{"id":36025,"date":"2016-06-21T01:13:32","date_gmt":"2016-06-21T06:13:32","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-custodio-de-la-memoria-loris-f-capovilla-nuevo-cardenal\/"},"modified":"2016-06-21T01:13:32","modified_gmt":"2016-06-21T06:13:32","slug":"el-custodio-de-la-memoria-loris-f-capovilla-nuevo-cardenal","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-custodio-de-la-memoria-loris-f-capovilla-nuevo-cardenal\/","title":{"rendered":"El custodio de la memoria: Loris F. Capovilla, nuevo cardenal"},"content":{"rendered":"<p align=\"justify\"><b>El custodio de la memoria: Loris F. Capovilla, nuevo cardenal<\/b><\/p>\n<p align=\"justify\"><em>Biograf\u00eda del nuevo cardenal Loris Francesco Capovilla, secretario y albacea de Juan XXIII<\/em><\/p>\n<p align=\"right\">Luis Mar\u00edn de San Mart\u00edn, OSA<\/p>\n<p align=\"justify\">En febrero, pocos meses antes de la canonizaci\u00f3n de Juan XXIII, el papa Francisco crear\u00e1 cardenal al arzobispo Loris Capovilla, memoria viva del papa Roncalli, de quien fue secretario particular. A sus 98 a\u00f1os es uno de los obispos m\u00e1s ancianos de la Iglesia y ser\u00e1 el purpurado mayor edad del Sacro Colegio Cardenalicio.<\/p>\n<p align=\"justify\">Loris Francesco Capovilla naci\u00f3 en Pontelongo, (Padua, Italia), el 14 de octubre de 1915. Hijo de Rodolfo Capovilla, empleado administrativo en la Sociedad Belga de Az\u00facares, y de Irma Letizia Callegaro. Su padre muri\u00f3 en 1922, a los treinta y siete a\u00f1os, dejando en condiciones precarias a su viuda y a sus dos hijos Loris y L\u00eda. En 1929, tras unos a\u00f1os recorriendo diversas localidades del norte de Italia, la familia se estableci\u00f3 definitivamente en Mestre.<\/p>\n<p align=\"justify\">Loris ingres\u00f3 en el Seminario Patriarcal de Venecia, siendo ordenado sacerdote en la Bas\u00edlica de la Salud el 23 de mayo de 1940, d\u00eda del Corpus Domini, por el patriarca de la di\u00f3cesis, cardenal Piazza. Inmediatamente fue nombrado coadjutor de la parroquia veneciana de San Zacar\u00edas en Riva degli Schiavoni. Tambi\u00e9n fue catequista en el Instituto Paolo Sarpi, ceremoniero capitular en San Marcos, capell\u00e1n de la Obra Nacional de Asistencia Religiosa y Moral a los Obreros, en Porto Marghera, y asistente diocesano de las escuelas medias. Durante la Segunda Guerra Mundial prest\u00f3 servicio en aviaci\u00f3n como capell\u00e1n militar de cadetes y pilotos en Parma, \u00a0(1942-1943) y colabor\u00f3 en la direcci\u00f3n espiritual del Seminario Menor de esa di\u00f3cesis. Despu\u00e9s del armisticio del 8 de septiembre de 1943, que lo sorprendi\u00f3 en el aeropuerto Natale Palli de Parma, don Loris colabor\u00f3 con la Resistencia partisana. Recibi\u00f3 la Cruz al m\u00e9rito de guerra.<\/p>\n<p align=\"justify\">Delicado de salud, regres\u00f3 a Venecia en diciembre y se le encarg\u00f3 la capellan\u00eda del Hospital Santa Mar\u00eda de las Gracias; tambi\u00e9n fue predicador dominical en Radio Venecia desde 1945. En 1949 el patriarca Carlo Agostini le nombr\u00f3 director del semanario diocesano La Voce di San Marco. Asimismo fue redactor de la p\u00e1gina veneciana del peri\u00f3dico cat\u00f3lico L&#8217;Avvenire d&#8217;Italia.<\/p>\n<p align=\"justify\">En 1953, contando treinta y ocho a\u00f1os de edad, acompa\u00f1\u00f3 a Par\u00eds al vicario capitular de Venecia para entrevistarse con el arzobispo Angelo Giuseppe Roncalli, hasta entonces nuncio en Francia, que acababa de ser nombrado por el papa P\u00edo XII cardenal y patriarca de Venecia. El cardenal le propuso asumir la tarea de secretario particular. Se inici\u00f3 as\u00ed una estrecha colaboraci\u00f3n entre ambos, que se extender\u00e1 durante los siguientes diez a\u00f1os. En octubre de 1958 Capovilla acompa\u00f1\u00f3 al patriarca al c\u00f3nclave celebrado tras la muerte de P\u00edo XII y en el que Roncalli result\u00f3 elegido papa con el nombre de Juan XXIII. Loris Capovilla fue confirmado como secretario particular la misma tarde del 28 de octubre de 1958. El papa Juan dec\u00eda, bromeando, que su activo secretario se asemejaba a un gato por su dinamismo silencioso, su r\u00e1pido paso y su omnipresencia.<\/p>\n<p align=\"justify\">Fue testigo de primera l\u00ednea del pontificado joaneo y del proceso renovador iniciado en la Iglesia con la convocatoria del Concilio Ecum\u00e9nico Vaticano II. Desarroll\u00f3 su tarea como secretario con gran fidelidad y lealtad, afrontando serenamente las cr\u00edticas surgidas en diversos ambientes curiales sobre su influencia en el entorno papal y sus simpat\u00edas pol\u00edticas por los gobiernos de centro izquierda en la Italia de la \u00e9poca. Vivi\u00f3 intensamente la ultima enfermedad de Juan XXIII y fue el encargado de comunicar al papa la llegada inminente de la muerte. El mismo papa Juan lo design\u00f3 albacea testamentario.<\/p>\n<p align=\"justify\">Pablo VI lo nombr\u00f3 perito conciliar en 1963, confirm\u00e1ndole tambi\u00e9n como prelado de antec\u00e1mara. En 1967 monse\u00f1or Capovilla, a los cincuenta y dos a\u00f1os de edad, fue nombrado arzobispo de Chieti-Vasto, recibiendo la ordenaci\u00f3n episcopal de manos del propio papa el 16 de julio en la Bas\u00edlica de San Pedro. Adopt\u00f3 como lema episcopal el mismo de Juan XXIII: Oboedientia et pax. Durante su ministerio episcopal en Chieti-Vasto, monse\u00f1or Capovilla procur\u00f3 poner en pr\u00e1ctica en la di\u00f3cesis las indicaciones y ense\u00f1anzas del Concilio en una \u00e9poca no siempre f\u00e1cil. El 25 de septiembre de 1971 Pablo VI lo nombr\u00f3 arzobispo titular de Mesembria (que tambi\u00e9n hab\u00eda sido la di\u00f3cesis titular del arzobispo Roncalli), prelado de Loreto y delegado pontificio para el Santuario Lauretano, donde permaneci\u00f3 hasta su jubilaci\u00f3n, el 10 de diciembre de 1988. Desde entonces vive en Sotto il Monte, pueblo natal de Juan XXIII.<\/p>\n<p align=\"justify\">Testigo de toda una \u00e9poca, Loris Capovilla es, sin duda, la memoria hist\u00f3rica y espiritual del papa Roncalli. Custodio de su archivo, ha cuidado numeros\u00edsimas publicaciones de y sobre el papa Juan (como el famoso Diario del alma); fecundo escritor e incansable conferenciante, ha procurado siempre difundir el recuerdo agradecido de Juan XXIII no s\u00f3lo a trav\u00e9s de libros y art\u00edculos, sino tambi\u00e9n en medios audiovisuales. Enjuto de cuerpo, algo encorvado, gafas met\u00e1licas, orejas despegadas, manos en continuo movimiento, listo y vivaz, siempre cordial y accesible. Todo encuentro \u00e9l resulta fascinante y enriquecedor: cuida los detalles y acoge siempre con viva cordialidad. Habla con pasi\u00f3n del papa Juan, cita sus frases y sus textos, se\u00f1ala el n\u00facleo de su pensamiento, siempre contextualiz\u00e1ndolo en la tradici\u00f3n viva de la Iglesia; narra mil episodios, todos ellos de una hondura que supera con creces la mera an\u00e9cdota. Loris Capovilla ama la \u00e9poca presente y mira con optimismo y agradecimiento el tiempo que le hab\u00eda tocado vivir. A pesar de su avanzada edad, conserva una admirable lucidez de mente y un asombroso dinamismo de esp\u00edritu. En una de sus \u00faltimas cartas me dec\u00eda: &#8220;Llego con el coraz\u00f3n cargado de recuerdos y de esperanzas. Ahora leo poco y escribo menos. Estoy sereno. Creo. Rezo. Amo&#8221;.<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El custodio de la memoria: Loris F. 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