{"id":35930,"date":"2016-06-21T01:06:07","date_gmt":"2016-06-21T06:06:07","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/roncalli-y-wojtyla-la-aventura-continua-por-jose-luis-restan\/"},"modified":"2016-06-21T01:06:07","modified_gmt":"2016-06-21T06:06:07","slug":"roncalli-y-wojtyla-la-aventura-continua-por-jose-luis-restan","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/roncalli-y-wojtyla-la-aventura-continua-por-jose-luis-restan\/","title":{"rendered":"Roncalli y Wojtyla: la aventura contin\u00faa, por Jos\u00e9 Luis Rest\u00e1n"},"content":{"rendered":"<p align=\"justify\">Roncalli y Wojtyla: la aventura contin\u00faa, por Jos\u00e9 Luis Rest\u00e1n, director editorial de la Cadena Cope, en P\u00e1ginas Digital del 23\/4\/2014<br \/>\nEl a\u00f1o 1953, P\u00edo XII, un papa mucho m\u00e1s abierto, din\u00e1mico y con visi\u00f3n de futuro que lo que indica la imagen grotesca habitualmente dibujada por los medios, realizaba un nombramiento sorprendente. Ya en la etapa final de su largo pontificado, llamaba al entonces nuncio en Par\u00eds, Angelo Roncalli, para gobernar la sede de San Marcos, en Venecia.<\/p>\n<p align=\"justify\">Cierto es que Roncalli hab\u00eda realizado una brillante labor en Francia, permitiendo una renovaci\u00f3n tranquila del episcopado, muy lejos de la extensa purga prevista por el general De Gaulle, irritado por el colaboracionismo de numerosos prelados franceses con el r\u00e9gimen de Vichy. En todo caso la apuesta era alta y desmiente una vez m\u00e1s el supuesto conservadurismo de Pacelli.<\/p>\n<p align=\"justify\">Ese mismo a\u00f1o un joven sacerdote polaco, Karol Wojtyla, presentaba su tesis sobre Max Sheler y asum\u00eda la c\u00e1tedra de Teolog\u00eda Moral y \u00c9tica Social en la facultad de Teolog\u00eda de Lublin, la \u00fanica Universidad Cat\u00f3lica que permanec\u00eda abierta bajo el r\u00e9gimen comunista en Polonia. Cinco a\u00f1os despu\u00e9s, en julio de 1958, Wojtyla recibe durante una acampada con j\u00f3venes universitarios la noticia de que P\u00edo XII, al que le quedaban apenas tres meses de vida, le hab\u00eda nombrado obispo auxiliar de Cracovia. Ten\u00eda entonces 38 a\u00f1os.<\/p>\n<p align=\"justify\">As\u00ed pues Roncalli y Wojtyla fueron objeto de sendas decisiones inesperadas (poco probables seg\u00fan los c\u00e1lculos humanos) de P\u00edo XII, que colocaron a ambos en una senda cuya inusitada etapa final hab\u00eda de ser la silla de Pedro.<\/p>\n<p align=\"justify\">Todo esto puede verse como una mera coincidencia o como simple curiosidad, pero a m\u00ed me sorprende siempre la iron\u00eda que gasta el Se\u00f1or para trenzar los hilos de la historia. Roncalli y Wojtyla eran hombres de distinta generaci\u00f3n y temperamentos diversos, pero si profundizamos un poco encontraremos notables sinton\u00edas.<\/p>\n<p align=\"justify\">Ambos hab\u00edan crecido en ambientes populares, muy alejados de cualquier refinamiento palaciego. Roncalli era hijo de campesinos de la provincia de B\u00e9rgamo, mientras Wojtyla creci\u00f3 en el ambiente familiar de un suboficial del ej\u00e9rcito, en la tranquila y poco influyente ciudad de Wadowice.<\/p>\n<p align=\"justify\">La austeridad de vida, la profunda piedad familiar, la conciencia de pertenecer al pueblo cristiano, y la participaci\u00f3n directa y muy viva en las dram\u00e1ticas vicisitudes hist\u00f3ricas de su tiempo, son factores convergentes en ambos personajes. Como tambi\u00e9n lo es una suerte de bondad, o de pureza humana muy singular, que caracteriz\u00f3 a ambos desde su temprana edad. A su manera ambos resultaban imprevisibles, rompedores, nada asimilables a los ambientes clericales. Y sin embargo eran profundamente eclesiales, pues bebieron a fondo lo mejor de la tradici\u00f3n teol\u00f3gica, la ense\u00f1anza social de los papas del siglo XX y la vibraci\u00f3n religiosa de sus respectivos pueblos.<\/p>\n<p align=\"justify\">La escuela diplom\u00e1tica abri\u00f3 la mente de un muchacho de provincias como Roncalli, le dio una dimensi\u00f3n ecum\u00e9nica y le permiti\u00f3 conocer las debilidades y fortalezas de las iglesias europeas en la posguerra. Por un camino muy distinto, Wojtyla conoci\u00f3 en propia carne los totalitarismos y ensay\u00f3 una respuesta hist\u00f3rica desde la fe. Ni el uno ni el otro se ve\u00edan acomplejados ante la cuesti\u00f3n obrera, que sent\u00edan muy a flor de piel, y ambos eran creativos y no meramente defensivos frente a las cuestiones pendientes del di\u00e1logo interreligioso, las libertades o el progreso cient\u00edfico. Ambos, en fin, fueron protagonistas del Concilio Vaticano II.<\/p>\n<p align=\"justify\">No es fantas\u00eda detectar un designio providente que los prepar\u00f3 a trav\u00e9s de apasionantes biograf\u00edas para responder a una vocaci\u00f3n que ahora podemos contemplar ubicada en el camino reciente de la Iglesia.<\/p>\n<p align=\"justify\">Ahora podemos situarnos ya en la plaza de San Pedro el pr\u00f3ximo 27 de abril, fiesta de la Divina Misericordia, cuando tendr\u00e1 lugar un acontecimiento \u00fanico: la canonizaci\u00f3n de dos papas reformadores, eslabones de una cadena que podr\u00eda remontarse quiz\u00e1s a Le\u00f3n XIII y cuyo extremo actual encarna el papa Francisco.<\/p>\n<p align=\"justify\">Una cadena de carne y hueso, de inteligencia y coraz\u00f3n, mediante la cual el Esp\u00edritu Santo ha desplegado sorpresa tras sorpresa para que la Iglesia aprenda una y otra vez a estar presente en un mundo cambiante, para que vuelva una y otra vez a sus fuentes y se desprenda de gangas y adherencias espurias, para que encuentre nuevo vigor tras cada reca\u00edda, un verdor desconocido que desplace al \u00f3xido de la inercia.<\/p>\n<p align=\"justify\">Podemos identificar un tramo final de esa larga cadena, que arranca precisamente con la convocatoria del Concilio. Juan XXIII advert\u00eda entonces que \u201cnuestra tarea no es \u00fanicamente guardar este tesoro precioso (de la fe y la Tradici\u00f3n)\u2026 sino tambi\u00e9n dedicarnos con voluntad diligente, sin temor, a estudiar lo que exige nuestra \u00e9poca (&#8230;). Es necesario que esta doctrina, verdadera e inmutable, a la que se debe prestar fielmente obediencia, se profundice y exponga seg\u00fan las exigencias de nuestro tiempo\u201d. \u00a1Y cu\u00e1nta conversi\u00f3n, sufrimiento y libertad han sido y son necesarios para realizar esta tarea inscrita en el dinamismo de la misi\u00f3n de la Iglesia!<\/p>\n<p align=\"justify\">En cuanto a Juan Pablo II, conviene releer la homil\u00eda de su beatificaci\u00f3n en la que Benedicto XVI explic\u00f3 cu\u00e1l es la \u201ccausa del Concilio\u201d, la causa por la que vivi\u00f3 y muri\u00f3 el papa llegado de Polonia: que el hombre abra sus puertas a Cristo, que la sociedad, la cultura y los sistemas econ\u00f3micos y pol\u00edticos se dejen iluminar y sanar por la presencia del Resucitado. Gracias a su experiencia vivida bajo el marxismo, el Papa Wojtyla supo desenmascarar la pretensi\u00f3n de las ideolog\u00edas de cumplir la esperanza del hombre, y reivindic\u00f3 leg\u00edtimamente para el cristianismo la respuesta a esa esperanza, restituyendo a la fe su plena significaci\u00f3n humana, social e hist\u00f3rica.<\/p>\n<p align=\"justify\">Francisco, el primer papa venido de Am\u00e9rica, ha querido reunir en un mismo gesto, ante la Iglesia y ante el mundo, el testimonio y la herencia de estos dos pont\u00edfices. Ha sido una decisi\u00f3n llena de sabidur\u00eda pastoral, todo un mensaje antes incluso de escuchar su homil\u00eda del pr\u00f3ximo domingo. \u201cEl hombre es el camino de la Iglesia y Cristo el camino del hombre\u201d: esta frase en el p\u00f3rtico de la enc\u00edclica Redemptor Hominis define la aventura de la Iglesia en los \u00faltimos cincuenta a\u00f1os. Y Francisco la interpreta ahora con su original\u00edsimo temple pastoral y misionero. La aventura contin\u00faa.<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Roncalli y Wojtyla: la aventura contin\u00faa, por Jos\u00e9 Luis Rest\u00e1n, director editorial de la Cadena Cope, en P\u00e1ginas Digital del 23\/4\/2014 El a\u00f1o 1953, P\u00edo XII, un papa mucho m\u00e1s abierto, din\u00e1mico y con visi\u00f3n de futuro que lo que indica la imagen grotesca habitualmente dibujada por los medios, realizaba un nombramiento sorprendente. 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