{"id":36212,"date":"2016-06-21T01:27:12","date_gmt":"2016-06-21T06:27:12","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-luz-de-la-fe-ilumina-nuestra-existencia-editorial-ecclesia\/"},"modified":"2016-06-21T01:27:12","modified_gmt":"2016-06-21T06:27:12","slug":"la-luz-de-la-fe-ilumina-nuestra-existencia-editorial-ecclesia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-luz-de-la-fe-ilumina-nuestra-existencia-editorial-ecclesia\/","title":{"rendered":"La luz de la fe ilumina nuestra existencia \u2013 editorial Ecclesia"},"content":{"rendered":"<p align=\"justify\">La foto de los Papas Francisco y Benedicto XVI con el sincero abrazo de hermandad y uni\u00f3n en la misma fe, durante la inauguraci\u00f3n de la estatua de San Miguel Arc\u00e1ngel en los jardines vaticanos, a la que el papa em\u00e9rito acudi\u00f3 por expresa invitaci\u00f3n de su sucesor, explica simb\u00f3lica y significativamente otro acontecimiento acaecido ese mismo d\u00eda en la vida de la Iglesia: la presentaci\u00f3n de la primera enc\u00edclica del Papa Francisco, titulada Lumen fidei, que ofreceremos en el n\u00famero de la pr\u00f3xima semana. Y es que, como afirma sin ambages el actual Pont\u00edfice, las consideraciones sobre la fe que aparecen en sus p\u00e1ginas est\u00e1n en l\u00ednea con todo lo que el Magisterio de la Iglesia ha declarado sobre la virtud teologal (as\u00ed lo hizo tambi\u00e9n en su d\u00eda el Concilio Vaticano II y el posterior Catecismo de la Iglesia Cat\u00f3lica) y pretenden sumarse al plan dise\u00f1ado por Benedicto XVI en sus enc\u00edclicas dedicadas a la caridad y a la esperanza. \u00ab\u00c9l \u2013manifiesta de entrada\u2013 ya hab\u00eda completado pr\u00e1cticamente una primera redacci\u00f3n de esta carta enc\u00edclica sobre la fe. Se lo agradezco de coraz\u00f3n y, en la fraternidad de Cristo, asumo su precioso trabajo, a\u00f1adiendo al texto algunas aportaciones\u00bb (n. 7).<\/p>\n<p align=\"justify\">El puente de uni\u00f3n entre dos pontificados, el hecho de que Francisco haga suya una continuidad de fe y de verdad, habla claramente de la unidad de la Iglesia en el tiempo y en el espacio, ligada a la unidad de la fe, y del prop\u00f3sito decidido en la proclamaci\u00f3n solemne del deber de la Iglesia en transmitir \u00edntegramente la fe recibida, garantizado por el don de la ininterrumpida sucesi\u00f3n apost\u00f3lica y la fidelidad de los testigos elegidos por el Se\u00f1or para llevar a cabo esa misi\u00f3n. No pueden entenderse ni interpretarse los papados en clave pol\u00edtica, pues los sucesores de Pedro (Lumen fidei fue firmada por el Papa el d\u00eda de la solemnidad de los ap\u00f3stoles que afianzaron y extendieron la Iglesia naciente) no llevan programas rupturistas con respecto a los de sus predecesores, sino que asumen la plenitud de la fe cristiana, que no es una verdad subjetiva y que se conserva y transmite en la Iglesia como \u00absujeto \u00fanico de memoria\u00bb (n. 38).<\/p>\n<p align=\"justify\">La enc\u00edclica comienza exponiendo que la fe es un don que exige la humildad de fiarse de otro y la confianza en el amor misericordioso de quien siempre acoge y perdona y salva, es una llamada de Dios que implica el encuentro, la escucha y la respuesta y adem\u00e1s est\u00e1 destinada a convertirse en testimonio y anuncio\u2026 Contin\u00faa, en l\u00ednea con el magisterio de los \u00faltimos pont\u00edfices, insistiendo en la estrecha relaci\u00f3n entre fe y raz\u00f3n, su capacidad de transformar toda la persona porque se abre al amor y proporciona ojos nuevos para ver la realidad. Quien se abre al amor de Dios no retiene para s\u00ed ese regalo y la fe, que no es una opci\u00f3n individual, \u00abse abre al \u201cnosotros\u201d\u00bb (n. 39), impulsa a dar testimonio, a transmitir el don de Dios \u00abde persona a persona, como una llama enciende otra llama\u00bb (n. 37), \u00abdentro de la comuni\u00f3n de la Iglesia\u00bb (n. 39), mediante la confesi\u00f3n de su unidad y verdad, la celebraci\u00f3n de los sacramentos, en los que se comunica \u00abuna memoria encarnada\u00bb (n. 40), el itinerario de los mandamientos y la pr\u00e1ctica de la oraci\u00f3n. Y finaliza explicando la relaci\u00f3n entre fe y bien com\u00fan, pues no sirve \u00fanicamente para construir el m\u00e1s all\u00e1, sino que \u00abayuda a edificar nuestras sociedades para que avancen hacia el futuro con esperanza\u00bb (n. 51); y baja a enumerar algunos \u00e1mbitos, como la familia, el matrimonio, los j\u00f3venes, la naturaleza, el sufrimiento, la muerte.<\/p>\n<p align=\"justify\">Lumen fidei es una enc\u00edclica que aparece en el contexto del A\u00f1o de la Fe y es fruto de los dos Papas que han pastoreado al reba\u00f1o de Cristo durante el mismo, y que lleva la firma solemne de quien, Dios mediante, est\u00e1 llamado a clausurarlo el \u00faltimo domingo del a\u00f1o lit\u00fargico. El anclaje consistente de santos padres y de algunos te\u00f3logos medievales y modernos, junto con las citas del magisterio reciente, nos colocan ante un texto para la reflexi\u00f3n y la meditaci\u00f3n, que tiene una exposici\u00f3n clara y comprensible de los contenidos antropol\u00f3gicos y teol\u00f3gicos y maravilla por la precisi\u00f3n del lenguaje e incluso por su belleza literaria. Su lectura nos ayudar\u00e1 a recuperar la luz de la fe para iluminar mejor la existencia humana.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La foto de los Papas Francisco y Benedicto XVI con el sincero abrazo de hermandad y uni\u00f3n en la misma fe, durante la inauguraci\u00f3n de la estatua de San Miguel Arc\u00e1ngel en los jardines vaticanos, a la que el papa em\u00e9rito acudi\u00f3 por expresa invitaci\u00f3n de su sucesor, explica simb\u00f3lica y significativamente otro acontecimiento acaecido &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-luz-de-la-fe-ilumina-nuestra-existencia-editorial-ecclesia\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abLa luz de la fe ilumina nuestra existencia \u2013 editorial Ecclesia\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-36212","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/36212","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=36212"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/36212\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=36212"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=36212"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=36212"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}