{"id":36196,"date":"2016-06-21T01:25:56","date_gmt":"2016-06-21T06:25:56","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/empieza-rio-por-jose-luis-restan-sobre-la-jmj-2013-rio-y-el-viaje-del-papa-francisco\/"},"modified":"2016-06-21T01:25:56","modified_gmt":"2016-06-21T06:25:56","slug":"empieza-rio-por-jose-luis-restan-sobre-la-jmj-2013-rio-y-el-viaje-del-papa-francisco","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/empieza-rio-por-jose-luis-restan-sobre-la-jmj-2013-rio-y-el-viaje-del-papa-francisco\/","title":{"rendered":"Empieza R\u00edo (Por Jos\u00e9 Luis Rest\u00e1n sobre la JMJ 2013 R\u00edo y el viaje del Papa Francisco)"},"content":{"rendered":"<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\n<p class=\"heditorfirst\" style=\"text-align: justify;\">Empieza R\u00edo (Por Jos\u00e9 Luis Rest\u00e1n sobre la JMJ 2013 R\u00edo y el viaje del Papa Francisco)<\/p>\n<p class=\"heditorfirst\" style=\"text-align: justify;\">Antes de embarcar para R\u00edo, el Papa Francisco ha querido postrarse en silencio durante media hora ante el icono de Mar\u00eda, salus populi romani, en la Bas\u00edlica de Santa Mar\u00eda la Mayor. Despu\u00e9s encendi\u00f3 un cirio que permanecer\u00e1 brillando durante esta trascendental semana. Al salir de la Bas\u00edlica Francisco dirigi\u00f3 unas breves palabras a los fieles all\u00ed congregados para pedir que le acompa\u00f1aran en este viaje &#8220;con la oraci\u00f3n, con la confianza y con la penitencia&#8221;. Y es que como dijera Benedicto XVI al regresar de Sydney, \u201cnosotros podemos organizar la fiesta, pero la verdadera alegr\u00eda s\u00f3lo es fruto del Esp\u00edritu Santo\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Est\u00e1 bien hablar de gran fiesta de los j\u00f3venes, de hecho toda JMJ es una fiesta de la fe y esta fe es la \u00fanica luz y la \u00fanica fuerza que rescata la vida y la rejuvenece. Pero cuidado, no estamos ante una especie de excursi\u00f3n con salida en los cinco continentes y final de fuegos artificiales. Lo que est\u00e1 en juego es, una vez m\u00e1s, la respuesta a la inquietante pregunta de Jes\u00fas: \u201ccuando vuelva el Hijo del hombre, \u00bfencontrar\u00e1 fe en la tierra?\u201d. Y de esa respuesta depende la suerte de nuestro pobre mundo cada generaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Papa ha querido injertar en el tronco de la semana una etapa no prevista en el Santuario de Aparecida y un encuentro con los obispos del Consejo Episcopal Latinoamericano (CELAM). No se trata de meras devociones personales. Recientemente el Doctor Guzm\u00e1n Carriquiry, Secretario de la Pontificia Comisi\u00f3n para Am\u00e9rica Latina, sosten\u00eda en amplio art\u00edculo que la Conferencia de Aparecida en 2007 supuso una suerte de mayor\u00eda de edad para el catolicismo latinoamericano, el inicio de aquel salto cualitativo que con sagaz exigencia reclamara Benedicto XVI a los obispos del continente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ya no es un secreto que la mano fuerte y el coraz\u00f3n ardiente que enhebraron los contenidos del Documento de Aparecida fueron los del entonces Cardenal Bergoglio. \u00c9l mismo explic\u00f3 c\u00f3mo se teji\u00f3 ese texto en el propio recinto del Santuario, mientras los redactores escuchaban los c\u00e1nticos del pueblo cat\u00f3lico a su Madre, llevando en los ojos los rostros de tantos peregrinos que llegaban con su necesidad sangrante y su fe probada aunque a veces rudimentaria en su formulaci\u00f3n. All\u00ed se hizo eje de la tarea eclesial ese \u201csalir fuera, hacia las periferias existenciales\u201d, que se nos ha hecho tan familiar tras los cuatro primeros meses del pontificado de Francisco. Seg\u00fan Carriquiry Aparecida podr\u00eda marcar una especie de giro tras el cual el catolicismo latinoamericano puede asumir una valencia universal. La par\u00e1bola quedar\u00eda ilustrada con la elecci\u00f3n de un hijo del \u201cContinente de la esperanza\u201d para la sede de Pedro; con \u00e9l entrar\u00eda en Roma, en el tim\u00f3n de la Iglesia, la frescura y franqueza explosivas de un catolicismo popular, vivido a pie de calle. Ser\u00eda la imagen de esa plenitud de fuerzas, del cuerpo y del esp\u00edritu, que Benedicto XVI ped\u00eda para afrontar los graves desaf\u00edos de esta hora.<\/p>\n<p class=\"heditorfirst\" style=\"text-align: justify;\">Es posible que a las comunidades cat\u00f3licas de la joven Am\u00e9rica se les plantee ahora una misi\u00f3n an\u00e1loga a la que desempe\u00f1aron en los a\u00f1os ochenta las sufridas Iglesias del Este de Europa. Pero aquella experiencia que tuvo su imagen espl\u00e9ndida en Juan Pablo II nos deja ense\u00f1anzas muy \u00fatiles para esta hora. Primera, no mitificar las situaciones hist\u00f3ricas. El empuje y vivacidad del catolicismo latinoamericano no debe esconder limitaciones y zonas de sombra que el propio documento de Aparecida retrata con claridad: no pretendo hacer un elenco, pero falta una personalizaci\u00f3n y maduraci\u00f3n de la fe en amplios estratos del pueblo, se requiere una nueva s\u00edntesis cultural cat\u00f3lica mientras crece la intolerancia laicista, la impugnaci\u00f3n indigenista y un neopaganismo importado que hace furor en la clase intelectual. Y no olvidemos que la secularizaci\u00f3n no muerde solo en la vieja Europa; las cifras de ciudades como Buenos Aires, M\u00e9xico DF o R\u00edo son bien elocuentes, y eso lo conoce muy de cerca el Papa Bergoglio. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 <\/p>\n<p class=\"heditorfirst\" style=\"text-align: justify;\">Una segunda lecci\u00f3n de la aventura del Este en los a\u00f1os 80 es huir de las fotos fijas. El cristianismo es un cuerpo vivo, un \u00e1rbol que crece, se seca y rebrota de nuevo. El entusiasmo desbordante (lo vimos tambi\u00e9n en Polonia durante el primer viaje a su tierra de Juan Pablo II) debe ser una semilla plantada, regada y cuidada para que no se agoste. Y lo m\u00e1s importante: cada hombre y mujer (m\u00e1s o menos ayudado por su contexto hist\u00f3rico) es el protagonista del s\u00ed de la fe ante el testimonio actual de la presencia de Cristo. Francisco ser\u00e1 estos d\u00edas la punta visible y elocuente de esa presencia en medio de la tierra ciertamente f\u00e9rtil de Am\u00e9rica: hablar\u00e1 con las palabras de Jes\u00fas, realizar\u00e1 sus gestos, mostrar\u00e1 una comunidad que vive de su Memoria y que se regenera con su Gracia. Y nada ni nadie podr\u00e1n saltarse el misterio de la libertad de cada uno, invitada a seguir esta historia. Como ha sido siempre.<\/p>\n<p class=\"heditorfirst\" style=\"text-align: right;\"><em>Por Jos\u00e9 Luis Rest\u00e1n, director editorial de la Cadena Cope, en P\u00e1ginas Digital 23\/7\/2013<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Empieza R\u00edo (Por Jos\u00e9 Luis Rest\u00e1n sobre la JMJ 2013 R\u00edo y el viaje del Papa Francisco) Antes de embarcar para R\u00edo, el Papa Francisco ha querido postrarse en silencio durante media hora ante el icono de Mar\u00eda, salus populi romani, en la Bas\u00edlica de Santa Mar\u00eda la Mayor. 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