{"id":3610,"date":"2015-12-01T01:18:16","date_gmt":"2015-12-01T06:18:16","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/a-libertad-fuimos-llamados\/"},"modified":"2015-12-01T01:18:16","modified_gmt":"2015-12-01T06:18:16","slug":"a-libertad-fuimos-llamados","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/a-libertad-fuimos-llamados\/","title":{"rendered":"A libertad fuimos llamados"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">por Apuntes Pastorales<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p class=\"copete\" style=\"text-align: justify;\">En su carta a los G\u00e1latas el ap\u00f3stol Pablo presenta una apasionada defensa del Evangelio <\/p>\n<p class=\"texto\">\n<p style=\"margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;\" class=\"MsoNormal\">Son pocas las ocasiones en las que el ap\u00f3stol Pablo expresa frustraci\u00f3n con la obra del ministerio. El comportamiento de la iglesia en Galacia, sin embargo, lo hab\u00eda dejado perplejo (G\u00e1 4.20). No entend\u00eda c\u00f3mo era posible que ellos le hubieran dado, con tanta rapidez, la espalda a la Verdad en que \u00e9l los hab\u00eda formado. En consecuencia, les escribi\u00f3 una de las cartas m\u00e1s severas del Nuevo Testamento. A pesar de que le hubiera gustado \u00abcambiar el tono\u00bb, no se anduvo con rodeos, pues incluso los tild\u00f3 de insensatos (3.1). <\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;\" class=\"MsoNormal\">&#160;<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;\" class=\"MsoNormal\">Algunos judaizantes hab\u00edan llegado a la congregaci\u00f3n y la hab\u00eda convencido de que para seguir a Cristo requer\u00edan la circuncisi\u00f3n. El enfado y perplejidad del ap\u00f3stol se deb\u00eda a que este hab\u00eda sido precisamente el problema en que se esforz\u00f3 por resolver el concilio de Jerusal\u00e9n, seg\u00fan relata Lucas en Hechos 15. En aquella ocasi\u00f3n se hab\u00eda acordado no imponerle a los gentiles ninguna de las cargas que proven\u00edan de la tradici\u00f3n hebrea. No obstante, la tendencia a mezclar la religi\u00f3n jud\u00eda con el cristianismo persist\u00eda.<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;\" class=\"MsoNormal\">&#160;<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;\" class=\"MsoNormal\">La insensatez de los g\u00e1latas nos deja algunas lecciones acerca de la tendencia en las personas hacia el esfuerzo de sumarle elementos a la sencilla verdad del evangelio.<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;\" class=\"MsoNormal\">&#160;<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;\" class=\"MsoNormal\"><b style=\"\">La tentaci\u00f3n del abandono<\/b><\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;\" class=\"MsoNormal\">El autor de la carta a los Hebreos compara la vida en Cristo con una larga carrera. Una de las luchas m\u00e1s intensas que sostienen los corredores, en esta prueba, es contra la tentaci\u00f3n de abandonar la competencia. La marcha se vuelve abrumadora, la meta permanece distante y el progreso se hace dif\u00edcil de medir. Todas estas contrariedades acechan la mente del atleta y lo apremian a renunciar. <\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;\" class=\"MsoNormal\">&#160;<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;\" class=\"MsoNormal\">Pablo utiliza el mismo t\u00e9rmino para referirse a lo que hab\u00eda ocurrido con los g\u00e1latas. \u00abMe maravillo de que tan pronto ustedes hayan abandonado a Aqu\u00e9l que los llam\u00f3 por la gracia de Cristo, para seguir un evangelio diferente\u00bb (G\u00e1 1.6). El cansancio gan\u00f3 sobre la disciplina y el esfuerzo que requiere el llamado a ser disc\u00edpulo. Su disposici\u00f3n a escuchar otras propuestas obedec\u00eda, precisamente, al hecho de que ya el des\u00e1nimo y las dudas se hab\u00edan instalado en sus propios corazones.<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;\" class=\"MsoNormal\">&#160;<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;\" class=\"MsoNormal\">El camino al que nos ha llamado el Se\u00f1or, sin embargo, exige esfuerzo. De hecho, Pablo exhorta: \u00abPara libertad fue que Cristo nos hizo libres. Por tanto, permanezcan firmes\u00bb (G\u00e1 5.1). Deberemos, por tanto, atender cualquier s\u00edntoma de cansancio que torne en let\u00e1rgica nuestra espiritualidad. Esta condici\u00f3n nos deja vulnerables, en gran mediad, ante la seducci\u00f3n con \u00abnovedades\u00bb que prometen soluciones m\u00e1gicas. <\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;\" class=\"MsoNormal\">&#160;<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;\" class=\"MsoNormal\"><b style=\"\">\u00bfOtro evangelio?<\/b><\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;\" class=\"MsoNormal\">Los vendedores de \u00abespejitos de color\u00bb siempre apelan a los insatisfechos con su propia experiencia. Perciben la frustraci\u00f3n de quienes han transitado, por cierto tiempo, por un camino que les ha rendido pocas satisfacciones. Esa sensaci\u00f3n de fastidio se convierte en terreno f\u00e9rtil para plantar las semillas de ense\u00f1anzas novedosas, las cuales prometen el secreto de una vida plena en Cristo. El t\u00e9rmino que el ap\u00f3stol emplea para este proceso de seducci\u00f3n es \u00abperturbar\u00bb, que refiere a la acci\u00f3n de incitar, provocar, confundir y agitar. <\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;\" class=\"MsoNormal\">&#160;<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;\" class=\"MsoNormal\">Aclara que este otro evangelio que pretenden imponerle a los g\u00e1latas, \u00aben realidad no es otro evangelio\u00bb sino una perversi\u00f3n del evangelio de Cristo (G\u00e1 1.7). Una perversi\u00f3n es una distorsi\u00f3n de la verdad, y es por esto que tantas veces su atractivo resulta tan irresistible para los desanimados. No se presenta como una contradicci\u00f3n a la Verdad, sino que modifica parte del evangelio, convirtiendo lo novedoso en un concepto similar al original. Por esto es necesario un conocimiento claro de la esencia de la Palabra recibida, en todas sus dimensiones. Solamente examinando estas novedades a la luz de la Verdad se lograr\u00e1 discernir sus contradicciones. <\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;\" class=\"MsoNormal\">&#160;<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;\" class=\"MsoNormal\">El ap\u00f3stol es categ\u00f3rico en denunciar tales opciones: \u00absi aun nosotros, o un \u00e1ngel del cielo, les anunciara otro&#160; evangelio contrario al que les hemos anunciado, sea anatema\u00bb. (G\u00e1 1.8)<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;\" class=\"MsoNormal\">&#160;<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;\" class=\"MsoNormal\"><b style=\"\">La ra\u00edz del problema<\/b><\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;\" class=\"MsoNormal\">Pablo busca dejar en claro la convicci\u00f3n que mueve su ministerio: \u00ab\u00bfbusco ahora el favor de los hombres o el de Dios? \u00bfO me esfuerzo por agradar a los hombres? Si yo todav\u00eda estuviera tratando de agradar a los hombres, no ser\u00eda siervo de Cristo. Pues quiero que sepan, hermanos, que el evangelio que fue anunciado por m\u00ed no es seg\u00fan el hombre. Pues ni lo recib\u00ed de hombre, ni me fue ense\u00f1ado, sino que lo recib\u00ed por medio de una revelaci\u00f3n de Jesucristo\u00bb (G\u00e1 1.10\u201312).<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;\" class=\"MsoNormal\">&#160;<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;\" class=\"MsoNormal\">El deseo de presentar una ense\u00f1anza que resulte m\u00e1s atractiva para la gente ha sido piedra de tropiezo a lo largo de dos mil a\u00f1os. Las t\u00edpicas reacciones de protesta ante las exigencias de sumisi\u00f3n absoluta al Se\u00f1or siempre ha descolocado a los l\u00edderes de la Iglesia. Cuando su meta es alcanzar la popularidad, tales reacciones no entusiasman. Inevitablemente arriban a la conclusi\u00f3n de que las verdades de la Palabra son anticuadas. En su opini\u00f3n, deben adecuarse a los cambios que vive el ser humano, para no perder su atractivo. En el af\u00e1n de volverlas m\u00e1s apetecibles para el consumidor, irremediablemente introducen elementos robados de la cultura que los rodea.<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;\" class=\"MsoNormal\">&#160;<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;\" class=\"MsoNormal\">Debemos saber que, ante las exigencias del evangelio, las protestas de la carne son naturales. Incluso sirven para confirmar que, en realidad, lo que escuchamos es Palabra de Dios. Nuestra humanidad nunca se siente plenamente a gusto con las directivas que el Se\u00f1or nos ordena seguir. No obstante, podemos estar seguros de que toda instrucci\u00f3n que nos exija abrazarnos a la cruz y morir es un buen camino. Por otro lado, aquellas ense\u00f1anzas que encuentran demasiado eco en las que predominan en el entorno ajeno al cristianismo siempre despiertan sospechas. La palabra de la cruz nunca la abrazar\u00e1 la mayor\u00eda.<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;\" class=\"MsoNormal\">&#160;<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;\" class=\"MsoNormal\"><b style=\"\">Ceder ante la fascinaci\u00f3n<\/b><\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;\" class=\"MsoNormal\">\u00ab\u00a1Oh, G\u00e1latas insensatos! \u00bfQui\u00e9n los ha fascinado a ustedes, ante cuyos ojos Jesucristo fue presentado p\u00fablicamente como crucificado?\u00bb (G\u00e1 3.1). La palabra \u00abfascinar\u00bb podr\u00eda traducirse \u00abhechizar\u00bb o \u00abembrujar\u00bb. Por lo general se emplea en referencia a rituales de magia que enga\u00f1an a las personas, para llevarlas a creer en aquello que es falso.<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;\" class=\"MsoNormal\">&#160;<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;\" class=\"MsoNormal\">\u00bfD\u00f3nde radica la falsedad de estas ense\u00f1anzas? El mismo ap\u00f3stol le pregunta a los g\u00e1latas: \u00abhabiendo comenzado por el Esp\u00edritu, \u00bfvan a terminar ahora por la carne?\u00bb (G\u00e1 3.3). La gran mayor\u00eda de doctrinas que pervierten el evangelio nos ofrecen soluciones que invierten el equilibrio de nuestra espiritualidad. Quitan el control de las manos de Dios y lo colocan con firmeza en nuestras manos. Seg\u00fan ellas, nuestro accionar, sea cual sea, garantizar\u00e1 que Dios responda positivamente y asegurar\u00e1, para nosotros, la tan anhelada bendici\u00f3n. El mismo Jes\u00fas qued\u00f3 expuesto, en la segunda tentaci\u00f3n, a este enga\u00f1o. El diablo le propon\u00eda que, con una acci\u00f3n temeraria, asegurara la intervenci\u00f3n de Dios en su vida.<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;\" class=\"MsoNormal\">&#160;<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;\" class=\"MsoNormal\">Andar en el Esp\u00edritu, sin embargo, significa que la iniciativa est\u00e1, por siempre, en las manos de Dios. Nosotros guardamos el lugar que nos corresponde, que es siempre responder a las instrucciones que \u00e9l nos ordena seguir. Todas las veces que alguien intente devolvernos a nosotros el control de nuestra vida podremos estar seguros de que hemos abandonado la vida en el Esp\u00edritu.<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;\" class=\"MsoNormal\">&#160;<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;\" class=\"MsoNormal\"><b style=\"\">Vivir en libertad<\/b><\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;\" class=\"MsoNormal\">\u00abPara libertad fue que Cristo nos hizo libres. Por tanto, permanezcan firmes, y no se sometan otra vez al yugo de esclavitud\u00bb (G\u00e1 5.1).<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;\" class=\"MsoNormal\">&#160;<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;\" class=\"MsoNormal\">Resulta asombroso ver con cu\u00e1nta facilidad cede el cristiano ante los embates de la culpa. Vivir en una cultura de condenaci\u00f3n y competencia nos predispone a identificar siempre nuestro accionar como malo. Creemos que la culpa nos proveer\u00e1 la motivaci\u00f3n necesaria para el cambio. Nadie, sin embargo, persiste por mucho tiempo en un proyecto cuando lo mueve la sensaci\u00f3n de que est\u00e1 mal.<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;\" class=\"MsoNormal\">&#160;<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;\" class=\"MsoNormal\">Esta es la raz\u00f3n por la que el Nuevo Testamento dedica tanto espacio a describir la esperanza que aguarda a los hijos de Dios. Cuando Cristo se enfrent\u00f3 a la inminente muerte en la cruz, no lo motiv\u00f3 el pensamiento de que si no se sacrificaba ser\u00eda un mal Hijo. El autor de Hebreos se\u00f1ala que \u00abel gozo puesto delante de \u00e9l\u00bb lo llev\u00f3 a soportar la cruz (He 12.3). Observe que la recompensa de su sacrificio pes\u00f3 m\u00e1s que cualquier otro argumento.<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;\" class=\"MsoNormal\">&#160;<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;\" class=\"MsoNormal\">Todas las veces que una ense\u00f1anza coloque sobre nosotros un peso de culpa, debemos estar seguros de que no procede del Se\u00f1or, ya sea que se trate de practicar un devocional m\u00e1s largo, de dar ofrendas m\u00e1s generosas, pasar m\u00e1s tiempo orando o involucrarnos en alg\u00fan proyecto. Dios no es dios de condenaci\u00f3n, sino de libertad. Lo que nos mueve a buscarlo con mayor pasi\u00f3n es la promesa de que \u00e9l nos dar\u00e1 a conocer las sendas que debemos transitar, que en su presencia encontramos plenitud de gozo y, a su diestra, delicias para siempre (Sal 16.11). <\/p>\n<\/p>\n<p class=\"pie\" style=\"text-align: justify; font-style: italic; \"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Apuntes Pastorales En su carta a los G\u00e1latas el ap\u00f3stol Pablo presenta una apasionada defensa del Evangelio Son pocas las ocasiones en las que el ap\u00f3stol Pablo expresa frustraci\u00f3n con la obra del ministerio. El comportamiento de la iglesia en Galacia, sin embargo, lo hab\u00eda dejado perplejo (G\u00e1 4.20). 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