{"id":36033,"date":"2016-06-21T01:14:07","date_gmt":"2016-06-21T06:14:07","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/de-manos-centenarias-y-corazon-de-nina-por-jose-moreno\/"},"modified":"2016-06-21T01:14:07","modified_gmt":"2016-06-21T06:14:07","slug":"de-manos-centenarias-y-corazon-de-nina-por-jose-moreno","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/de-manos-centenarias-y-corazon-de-nina-por-jose-moreno\/","title":{"rendered":"De manos centenarias y coraz\u00f3n de ni\u00f1a, por Jos\u00e9 Moreno"},"content":{"rendered":"<p align=\"justify\">De manos centenarias y coraz\u00f3n de ni\u00f1a, por Jos\u00e9 Moreno<\/p>\n<p align=\"justify\">Hoy he desayunado con <strong>Felisa<\/strong>, una parroquiana casi centenaria \u2013ya va camino de los noventa y siete- pero con una ni\u00f1a dentro a la que todav\u00eda le hace caso.<\/p>\n<p align=\"justify\">Ha sido en la cafeter\u00eda de los Gladys; all\u00ed, cada ma\u00f1ana, como si se tratara de un ritual, ella baja para tomar\u00a0 caf\u00e9 con leche y media tostada con tomate y aceite, acompa\u00f1ado de una lectura atenta y profunda del peri\u00f3dico Hoy. Entre lectura y conversaci\u00f3n, me mira y me halaga dici\u00e9ndome que recorta mis art\u00edculos para releerlos porque le dan \u00e1nimo y esperanza. Compartimos desayuno sencillo para una mujer de una altura humana, espiritual, cultural incre\u00edble y de una apertura esperanzada indescriptible. A ella le hac\u00eda ilusi\u00f3n que yo me acercara un d\u00eda para compartir este momento diario y hoy he podido cumplir mi promesa\u2026<\/p>\n<p align=\"justify\">Os confieso que es un lujo poder conversar con ella, transmite paz con lucidez en la aceptaci\u00f3n de una vejez que ella ve que le anuncia ya su partida y con la que se quiere reconciliar, pero no le deja la ni\u00f1a interior que la habita, seg\u00fan le explica Ricardo, otro sacerdote amigo. Cuando te encuentras con ella, se te dan las dos al mismo tiempo como la figura que se usa en los test de psicolog\u00eda cuando nos presentan ese rostro que, seg\u00fan lo mires, es una chica joven y coqueta, o una se\u00f1ora mayor asentada y segura. Dualidad rica y compleja que transmite Felisa en todo su ser, en su vestir, en su perfume, en su mirada, en su sonrisa, en su tono, en el contenido de su conversaci\u00f3n.<\/p>\n<p align=\"justify\">Pero hoy me seduc\u00edan sus manos serenas y cuidadas que, conscientes de mi mirada perpleja, ella me mostraba como signo de una vejez ya entregada -incluso me confesaba su car\u00e1cter presumido que le hac\u00eda enfadarse con el espejo que reproduce su figura en su ba\u00f1o-\u2026 y re\u00edamos afirmando que seguro que es un espejo \u201cmalo\u201d, que debe ser retirado porque no aporta ni mejora nada en su entorno, ya que no le da buena imagen y eso no debe permitirse. Pero, enseguida, al hilo de las manos, retom\u00e1bamos la conversaci\u00f3n con la necesidad de reconciliarnos con nuestro yo y con cada etapa, para comprender que, en\u00a0 los l\u00edmites, tambi\u00e9n hay belleza y posibilidades, y que el coraz\u00f3n s\u00f3lo entiende de cari\u00f1o y de cercan\u00eda manteniendo siempre vivo al ni\u00f1o que llevamos dentro. A partir de ah\u00ed, comenz\u00f3 el relato de la historia de la salvaci\u00f3n que anunciaban sus manos, el recorrido de lo recibido y dado a trav\u00e9s de ellas.<\/p>\n<p align=\"justify\">De familia castellana y de clase alta, venida a menos dentro de su riqueza, cambian de residencia familiar y se instalan en Madrid. Ella, siguiendo a su hermana mayor, renuncia a la carrera universitaria y oposita al cuerpo general de Estado para trabajar en Hacienda (esto, siendo una ni\u00f1a con diecis\u00e9is a\u00f1os y aceptando responsabilidades de mayor). As\u00ed, sus manos fueron protectoras en el \u00e1mbito profesional y familiar, tocaron el trabajo durante d\u00e9cadas y d\u00e9cadas. Fue la primera mujer que trabaj\u00f3 en Hacienda en Extremadura. Esas mismas manos son las que enamoraron y acariciaron a\u00a0 su esposo Manolo, con quien vivi\u00f3 fiel hasta su muerte, acompa\u00f1\u00e1ndole en la enfermedad hasta el final y sabiendo que\u00a0 le espera en el cielo hacia donde ella se dirige sin miedo alguno. Y, con \u00e9l, hombre fiel , admirado por su esposa y adorado por todos sus hijos y respetado por todos los que lo conocieron, toda una historia de generosidad y entrega sin l\u00edmites, en sus diez hijos que son su tesoro inagotable, como un pozo sin fondo donde se dieron y encontraron razones para su vida. Poco tiempo hubo para el ocio despreocupado, pero mucho para la alegr\u00eda de lo fecundo y lo aut\u00e9ntico; ah\u00ed, las manos acariciaron, consolaron, alegraron, sanaron, corrigieron, sumaron, restaron, secaron, lavaron&#8230; Y, junto a ellos, nietos y biznietos.<\/p>\n<p align=\"justify\">Me llama la atenci\u00f3n c\u00f3mo para ella es m\u00e1s f\u00e1cil la comunicaci\u00f3n con sus nietos y nietas que con sus hijos. Estos la cuidan y le exigen desde sus cuidados, desean marcarle espacios y modos que no arriesguen su seguridad; los otros, los m\u00e1s j\u00f3venes,\u00a0 la tienen por confidente y c\u00f3mplice en la que pueden descansar y confiar sin l\u00edmites.<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">Con esas mismas manos ha vivido su fe y proclamado su esperanza; son las que se han abierto ante Dios Padre confiando y poniendo en \u00c9l sus afanes y deseos, han rezado con las cuentas del rosario pero, sobre todo, con las de una familia numerosa, desde la que cada d\u00eda ten\u00eda mucho que contarle al Se\u00f1or y pedirle consejo para acertar en una educaci\u00f3n libre y firme para sus hijos, que les depositara como hombres y mujeres de bien en la sociedad y en la historia que les estaba tocando vivir.<\/p>\n<p align=\"justify\">Recuerdo con gozo la celebraci\u00f3n de sus noventa y cinco a\u00f1os con todos sus hijos\u2026 fue realmente entra\u00f1able y me llam\u00f3 la atenci\u00f3n su serenidad e independencia, la capacidad de mantener criterios y discutirlos con paz y sabidur\u00eda en medio de una tertulia y cena familiar. Ahora repite mucho que ya tiene su vida ultimada, que el Se\u00f1or se olvida de que ella puede irse ya y que est\u00e1 preparada; pero yo la veo coqueta y cuidada cada d\u00eda cuando se acerca a la parroquia, a pie, apoyada en un bast\u00f3n que lleva con gracia, con su abrigo abigarrado\u00a0 que la hace se\u00f1ora y lo lleva con br\u00edo, con su mirada atenta \u2013siempre le brillan los ojos-\u00a0 a cada gesto ritual de las celebraciones y con las\u00a0 manos siempre abiertas y entrelazadas, tocadas de una generosidad y una entrega que ya no tiene vuelta atr\u00e1s. Le explico que a m\u00ed me da vida verla as\u00ed, una centenaria en pie con lo vivido como corona y sin echarse atr\u00e1s, que me encanta c\u00f3mo, aunque la ancianidad le tira fuerte, le sigue dando la raz\u00f3n a la ni\u00f1a que lleva dentro.<\/p>\n<p align=\"justify\">Y me entusiasma pensar que yo tambi\u00e9n puedo darle m\u00e1s vida a mi ilusi\u00f3n y a mi sue\u00f1o que a mi cansancio y debilidad. Por eso la necesito y no le miento cuando le digo que ella nos aporta un mont\u00f3n a todos los que vamos por el camino,\u00a0 que en su vida y en sus manos es Dios quien nos est\u00e1 tocando y animando a seguir hacia delante, sinti\u00e9ndonos agradecidos y agraciados con ella, en su vida, marcada en sus manos.<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"right\">Jos\u00e9 Moreno Losada. Sacerdote<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>De manos centenarias y coraz\u00f3n de ni\u00f1a, por Jos\u00e9 Moreno Hoy he desayunado con Felisa, una parroquiana casi centenaria \u2013ya va camino de los noventa y siete- pero con una ni\u00f1a dentro a la que todav\u00eda le hace caso. Ha sido en la cafeter\u00eda de los Gladys; all\u00ed, cada ma\u00f1ana, como si se tratara de &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/de-manos-centenarias-y-corazon-de-nina-por-jose-moreno\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abDe manos centenarias y coraz\u00f3n de ni\u00f1a, por Jos\u00e9 Moreno\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-36033","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/36033","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=36033"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/36033\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=36033"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=36033"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=36033"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}