{"id":3626,"date":"2015-12-01T01:18:40","date_gmt":"2015-12-01T06:18:40","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/agustin-y-la-ciudad-de-dios\/"},"modified":"2015-12-01T01:18:40","modified_gmt":"2015-12-01T06:18:40","slug":"agustin-y-la-ciudad-de-dios","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/agustin-y-la-ciudad-de-dios\/","title":{"rendered":"Agust\u00edn y la ciudad de Dios"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">por Desarrollo Cristiano<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p class=\"copete\" style=\"text-align: justify;\">En medio de la decadencia, Agust\u00edn elabor\u00f3 una visi\u00f3n de una ciudad diferente<\/p>\n<p class=\"texto\">\n<p class=\"MsoNormal\">El Imperio romano se derrumbaba. Este imperio hab\u00eda sido cristiano durante la mayor parte del siglo, pero ahora, los b\u00e1rbaros godos lo invad\u00edan. Por eso, Agust\u00edn de Hipona, en un intento por reforzar la fe de su reba\u00f1o, escribi\u00f3 su libro que titul\u00f3 La ciudad de Dios(1). En ella resalt\u00f3 el car\u00e1cter temporal de las ciudades terrenales, a\u00fan las m\u00e1s gloriosas de ellas, como fue el caso de la esplendorosa Roma.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">&#160;<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">Asombra que el pastor Agust\u00edn \u2014escritor del best seller Confesiones(2)\u2014, haya encontrado un momento para trabajar en esta obra colosal, la \u00faltima de sus casi mil obras. La escribi\u00f3 mientras llevaba a cabo su tareas pastorales en la poblada ciudad africana de Hipona, ocupada por miles de refugiados desde que los godos hab\u00edan saqueado Roma en el 410.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">&#160;<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">La terrible situaci\u00f3n que se viv\u00eda en Roma afect\u00f3 de tal manera el ministerio de Agust\u00edn que le tom\u00f3 trece a\u00f1os completar su obra. El resultado fue apasionado y sofisticado. El autor, instruido en ret\u00f3rica, cita, junto a las Escrituras cristianas y a los autores romanos m\u00e1s importantes, con lo cual evidencia el celo del convertido y las largas horas de estudio.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">&#160;<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">Puede que esta haya sido una \u00e9poca post pagana, pero los autores paganos retomaron el ejercicio de sus plumas luego de absorber el humo de una Roma en llamas. A los residentes cristianos de la \u00abciudad eterna\u00bb los culparon por la ca\u00edda y deterioro de esta. En medio de estos ataques, Agust\u00edn defendi\u00f3 la fe con mucha habilidad.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">&#160;<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">La herramienta de Agust\u00edn fue dividir la realidad en dos reinos, la ciudad temporal (o terrenal) y la ciudad celestial. Es probable que se llegue a malinterpretar su visi\u00f3n. No es un bosquejo que explique c\u00f3mo separar o vincular a la iglesia con el estado; tampoco pretende que los cristianos establezcan un dominio distinto, como la \u00abCristiandad\u00bb.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">&#160;<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">\u00bfEntonces de qu\u00e9 trata este libro? Habla de amar lo mejor que existe en la ciudad temporal y a la vez expresar dolor o indignaci\u00f3n ante aquellas acciones que est\u00e1n mal. Despu\u00e9s de todo, Agust\u00edn era un experto en el pecado humano, ya que hab\u00eda experimentado varios pecados en su juventud.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">&#160;<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">Trata un tema de manera recurrente en su an\u00e1lisis sobre polite\u00edsmo en el paganismo romano. Bajo diferentes nombres a lo largo de la historia, \u00abmuchos dioses\u00bb han desafiado el coraz\u00f3n del Dios verdadero, contribuyendo a la formaci\u00f3n de patrones de escepticismo. <\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">&#160;<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">Aunque para los lectores ocasionales resulte pesimista (definitivamente no es una utop\u00eda), este es un libro de esperanza realista. El tema esencial es la gloria, la gloria de la \u00abciudad eterna\u00bb. Las personas necesitan este testimonio de esperanza, que habla del resurgimiento luego de la ca\u00edda de Roma o de cualquier otro lugar, en cualquier momento.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">&#160;<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">En el quinto tomo de La ciudad de Dios, el autor contrasta la gloria perdida de Roma con las bendiciones verdaderas de Dios:<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">&#160;<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 32.25pt 0.0001pt 1cm; text-align: justify;\">Los m\u00e1rtires siguieron los pasos de los ap\u00f3stoles. No provocaron su propio sufrimiento, sino que debieron soportar el dolor que otros les causaron, y con ello superaron a Scaevolas, a los Curtii, y a los Decii \u2014h\u00e9roes romanos que arriesgaron su vida por el Imperio\u2014 por su verdadera virtud, que surg\u00eda de su devoci\u00f3n total.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">&#160;<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">Aquellos h\u00e9roes romanos pertenec\u00edan a una ciudad terrenal, y su objetivo principal, en todas las obras de servicio que brindaban, era velar por la seguridad de su pa\u00eds. No les interesaba el reino de los cielos, sino el terrenal; no buscaban la vida eterna, sino que viv\u00edan el proceso en el que los muertos perecen y los suceden otros que a su vez tambi\u00e9n morir\u00e1n. \u00bfQu\u00e9 otra cosa pod\u00edan encontrar para que amaran la gloria? A trav\u00e9s de la gloria, aspiraban alcanzar alg\u00fan tipo de vida despu\u00e9s de la muerte en los labios de aquellos que los seguir\u00edan exaltando por sus proezas.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">&#160;<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">A hombres como estos, Dios no les conceder\u00eda la vida eterna junto con los \u00e1ngeles en su propia ciudad celestial. A esta ciudad nos lleva la verdadera religi\u00f3n, la que rinde la adoraci\u00f3n suprema (que en griego es latreia) al \u00fanico y verdadero Dios. Si Dios no les hubiera concedido la gloria terrenal de un imperio que super\u00f3 a todos los dem\u00e1s, no hubieran recibido ninguna recompensa por sus buenas cualidades o virtudes, es decir, por medio de las cuales trabajaban para lograr esa gran gloria. Cuando este tipo de hombres alcanzan algo bueno, su \u00fanico fin es la esperanza de recibir la gloria de sus semejantes. El Se\u00f1or se refiere a ellos cuando advierte: \u00abEn verdad les digo que ya han recibido su recompensa\u00bb.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">&#160;<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">Muy distinta es la recompensa de los santos. Aqu\u00ed en la tierra soportan injurias por causa de la ciudad de Dios, la cual aborrecen los que aman al mundo. La ciudad de Dios es eterna; nadie nace all\u00ed y tampoco alcanza a sus ciudadanos la muerte. All\u00ed se encuentra la verdadera felicidad, que es un regalo de Dios para nosotros. De all\u00ed hemos recibido la promesa de nuestra fe y suspiramos por su belleza, mientras recorremos nuestro peregrinaje. En esa ciudad el sol no sale sobre el bien y sobre el mal; el sol de la integridad emana su luz solo sobre el bien; all\u00ed el tesoro p\u00fablico no precisa grandes esfuerzos para enriquecerse a costa de la propiedad privada; All\u00ed las acciones comunes son el tesoro de la verdad. <\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">&#160;<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">La Gloria y el sacrificio con que se construy\u00f3 el imperio Romano, seg\u00fan Agust\u00edn, serv\u00eda como ejemplo a los ciudadanos de la ciudad celestial. La entrega de los personajes m\u00e1s distinguidos de Roma deb\u00eda estimular a una mayor entrega en los seguidores de Cristo, quienes trabajaban para disfrutar de una recompense eternal. La promesa de comuni\u00f3n \u00edntima y profunda con el Rey de la ciudad celestial serv\u00eda como motivaci\u00f3n durante los a\u00f1os en el que el peregrinaje de los hijos de Dios los obligaba a morar, tambi\u00e9n, en la ciudad terrenal. <\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">&#160;<\/p>\n<p class=\"MsoEndnoteText\">(1) Es una obra en veintid\u00f3s vol\u00famenes, la escribi\u00f3 durante su vejez y a lo largo de quince a\u00f1os, entre el 412 y el 426. Es una apolog\u00eda del cristianismo, en la que se confronta la Ciudad Celestial a la Ciudad Pagana.<\/p>\n<p class=\"MsoEndnoteText\">(2) Una serie de trece vol\u00famenes autobiogr\u00e1ficos; los escribi\u00f3 entre el 397 y el 398 dC. Hoy en d\u00eda, los libros son normalmente publicados como un solo volumen conocido como Las Confesiones de San Agust\u00edn<b style=\"\">.<\/b><\/p>\n<\/p>\n<p class=\"pie\" style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">Adaptado de un art\u00edculo en Christian History Vol XIX, No. 3. Christianity Today, 2001. Todos los derechos reservados. Se usa con permiso.  <\/p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Desarrollo Cristiano En medio de la decadencia, Agust\u00edn elabor\u00f3 una visi\u00f3n de una ciudad diferente El Imperio romano se derrumbaba. Este imperio hab\u00eda sido cristiano durante la mayor parte del siglo, pero ahora, los b\u00e1rbaros godos lo invad\u00edan. 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