{"id":36158,"date":"2016-06-21T01:22:57","date_gmt":"2016-06-21T06:22:57","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-fe-en-jesus-de-nazaret-salva-al-pecador\/"},"modified":"2016-06-21T01:22:57","modified_gmt":"2016-06-21T06:22:57","slug":"la-fe-en-jesus-de-nazaret-salva-al-pecador","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-fe-en-jesus-de-nazaret-salva-al-pecador\/","title":{"rendered":"La fe en Jes\u00fas de Nazaret salva al pecador"},"content":{"rendered":"<p align=\"justify\"><strong>La fe en Jes\u00fas de Nazaret salva al pecador<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">El evangelista Lucas nos cuenta que en una ciudad de Galilea, un fariseo, llamado Sim\u00f3n, con \u00e1nimo de tentar a Jes\u00fas de Nazaret, le invita a comer en su casa. Una mujer pecadora p\u00fablica conociendo que se hallaba all\u00ed entra en su casa con un frasco de alabastro de perfume, se postra a sus pies, comienza a llorar, con sus l\u00e1grimas \u00a0los moja, seca con sus cabellos y los unge con su perfume. Al verlo el fariseo \u00a0pensaba: \u201cSi este fuera profeta sabr\u00eda qui\u00e9n es y de que clase es esta mujer que le est\u00e1 tocando sus pies, pues es una pecadora\u201d. Los fariseos llamaban pecadora a la mujer perversa en costumbres o \u00a0que no observaba las tradiciones farisaicas.<\/p>\n<p align=\"justify\">Jes\u00fas conociendo sus pensamientos le dice: \u201cSim\u00f3n, tengo algo que decirte. Un acreedor ten\u00eda dos deudores, uno deb\u00eda quinientos denarios y otro cincuenta. Como no ten\u00edan para pagarle, perdon\u00f3 a los dos.\u00a0 \u00bfQui\u00e9n de ellos le amar\u00e1 m\u00e1s?\u201d. Sim\u00f3n responde: \u201cSupongo aquel a quien le perdon\u00f3 m\u00e1s\u201d.\u00a0 Jes\u00fas le dijo: \u201cHas juzgado bien\u201d.<\/p>\n<p align=\"justify\">Se vuelve hacia la mujer pecadora y dice a Sim\u00f3n: \u201cVes esta mujer? \u00a0Entr\u00e9 en tu casa y no me diste agua para lavar los pies, en cambio ella ha mojado mis pies con l\u00e1grimas, y los ha secado con sus cabellos. No me diste un beso, en cambio ella desde que entr\u00f3 en casa, no ha dejado de besarme los pies. No me ungiste la cabeza con aceite, en cambio ella ha ungido mis pies con perfume. Por eso te digo que quedan perdonados sus muchos pecados porque ha mostrado mucho amor.\u201d Entre los jud\u00edos hab\u00eda la costumbre de que un invitado al entrar a comer a una casa, el anfitri\u00f3n\u00a0 deb\u00eda ofrecerle agua para lavarse los pies, besarle y ungirle la cabeza con un perfume.<\/p>\n<p align=\"justify\">Jes\u00fas dirigi\u00e9ndose a la mujer pecadora p\u00fablica, le dice: \u201cTus pecados te quedan perdonados\u201d. Los restantes comensales que deb\u00edan ser fariseos como su anfitri\u00f3n, pensaban interiormente: \u201c\u00bfQui\u00e9n es este que hasta perdona los pecados?\u201d. Pero Jes\u00fas le dice a la mujer: \u201cTu fe te ha salvado, vete en paz\u201d (Lc. 7, 36-49).<\/p>\n<p align=\"justify\">Lucas es el \u00fanico de los cuatro evangelistas que relata este precioso episodio de la mujer pecadora y el de la resurrecci\u00f3n del hijo de la viuda de Na\u00edn. Sin embargo, no concreta el nombre de la mujer ni \u00e9l de la ciudad. Creemos que esta mujer pecadora no es Mar\u00eda Magdalena, ni\u00a0 Mar\u00eda de Betania, sino otra tercera mujer, y que la ciudad, tal vez, sea Na\u00edn, ya que Lucas lo relata a continuaci\u00f3n de la milagrosa resurrecci\u00f3n del hijo de la viuda de Na\u00edn.<\/p>\n<p align=\"justify\">La primitiva comunidad cristiana dio mucha importancia a estos dos episodios\u00a0 siendo muy le\u00eddos, predicados, recordados y admirados en la Iglesia. Jes\u00fas les dir\u00e1 a los hip\u00f3critas\u00a0 escribas y fariseos: \u201cLas mujeres pecadoras p\u00fablicas os preceder\u00e1n en el Reino de Dios o de los Cielos\u201d. Porque, si bien ellas comercian con su cuerpo, los escribas y fariseos comercian con la mentira enga\u00f1ando a sabiendas.<\/p>\n<p align=\"justify\">Por este episodio, concluimos que el amor perdona los pescados de las personas\u00a0 y que la fe en Jes\u00fas\u00a0 de Nazaret las salva, haci\u00e9ndolas miembros del reino eterno de Dios o de los Cielos. De ah\u00ed, que si queremos que Dios Padre perdone nuestros pecados y que Jes\u00fas de Nazaret nos salve d\u00e1ndonos la vida eterna en la casa de Dios Padre, tenemos creerle y amarle.<\/p>\n<p align=\"justify\">Jos\u00e9 Barros Guede<\/p>\n<p align=\"justify\">A Coru\u00f1a,13 de septiembre del 2013<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La fe en Jes\u00fas de Nazaret salva al pecador El evangelista Lucas nos cuenta que en una ciudad de Galilea, un fariseo, llamado Sim\u00f3n, con \u00e1nimo de tentar a Jes\u00fas de Nazaret, le invita a comer en su casa. 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