{"id":36134,"date":"2016-06-21T01:21:09","date_gmt":"2016-06-21T06:21:09","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/por-eso-no-se-derrumba-ante-la-canonizacion-de-juan-xxiii-y-juan-pablo-ii-por-jose-luis-restan\/"},"modified":"2016-06-21T01:21:09","modified_gmt":"2016-06-21T06:21:09","slug":"por-eso-no-se-derrumba-ante-la-canonizacion-de-juan-xxiii-y-juan-pablo-ii-por-jose-luis-restan","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/por-eso-no-se-derrumba-ante-la-canonizacion-de-juan-xxiii-y-juan-pablo-ii-por-jose-luis-restan\/","title":{"rendered":"Por eso no se derrumba (ante la canonizaci\u00f3n de Juan XXIII y Juan Pablo II), por Jos\u00e9 Luis Rest\u00e1n"},"content":{"rendered":"<p align=\"justify\">Por eso no se derrumba (ante la canonizaci\u00f3n de Juan XXIII y Juan Pablo II), por Jos\u00e9 Luis Rest\u00e1n<\/p>\n<p align=\"justify\">En el d\u00eda en que hemos conocido que los beatos Juan XXIII y Juan Pablo II ser\u00e1n canonizados el pr\u00f3ximo 27 de abril de 2014, fiesta de la Divina Misericordia, me viene a la mente una frase lapidaria pronunciada por el Papa en su reciente encuentro con el clero de Roma. En aquel di\u00e1logo mantenido con los curas de su di\u00f3cesis, Francisco afirm\u00f3 que la Iglesia no se derrumba &#8220;porque hoy, como siempre, hay mucha santidad cotidiana: hay muchas mujeres y hombre que viven la fe en la vida de cada d\u00eda. Y la santidad es m\u00e1s fuerte que los esc\u00e1ndalos&#8221;.<\/p>\n<p align=\"justify\">Como tantas veces he escrito, a m\u00ed no me sorprenden el mal y la traici\u00f3n, incluso cuando se presentan all\u00ed donde cabr\u00eda esperar una historia de fidelidad y de bien. Lo que verdaderamente me sorprende, cada d\u00eda, es la fe. Esa fe que brota como una flor de gracia y de libertad en la tierra del pueblo cristiano. Como ha explicado Francisco en su entrevista que ha dado la vuelta al mundo, la Iglesia es Madre y por tanto es fecunda, a despecho de acosos exteriores y sequedades internas. Es \u201cla santidad del pueblo de Dios paciente, la santidad com\u00fan\u201d, subrayaba el papa pensando en su propia experiencia de familia.<\/p>\n<p align=\"justify\">Angelo Roncalli y Karol Wojtyla son hijos de ese pueblo de Dios paciente, cuya verdadera fisonom\u00eda esculpe la fe a trav\u00e9s de las circunstancias cotidianas. Pero ciertamente, a pesar de su precioso bagaje no se les ahorr\u00f3 a ninguno de los dos la aventura de responder \u201cs\u00ed\u201d al Misterio hecho carne, que les llam\u00f3 a lo largo de sus vida a realizar \u201ccosas grandes\u201d (as\u00ed lo dir\u00eda satisfecha Santa Catalina de Siena), cosas imprevistas e inauditas para las que se necesitaba algo m\u00e1s que una buena preparaci\u00f3n y cierta disposici\u00f3n de \u00e1nimo. Se necesitaba el \u00edmpetu de una raz\u00f3n y una libertad abiertas por completo a la llamada del Resucitado: \u00bfme amas m\u00e1s que estos?; entonces no discutas, no analices, no ponderes, no mires atr\u00e1s, no proyectes, no compares\u2026 t\u00fa s\u00edgueme.<\/p>\n<p align=\"justify\">Ambos les siguieron sin alforja ni sandalias. El primero entendi\u00f3 que la Iglesia deb\u00eda purificarse y volver a los or\u00edgenes, precisamente para aprender de nuevo a hablar al coraz\u00f3n de los hombres del siglo XX y as\u00ed comunicarles la Salvaci\u00f3n de Jesucristo. Y para eso lanz\u00f3 el gran acontecimiento del Vaticano II. El segundo recibi\u00f3 la herencia preciosa (marcada por el dolor) del papa Montini, y entendi\u00f3 que la Iglesia deb\u00eda abandonar cuitas est\u00e9riles y bajar de nuevo sin miedo a las plazas para una nueva evangelizaci\u00f3n, porque el hombre (tal como es, tal como r\u00ede y llora en cada tiempo) es el camino que la Iglesia ha de recorrer para mostrarle que Cristo es la \u00fanica respuesta a su coraz\u00f3n sediento. Juan XXIII abri\u00f3 el arco de estos \u00faltimos cincuenta a\u00f1os con el impulso prof\u00e9tico del Concilio, y Juan Pablo II mostr\u00f3 la verdad de su intuici\u00f3n: que pese a los agoreros de cierta modernidad la fe sigue viva, la Iglesia rejuvenece mientras las ideolog\u00edas y las modas caen por los suelos.<\/p>\n<p align=\"justify\">La sabidur\u00eda de Francisco nos va a permitir contemplar el pr\u00f3ximo 27 de abril, en una misma imagen, el camino \u00fanico de la Iglesia que atraviesa el espacio y el tiempo. Dos papas grandes y santos, que han respondido a la sugerencia del Esp\u00edritu y a la necesidad de la Iglesia desde sus respectivos y diversos temperamentos, ser\u00e1n ahora colocados como ejemplo para todos los cristianos en una \u00fanica ceremonia. Algunos han intentado oponerlos; ahora, con este gesto, el Papa Francisco da a todos una trascendental lecci\u00f3n. Pero la historia contin\u00faa, porque pese a nuestra necedad, tan vieja y aburrida, la fuente de la santidad nunca se seca. Por eso, s\u00f3lo por eso, la Iglesia no se derrumba jam\u00e1s.<\/p>\n<h1><\/h1>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por eso no se derrumba (ante la canonizaci\u00f3n de Juan XXIII y Juan Pablo II), por Jos\u00e9 Luis Rest\u00e1n En el d\u00eda en que hemos conocido que los beatos Juan XXIII y Juan Pablo II ser\u00e1n canonizados el pr\u00f3ximo 27 de abril de 2014, fiesta de la Divina Misericordia, me viene a la mente una &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/por-eso-no-se-derrumba-ante-la-canonizacion-de-juan-xxiii-y-juan-pablo-ii-por-jose-luis-restan\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abPor eso no se derrumba (ante la canonizaci\u00f3n de Juan XXIII y Juan Pablo II), por Jos\u00e9 Luis Rest\u00e1n\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-36134","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/36134","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=36134"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/36134\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=36134"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=36134"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=36134"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}