{"id":36017,"date":"2016-06-21T01:12:52","date_gmt":"2016-06-21T06:12:52","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/francia-es-mucho-mas-que-hollande-por-jose-luis-restan\/"},"modified":"2016-06-21T01:12:52","modified_gmt":"2016-06-21T06:12:52","slug":"francia-es-mucho-mas-que-hollande-por-jose-luis-restan","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/francia-es-mucho-mas-que-hollande-por-jose-luis-restan\/","title":{"rendered":"Francia es mucho m\u00e1s que Hollande, por Jos\u00e9 Luis Rest\u00e1n"},"content":{"rendered":"<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\n<p class=\"heditorfirst\" style=\"text-align: justify;\">Francia es mucho m\u00e1s que Hollande: Jos\u00e9 Luis Rest\u00e1n, en P\u00e1ginas Digital 22\/1\/2014, escribe ante la visita al Papa Francisco del presidente de la Rep\u00fablica de Francia, Francois Hollande<\/p>\n<p class=\"heditorfirst\" style=\"text-align: justify;\">Francia, con su dimensi\u00f3n territorial y econ\u00f3mica, su historia y su potencia cultural, ejerce como uno de los centros de gravedad de la Europa occidental. Es una tarea que comparte con Alemania, el otro gran coloso europeo. Esta funci\u00f3n de estabilidad que el eje franco-alem\u00e1n realiza desde la posguerra no se refiere solo a los aspectos econ\u00f3micos e institucionales, sino tambi\u00e9n y m\u00e1s profundamente a la cultura de fondo, a la fibra existencial y moral que anima la marcha del continente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Alemania puede resultar en ocasiones antip\u00e1tica para quienes solo quieren ver su r\u00edgida tendencia a la disciplina, pero en los \u00faltimos decenios ha rendido grandes servicios gracias a la responsabilidad de sus elites y de sus fuerzas pol\u00edticas. Han sido proverbiales los acuerdos de sus grandes partidos para reformar el sistema de bienestar, pero tambi\u00e9n el consenso b\u00e1sico que ha permitido marcar l\u00edneas rojas en el campo espinoso de la bio\u00e9tica, de la familia y de la laicidad y la libertad religiosa. El \u00faltimo ejemplo ha sido el pacto de gobierno entre la CDU y el SPD, que reconoce la necesidad de pol\u00edticas que respalden la instituci\u00f3n matrimonial y afirma el valor de las comunidades religiosas para el bien com\u00fan, y por tanto establece un di\u00e1logo permanente entre estas y los poderes p\u00fablicos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero en el otro polo del eje las cosas son m\u00e1s complejas. Durante el quinquenio de Nicol\u00e1s Sarkozy Francia renov\u00f3 su compromiso m\u00e1s aut\u00e9nticamente occidental: su programa de potenciar la sociedad civil, el di\u00e1logo transversal con los intelectuales, las anunciadas reformas econ\u00f3micas (que en buena medida quedaron a medio camino) y su decidido discurso sobre la laicidad positiva, convert\u00edan al pa\u00eds galo en un elemento decisivo frente a la deriva de la ingenier\u00eda social nihilista. Tambi\u00e9n en este punto, la s\u00f3lida alianza franco-alemana era una segura garant\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero la llegada de Fran\u00e7oise Hollande al El\u00edseo ha provocado un deslizamiento cultural alarmante. Parece como si la irritaci\u00f3n galopante que provoca en sus filas la pol\u00edtica econ\u00f3mica del presidente, se tratase de compensar con un \u201cplus ultra\u201d en las pol\u00edticas sociales que nunca hab\u00eda correspondido al coraz\u00f3n de la sociedad francesa, ni siquiera a amplios segmentos de la familia socialista. Primero fue la ley de matrimonio homosexual, aprobada sin di\u00e1logo alguno y al duro precio de una profunda fractura social. No solo eso, la sorprendente movilizaci\u00f3n transversal en las calles de Francia desvel\u00f3 un sorprendente sectarismo gubernamental, con una gesti\u00f3n nefasta por sus tonos y sus modos que raya en la represi\u00f3n. Despu\u00e9s lleg\u00f3 la \u201cCarta de ciudadan\u00eda\u201d, una medida absolutamente innecesaria para, supuestamente, garantizar la paz escolar. Con esta decisi\u00f3n se arrumba todo el discurso sobre la laicidad de Sarkozy y se retornaba al laicismo m\u00e1s rancio de la Rep\u00fablica. Un laicismo evidenciado tambi\u00e9n en los ataques verbales desplegados contra la Iglesia por parte de algunos miembros del Gabinete del primer ministro Jean-Marc Ayrault, curiosamente (\u00bftr\u00e1gicamente?) un miembro del \u201cala social-cristiana\u201d del PSF, que siempre existi\u00f3. Y es que la izquierda gobernante en Par\u00eds parece no soportar la cr\u00edtica, sobre todo si viene avalada por un ampl\u00edsimo movimiento social, mucho m\u00e1s plural de lo que ellos querr\u00edan reconocer.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La \u00faltima muesca ha sido la entrada en la Asamblea de un delirante proyecto que pretende convertir el aborto en un derecho. Tambi\u00e9n establece severas multas para quienes intenten persuadir a las mujeres de no abortar con informaciones \u201cinconvenientes\u201d, por ejemplo mostr\u00e1ndoles ecograf\u00edas u otras im\u00e1genes. De nuevo una gran movilizaci\u00f3n popular ha demostrado que Francia no es el reflejo de las pol\u00edticas de Hollande, quien por cierto cosecha un m\u00ednimo hist\u00f3rico de aprobaci\u00f3n entre los presidentes de la V Rep\u00fablica, y no precisamente por sus \u00faltimos escarceos amorosos.<\/p>\n<p class=\"heditorfirst\" style=\"text-align: justify;\">Con estas credenciales llega al Vaticano el presidente m\u00e1s laicista de la reciente historia de Francia. En los \u00faltimos d\u00edas, quiz\u00e1s para presentar una tarjeta menos enojosa, ha anunciado que consultar\u00e1 a los l\u00edderes de las confesiones religiosas sobre los grandes proyectos bio\u00e9ticos (cosa que no ha hecho hasta ahora en absoluto) y tambi\u00e9n ha mostrado preocupaci\u00f3n por la epidemia de ataques antisemitas y anticristianos, denunciados con gran fuerza por el cardenal de Par\u00eds, Andr\u00e9 Vingt-Trois. Hollande lleva tambi\u00e9n en la cartera su preocupaci\u00f3n por Oriente Medio y su pro-actividad en el \u00c1frica subsahariana, asuntos en los que es visible una convergencia con la diplomacia de la Santa Sede. Aun as\u00ed el panorama es lo m\u00e1s opuesto a una balsa de aceite.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En su Exhortaci\u00f3n Evangelii Gaudium, el papa Francisco afirma que \u201cun sano pluralismo, que de verdad respete a los diferentes y los valore como tales, no implica una privatizaci\u00f3n de las religiones, con la pretensi\u00f3n de reducirlas al silencio y la oscuridad de la conciencia de cada uno, o a la marginalidad del recinto cerrado de los templos, sinagogas o mezquitas. Se tratar\u00eda, en definitiva, de una nueva forma de discriminaci\u00f3n y de autoritarismo\u201d. Palabras que deben resonar con especial brillo en el actual debate p\u00fablico de Francia, y que deber\u00edan permitir un di\u00e1logo m\u00e1s all\u00e1 de las fotos de rigor. Esperemos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En todo caso debemos atender con inter\u00e9s lo que sucede en nuestro vecino del norte, un pa\u00eds siempre sorprendente de cuyo lecho profundo resurgen continuamente, no sin contradicciones, nuevas energ\u00edas creativas en todos los campos. Francia es mucho m\u00e1s que la pol\u00edtica de Hollande, y para Europa ser\u00eda tr\u00e1gico perder ese centro de estabilidad en su camino.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Francia es mucho m\u00e1s que Hollande: Jos\u00e9 Luis Rest\u00e1n, en P\u00e1ginas Digital 22\/1\/2014, escribe ante la visita al Papa Francisco del presidente de la Rep\u00fablica de Francia, Francois Hollande Francia, con su dimensi\u00f3n territorial y econ\u00f3mica, su historia y su potencia cultural, ejerce como uno de los centros de gravedad de la Europa occidental. Es &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/francia-es-mucho-mas-que-hollande-por-jose-luis-restan\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abFrancia es mucho m\u00e1s que Hollande, por Jos\u00e9 Luis Rest\u00e1n\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-36017","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/36017","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=36017"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/36017\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=36017"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=36017"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=36017"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}