{"id":35832,"date":"2016-06-21T00:58:26","date_gmt":"2016-06-21T05:58:26","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-sinodo-de-la-familia-que-viene-un-amor-que-nunca-se-acaba\/"},"modified":"2016-06-21T00:58:26","modified_gmt":"2016-06-21T05:58:26","slug":"el-sinodo-de-la-familia-que-viene-un-amor-que-nunca-se-acaba","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-sinodo-de-la-familia-que-viene-un-amor-que-nunca-se-acaba\/","title":{"rendered":"El S\u00ednodo de la Familia que viene: Un amor que nunca se acaba"},"content":{"rendered":"<p align=\"justify\"><em><strong>El S\u00ednodo de la Familia que viene: Un amor que nunca se acaba, por Jos\u00e9 Luis Rest\u00e1n, director editorial de la Cadena Cope, en P\u00e1ginas Digital del 2\/7\/2014<\/strong><\/em><\/p>\n<p align=\"justify\">Un Instrumentum Laboris (IL) es solo eso: un punto de partida, un texto que plantea las cuestiones e invita a empezar el trabajo. De eso se trata en el texto de 45 folios publicado la pasada semana, con la vista puesta en la pr\u00f3xima Asamblea Extraordinaria del S\u00ednodo de los obispos que se celebrar\u00e1 en Roma en octubre de 2014. <\/p>\n<p align=\"justify\">Hasta ahora los diversos IL de los sucesivos S\u00ednodos hab\u00edan gozado de escasa o nula atenci\u00f3n en los medios, no as\u00ed en este caso. La propuesta cristiana sobre el matrimonio y la familia siempre ha sido (seamos sinceros) materia disputada, muy especialmente a partir del 68. Pero es que adem\u00e1s, algunos medios pretenden crear el escenario para la revoluci\u00f3n que nunca llega.<\/p>\n<p align=\"justify\">Columnas de opini\u00f3n, cr\u00f3nicas, editoriales\u2026 lo nunca visto cuando se trata de un documento de estas caracter\u00edsticas. Cierto es que la familia es el \u00e1mbito del dolor y del amor, de la felicidad o el fracaso, el \u00e1mbito en que se tocan las esperanzas m\u00e1s profundas y las pretensiones m\u00e1s oscuras. Tenemos una abundante literatura y una copiosa filmograf\u00eda que lo ilustra. Lo curioso es que desde hace d\u00e9cadas muchos medios vienen repitiendo que a nadie le importa ya lo que la Iglesia tenga que decir en esta materia, que sus posiciones son piezas de museo y que la inmensa mayor\u00eda de sus fieles se han instalado tranquilamente en la indiferencia: siguen dici\u00e9ndose cat\u00f3licos pero rechazan de facto la doctrina de la Iglesia en lo referente a las relaciones sexuales, la acogida de la vida, la fidelidad e indisolubilidad del matrimonio. Entonces \u00bfpor qu\u00e9 este repique de campanas?<\/p>\n<p align=\"justify\">Evidentemente existe una amplia desafecci\u00f3n, y tambi\u00e9n un profundo desconocimiento de la doctrina cat\u00f3lica, en este campo que a ninguno puede dejar indiferente. Y existe dentro de las propias comunidades cristianas, aunque es preciso distinguir y matizar mucho entre los diversos \u00e1mbitos geogr\u00e1ficos. Alg\u00fan observador ha se\u00f1alado la paradoja de que una Iglesia que ha desplazado su centro de gravedad hacia Am\u00e9rica Latina, \u00c1frica e incluso Asia, siga polarizada en torno a problem\u00e1ticas muy occidentales, marcadas por la secularizaci\u00f3n y la revoluci\u00f3n sexual del 68. Dicho lo cual, en nuestro entorno el desaf\u00edo es enorme, y el Instrumentum Laboris lo refleja.<\/p>\n<p align=\"justify\">El propio Papa Francisco ha advertido severamente contra las reducciones programadas (desde la izquierda o la derecha) y ha dejado claro que la preocupaci\u00f3n de la Iglesia es proponer de nuevo la belleza y la verdad del matrimonio y de la familia en un contexto de alejamiento dram\u00e1tico de la tradici\u00f3n cristiana. Y tambi\u00e9n ha se\u00f1alado que el camino emprendido ser\u00e1 largo, ya que se extender\u00e1 al menos hasta el oto\u00f1o de 2015, cuando se celebrar\u00e1 una segunda Asamblea sinodal sobre este asunto.<\/p>\n<p align=\"justify\">Algunos medios han saludado con alborozo lo que consideran una \u201capertura\u201d (m\u00e1gica y saludable palabra) en la medida en que la Iglesia reconocer\u00eda los hechos (la distancia de sus propios fieles respecto a su doctrina) y se dispondr\u00eda a abrirse a \u201cnuevos modelos de familia\u201d, integrando a madres solteras, personas homosexuales y divorciados que se han vuelto a casar. El alborozo viene te\u00f1ido en muchos casos por una suerte de apremio: la Iglesia tiene que sacar consecuencias r\u00e1pido, tiene que cambiar ya, si no quiere quedar como una reliquia de la historia. Vayamos por partes.<\/p>\n<p align=\"justify\">Es verdad que impresiona ver \u201cnegro sobre blanco\u201d algo que era ya bastante conocido. El S\u00ednodo quiere afrontar el drama, que no consiste principalmente en que \u201cnuestra gente se aleja\u201d, sino en que la verdad del coraz\u00f3n se extrav\u00eda y se busca su satisfacci\u00f3n por caminos oscuros que han conducido ya a mucha infelicidad, rupturas y escepticismo. Curiosamente de este sufrimiento, del que est\u00e1 plagado el arte contempor\u00e1neo, no suelen hablar los medios supuestamente progresistas, anclados en el paradigma de una revoluci\u00f3n sexual cuyos da\u00f1os y aver\u00edas son a\u00fan tab\u00fa en muchas tribunas.<\/p>\n<p align=\"justify\">Recordemos que en 1968 Pablo VI ejerci\u00f3 su ministerio prof\u00e9tico de manera impresionante a trav\u00e9s de la enc\u00edclica Humanae Vitae. No quiso blandir la propuesta de la fe como una espada frente a un mundo que se alejaba a ojos vista, sino traducir la experiencia viva de la Tradici\u00f3n en un molde cultural distinto y desafiante, para continuar el di\u00e1logo de la Iglesia con el coraz\u00f3n de los hombres. Pag\u00f3 personalmente un precio alt\u00edsimo, el precio reservado a los grandes testigos. El camino entonces emprendido ha continuado a trav\u00e9s de la grandiosa catequesis de San Juan Pablo II y del di\u00e1logo cr\u00edtico y audaz de Benedicto XVI con la posmodernidad. Ahora llega la estaci\u00f3n de Francisco, y quiere entrar de lleno en el desaf\u00edo.<\/p>\n<p align=\"justify\">Naturalmente que la propia Iglesia tiene que convertirse siempre a su fuente original. En primer lugar convendr\u00eda refrescar aquel di\u00e1logo esclarecedor y tan olvidado de Jes\u00fas con los suyos, cuando les record\u00f3 que s\u00f3lo por la dureza de su coraz\u00f3n les concedi\u00f3 Mois\u00e9s libelo de repudio\u2026. Pero en el principio no fue as\u00ed. No somos muy distintos de aquellos espantados disc\u00edpulos que reaccionaron diciendo que, si las cosas estaban as\u00ed, no tra\u00eda cuenta casarse. Parece tomado de una de nuestras series costumbristas de la televisi\u00f3n.<\/p>\n<p align=\"justify\">La irrupci\u00f3n del cristianismo en la historia supuso una revoluci\u00f3n (\u00e9sta s\u00ed) en el campo de las relaciones hombre-mujer, en la afectividad y en la consideraci\u00f3n del matrimonio y de la apertura a la vida. Eso que muchos cat\u00f3licos tienden a identificar simplonamente como \u201cfamilia tradicional\u201d s\u00f3lo se abri\u00f3 paso y arraig\u00f3 a trav\u00e9s de una paciente tarea de testimonio y educaci\u00f3n en el seno de la comunidad cristiana. Lo cual no significa que la propuesta cristiana no sea accesible a la raz\u00f3n, sino que \u00e9sta necesita tiempo, acompa\u00f1amiento y apertura para conocer el fondo de las cosas. El tejido de la vida cristiana ofrec\u00eda la luz y el calor, necesarios para que la raz\u00f3n hiciera todo su recorrido. Por desgracia en muchos lugares de Europa ese tejido ha desaparecido o se ha vaciado, as\u00ed que secularizaci\u00f3n y crisis de la familia van de la mano.<\/p>\n<p align=\"justify\">La Iglesia entera tiene por delante dos largos a\u00f1os para ahondar en el misterio de la relaci\u00f3n conyugal con toda la belleza, promesa y exigencia con que el Se\u00f1or Jes\u00fas se la ha querido desvelar. Y tiene que ahondar mientras contempla las dificultades del presente (no tan distintas de las de aquella sociedad que recibi\u00f3 el primer anuncio cristiano). No se trata de \u201cintegrar a las madres solteras, las personas homosexuales y los divorciados que se han vuelto a casar\u201d, como dec\u00eda grotescamente alg\u00fan medio. Porque esas personas, si desean vivir de la fe de la Iglesia, est\u00e1n ya en ella: heridas, sufrientes, no siempre bien ayudadas y acompa\u00f1adas, tal vez quejosas, pero en su casa.<\/p>\n<p align=\"justify\">No me escandaliza la traducci\u00f3n que muchos medios har\u00e1n (ya est\u00e1n haciendo) de este S\u00ednodo en clave de lucha de poder, o en clave de adaptaci\u00f3n de la Iglesia al siglo. \u201cSu \u00faltima oportunidad, nos dir\u00e1n, para no quedar desenganchada\u201d. Hacen su trabajo, es lo normal desde hace veinte siglos. Lo tremendo ser\u00eda que esa interpretaci\u00f3n mordiese tambi\u00e9n en la carne del mundo cat\u00f3lico.<\/p>\n<p align=\"justify\">Hay mucho que trabajar y mucho que construir; tambi\u00e9n mucho que padecer, porque hablamos de las fatigas y dolores de nuestros hermanos, y ser\u00edamos est\u00fapidos si no llor\u00e1semos con ellos, como lloraba Jes\u00fas. Estas cosas pueden parecernos imposibles, pero de eso se trata: de que con su muerte y resurrecci\u00f3n \u00c9l ha derribado el muro, tambi\u00e9n entre hombre y mujer, entre padres e hijos, entre hermanos. Por menos de eso, nos convertir\u00edamos en una agencia de servicios y reparaciones familiares. Y ese ser\u00eda un triste destino para quienes estamos llamados a anunciar un amor que jam\u00e1s se acaba.<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El S\u00ednodo de la Familia que viene: Un amor que nunca se acaba, por Jos\u00e9 Luis Rest\u00e1n, director editorial de la Cadena Cope, en P\u00e1ginas Digital del 2\/7\/2014 Un Instrumentum Laboris (IL) es solo eso: un punto de partida, un texto que plantea las cuestiones e invita a empezar el trabajo. 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