{"id":35845,"date":"2016-06-21T00:59:29","date_gmt":"2016-06-21T05:59:29","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/madre-iglesia-sobre-el-discurso-del-papa-francisco-en-el-congreso-diocesano-de-roma\/"},"modified":"2016-06-21T00:59:29","modified_gmt":"2016-06-21T05:59:29","slug":"madre-iglesia-sobre-el-discurso-del-papa-francisco-en-el-congreso-diocesano-de-roma","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/madre-iglesia-sobre-el-discurso-del-papa-francisco-en-el-congreso-diocesano-de-roma\/","title":{"rendered":"Madre Iglesia, sobre el discurso del Papa Francisco en el Congreso Diocesano de Roma"},"content":{"rendered":"<p align=\"justify\"><em>Madre Iglesia, sobre el discurso del Papa Francisco en el Congreso Diocesano de Roma, por Jos\u00e9 Luis Rest\u00e1n, director editorial de la Cadena Cope, en P\u00e1ginas Digital del 19\/6\/2014<\/em><\/p>\n<p align=\"justify\">Durante la apertura del Congreso diocesano de la di\u00f3cesis de Roma, Francisco ha dejado salir a borbotones su fibra de pastor, su mirada intuitiva sobre la realidad presente y su pasi\u00f3n misionera. Ha comenzado por hablar de \u201cla sociedad de los hu\u00e9rfanos\u201d, esta sociedad en la que los j\u00f3venes \u201cest\u00e1n hu\u00e9rfanos de un camino seguro que recorrer, de un maestro en el que confiar, de ideales que den calor al coraz\u00f3n, de esperanzas que sostengan la fatiga del vivir cotidiano\u201d. Para entonces, Francisco ya se hab\u00eda disparado.<\/p>\n<p align=\"justify\">Estos j\u00f3venes, nuestros j\u00f3venes, no tienen ya memoria de la propia familia, ni de su pueblo, ni de una comunidad. Hu\u00e9rfanos de memoria y de afecto, hu\u00e9rfanos de gratuidad. Y entonces Francisco toma el hilo de esta \u00faltima palabra, decisiva e incomprendida: \u00a1gratuidad! Todos tenemos necesidad de esta gratuidad, en la familia, en las parroquias, en la sociedad entera: \u201cesa necesidad de gratuidad que es como abrir el coraz\u00f3n a la gracia de Dios\u201d. Y es que la relaci\u00f3n con Dios es pura gracia, no se compra ni se vende, es un regalo. Y entonces el obispo de Roma recuerda a sus fieles la gran promesa que nos ha dejado Jes\u00fas: \u201cNo os dejar\u00e9 solos\u201d. Y se lo toma en serio.<\/p>\n<p align=\"justify\">Generar en la fe quiere decir comunicar que no somos hu\u00e9rfanos. A los hombres y mujeres de esta sociedad del consumo y la tecnolog\u00eda, de esta sociedad de la soledad, el individualismo y la desmemoria, Jes\u00fas les dice: \u201ces bello que t\u00fa existas, tu vida no es in\u00fatil porque yo te he confiado una gran tarea\u201d. Pero \u00bfqui\u00e9n es hoy la carne de Jes\u00fas en las plazas, qui\u00e9n presta su voz para clamar estas palabras? \u201cLa identidad de la Iglesia es eso, evangelizar, generar nuevos hijos\u201d.<\/p>\n<p align=\"justify\">Ante la orfandad de los hombres (siempre en busca de casa, siempre en busca de paternidad) el desaf\u00edo de la Iglesia no es otro que el de ser madre. Y cuando escuchamos a Francisco decir esta palabra sentimos algo verdaderamente carnal, denso y dram\u00e1tico. \u00c9l pide a la Iglesia renovar sus entra\u00f1as para poder ejercer esta maternidad que nunca es mec\u00e1nica. Recupera aquella advertencia de su predecesor, Benedicto XVI, sobre el proselitismo, que nunca es camino para engendrar hijos sino socios. La Iglesia crece por atracci\u00f3n, crece por la ternura y el testimonio que la hacen madre. Que la Iglesia es madre significa que da a luz a una nueva personalidad, que genera una nueva cultura, un coraz\u00f3n diferente en quienes hace sus hijos. Y este es un proceso dram\u00e1tico como lo es un parto\u2026 pero despu\u00e9s el hijo vive en la paz de la casa materna, sabe que en la Iglesia est\u00e1 en su casa.<\/p>\n<p align=\"justify\">Frente a la belleza de esta imagen, el Papa describe las consecuencias de lo que llama \u201cla fuga de la vida comunitaria, la fuga de la familia\u201d\u2026 Entonces la Iglesia envejece, dentro de sus estancias no se vive la memoria, no hay conciencia de una historia que se despliega y de la que formamos parte. Necesitamos recuperar la memoria de la Iglesia que es pueblo de Dios, recuperar la memoria en la paciencia de Dios que no ha tenido prisa, que nos acompa\u00f1a a lo largo de una larga historia. No hay maternidad sin recorrido, sin tiempo, sin peregrinaci\u00f3n. Es necesario pedir todo esto al Esp\u00edritu, porque sin su respiro la Iglesia envejece, deja de ser madre.<\/p>\n<p align=\"justify\">Una perspectiva final: debemos tener el coraz\u00f3n de Jes\u00fas, que sent\u00eda compasi\u00f3n de las multitudes porque estaban como ovejas sin pastor. Eso es tambi\u00e9n parte de la maternidad de la Iglesia: un coraz\u00f3n sin confines, una mirada llena de dulzura y compasi\u00f3n por la necesidad y la debilidad de cada hombre y mujer. La puerta siempre abierta, pero advierte el Papa, es importante que a esta acogida le siga la propuesta clara de la fe. \u201cQueremos una Iglesia de fe, que crea que el Se\u00f1or es capaz de hacerla madre, de darle tantos hijos: nuestra Santa Madre Iglesia\u201d.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Madre Iglesia, sobre el discurso del Papa Francisco en el Congreso Diocesano de Roma, por Jos\u00e9 Luis Rest\u00e1n, director editorial de la Cadena Cope, en P\u00e1ginas Digital del 19\/6\/2014 Durante la apertura del Congreso diocesano de la di\u00f3cesis de Roma, Francisco ha dejado salir a borbotones su fibra de pastor, su mirada intuitiva sobre la &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/madre-iglesia-sobre-el-discurso-del-papa-francisco-en-el-congreso-diocesano-de-roma\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abMadre Iglesia, sobre el discurso del Papa Francisco en el Congreso Diocesano de Roma\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-35845","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/35845","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=35845"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/35845\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=35845"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=35845"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=35845"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}