{"id":36096,"date":"2016-06-21T01:18:57","date_gmt":"2016-06-21T06:18:57","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/del-lenguaje-imperecedero-a-la-accion-como-referente\/"},"modified":"2016-06-21T01:18:57","modified_gmt":"2016-06-21T06:18:57","slug":"del-lenguaje-imperecedero-a-la-accion-como-referente","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/del-lenguaje-imperecedero-a-la-accion-como-referente\/","title":{"rendered":"Del lenguaje imperecedero a la acci\u00f3n como referente"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><b>&#8220;Naciones Unidas, \u00a0la gran c\u00e1tedra de la moral, es la \u00fanica salida a la concordia&#8221;<\/b><\/p>\n<p align=\"justify\"><b>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/b>Buena parte del mundo se ha dejado abrazar por una tribuna universal, desde donde se eval\u00faan todos los problemas de la humanidad, bajo una inspiraci\u00f3n de unidad y de servicio a la especie humana, sin distinci\u00f3n alguna, con el \u00fanico objetivo de trabajar por un mundo m\u00e1s hermanado. Esta emblem\u00e1tica realidad, no pod\u00eda tener otro nombre m\u00e1s imperecedero, que el de Naciones Unidas. M\u00e1s all\u00e1 de las horas y del tiempo est\u00e1 el g\u00e9nero humano con su arduo camino de progresos y frustraciones, con su primac\u00eda de valores e intereses, con sus dominios y servidumbres, frutos propios del trabajo y de la inteligencia de cada ser humano. El d\u00eda que estemos los unos con los otros, no los unos contra los otros como tantas veces ha sido y a\u00fan es, habremos aprendido la m\u00e1s importante lecci\u00f3n de convivencia. Mientras tanto, considero que es hora de vernos y de removernos interiormente, de ver que somos nadie por separado y de que todos unidos, somos como la flor del sol, eternos y necesarios para espigar otras atm\u00f3sferas m\u00e1s habitables.<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\">Tenemos que dejar de ser un conflicto, empezando por nosotros mismos. Hemos de ser gentes de paz. Hasta ahora hemos conseguido un desarrollo desigual, injusto, puramente encaminado al lucro personal, al desprecio por lo ajeno, sin importarnos para nada el dolor ajeno, la desolaci\u00f3n en la que mueren a diario tantas vidas inocentes. Por desgracia, la cultura actual tan mediatizada como mediocre, subvencionada por el poder de turno para que baile a su antojo, lejos de avivar el entendimiento, fomenta el esp\u00edritu de la venganza y del odio. Puede que vivamos m\u00e1s tiempo, pero c\u00f3mo vivimos, en ocasiones sin alma porque nos la han matado. Cada vez son m\u00e1s las personas que aguantan en un total desamparo. Multitud de seres humanos llaman a todas las puertas para denunciar la violaci\u00f3n de sus derechos humanos y libertades. Demasiados ciudadanos han dejado de confiar en sus gobiernos. No se trata de gobernar para los pudientes, sino para todos, y en todo caso, para los que nada tienen para que tengan lo b\u00e1sico. Los tiempos actuales son, por tanto, turbulentos e imprevisibles, lo que nos demuestra lo importante que son otras dimensiones en la especie humana. No podemos vivir ajenos al sufrimiento de nuestros semejantes, con la permisividad de la amenaza de un enemigo potencial, que es el ser humano contra s\u00ed mismo.<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\">La especie humana necesita comprenderse, s\u00f3lo as\u00ed puede unirse, y cultivar ese bien com\u00fan planetario que a todos nos pertenece. En consecuencia, creo que ser\u00eda bueno convertir el 24 de octubre (d\u00eda de las Naciones Unidas), en un verdadero foro de realidades y experiencias, que fomenten la armon\u00eda como referente. Es evidente que la organizaci\u00f3n tiene tras de s\u00ed un camino recorrido, pero ha llegado el momento de mejorarlo con nuevas y renovadas acciones. Ya no sirven los meros di\u00e1logos, es preciso activar otros cultivos innovadores m\u00e1s acordes con la nueva \u00e9poca de un planeta globalizado. Para ello, pienso que Naciones Unidas tiene que adquirir el peso de la conciencia del cambio, ir m\u00e1s all\u00e1 de un foro institucional para convertirse en un centro moral de referencia. S\u00f3lo as\u00ed se podr\u00e1 activar la familia de naciones en un mundo necesitado de \u00e9tica. Indudablemente, apoyados en este v\u00ednculo del linaje, no tendr\u00e1 sentido el dominio de los fuertes; al contrario, los miembros m\u00e1s d\u00e9biles ser\u00e1n los m\u00e1s auxiliados. Verdaderamente, somos todos y cada uno de nosotros, los que debemos construir una verdadera familia y sentirnos como tales. Esto puede parecer una utop\u00eda irrealizable, pero no lo es, en la medida que establezcamos un futuro m\u00e1s compartido, menos c\u00ednico, m\u00e1s sociable y solidario.<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\">No debemos cultivar el miedo a tener miedo del futuro. Somos el porvenir y la esperanza. Adentr\u00e9monos en otros lenguajes m\u00e1s del coraz\u00f3n. No son los gobiernos los que tienen que decidir por nosotros. A veces el llanto est\u00e1 en nosotros y no acertamos a liberarnos del mismo. No se entiende que en un mundo conectado, andemos desconectados e indiferentes los unos con los otros. Debi\u00e9ramos estar m\u00e1s unidos. Las respuestas tienen que ser comunes a los muchos problemas comunes. Nos consta que Naciones Unidas est\u00e1 haciendo lo posible (y tambi\u00e9n lo imposible) para responder a todas estas situaciones que nos degradan como especie humana. As\u00ed, es justo reconocerlo, en materia de seguridad ha sido fundamental la intervenci\u00f3n de Naciones Unidas en la soluci\u00f3n pol\u00edtica-pac\u00edfica de la crisis en Siria. En cuestiones de supervivencia, tambi\u00e9n millones de personas dependen del personal humanitario de las Naciones Unidas. Otro de los retos m\u00e1s urgentes, que se ha propuesto la organizaci\u00f3n, es lograr que la sostenibilidad se haga vida entre los moradores, o si quieren, acci\u00f3n colectiva. Por consiguiente, es el esfuerzo com\u00fan el activo que debe imperar en esta mundializada tribuna, el ejercicio continuo de los imperativos \u00e9ticos, la b\u00fasqueda permanente de los medios para prevenir y controlar los conflictos, estimulando las v\u00edas diplom\u00e1ticas y los deseos de reconciliaci\u00f3n de todo ser pensante.<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\">Despojados de cualquier recelo y con el lenguaje de la uni\u00f3n como horizonte, pienso que s\u00ed en verdad queremos promover la ilusi\u00f3n de la humanidad en un mundo menos cruel, tenemos que reaccionar con firmeza ante el incumplimiento de los derechos humanos, el medio ambiente y muchas otras cuestiones. Es p\u00fablico y notorio que la acci\u00f3n de Naciones Unidas, con los valores que encarna, se hace cada d\u00eda m\u00e1s indispensable, lo que significa que hemos de intensificar su lenguaje con nuestros esfuerzos de unidad. As\u00ed, el foro de esta organizaci\u00f3n \u00a0ha de convertirse en el espacio natural para edificar un consenso mundial, de referencia para todos los dirigentes, activando el m\u00e1s alto nivel de responsabilidad y transparencia. El futuro, ese que tanto miedo nos da en ocasiones, nos juzgar\u00e1 por las acciones humanitarias llevadas a cabo, por los resultados humanitarios obtenidos, por los efectos de convivencia logrados, por los sue\u00f1os conseguidos a trav\u00e9s de los diversos compromisos adquiridos, por las alianzas logradas en un mundo dividido entre ricos y pobres.<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\">En cualquier caso, no podemos perder m\u00e1s tiempo, es hora de hacer frente a las muchas amenazas con un lenguaje propio, universal, que es el mismo de siempre, pero actualizado al momento de una nueva era, con una amplia gama de culturas y nacionalidades, con lo que esto puede suponer de riqueza, para continuar avanzando en aquello que nos une, que casi siempre es m\u00e1s que lo que nos separa. Nadie tiene que estar sobre nadie. La concordia no se edifica solamente mediante parabienes, se labra con el esp\u00edritu de la honradez, con el coraje de las ideas verdaderas, con las obras y los referentes de personas de aut\u00e9ntico verbo. Hoy los ciudadanos retornan a las Naciones Unidas como la \u00faltima salida a tanta desesperaci\u00f3n , y es por esto, que resulta grandioso ver a la instituci\u00f3n como la c\u00e1tedra de la moral. No todo est\u00e1 perdido, pues, son nuestro consuelo y el instrumento de cambio. Han de serlo.<\/p>\n<p align=\"justify\"><b><\/b><\/p>\n<p align=\"justify\"><b>\u00a0<\/b><\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"right\"><b>V\u00edctor Corcoba Herrero\/ Escritor<\/b><\/p>\n<p align=\"right\"><b>corcoba@telefonica.net<\/b><\/p>\n<p align=\"right\"><b>20 de octubre de 2013<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&#8220;Naciones Unidas, \u00a0la gran c\u00e1tedra de la moral, es la \u00fanica salida a la concordia&#8221; \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Buena parte del mundo se ha dejado abrazar por una tribuna universal, desde donde se eval\u00faan todos los problemas de la humanidad, bajo una inspiraci\u00f3n de unidad y de servicio a la especie humana, sin distinci\u00f3n alguna, con el &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/del-lenguaje-imperecedero-a-la-accion-como-referente\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abDel lenguaje imperecedero a la acci\u00f3n como referente\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-36096","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/36096","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=36096"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/36096\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=36096"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=36096"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=36096"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}