{"id":36068,"date":"2016-06-21T01:16:50","date_gmt":"2016-06-21T06:16:50","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/concluye-el-ano-de-la-fe-se-incrementa-el-reto-y-el-gozo-de-evangelizar\/"},"modified":"2016-06-21T01:16:50","modified_gmt":"2016-06-21T06:16:50","slug":"concluye-el-ano-de-la-fe-se-incrementa-el-reto-y-el-gozo-de-evangelizar","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/concluye-el-ano-de-la-fe-se-incrementa-el-reto-y-el-gozo-de-evangelizar\/","title":{"rendered":"Concluye el A\u00f1o de la Fe, se incrementa el reto y el gozo de evangelizar"},"content":{"rendered":"<p align=\"justify\">Tras trece meses y medio -406 d\u00edas exactamente- concluye el A\u00f1o de la Fe. Ha sido un tiempo indudable de gracia y de gracias, y la primera actitud y sentimiento en esta hora\u00a0 ha de ser la gratitud a Dios y a los Papas Benedicto XVI y Francisco por habernos permitido vivir este acontecimiento, este kair\u00f3s.<\/p>\n<p align=\"justify\">Redescubrir el \u201cgusto\u201d, la belleza y\u00a0 la verdad de la fe ha sido el primero de los objetivos de la convocatoria, salpicada de actos y de celebraciones y de un hecho tan relevante como inesperado con el relevo pontificio en marzo, ocasi\u00f3n renovada para profundizar, sentir y vivir nuestra fe. En la carta apost\u00f3lica Porta fidei, Benedicto XVI escribi\u00f3 que de lo que se trataba era, s\u00ed, de \u201credescubrir el camino de la fe para iluminar de manera cada vez m\u00e1s clara la alegr\u00eda y el entusiasmo renovado del encuentro con Cristo\u201d.<\/p>\n<p align=\"justify\">Con cuatro verbos -conocer, confesar, celebrar y testimoniar la fe- glos\u00e1bamos en esta p\u00e1gina editorial de ECCLESIA (n\u00famero 3.645, correspondiente al 20 de octubre de 2013), las expectativas del A\u00f1o de la Fe, expectativas, y desaf\u00edos que han de seguir en vigor. Y es que nada hay m\u00e1s decisivo en la vida de las personas y de la entera humanidad que la fe, que la luz de fe que emana de Jesucristo y se prolonga y alumbra todas las etapas, edades y circunstancias de la existencia y de la civilizaci\u00f3n humanas.<\/p>\n<p align=\"justify\">La clausura del A\u00f1o de la Fe llega, adem\u00e1s, con un nuevo don, con un nuevo regalo. Como informamos en la p\u00e1gina 36 de este mismo n\u00famero, el Papa Francisco publica en este contexto una exhortaci\u00f3n apost\u00f3lica, el segundo documento de m\u00e1s rango de sus\u00a0 cerca de nueve meses de ministerio. Su t\u00edtulo, el t\u00edtulo de la exhortaci\u00f3n apost\u00f3lica, lo dice todo o casi todo: Evangelii gaudium (El gozo del Evangelio). Solo ya con este nombre entendemos que el texto \u2013hasta en su misma cualificaci\u00f3n o rango: exhortaci\u00f3n apost\u00f3lica- nos evoca la emblem\u00e1tica Evangelii nuntiandi de Pablo VI, de 1975, tantas veces citada y ponderada por Francisco. Y no es tampoco muy dif\u00edcil de intuir que la Evangelii gaudium rebose asimismo de referencias e inspiraci\u00f3n en el Documento Final de la V Conferencia General del Episcopado Latinoamericano de Aparecida, en 2007, cuya comisi\u00f3n de redacci\u00f3n presidi\u00f3 el entonces cardenal Bergoglio y al que tambi\u00e9n con frecuencia alude el ahora Pont\u00edfice.<\/p>\n<p align=\"justify\">Hasta el martes 26 de noviembre no conoceremos la Evangelii gaudium, que ECCLESIA publicar\u00e1 lo antes posible. Pero no creemos aventurado afirmar que se convertir\u00e1 en la br\u00fajula, en la carta de navegaci\u00f3n para la inmediata acci\u00f3n pastoral de nuestra Iglesia en el contexto de la nueva evangelizaci\u00f3n y de la\u00a0 crisis de la fe tan generalizada en distintos y hasta numerosos lugares de la geograf\u00eda eclesial. Y aunque propia, t\u00e9cnicamente la Evangelii gaudium no ha sido presentada como exhortaci\u00f3n apost\u00f3lica postsinodal, tras el S\u00ednodo de los Obispos de octubre de 2012 dedicado a la Nueva Evangelizaci\u00f3n, resulta evidente que no obviar\u00e1 los trabajos y conclusiones de aquella asamblea sinodal.<\/p>\n<p align=\"justify\">Pero por si fuera poco, la clausura romana del A\u00f1o de la Fe nos lega igualmente otros dos hermosos\u00a0 e interpeladores gestos del Papa durante la correspondiente celebraci\u00f3n en la bas\u00edlica vaticana del domingo 24 de noviembre: la exposici\u00f3n, por primera vez en la historia, de las reliquias de San Pedro y una colecta especial, un concreto ejercicio de caridad, por los damnificados en Filipinas tras el desolador paso del tif\u00f3n Haiyan.<\/p>\n<p align=\"justify\">Conocer, confesar, celebrar y transmitir la fe \u2013dec\u00edamos antes- han sido los cuatro objetivos del A\u00f1o de la Fe, que ahora se incrementan y renuevan en el reto y en el gozo de la evangelizaci\u00f3n. Para conocer la fe, la Lumen fidei puede ser un instrumento valios\u00edsimo. Para profesar la fe, las mismas reliquias de San Pedro tambi\u00e9n nos pueden ayudar en esta tarea. Celebrar la fe habr\u00e1 de seguir siendo \u00e1mbito y espacio para el gozo creyente e irradiadoramente evangelizador. Y el anuncio y el testimonio de la fe, que se avala y demuestra con la caridad y sus gestos como, por ejemplo, la colecta a favor de Filipinas, no pueden tampoco esperar desde la conversi\u00f3n pastoral, a la que tanto nos emplaza el Papa Francisco, y desde el dulce, apremiante y reconfortador compromiso en pro de la evangelizaci\u00f3n.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Tras trece meses y medio -406 d\u00edas exactamente- concluye el A\u00f1o de la Fe. 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