{"id":36215,"date":"2016-06-21T01:27:30","date_gmt":"2016-06-21T06:27:30","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/poesia-y-teologia-por-manuel-revuelta-gonzalez\/"},"modified":"2016-06-21T01:27:30","modified_gmt":"2016-06-21T06:27:30","slug":"poesia-y-teologia-por-manuel-revuelta-gonzalez","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/poesia-y-teologia-por-manuel-revuelta-gonzalez\/","title":{"rendered":"Poes\u00eda y Teolog\u00eda, por Manuel Revuelta Gonz\u00e1lez"},"content":{"rendered":"<p align=\"justify\">Poes\u00eda y Teolog\u00eda, por Manuel Revuelta Gonz\u00e1lez<\/p>\n<p align=\"justify\">Rese\u00f1a del libro de Miguel de Santiago, El camino del alma hacia el amor. Obra po\u00e9tica y comentarios. Biblioteca Salmanticensis. Estudios 339. Publicaciones Universidad Pontificia, Salamanca 2012, 580 p\u00e1gs.Este libro, sin desmentir el rigor que es habitual en una editorial universitaria, nos depara, desde su t\u00edtulo, grat\u00edsimas sorpresas. \u00bfEs un libro de poes\u00edas, un estudio de teolog\u00eda m\u00edstica o un an\u00e1lisis literario? Es todo eso junto, y mucho m\u00e1s. Es un libro que hay que leer sin prisas. Un libro que hace sentir y pensar, pues las sugerencias de sus poemas se iluminan desde las perspectivas teol\u00f3gicas y se esclarecen desde los comentarios literarios. Hay una perfecta unidad en las tres partes de la obra, que sucesivamente ofrecen la sinton\u00eda de la poes\u00eda, la teolog\u00eda y la literatura.<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\">La primera parte recoge la obra po\u00e9tica de Miguel de Santiago en seis libros o poemarios, que constituyen el fundamento de toda la obra. El primer poemario, Cat\u00e1logo de insomnios (1976), es obra de juventud compuesta durante el \u00faltimo franquismo, en a\u00f1os de inquietudes y protestas. Tras una pausa de veinte a\u00f1os, el segundo poemario, Par\u00e1bolas del sue\u00f1o (1996), se inspira en los hechos y dichos de Jes\u00fas. Poco despu\u00e9s, el tercer poemario, Vigilia (1997), se enhebra en los mensajes humanos y espirituales de los s\u00edmbolos lit\u00fargicos de la v\u00edspera pascual. Este libro obtuvo en Bolonia el premio internacional Fernando Rielo de Poes\u00eda M\u00edstica, al que concursaron 233 obras procedentes de 18 pa\u00edses. Estos tres poemarios otorgaron al autor un puesto destacado entre los poetas m\u00edsticos. Insomnio, sue\u00f1o y vigilia sugieren un itinerario de acceso a Dios por las tres v\u00edas cl\u00e1sicas (purgativa, iluminativa y unitiva), aunque los tres caminos se encuentran presentes y mezclados en cada libro. La muerte del padre prolonga este itinerario po\u00e9tico con una nueva creaci\u00f3n, Recordatorio (1997), una eleg\u00eda conmovedora por sus emociones contenidas y punzantes. Tras una nueva pausa, las Variaciones sobre una partitura de Vivaldi (2002), encauzan una quinta composici\u00f3n, en la que las cuatro estaciones de la naturaleza ofrecen el pretexto simb\u00f3lico para revivir los avatares de las edades de la vida humana.<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\">Ha sido un acierto publicar de nuevo, todas juntas, estas cinco composiciones, justamente premiadas en cert\u00e1menes po\u00e9ticos, y completarlas con el sexto poemario, hasta ahora in\u00e9dito, La siega. Es la \u00faltima cosecha po\u00e9tica; que, como toda cosecha, presenta la magia de lo antiguo y lo nuevo. La melancol\u00eda del fin de la jornada, el recuerdo agridulce de la vida y la tristeza de las horas perdidas se renuevan con signos de esperanza. La tierra atrapa, pero no sepulta; pues siempre surge de ella un Otero convertido en Tabor, \u201cm\u00e1stil de piedra insomne que derrama la luz transfigurada y transfiguradora\u201d (224).<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\">En cada uno de estos seis poemarios se combinan la variedad y la unidad. El primer poemario consta de 17 poemas divididos en tres partes. El segundo contiene 20 poemas distribuidos igualmente en tres partes. El tercero contiene 24, repartidos en los tres nocturnos de la vigilia. El cuarto se forma con 19 poemas sin t\u00edtulo. El quinto con 28, repartidos en cuatro estaciones, y el sexto tambi\u00e9n con 28 seguidos sin divisi\u00f3n. En total son 136 poemas. Cada libro forma una unidad en su variedad, y lo mismo puede decirse del conjunto de todos ellos. Unidad que tambi\u00e9n se logra en las tres partes de la obra completa. El n\u00facleo po\u00e9tico (los seis poemarios de la primera parte) es la roca sobre la que se asientan las reflexiones de la segunda parte y los comentarios literarios de la tercera.<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\">La segunda parte, Comunicaci\u00f3n de la experiencia de lo sagrado, es un excelente estudio teol\u00f3gico sobre la creencia religiosa vivida y comunicada en las obras art\u00edsticas. El mismo poeta que nos ha conmovido con sus versos se convierte en te\u00f3logo que reflexiona sobre la experiencia m\u00edstica manifestada en las obras del arte cristiano. Con ello el autor nos da una clave de reflexi\u00f3n para comprender el sentido religioso del arte en general y de su propio arte po\u00e9tico en particular. El autor expone los principales aspectos de la teolog\u00eda m\u00edstica y reivindica la expresi\u00f3n art\u00edstica, especialmente la poes\u00eda, como veh\u00edculo para el conocimiento religioso. La teolog\u00eda, que se ha servido de la filosof\u00eda, deber\u00eda servirse tambi\u00e9n de la poes\u00eda para explicar los misterios de Dios. El poeta, como el sacerdote, es un comunicador de la palabra. \u201cEl buen poeta de temas trascendentes sabe encontrar el secreto del mundo en el coraz\u00f3n de las cosas, en una inmanencia que revela trascendencia\u201d (294).<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\">El mismo poeta y te\u00f3logo nos brinda adem\u00e1s, en la tercera parte, el Comentario de la obra po\u00e9tica. De este modo se convierte en int\u00e9rprete de sus seis poemarios, con un an\u00e1lisis detallado de cada uno de los poemas. Hay que remontarse a San Juan de la Cruz para encontrar el precedente del poeta que desvela en prosa transparente los arcanos de sus propios versos. Miguel de Santiago junta sus comentarios personales con los juicios y valoraciones que le hicieron otros cr\u00edticos literarios. Resulta muy esclarecedor el acopio de comentarios propios y ajenos, as\u00ed como\u00a0 las aportaciones pertinentes de otros pensadores y te\u00f3logos. Cuando el poeta se convierte en gu\u00eda de sus propios versos, el lenguaje de los s\u00edmbolos cobra un significado nuevo y la relectura de muchos poemas adquiere, en segunda instancia, una compresi\u00f3n renovada. Es como cuando se ilumina un retablo que hab\u00eda quedado en penumbra. El lector recibe datos puntuales que le ayudan a comprender las circunstancias en que fueron escritos los poemas y advierte muchos detalles que le hab\u00edan pasado desapercibidos. Al final del libro el mismo autor resume en 20 conclusiones la quintaesencia de su obra po\u00e9tica y de sus tesis teol\u00f3gico-literarias (563-566).<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\">Tambi\u00e9n incluye la tercera parte una buena selecci\u00f3n de los comentarios que otros literatos escribieron sobre la obra po\u00e9tica de Miguel de Santiago. Merecen destacarse los que le dedicaron Juan Jos\u00e9 Cuadros y Jos\u00e9 Antonio Carro Celada (341-344), Jos\u00e9 Mar\u00eda L\u00f3pez Sevillano (346-351), Mar\u00eda Dolores de As\u00eds Garrote (402-405), Florencio Mart\u00ednez Ruiz (458-461) y Rafael Alfaro (486-487). Estos y otros cr\u00edticos ofrecen claves para interpretar la obra y valorar el m\u00e9rito de nuestro autor que, seg\u00fan uno de ellos, es \u201cel m\u00e1ximo poeta religioso de hoy\u201d (461).<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\">Poco se puede a\u00f1adir a la riqueza de estos comentarios propios y ajenos. Me limitar\u00e9 a destacar tres aspectos generales.<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\">1\u00ba. Los trasfondos autobiogr\u00e1ficos.<\/p>\n<p align=\"justify\">La propia vida del poeta es su primera fuente de inspiraci\u00f3n. La vida y sus circunstancias est\u00e1n presentes, empezando por la tierra y la familia. La infinita Tierra de Campos ha marcado al poeta, que ha sabido convertir en s\u00edmbolos los paisajes, cielos, llanuras y atardeceres que acogieron su ni\u00f1ez. La Tierra le ha hablado desde la era y el rastrojo, la amapola o la golondrina. La Tierra le ha regalado el tesoro de un lenguaje sobrio y esencial, y la herencia de unos vocablos locales que suenan como perlas antiguas. Nostalgia de la tierra y amor a la familia campesina, laboriosa y cristiana, donde la madre comprensiva y el padre abnegado resumen la tradici\u00f3n y la fe. Miguel de Santiago ha llorado a su padre en la misma tierra en que, seis siglos antes, Jorge Manrique llor\u00f3 al suyo. Pese a la distancia del tiempo y de las circunstancias, existe en ambas eleg\u00edas el mismo aliento de amor y esperanza sobre un dolor intenso y contenido. M\u00e1s difuminados que las alusiones al campo y la familia, pero muy recurrentes a lo largo de todos los poemas, son otros rasgos biogr\u00e1ficos que evocan, sin descender a detalles, los inconformismos adolescentes, las trabas estudiantiles, las renuncias y satisfacciones de la vocaci\u00f3n sacerdotal.\u00a0 El poeta ha llamado \u201cinsomnios\u201d a estas experiencias. Son desvelos, ansiedades y protestas que, al cabo, act\u00faan de acicate para la esperanza.<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\">2\u00ba. La perfecci\u00f3n formal y su adecuaci\u00f3n a la poes\u00eda m\u00edstica.<\/p>\n<p align=\"justify\">En algunas recensiones se ha reparado en la perfecci\u00f3n formal de estos poemas. Nuestro poeta posee un gran dominio de la m\u00e9trica. Escribe en verso libre, donde la\u00a0 musicalidad y el ritmo sustituyen a la rima. Puede decirse que la \u00fanica poes\u00eda rimada es el bien cincelado soneto final (233). Este estilo se ajusta perfectamente al trasfondo m\u00edstico que domina todos los poemas. \u201cEs importante y fundamental \u2013escribe el autor\u2013 acertar con el tono grave y contencioso que el tema requiere, establecer el clima preciso, adentrarse en honduras trascendentes, religiosas, existencialistas en clave cristiana, por los caminos de las sugerencias que aportan las im\u00e1genes po\u00e9ticas\u201d (305). Este desideratum que el autor aconseja, en general, a los poetas m\u00edsticos, es el que, bajo el punto de vista estil\u00edstico, ha conseguido en sus poemas. La sugerencia y los s\u00edmbolos o im\u00e1genes po\u00e9ticas son sus herramientas principales. No narra escenas b\u00edblicas, ni cuenta pormenores milagrosos. Mucho menos se deja caer en el pietismo o en el fervor devocional. Al igual que en las par\u00e1bolas, utiliza los s\u00edmbolos que, sin decirlo todo, sugieren interpretaciones personales y despiertan una respuesta interior.<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\">3\u00ba. Un humanismo abierto al misterio de Dios.<\/p>\n<p align=\"justify\">Es una poes\u00eda comprometida con el hombre. Las preocupaciones del poeta, por muy personales que parezcan, expresan las inquietudes comunes de la vida humana. Pero siempre, aun los poemas m\u00e1s aferrados a las pautas temporales, ofrecen un asidero a la trascendencia. Se ha dicho que estos poemas reflejan un existencialismo cristiano. Y es cierto, porque el destino azaroso del hombre queda abierto a la esperanza de la fe en el Dios que nos salva por Jesucristo. El temario \u00edntegro de dos poemarios (Recordatorio y Vigilia) anuncia su contenido abiertamente religioso. Otras veces son poemas sueltos los que se inspiran en las par\u00e1bolas, hechos y dichos de Jes\u00fas, en las fiestas cristianas o en los iconos populares. Aun en estos casos, como se ha dicho, el poeta no suele utilizar f\u00f3rmulas expl\u00edcitas para expresar su fe. Prefiere las alusiones veladas y las sugerencias simb\u00f3licas que acercan a Dios y a Cristo sin nombrarlos. El trasfondo cristiano aparece siempre como una atm\u00f3sfera que se siente sin verse. Nadie mejor que el mismo poeta para explicar el sustrato religioso de su obra. Lo hace al final con estas palabras: \u201cEn mi obra aparecen aunadas poes\u00eda y teolog\u00eda. Ambas son comunicaci\u00f3n del ser humano consigo mismo y con el mundo que lo rodea y en ambas se revela el rostro de Dios y su proyecto salv\u00edfico para la humanidad. Como sacerdote y poeta, creador de la palabra y servidor de ella, asumo una misi\u00f3n prof\u00e9tica y sacerdotal, prestando la voz a la humanidad, actuando como intermediario entre Dios y los hombres, escuchando la voz de Dios en un indefinible momento de inspiraci\u00f3n, haci\u00e9ndola m\u00eda y transmiti\u00e9ndola a cuantos quieran sintonizar o adherirse a esa corriente\u201d (565).<\/p>\n<p align=\"justify\">(Tomado de &#8220;Actualidad Bibliogr\u00e1fica de Filosof\u00eda y Teolog\u00eda&#8221;, n\u00ba 99, enero-junio 2013, pp. 22-25).<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Poes\u00eda y Teolog\u00eda, por Manuel Revuelta Gonz\u00e1lez Rese\u00f1a del libro de Miguel de Santiago, El camino del alma hacia el amor. Obra po\u00e9tica y comentarios. Biblioteca Salmanticensis. Estudios 339. 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