centenario del Nacimiento de Santa Teresa de Jes\u00fas, podemos evocar la gran epopeya de la reformadora del Carmelo para ilustrar todo esto, pero habr\u00eda ejemplos para no acabar.<\/p>\n<p align=\"justify\">Lo curioso es que estas palabras del Papa hayan sembrado, a diestro y siniestro, inquietud e irritaci\u00f3n en unos casos, y un sospechoso entusiasmo en otros. La inquietud y el enfado provienen de quienes esperan tras cada esquina una confirmaci\u00f3n de que Francisco es un Papa de ruptura, dispuesto a malbaratar la Tradici\u00f3n de la Iglesia. Mientras, en otra orilla, se produce un entusiasmo fundado exactamente en la misma presunci\u00f3n, seg\u00fan la cual estar\u00edamos en la antesala de una suerte de revoluci\u00f3n, la que algunos llevan a\u00f1os perge\u00f1ando en sus sue\u00f1os y en sus publicaciones. El asunto es serio, pero a veces es mejor esbozar una mueca ir\u00f3nica: a unos y otros habr\u00eda que pedirles m\u00e1s atenci\u00f3n a lo que hace y dice realmente un Papa forjado en el manantial de San Ignacio de Loyola, que suplica como Teresa de Jes\u00fas la gracia de morir en la Iglesia, que insiste en que \u00e9sta no es una ONG sino la presencia de la salvaci\u00f3n de Cristo en la historia, y que se refiere a los m\u00e1rtires como la garant\u00eda de una fe que no se adapta a las modas de los tiempos y que acepta recorrer el necesario camino de la cruz. Pero no hay peor ciego que el que no quiere ver.<\/p>\n<p align=\"justify\">Dejar de lado estructuras caducas no es, desde luego, un principio revolucionario en la vida de la Iglesia, sino un principio gen\u00e9tico de su desarrollo en la historia, por decirlo con palabras que quiz\u00e1s hubiesen gustado al beato John Henry Newman. Pero si hay alguien que ha sostenido y explicado ese principio genialmente en los \u00faltimos tiempos, ese ha sido Benedicto XVI. Cuando todav\u00eda era un joven y prometedor te\u00f3logo, Joseph Ratzinger respondi\u00f3 a la pregunta sobre qu\u00e9 aspecto tendr\u00eda la Iglesia en el a\u00f1o 2000. A los enfadados y a los interesadamente entusiasmados con la homil\u00eda de Francisco, les vendr\u00eda bien releer estos pasajes escritos en la d\u00e9cada de los 60 del pasado siglo.<\/p>\n<p align=\"justify\">\u201c\u2026De la crisis de hoy surgir\u00e1 ma\u00f1ana una Iglesia que habr\u00e1 perdido mucho; se har\u00e1 peque\u00f1a, tendr\u00e1 que empezar todo desde el principio\u2026 Perder\u00e1 adeptos, y con ellos muchos de sus privilegios en la sociedad&#8230; Conocer\u00e1 tambi\u00e9n nuevas formas ministeriales y ordenar\u00e1 sacerdotes a cristianos probados que sigan ejerciendo su profesi\u00f3n: en muchas comunidades m\u00e1s peque\u00f1as y en grupos sociales homog\u00e9neos la pastoral se ejercer\u00e1 normalmente de este modo. Junto a estas formas seguir\u00e1 siendo indispensable el sacerdote dedicado por entero al ejercicio del ministerio como hasta ahora. Pero en estos cambios que se pueden suponer, la Iglesia encontrar\u00e1 de nuevo y con toda la determinaci\u00f3n lo que es esencial para ella, lo que siempre ha sido su centro: la fe en el Dios trinitario, en Jesucristo, el Hijo de Dios hecho hombre, la ayuda del Esp\u00edritu que durar\u00e1 hasta el fin. El proceso de la cristalizaci\u00f3n y la clarificaci\u00f3n le costar\u00e1 tambi\u00e9n muchas fuerzas preciosas. La har\u00e1 pobre, la convertir\u00e1 en una Iglesia de los peque\u00f1os. El proceso resultar\u00e1 a\u00fan m\u00e1s dif\u00edcil porque habr\u00e1 que eliminar tanto la estrechez de miras sectaria como el voluntarismo envalentonado. Se puede prever que todo esto requerir\u00e1 tiempo\u201d.<\/p>\n<p align=\"justify\">Ya en 1977, el cardenal Ratzinger volv\u00eda sobre este tema en su di\u00e1logo con Peter Seewald titulado \u201cLa sal de la tierra\u201d, al afirmar que \u201cen el cristianismo siempre nos hallamos ante un nuevo comienzo\u201d y prever que surgir\u00e1n de la libertad del Esp\u00edritu \u201cnuevas culturas de la fe\u201d, que a su vez dar\u00e1n pie a nuevas estructuras. As\u00ed ha sido y as\u00ed ser\u00e1 mientras la Iglesia peregrine por este mundo. Si record\u00e1ramos que la Iglesia s\u00f3lo es de Dios, que la gu\u00eda a trav\u00e9s de hombres que \u00c9l elige, nos ahorrar\u00edamos irritaciones destructivas y pretensiones de llevar el agua a nuestro molino.<\/p>\n<p align=\"justify\">Tambi\u00e9n hace pocos d\u00edas, en su catequesis de los mi\u00e9rcoles, Francisco hablaba de la Iglesia con su acento m\u00e1s original para decir que no se llega a ser cristianos por uno mismo ni tampoco en un laboratorio, sino que somos engendrados y alimentados en la fe en el seno de ese gran cuerpo que es la Iglesia, que es verdaderamente madre. Una madre que \u201csabe defender a sus propios hijos de los peligros que derivan de la presencia de Satan\u00e1s en el mundo, para llevarlos al encuentro con Jes\u00fas\u201d, exhort\u00e1ndolos tambi\u00e9n a la vigilancia contra el enga\u00f1o y la seducci\u00f3n del maligno. Y no lo digo yo, es el Papa quien dice llanamente que no seamos ingenuos, porque desde luego anda suelto.<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los cambios que pide Francisco, por Jos\u00e9 Luis Rest\u00e1n, director editorial de la Cadena Cope, en P\u00e1ginas Digital 11\/9\/2014 Hace unos d\u00edas, durante su homil\u00eda en la misa matutina en la capilla de la casa Santa Marta, el Papa Francisco hablaba de la novedad que significa siempre el Evangelio, y ped\u00eda no tener miedo de &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/los-cambios-que-pide-francisco-por-jose-luis-restan\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abLos cambios que pide Francisco, por Jos\u00e9 Luis Rest\u00e1n\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-35786","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/35786","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=35786"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/35786\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=35786"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=35786"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=35786"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}